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2095. Martes, 2 octubre, 2012

Capítulo Dosmilésimo nonagésimo quinto: “El encuentro de dos personalidades es como el contacto de dos sustancias químicas: si hay cualquier reacción, ambas se transformarán” (Carl Gustav Jung, 1875 - 1961, médico suizo)

Cenaron en silencio. Veinte años de matrimonio son capaces de agotar todos los temas posibles de conversación. Se levantaron en silencio de la mesa. Ella se dedicó a recoger cubiertos y desperdicios. Él se acostó en la cama matrimonial y se sumergió en la lectura de revistas y periódicos. Media hora más tarde, fue ella la que se tumbaba en el lecho. "¿Quieres apagar la luz, querido?". Dobló el periódico, se quitó las gafas y apagó la luz. Antes de darle las "buenas noches", se le ocurrió preguntar: "¿Esas muñecas hinchables que venden en algunas tiendas serán de tamaño natural?". Ella no pudo responderle porque ya estaba dormida.


... pulpos.

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1928. Viernes, 2 diciembre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo vigésimo tercero: " Por acostarse Juana hacia el rincón / se pegó en la cabeza un coscorrón. / Huyendo de esto se acostó a la orilla / y se cayó del catre, !pobrecilla! / Si a esto quieres, lector, poner remedio / cuando te acuestes, échate en el medio (Juan Pérez Zúñiga, 1860-1938; escritor español)


Recorte estos falsos cristales para sus gafas y, pegándolos hábilmente sobre los verdaderos, podrá dejar volar su imaginación y tener una sesión de oscura lujuria sin que su pareja (especialmente si es la de siempre) pueda percibir que mentalmente anda metido en una orgía que ríase usted del cielo musulmán.

La imaginación es poderosa, y algunas veces hay que ayudarla a que no se distraiga.

De nada.



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1754. Viernes, 28 enero, 2011

Capítulo Milésimo septingentésimo quincuagésimo cuarto: Cuando una batalla está perdida, sólo los que han huido pueden combatir en otra (Demóstenes, 384 a.C. - 322 a.C.; estratega ateniense)

En los asuntos del conocimiento bíblico ajeno al propio de uno mismo, siempre ha habido unos pueblos más prácticos que otros. Los asirios, por ejemplo, eran extremadamente decentes en esos asuntos. Castigaban severamente el adulterio. Bueno, más bien castigaban a los adúlteros; a ella le cortaban la nariz mientras que él era cuidadosamente castrado. Además, si en el entendimiento en cuestión se demostrara o demostrase que hubiera o hubiese habido celestinas que hubieran o hubiesen ayudado a la consumación del asunto, (que para algo están los amigas), se le cortaba, a la emprendedora mediadora, una oreja. (Sí, les gustaba cortar cosas, qué le vamos a hacer).

Es incómodo y estéticamente feo, lo sé, pero sin nariz se puede respirar. No es agradable andar por la vida sin oreja (aunque te evite que te tiren de ellas en tu cumpleaños), pero se puede oír bastante bien sin ella. Conclusión: desde siempre ellos son los que se llevan la peor parte. Y van allí donde saben que más va a doler.



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1726. Miércoles, 1 diciembre, 2010

Capítulo Milésimo septingentésimo vigésimo sexto: “No hay nada nuevo bajo el sol, pero cuantas cosas viejas hay que no conocemos". (Ambrose Bierce, 1842-1914, escritor estadounidense)

Leo una noticia en la que dan cuenta del descubrimiento de una fórmula matemática que, bien aplicada, previene los fracasos sentimentales y lógicamente de convivencia en pareja. No creo yo que nadie medianamente lógico crea precisamente en la lógica cuando se trata de temas del espíritu y los sentimientos. Los que ya tenemos una edad sabemos que, si bien la vida no es un valledelágrimas como se empeñaban en decirnos en cuanto tenían ocasión, tampoco es una juergamora continua, y que la única fórmula para que la cosa parejil funcione consiste en llevar a la práctica el significado de palabras como ilusión, confianza, sexo, franqueza, fidelidad, perdón, paciencia, intimidad, amistad, comprensión, sueños, cariño, camaradería, sinceridad, constancia… todas ellas reducidas a una: respeto.

Es verdad que no soy el más indicado para decir que la cosa, en conjunto, no compensa... pero !qué dificil es el asunto coño!



...rivalidad

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1655. Martes, 13 julio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo quincuagésimo quinto: “Hay muchas formas de hipnotizar a un hombre, pero la más eficaz es que una mujer se quite el sujetador delante de él. (Tina Frey, 1970, humorista estadounidense)

Me imagino que será cosa de la temperatura, el paisaje, la alimentación o, simplemente, porque el agua que beban tenga mucho plomo en sus tuberías…que no se me ocurre otra cosa por el que esos índices sean tan bajos. Por más que pienso, no se me ocurre.



...venganza en negro

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1646. Miércoles, 30 junio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo cuadragésimo sexto: "¿Qué es la esperanza? Nada, salvo el colorete en el rostro de la existencia" Lord Byron, 1788-1824; poeta inglés)

Uno tiene todo el derecho del mundo a creérselo (al fin y al cabo la esperanza -una puta vestida de verde que decía elmaki- fue lo único que le quedó a Pandora para repartirnos) pero, ¿por qué en las películas la gente encuentra tan rápido al amor de su vida?

Cuanto más solo está el protagonista, cuanto más melancólico pasea por un parque en otoño y cuanto más ensimismado esté en sus pensamientos.. ¡hala! más fácil encuentra a su media naranja... dulce, fiel, interesante.. Una mirada, un beso... y boda. !Zas!, en toda la boca.

Luego uno se va a la realidad y el tortazo es de los de los gordos, por más que uno se arregle como si fuera a hacer la primera comunión, por más sonrisa de anuncio que pongas en la barra del bar, por más conversación interesante que sueltes sobre lo extraño –por no decir otra cosa- que te resultó el capítulo final de perdidos, la mayoría, al final de la noche los únicos cuerpos de los que pueden disfrutar son los que anuncian el abdominaizer de la teletienda.



...el bolígrafo del amor

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1643. Viernes, 25 junio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo cuadragésimo tercero: "Procura amar mientras vivas; en el mundo no se ha encontrado nada mejor” (Maksim Gorki, 1868-1936; escritor ruso)

Después de 20 años de casados una pareja estaba acostada en la cama una noche cuando la esposa sintió al marido acariciarle de una manera que no lo había hecho en bastante tiempo. Sus caricias eran muy sensuales, empezando por la nuca hasta llegar a su espalda. Después acarició sus hombros, bajó lentamente hacia sus senos y se detuvo justo después de su ombligo. Después puso su mano en el interior del brazo izquierdo, acarició suavemente el lado de su seno, bajando por su costado, sobre la nalga hasta llegar a la pantorrilla. Siguió lentamente hacia arriba por el interior de su pierna parándose en la ingle. Repitió las mismas caricias en el lado derecho y de repente se paró, se dio la vuelta y se puso a ver la televisión. La esposa, que estaba muy contenta, le preguntó con una voz muy dulce: “Lo estabas haciendo muy bien cariño. ¿Por qué has parado? “Ya encontré el mano”, respondió él.

Este fin de semana en cualquier sitio menos en casa.



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1628. Miércoles, 2 junio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo vigésimo octavo: “Cuanto más planifique el hombre su proceder, más fácil le será a la casualidad encontrarle Friedrich Dürrenmatt, 1921-1990; escritor suizo)

Peluche práctico presenta otro capítulo dedicado a "cómo hacer que una pareja dure". La respuesta, como siempre, en El Libro (sí, en ese).

Según este tratado de sabiduría sin igual, los varones se clasificarán conforme al tamaño de su miembro (uno está hoy fino) en liebre, toro y caballo, mientras que las mujeres se clasifican, dependiendo de la profundidad de su miembra, en cervatilla, yegua y elefanta.

Dando lugar a las tres uniones ideales: liebres-cervatilla, toro-yegua y caballo-elefanta. Ahora, a buscar.

1 de mayo, sábado; 2 de mayo, domingo; 15 de mayo, sábado. Después de semejante catástrofe de mes laboral, mañana ¡por fiiiiiiiiin! es fiesta. Hasta el lunes pues.


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1626. Lunes, 31 mayo, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo vigésimo sexto: "Por favor, no arroje las colillas de cigarro al inodoro... una vez mojados no es posible volver a encenderlos" (Pintada en la puerta de un retrete)

Aunque con los años se van "civilizando" y ya se han transformado muchos de sus ritos y costumbres, entre los indígenas esquimales, tradicionalmente, si el marido se va de caza, sus hermanos menores cohabitan con su cuñada, ya que entre sus obligaciones familiares está el cumplir con los derechos sexuales de la esposa.

Yo quiero (mucho) a mis cuñadas, de verdad que sí, pero reconozco que llego a nacer esquimal y me hubiera declarado apátrida desde el exilio hacía unos cuantos años ya.

Lunes, lunes, lunes... y además de venir al trabajo, !hoy tengo hasta que trabajar! No tienen la más mínima consideración con los pobres talluditos que nos deslizamos cuesta abajo y sin frenos hacia la vejez más absoluta. Menos mal que por aquí la semana tiene un día de fiesta. Que ya era hora.



...Santa Rita, Rita, ¡lo que se da no se quita!

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1576. Jueves, 11 marzo, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo septuagésimo sexto: “Un buen vallado hace buenos vecinos” (Robert Lee Frost, 1874 - 1963, poeta estadounidense)

Alguien escribió que los matrimonios americanos se divorcian tanto porque esperan encontrar en su pareja la perfección que los ingleses únicamente esperan de sus mayordomos.

Tengo para mí que, en general, por aquí no aspiramos a tanto. ¿Alguien anheló jamás la perfección en su pareja? Nuestra sociedad es demasiado antigua para que en una pareja figure como impulso el anhelo de perfección del otro. Cuando ese anhelo existe, la pareja es mucho más frágil. Creo que el amor, que ahora está en baja, consiste ante todo en una voluntad de aceptar la imperfección. Eso explicaría muchas cosas.



... escribiendo a máquina

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1568. Lunes, 1 marzo, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo sexagésimo octavo: “Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres. “Proverbio árabe)

Una pareja humana se deteriora, por lo regular, lentamente en un proceso doloroso, durante el cual el amor, si lo hubo, o la ilusión del amor, si sólo fue ilusión, se transforma en animosidad, resentimiento y, finalmente odio. Una metamorfosis sentimental que suele acabar en separación. Separación que, independientemente de la duración de la pasión anterior, suele ser tan instantánea como una operación de integrales ejecutada en décimas de segundo por una de esas maquinitas chinas de calcular sin las que estaríamos perdidos.

Y uno se pregunta: ¿A dónde va a parar todo ese desamor inmenso que encenagaba el amor de las parejas que se separan. ¡Y a dónde el amor que un día sintieron? Aquello que aprendí en la Física del bachillerato lejano de que la energía ni se crea ni se destruye que sólo se transforma, me hace pensar que el amor y el desamor, incluso la amistad y el odio son simples transformaciones permanentes, como un repisarse del suelo afectivo en que nos apoyamos y, digo yo, que su resultado final, si nada se crea no se destruye debe dar una cifra constante.

Vamos que para que una pareja nazca, otra tiene que morir. Pura ciencia.

... de pascuas a ramos

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1524. Miércoles, 16 diciembre, 2009

Capítulo Milésimo quingentésimo vigésimo cuarto: "El dinero es como el agua salada; cuanto más se bebe, más sed da" (Arthur Schopenhauer, 1788-1860; filósofo alemán)

Una proposición indecente, 1993, drama romántico dirigido por Adrian Lyne, y protagonizado por Robert Redford y Demi Moore. Argumento de una película que dura casi dos horas: un tío que le dice a otro, “te doy un millón de dólares si me dejas acostarme con tu mujer”.

En España con semejante historia, no hubieran hecho ni un corto. ¡Qué digo un corto.. ni un anuncio de los de a veinte segundos!



1518. Viernes, 4 diciembre, 2009

Capítulo Milésimo quingentésimo decimoctavo: “Por la noche la gente que quiere meterse algo se va al retrete y la gente que quiere mear se va a la calle, en cambio por el día sucede justo lo contrario". (Cesar F. 25 años, diseñador de interiores)

Una ruptura siempre es una situación desagradable en la que cualquier cosa que digas lo único que va a hacer es empeorar la situación. Usar la sinceridad no es una buena táctica.

- “Mira, no eres lo suficientemente bueno para mí, pienso que me merezco algo mejor, mucho mejor; además, desde hace un par de años estoy con otro, más guapo, más joven y que está más bueno que tú. Ahí te quedas”.

Mal, muy mal. La sinceridad duele. Es mejor dejar a alguien contándole una mentira, no sé, del tipo: “cariño, de verdad, te quiero mucho, pero tengo que dejarte porque, jope, la tienes demasiado grande”. ¡Eso sí anima! Por muy deprimido que te quedes, por muy destrozado que te deje, siempre te quedará ese punto de moral al que agarrarte para salir del abismo.

Días de (presunto) descanso. Hasta el miércoles pues.



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1416. Jueves, 4 junio, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo decimosexto: "La diferencia que hay entre una convicción y un prejuicio es que una convicción podemos explicarla sin alterarnos". (Federico Guillermo II, 1744 - 1797; cuarto rey de Prusia)

Las mujeres solas viajan acompañadas. Como sus amigas del alma suelen tener ya pareja buscan, para compartir el veraneo, algún alma en pena que les acompañe. Y ahí está, siempre disponible, esa chica feucha y con pinta de desvalida (todas las oficinas tienen su feucha con pinta de desvalida), en la que nunca se había fijado salvo para admirar alguna que otra vez su mal gusto vistiendo y que pasa a ser la compañera ideal de vacaciones. Porque, aunque la extra apenas llegue para una casa rural en Los Monegros, cualquier cosa antes que piensen no es una chica cosmoindependiente con todo bajo control. Hasta marcharse con la feucha con pinta de desvalida dejando bien claro que lo de la circunstancial compañía, aparte del original toque Telma&Louise, es cosa de la crisis... y de lo que uno se ahorra si viaja en habitación doble.

Pero resulta que la colega, además de feucha y con pinta de desvalida, es más rara que un ratón colorao. Aparte de no soltar un duro y de pensar que las pinzas de depilar son un arma de destrucción masiva que acabará dañando la capa de ozono, su tema de conversación se reduce a cómo abrir el quinto chacra en la tercera reencarnación, y su idea de una noche peligrosa consiste en ponerle queso fundido al sándwich vegetariano del bar del hotel (¿hay algo más deprimente que un bar de hotel?.... Pues sí, un bar de hotel con alguien en el piano tocando el humo ciega tus ojos).

Al final, como cada año, termina pensando que la única solución para viajar sin sobresaltos no es hacerlo con una pareja sino hacerlo con la pareja. Y que mientras tanto, visto el patio, meter la cabeza en la nevera no es una solución tan mala. Cosa de la crisis... y de lo que uno se ahorra por no tener pareja. Para que luego digan que vivir solo no tiene grandes ventajas.

... picaduras defensivas

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1298. Miércoles, 19 noviembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo nonagésimo octavo: "Nunca tomes una pastilla para dormir y un laxante la misma noche". (Rachel - Gallimaufry en “16 cosas que alguien ha tardado 50 años en aprender”)

Miércoles tuneado de viernes gracias a unos escasos días de vacaciones que todavía me quedan pendientes. Desde esta tarde -y hasta el domingo- andaré entre/por España y Portugal. Mientras, aquí dejo una de esas interminables reflexiones (no tanto por su extensión, que también, como por lo peliagudo del tema) sobre “formas de conseguir pareja y no morir en el intento”. Que, aunque no salga en los periódicos económicos, la crisis a estos niveles también se nota. Y mucho.

A pesar de existir cientos, quizá miles, de manuales dedicados a explicar el asunto, basta analizarlos un poco para darse cuenta que, básicamente, pueden reducirse a tres los procedimientos para conquistar a la persona de nuestros sueños ... o al menos el amor eterno que nos toque esa semana.

La primera es casarse con ella; algo relativamente sencillo si la otra parte está conforme, lo que suele depender de una cosa muy simple: que se enamore o no de nosotros. Vale que en el lote te suela entrar la familia, pero con los tiempos que corren la cosa no es difícil. Con los padres, por ejemplo, es muy fácil; en cuanto uno insinúa sus intenciones te abren emocionados los brazos y con una rapidez un poco sospechosa, te adjudican al mozo o a la moza, dándote a entender, poco más o menos: “toma, majo, te ha tocado, para ti para siempre, no se admiten cambios ni devoluciones. Que el señor te ampare”. Esta solución suele estar bien vista por el resto del mundo y es la que más se ha llevado hasta ahora.

El segundo sistema es más complicado y su éxito depende de muchos imponderables. Hay que convencer a la persona de nuestros sueños de que somos unos tipos fenomenales, de que nos resulta imposible vivir sin él (o ella) peeeeero... que no podemos ir más allá porque ya estamos casados (conviene acompañar el discurso con el tradicional -aunque todavía sorprendentemente válido-: “mi matrimonio está roto, mi mujer no me comprende.. pero las circunstancias para dejarlo no son ahora las mejores y bla, bla, bla..). Serán de gran ayuda en estos casos detalles espirituales que den a entender que es la única persona que te importa de verdad: un día se le regala una rosa; otro día un bote de gel al chocolate (que, aunque en los juteco los hay muy buenos a 1,99 euros en oferta tres por dos, convendría vendérselo como si fuera algún producto exclusivo traído de París) y, si es preciso, hasta un i-phone de 16 megas mínimo. Todo es poco cuando se trata de que se avenga a razones y no quiera tenernos es exclusiva. No es, como es natural, un método seguro, pero resulta menos comprometido que el matrimonio y, aunque a primera vista no lo parezca, resulta también mucho más barato que el primero.

Y el tercer procedimiento, tan antiguo y salvaje como el hombre mismo, se lo puede uno imaginar: caer sobre la presa inesperadamente para obtener lo que se desea de ella a la fuerza. Hay gente para todo, aquí y en todas las partes, y creo que sobran los comentarios.

Sin embargo y ya que estamos con este asunto, existe una noticia sobre el tema que bien merece unas esperanzadas líneas. Por lo visto, en el Canadá, según dicen los papeles, un laboratorio ha logrado un producto que puede resolver el problema. Se trata de una ampolla de cristal, con una sustancia extraída de glándulas de mofeta, cuyo olor es tan asqueroso e insoportable que uno tiene que salir huyendo. Las mofetas usan este olor para defenderse de sus enemigos, y parece razonable que las personas humanas hagamos lo mismo. ¿No se emplean perfumes carísimos para atraer a quien nos gusta? Pues esto es parecido, solo que al revés. La ampolla se puede llevar en cualquier sitio y, si se produce un momento de peligro, bastará con una simple presión de los dedos para que el presunto agresor saliera huyendo. Y aun suponiendo que se resistiera, tampoco pasaba nada: el olor es tan repugnante que actúa en sentido inverso a un afrodisíaco. A continuación bastaría con pegarse un buen baño, colocarse otra ampolla en el sitio adecuado y listo. Algo práctico y sencillo que puede llegar a rebajar el número de páginas de sucesos de los periódicos.

Hasta el lunes pues.

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1233. Lunes, 18 agosto, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo trigésimo tercero: "Solo busco un momento que dure eternamente". (Heath Ledger en Casanova de Lasse Hallström; 2005)

Con distintos protagonistas pero ha vuelto a pasar. Después de dos meses y medio de intenso romance vividos en un decorado perpetuamente iluminado por la luna plateada y un fondo de música de violines, tan empalagoso como comprensible, dos amigos que se habían jurado amor-eterno-por-siempre-jamás, dicen que lo dejan.

A cualquier mentira maravillosa se impone siempre la realidad, y la realidad no es precisamente diestra en maravillas. Alguien debería enseñarnos que el amor de película existe, sí, pero también deberían explicarnos de antemano qué ocurre cuando se apaga la luz plateada, desparece la pasión y la convivencia inicia sus destrozos. Y la convivencia, cuando se pone a destrozar, destroza a base de bien.

Y lo comprendo. Ver al hombre de tus sueños, hasta entonces el hombre más perfecto de la creación, quitarse los calcetines para cortarse las uñas de los pies, es un ataque de realidad que no todo el mundo es capaz de soportar.

Últimamente veo a mí alrededor tantos casos de relaciones fracasadas que empiezo a temer otra epidemia. Otra vez.

... las legendarias amazonas

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1194. Lunes, 2 junio, 2008

Capítulo Milésimo centésimo nonagésimo cuarto: "El amor ha provocado en todo el mundo más desgracias que muchas otras enfermedades. No entiendo por qué nadie se ha preocupado de buscarle una vacuna" (Camilo José Cela, 1916 - 2002; escritor español)

Desde muy antiguo, la mujer dice que el hombre es, entre otras muchas lindezas, cruel, despiadado, bravucón, egoísta, traidor, ingrato, agresivo, fantasma, depredador, jugador compulsivo de videojuegos, sucio, comodón, lujurioso, infiel, canalla y embustero.

Y, por añadidura, fanático de los partidos de fútbol.

El hombre sostiene que la mujer es, entre otras muchas exquisiteces, cotilla, terca, taimada, lenguaraz, astuta, obstinada, cruel, infiel, charlatana, lasciva, tozuda, trapecera, despiadada, lujuriosa, y embustera.

Y, por si fuera poco, gorda.

Es asombroso que teniendo estas opiniones los hombres y las mujeres unos de otros, hayan accedido ambos a colaborar tanto en las maniobras indispensables para la perduración de la especie. Y tantas veces. ¿Verdad?

Tengo el día reflexivo. Los lunes es lo que tienen.

... dinero de chocolate.

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1094. Lunes, 17 diciembre, 2007

Capítulo Milésimo nonagésimo cuarto: "Nos vamos con la esperanza de que ninguno se deje llevar por los fanatismos religiosos, políticos o sexuales: los primeros por no llevar a nada, los segundos porque el objeto de deseo suele ser un idiota de renombre y los últimos por las continuas frustraciones." (Antonio Gasset, 1946; periodista, presentador de televisión y crítico de cine español)

Siempre me ha llamado la atención el éxito de las relaciones virtuales. De unos años para acá, el mundo ha empezado a poblarse de parejas sin rostro, gente que escribe a deshoras, que se cuentan las más íntimas de las mentiras, y que muestra su lado más oscuro, que es casi siempre el más apetecible, a través de la pantalla de un ordenador.

El mecanismo es, con algún que otro matiz, siempre el mismo. Dos voluntades coinciden casualmente en el rincón menos pensado de la red. Da igual que sea en una página consagrada a hacer sesiones espiritistas a las horas y a las medias o en un foro dedicado exclusivamente a debatir el mejor tipo de luz que hay que poner para hacer fotografías de pies desnudos al amanecer (por increíble que parezca los dos casos existen en la red). Un primer saludo, un cambio de frases hechas y una conversación que se irá alargando cada día un poco más hasta que ambos acaben fabricándose el mundo que les gustaría tener, un mundo de mentira, pero un mundo en el que ambos son los únicos dueños.

Y, aunque como todo, la ristra de ventajas e inconvenientes de este tipo de relaciones sería interminable, siempre he pensado que si en algo ganan a las relaciones tradicionales, es en la hora de su desaparición. Es el final ideal de cualquier relación, la retirada más indolora y limpia. Donde no hay carne, no hay miseria. Los corazones nunca se rompen por completo, y el dolor de la ruptura tampoco tiene el suficiente cuerpo: no hay un brazo, una espalda, ni un solo músculo cuyo recuerda pueda torturar. Ni, sobre todo, hay unos ojos para echar de menos. Algo que, llegado el momento, se agradece. Y mucho.

... aludes.

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1039. Lunes, 24 septiembre, 2007

Capítulo Milésimo trigésimo noveno: "Nunca conoces realmente a una persona hasta que no has llevado sus zapatos y has caminado con ellos". (Gregory Peck en "matar a un ruiseñor")

Las relaciones a largo plazo ofrecen muchas ventajas: compañía, comodidad, una base segura.. pero no son fáciles. Sé que no debería, que me estoy metiendo en un terreno peligros, que, como siempre me decían en la facultad, no hay enfermedades sino enfermos, y lo que a uno puede curarlo a otro puede matarlo; pero hoy me pongo en plan chicocosmo, me lanzo a la piscina, y me atrevo a escribir de corrido algunas -sólo algunas, de las cien mil cosas que, por experiencia, pudieran o pudiesen ayudar a mantener una relación de pareja más allá de los primeros días de la locura química. Y a pesar de ella.

- Si los seis primeros meses están llenos de peleas o de angustias, la relación no va a salir bien.

- No te comprometas en serio hasta que no hayáis tenido la primera gran pelea.

- No permanezcas en una relación sólo porque estás acostumbrado a ella o porque te da miedo encontrarte solo. Nunca funcionan.

- Empieza la relación como quieras que continúe.

- Ayuda mucho tener los mismos gustos y sentido del humor.

- Si al principio no disfrutas haciendo el amor con él y no lo solucionas, no esperes que la situación mejore mucho en el futuro.

- Una relación seria se basa en dos cuestiones básicas: compañerismo y compromiso.

- Debes conservar libertad para seguir siendo tú mismo. No es sano que tengas que variar tu comportamiento o ideas para adaptarse a sus gustos. Ni, por supuesto, al revés.

- Déjale ser como es.

- Si te quiere, estará contigo aunque engordes, no te depiles o te quedes calvo. Si no te quiere, hagas lo que hagas, acabará dejándote.

- Hay que aceptar la realidad: seguirás fijándote en otros hombres. Y cada vez. Otros hombres se seguirán fijando en ti. Cada vez menos.

- No le exijas que sea perfecto, pero hazle saber que lo es.

- No pongas metas imposibles, ni para ti ni para la relación.

- Dile algo agradable o elogioso todos los días.

- Procura que tu pareja sea también tu mejor amigo.

- Debes poder mostrarte ante él tal como eres.

- Valora sus opiniones aunque no estés de acuerdo con ellas.

- Por muy firme que sea una relación nunca estará completamente a salvo de la infidelidad, los problema económicos, los laborales, el stress.

- Nunca os pondréis de acuerdo sobre ciertas cuestiones. Hay que aprender a resolverlas negociando para evitar males mayores.

- En toda relación siempre hay sitio para unos poquitos de celos.

- Gustarse es tan importante como amar apasionadamente.

- No te rías del pene de un hombre. Jamás.

- Guarda algunos secretos. Siempre.

- Deja que él también los tenga

- Respeta su intimidad. Algunas cosas no se cuentan a los amigos.

- Realiza tus propias actividades para mantener tu independencia.

- Sorpréndele de vez en cuando.

- La euforia de los primeros meses se agotará y vendrán periodos de aburrimiento. Un poco de aburrimiento no está mal, pero conviene estar preparados para cuando llegue.

- La espontaneidad cuesta mucho trabajo. Conviene planificarla para que acabe ocurriendo.

- Acostúmbrate a sus tediosas repeticiones de las mismas anécdotas y chistes. Algo que no mejorará con el tiempo.

- Es inevitable que tenga al menos un amigo insoportable.

- Debéis sentiros lo bastante a gusto como para poder permanecer en silencio.

- No permitas que un malentendido degenere en pela. Si algo molesta conviene hablarlo.

- No quieras ganar todas las peleas.

- No te dejes ganar siempre.

- La amabilidad es una cualidad infrecuente, no la infravalores.

- No lances amenazas vanas tipo “si me vuelves a decir eso, me voy de casa” sino te vas a ir de verdad.

- Evitar las indirectas y los comentarios ácidos. Es mejor decir las cosas con claridad.

- En todas las relaciones hay uno que da más y otro que recibe más. Es cuestión de gustos, pero si el desequilibrio esevidente y piensas que él no es capaz de quererte tanto como tú a él, corta por lo sano.

- Una vez que hayas dicho “eres un imbecil”, te será más fácil repetirlo. Cuidado con las palabras.

- No hables mal de su familia en su presencia ni te burles de él delante de sus amigos.

- No suele pasar nada si te olvidas de su santo o de su cumpleaños, pero conviene acordarse siempre del de su madre.

- Su familia ni va a desaparecer ni tan siquiera va a encoger. Aprende a llevarte bien con ellos. Paciencia y práctica.

- Debéis intentar divertiros siempre que estéis juntos.

- Si alguna de sus manías te irritan, díselo cuanto antes.

- Nunca tires a la basura sus camisetas viejas. Tienen un valor sentimental que sólo el entiende.

- Cierra la puerta del cuarto de baño casi siempre.

- Apoya siempre a tu pareja cuando tenga algún conflicto externo y nunca le critiques en mitad de una crisis.

- La infidelidad no tiene por qué ser el fin del mundo.

- Pero es muy dolorosa. Si te ha engañado una vez, es probable que lo repita. Decide. Sólo tú puedes hacerlo.

- Échale mucha paciencia pero exigiendo la misma. Ten siempre claro que el amor no puede con todo. A veces, lo mejor es salir corriendo.

Aunque si uno quiere ser más práctico lo mejor es pasar de tanto rollo, buenas intenciones y cursiladas varias y quedarse con un solo consejo: usar siempre el sentido común. Suele valer. Al menos en mi caso es lo que mejor me ha funcionado durante los primeros ventitantos años de la convivencia con el mismo compañero doméstico. Y en esas sigo.

... un trabajo no apto para todos.

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1022. Jueves, 30 agosto, 2007

Capítulo Milésimo vigésimo segundo: "Prefiero los errores del entusiasmo a la indiferencia de la sabiduría." (Jacques Anatole François Thibault, 1844-1924, novelista francés)

Me gusta el desorden. Al fin y al cabo tiene su lógica: ¿por qué colocar algo en "su" sitio si dentro de un rato lo vas a volver a volver a descolocar? ¿Si ya trabajar es malo, por qué esa manía de querer hacerlo dos veces?

Aunque me da en las narices que semejante afición no es más que una justificación (y muy traída por los pelos) para poder ejercer sin muchos remordimientos una de las pocas características que un servidor ya traía de serie: ser vago.

El caso es que como "vivir con" y "convivir" no es exactamente lo mismo, mi desorden crónico me provoca alguna que otra bronca doméstica.

Me conozco desde que nací y sé, aunque no sea bueno reconocerlo nunca, que el culpable soy yo. Pero, haciendo de la necesidad virtud que dicen en mi pueblo, he conseguido sacarle partido al asunto: cuando quiero algo basta con intentar un pacto en el que siempre puedo ofrecer lo que otros -tan perfectamente ordenados ellos- no podrían: ser más ordenado. O lo que es lo mismo, sacar beneficio de algo que debería ser completamente normal.

Moraleja, cuanto más perfecto es uno menos fuerza tiene para negociar, y por lo tanto menos cosas puedes conseguir. Hay lecciones que deberían ser materias obligatorias en todos los colegios.

... alfileres.

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