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1905. Lunes, 24 octubre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo quinto: "¿Qué no pensamos en el mañana?, ¿qué no pensamos en el mañana? Mentira. ¿Cómo pueden decir que no pensamos en el mañana si estamos todo el día: mañana lo hago, mañana lo hago” (Sergio, M, 23 años, estudiante).

Los filósofos de nuestra historia mantienen que la lucha centenaria contra el moro aglutinó el germen de España y fraguó la unificación de sus cinco reinos. Mentira, ninguna guerra, ningún jefe con coraza, ni siquiera la selección futbolera de las hazañas internacionales han logrado unir a un territorio tan dividido como este en el que los duques siempre han ido por un lado y los braceros por otro. Es como una manía.

En cambio, llega el 22 de diciembre y un milagro unifica a los aristócratas con los arrieros, a los quinceemes con los consejerosdelegados, al probo menestral con el catedrático de ciencias exactas, al tiraflechas colombiano con la señoradolores de Calatayud.. a todos. La unidad de los hombres y tierras de España se hace evidente ante la lotería de navidad, porque pocas cosas hay más unánimes e igualitarias que admitir civilizadamente lo repartido que está el premio y que le ha tocado a gente muy necesitada. Y como el gordo suele ser democrático y cae siempre en una pollería, luego salen los parroquianos en los telediarios descorchando una botella de sidra con los ojos espantados recibiendo la felicitación de banqueros, notarios, jubilados y los basureros que en ese momento pasaban por allí.

El gordo de navidad es uno de los valores de nuestra historia sin el cual carece de explicación razonable la unidad de destino en lo universal. Ni docedeoctubre ni leches, creo que el 22 de diciembre tendría que declarase fiesta nacional de precepto para celebrar como se merece el día del santo gordo.



... al-Qaeda

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1900. Lunes, 17 octubre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo: “Las primeras aves pueden enganchar al gusano, pero es el segundo ratón quien consigue el queso en la trampa”. (Proverbio austriaco)

Un caso de depravación absolutamente nefasto ha sido puesto a disposición de quien no tenía nada que ver con el asunto. Aunque eso no importa. Lo más grave es que nuestro hombre en cuestión, el protagonista del suceso, en lugar de engañar a su mujer con otra, se engañaba a sí mismo con su propia mujer. Algo, ya digo, inconcebiblemente lamentable. Y ahí no quedó la cosa. El sádico que nos ocupa (y hasta preocupa) se lo decía a su mujer para que ésta sufriese y con el sufrimiento no viese crecer a sus hijos, que en esos momentos se educaban sin control.

Y nada, el hombre no se arrepiente. Lleva ya así veinte años y más y nada. Ahora le quiere poner un pisito a su mujer (y/o amante) y comprarle unos visones refrigerados para el verano. La cosa es engañar a su señora aunque casi le cueste la vida. Para que luego digan que la incoherencia no es amoral.



... machos o hembras

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1870. Martes, 26 julio, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo septuagésimo: "Se amputa un brazo por error confundiéndolo con su pierna derecha” (Resumen de agencias)

Con el permiso de ustedes/vosotros voy a hacer un pequeño elogio de la castidad. De la voluntaria, naturalmente, porque ser casto a la fuerza; ser casto por la imposibilidad de dejar de serlo, debería ser punible. Hoy quiero hacer elogio, aunque corra el riesgo de parecer moralista de la vieja escuela, del joven y de la jovena que escogen la pureza y la utilizan como un símbolo para iluminar las tinieblas y la depravación que nos rodea.

Si hay alguien de verdad responsable en el mundo, son ellos. Además de no participar en el boom demográfico, los jóvenes castos no crean problemas de vivienda, ayudan al Ministerio de Educación con su no granito de arena a revolver el futuro el problema de la escolaridad infantil, no difunden enfermedades venéreas y, sobre todo, no fabrican pequeños parados que acaben viviendo de los subsidios y a los que jamás les llegará una pensión digna.

Por eso quiero pedir desde aquí que si alguna vez alguien encuentra un par de estos jóvenes castos citados, que los aprehenda y los lleve cuanto antes al zoo más próximo para que los niños y sus acompañantes puedan contemplar una especie biológica a punto de extinguirse.

Ahora, eso sí, bien vigilados. Como por un descuido de los guardianes se reproduzcan, todos a la calle.



... vencer y convencer

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1646. Miércoles, 30 junio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo cuadragésimo sexto: "¿Qué es la esperanza? Nada, salvo el colorete en el rostro de la existencia" Lord Byron, 1788-1824; poeta inglés)

Uno tiene todo el derecho del mundo a creérselo (al fin y al cabo la esperanza -una puta vestida de verde que decía elmaki- fue lo único que le quedó a Pandora para repartirnos) pero, ¿por qué en las películas la gente encuentra tan rápido al amor de su vida?

Cuanto más solo está el protagonista, cuanto más melancólico pasea por un parque en otoño y cuanto más ensimismado esté en sus pensamientos.. ¡hala! más fácil encuentra a su media naranja... dulce, fiel, interesante.. Una mirada, un beso... y boda. !Zas!, en toda la boca.

Luego uno se va a la realidad y el tortazo es de los de los gordos, por más que uno se arregle como si fuera a hacer la primera comunión, por más sonrisa de anuncio que pongas en la barra del bar, por más conversación interesante que sueltes sobre lo extraño –por no decir otra cosa- que te resultó el capítulo final de perdidos, la mayoría, al final de la noche los únicos cuerpos de los que pueden disfrutar son los que anuncian el abdominaizer de la teletienda.



...el bolígrafo del amor

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1181. Martes, 13 mayo, 2008

Capítulo Milésimo centésimo octogésimo primero: "Me encanta el olor del Napalm por la mañana". (Apocalypse now, Francis Ford Coppola; 1979)

A raíz de alguna voz más alta que otra, Alejandro Dumas y un conocido político de la época acabaron retándose a duelo.

Como ambos eran grandes tiradores decidieron -de mutuo acuerdo- no enfrentarse en un campo de honor, optando porque el perdedor se pegase un tiro él mismo.

Por deseo expreso del escritor el rito tuvo lugar un martes y trece. Perdió Dumas y, acto seguido, entró en su despacho. Cerró la puerta y sus amigos, cabizbajos, escucharon el disparo. Pero, al instante, apareció Dumas fumándose un puro. “Señores, ha ocurrido un desastre inesperado” -dijo, solemne-. “He fallado”.

Los martes y trece es lo que tienen, hasta las cosas más simples te pueden salir mal. Por eso, hoy casi mejor que no hagamos nada. Por si acaso.

... los capados con pan son menos.

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1044. Lunes, 1 octubre, 2007

Capítulo Milésimo cuadragésimo cuarto: "Dos cerebros juntos producen la mitad de ideas que producirían cada uno por separado" (Ley de Chevin)

EE.UU. 1929

Érase un ciudadano que vivía al lado de una carretera donde vendía bocadillos. Era sordo y, por tanto, no escuchaba la radio. No veía muy bien y, en consecuencia no leía los periódicos.

Pero, eso sí, vendía buenos bocadillos y el negocio cada vez iba mejor. Quiso aprovechar la racha. Arrendó un trozo de terreno, levantó un gran letrero y empezó a pregonar su mercancía a pleno pulmón:

"!Compren deliciosos bocadillos calientes!"

Y la gente compraba.

Aumentó sus compras de buen pan y buena carne. Amplió su local para poder ocuparse mejor de todo y, tanto trabajo tenía, que mandó recado a su hijo para que regresara de la Universidad donde estudiaba Ciencias Empresariales y le ayudara.

Nada más llegar, su hijo le dijo:

"¡Papá ¿no escuchas la radio ni lees los periódicos? Estamos atravesando una gran depresión, la situación está francamente mal, no podría estar peor"

El padre pensó:

"Mi hijo estudia en la Universidad, Lee los periódicos y escucha la radio. Debe saber de lo que habla".

Así que empezó a comprar menos pan y menos carne, desmontó el letrero, dejó el arrendamiento del terreno para eliminar gastos y no pregonaba sus bocadillos.

Y sus ventas disminuyeron de día en día.

"Tenías razón" -le dijo al muchacho- "!estamos en una gran crisis!"

No he terminado de pillarlo. A ver. ¿La moraleja de la historia es explicarnos lo malo que es tener un hijo que estudie empresariales o, directamente, la ruina que supone para cualquier economía familiar tener hijos, así, en general?

Los lunes ando un poco perdido yo.

... sesión de maquillaje.

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970. Viernes, 11 mayo, 2007

Capítulo Noningentésimo septuagésimo: "Nunca sé despedirme de ti, siempre me quedo con el frío de alguna palabra que no he dicho" (Luís García Montero, 1958, poeta español)

Karen Dinesen -su nombre de soltera- nació en Dinamarca en 1885 y se casó a los 33 años con su primo, el barón Bror Blixen. Se trasladaron a Kenia, donde Karen conoció a un aristócrata británico con quien tenía muchas cosas en común, el aventurero Denys Finch Hatton. Los dos habían abandonado sus países de origen siguiendo la llamada de los grandes espacios y de su pasión por África.

Ella vio en él su ideal: guapo, inteligente, original, deportista y un esteta refinado. Se hizo tan amigo de Karen y de su marido que éste lo presentaba diciendo: "Mi excelente amigo y el amante de mi mujer"

Cuando Karen se divorció de su primo, Denys comenzó a vivir con ella sin abandonar su independencia. Quería continuar con su libertad, no dar cuenta de su existencia ni explicar sus decisiones. Ella lo aceptó y escribió sobre su relación: "Siempre era feliz en la granja, ya que sólo venía cuando lo deseaba". En sus cartas expresaba toda la intensidad del profundo amor que sentía por él: "Tengo la impresión de que estoy unida a Denys para siempre, dedicada en exclusiva a amar el suelo por donde camina". "Cuando se va, se lleva el olor a rosas y el resplandor de la luna llena, y cuando regresa, vuelven con él el aire y la luz".

Nunca consideraron la posibilidad de casarse. Pensando en el fin de sus días, eligieron un lugar en una colina que dominaba la gran planicie de Nairobi, para ser enterrados juntos, formando parte de ese paisaje que tanto amaban.

Pero las cosas se torcieron cuando bajaron las cotizaciones del café, producto que Karen cultivaba, y ella no pudo hacer frente a los créditos. Si vendía su granja, no le quedaría más remedio que regresar a Dinamarca y lo que Denys deseaba con toda su alma era quedarse en Kenia. Karen cambió entonces su modo de pensar: quería casarse, que él la mantuviese y que las cosas discurrieran de una manera más tradicional, pero cuanto más se aferraba a Denys y más le exigía un compromiso, más la rechaza él: no soportaba las exigencias económicas y sociales que le proponía.

Se produjeron entonces escenas muy tensas entre ambos y su último encuentro acabó con una violenta discusión. Angustiada, Karen intentó suicidarse. Se dio cuenta de que había sido ella quien había roto el compromiso que les mantenía unidos. Quien acuerda mantener una relación sin obligaciones firma un pacto, hasta las relaciones más libres tienen sus reglas y no se deben romper unilateralmente. Denys lo había dejado muy claro desde el principio de la relación.

Resignada, Karen regresó a Dinamarca, donde se enteró de que, unos días después de su ruptura, Denys Finch Hatton se había estrellado con su avión. Regresó para enterrarlo en el lugar solitario de la sabana africana que habían elegido para ambos. Ella sin embargo, no reposa allí. Lo hace bajo un haya del parque de su propiedad en Rungstedlund, en Dinamarca, donde murió en 1962 después de haber escrito, bajo el seudónimo masculino de Isak Dinesen, su libro Memorias de África. Una novela mucho más entretenida que la película y que me tiene enganchado desde la primera frase.... "Yo tenía una granja en África, a los pies de las colinas del Ngong..."

Hasta el lunes.


... más historias "extra-ordinarias" cada día

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

945. Miércoles, 28 marzo, 2007

Capítulo Noningentésimo cuadragésimo quinto: "Como consecuencia de las leyes físicas que rigen el universo es más fácil abrir una botella que volverla a tapar, motivo por el cual es prudente dejarla vacía. (Gilbert Keith Chesterton, 1874-1936, escritor británico)

Un buen amigo, defensor a ultranza de los cócteles, acostumbra a torcer el gesto cuando, por aquello de enredar un poco, le pregunto si es verdad que el cóctel más bebido de toda la historia es aquel que con tanto mimo han preparado durante años y años los camareros de los bares y tabernas echándole agua al vino que servían a sus clientes.

Y es que a pesar de mi absoluta militancia en la abstinencia, siempre me ha llamado la atención la parafernalia que rodea a la coctelería, empezando por el origen de la propia palabra que tiene casi tantas teorías como tipos de ellos existen.

Momento Petete. "Cóctel" es la castellanización de "cocktail", una palabra compuesta por "cock" y "tail", es decir "gallo" y "cola" lo que llevó a algunos estudiosos del tema a establecer su origen en las peleas de gallos y más concretamente en los combinados de bebidas que se daban a algunos de estos animales para aumentar su agresividad. Combinaciones que luego pasarían a ser deguistadas también por los propieetarios de los gallos ganadores.

Hay quien es más concreto y sitúa el origen de los cócteles en una pequeña ciudad de Virginia llamada Yorktown. Acababa el año 1879, cuando a un señor apellidado Flanagan, propietario de una taberna, se le ocurrió celebrar la rendición ante Washington del general inglés Cornwalles (que puso fin a la Guerra de la Independencia) inventando una combinación de distintos licores a los que llamó bracer (algo así como "estimulante") servidos, por idea de su señora, en unas copas adornadas con plumas de los gallos de su vecino.

Más contrastada está la que parece ser la historia más creíble. Corrían los últimos años del siglo XVIII cuando en la calle Royal, nº 437 de Nueva Orleans abría su botica un emigrante francés, Antonie-Amadee Peychaud, botica en la que se podían comprar todo tipo de brebajes, infusiones y elixires entre los que se encontraba uno original de SAnto Domingo y que alcanzó rapidamente un gran éxito, y que se servía en unos vasos para huevos llamados coquetier.

Sólo del origen de la palabra hay muchas más historias. Tiempo habrá. Mientras, y por aquello de que este es un blog sobre todo útil, tantos hombres y tan poco tiempo desvela uno de los secretos mejor guardados por los especialistas en el tema: la tabla básica para empezar a mezclar. A pesar de sabérsela de memoria ellos nunca te la contarán. Peluche la desvela en exclusiva. Hala.

... de bábara, barbitúricos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

933. Jueves, 8 marzo, 2007

Capítulo Noningentésimo trigésimo tercero: "Lo bueno no es tan bueno cuando se espera algo mejor. (Thomas Fuller, 1654-1734, escritor británico)

Aunque hay sus más y sus menos entre los que saben del asunto, parece acreditado que el primer brote de sífilis en Europa se produjo en la Barcelona de 1493, a la vuelta del primer viaje de vuelta de Cristóbal Colón desde América. Según cuenta la leyenda, los nativos se contagiaron de las llamas con las que solían tener relaciones sexuales para favorecer su fecundidad y después fueron los españoles quienes la contrajeron tras copular con los indígenas

Y aunque ya existían con otros fines, semejante "hazaña" fue sin duda el comienzo de un prospero y rentable negocio de esos que, junto con el de las funerarias, siempre tendrán su clientela fija: el de los preservativos.

Negocio que, aunque parezca mentira, tiene ramificaciones de lo más extrañas.

En la Universidad Estatal de California (EEUU), centro consagrado como tal universidad al saber y la investigación es posible comprar, además de corbatas, camisetas, ropa interior y demás prendas con el azul y el dorado que la distinguen, preservativos a juego con los mismos colores.

Y ahí no para la cosa. El negocio de los condones ha llegado hasta un mundo supuestamente alejado de semejante tema como el de las antigüedades.

Un ciudadano sueco pagó 3.750 euros por un preservativo fabricado a principios del siglo XIX con tripas de cerdo y adornado con dibujos eróticos, que se subastó en Londres en 1991.

Supongo que caducado, lo que se dice caducado, estaría, pero por más que he buscado no he logrado enterarme si también estaba usado, aunque imagino yo que en esto de las antigüedades pocas cosas no son de segunda mano.


... corajillo

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897. Miércoles, 17 enero, 2007

Capítulo Octingentésimo nonagésimo séptimo: "La libertad es un lujo que no todos pueden permitirse." (Otto von Bismarck, 1815-1898, político alemán)

Había una serie de televisión que "echaron" a principio de los años ochenta (yo, como joven de cierta edad que soy, la recuerdo) en la que se contaban los muy particulares enredos de dos familias: los Tate, ricos y los Campbell, pobres y sus aun más particulares componentes. Aparte de las dos hermanas un poco especiales, Jessica Tate y Mary Campbell, la serie tenía unos personajes un tanto peculiares: un criado negro que hacía lo que le daba la gana, un hermano que siempre hablaba por boca de su muñeco, un abuelo que pensaba que la guerra no había terminado y se paseaba con uniforme dando ordenes a todo el mundo y hasta un gay (al que interpretaba Billy Cristal) cuya única obsesión era cambiar de sexo.

La serie no podía ser más enrevesada y cualquiera que la viera lo único que podía hacer, además de descojonarse con las situaciones, era felicitar a los guionistas por tener la imaginación que tenían a la hora de escribir semejantes enredos.

¿Imaginación? ... bueno, depende, muchas veces basta con echar un vistazo a la realidad para escribir el más extraño de los guiones. La siguiente noticia está tal cual:


Ésta es una historia rocambolesca, pero real como la vida misma. Bernadette y Joyce son una pareja de ancianas británicas que pronto harán oficial su unión de hecho. Pero esto no es lo más llamativo, porque Bernadette era antes un hombre que cambió de sexo en 1991. Además Bernard -médico de profesión y asesor científico del gobierno Thatcher.- ya había estado casado con Joyce: en los años 60, cuando ella quedó viuda, Bernard, gran amigo del difunto, la desposó y apadrinó a sus dos hijos. Bernadette ha tenido que divorciarse de Joyce como requisito previo para inscribirse en el registro de uniones civiles.
Para entender la jugada es conveniente tener a mano lápiz y papel. Hacer esquemas siempre ayuda a razonar mejor algunas cosas.


... solicito ermitaño, buenas condiciones

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878. Martes, 12 diciembre, 2006

Capítulo Octingentésimo septuagésimo octavo: "El amor gusta más que el matrimonio, de la misma manera que las novelas son más divertidas que la historia" (Nicolas de Chamfort, 1741-1749, escritor)

Siempre había pensado que la frase era "encima de cornudos, apaleados", haciendo alusión a aquella curiosa costumbre castellana (de la época de Cervantes) en la que cada cierto tiempo los cornudos consentidores desfilaban por las calles principales del pueblo o de la ciudad. Lo hacían desnudos de cintura para arriba, con sus esposas azotándoles la espalda con ristra de ajos.

Sin embargo, la frase original -que dice exactamente "tras de cornudo, apaleado, y ambos, satisfechos"- poco parece tener que ver con la historia de los desfiles, sobre todo porque no creo yo que los consentidores se quedarán "satisfechos", (al menos la mayoría) tal y como afirma la versión original del refrán, después de ser azotados en mitad del pueblo con los ajos.

Por cierto, el origen de esta versión "extendida" tampoco desmerece como historia.
"El ama dijo al criado que, en durmiéndose el marido, se fuese a ella tras la cama. Llegó el mozo y, teniéndole asido por la mano, despertó el marido y le dijo que el mozo la había requerido y que ella se citó con él en el corral, que él vistiese las ropas de ella y le fuese a esperar y le castigase. Fue el pobre hombre engañado... y estuvo esperando abajo. Enterminando, el mozo bajó con un garrote y haciéndose el leal, apaleó al amo como si fuera el ama, diciendo: Bellaca; ¿a mi señor había yo de hacer tal agravio, ni vos traición? Y se fue. El amo quedó así apaleado, burlado, pero muy satisfecho de la fidelidad de su mujer y de la de su mozo.
Vamos que ojos que no ven corazón que no siente.. por seguir con el refranero.

... el cucurucho

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