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1781. Martes, 8 marzo, 2011

Capítulo Milésimo septingentésimo octogésimo primero: “Es más tranquilizador tener doce hijos que doce millones de dólares, con doce hijos uno se conforma; con doce millones de dólares se quiere más” (Aristóteles Onassis, 1906-1975; empresario griego)

Se conocieron en un autobús. Se miraron intensamente durante diez paradas. No se hablaron, pero se entendieron muy bien desde el primer momento. En la calle, se tomaron de la mano y caminaron despacio sin decirse nada. La gente les miraba perezosamente y una panda de preadolescentes siguió a la pareja sin hacerles mucho caso. Ellos siguieron adelante sin inmutarse, sin romper el silencio, sin volver la espalda a un destino que tan oportunamente les ponía frente a frente. De pronto, Fernando lanzó un grito de júbilo y dijo:
- “! Ahí está !”
Alberto apretó su mano en un gesto de comprensión infinita y se fue con su nuevo amigo hasta la zapatería. El vendedor quedó anonadado al verles entrar. Altos, fuertes, silenciosos, cogiditos de la mano y… cojos. El uno de la pierna derecha. El otro, de la pierna izquierda. Fernando, en un tono repleto de satisfacción, se dirigió al zapatero y dijo: “Un par de zapatos, del cuarenta y dos”. “¿Un par… sólo?”. “Sí, tenemos el mismo número y distintos pies”. Alberto sonrió feliz.
- ¿Seremos amigos siempre?
- Hasta que la muerte nos separe.

A veces, basta un segundo para unir dos ilusiones.



... Drácula

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1684. Martes, 28 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo octogésimo cuarto: "Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará". (Julio Cortázar 1914 - 1984; escritor argentino))

Cuentan las crónicas que un verdugo de la Revolución Francesa pedía a sus condenados que, si seguían minimamente conscientes una vez decapitados, le hicieran el favor de parpadearle.

Y cuentan las crónicas que fueron varias las cabezas que lo hicieron durante unos 30 segundos.

De lo que se puede sacar dos incuestionables conclusiones: que debe doler lo suyo que te corten la cabeza (aunque sean sólo unos cuantos segundos), y lo que es más importante: que hasta en las peores situaciones, en los momentos más difíciles, hay gente amable a la que no le importa echarte una mano... sobre todo si les pides las cosas por favor.

No deberíamos perder la fe en la humanidad. Nunca.



...vapores en frasco

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1646. Miércoles, 30 junio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo cuadragésimo sexto: "¿Qué es la esperanza? Nada, salvo el colorete en el rostro de la existencia" Lord Byron, 1788-1824; poeta inglés)

Uno tiene todo el derecho del mundo a creérselo (al fin y al cabo la esperanza -una puta vestida de verde que decía elmaki- fue lo único que le quedó a Pandora para repartirnos) pero, ¿por qué en las películas la gente encuentra tan rápido al amor de su vida?

Cuanto más solo está el protagonista, cuanto más melancólico pasea por un parque en otoño y cuanto más ensimismado esté en sus pensamientos.. ¡hala! más fácil encuentra a su media naranja... dulce, fiel, interesante.. Una mirada, un beso... y boda. !Zas!, en toda la boca.

Luego uno se va a la realidad y el tortazo es de los de los gordos, por más que uno se arregle como si fuera a hacer la primera comunión, por más sonrisa de anuncio que pongas en la barra del bar, por más conversación interesante que sueltes sobre lo extraño –por no decir otra cosa- que te resultó el capítulo final de perdidos, la mayoría, al final de la noche los únicos cuerpos de los que pueden disfrutar son los que anuncian el abdominaizer de la teletienda.



...el bolígrafo del amor

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1564. Martes, 23 febrero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo sexagésimo cuarto: “El que vive de esperanzas corre el riesgo de morirse de hambre” (Proverbio letón)

Afirma un aburrido científico estadounidense, permitiéndose medir estadísticamente el acto amoroso, que en ese momento el hombre, con más de 120 pulsaciones y más de 150 de tensión arterial, se encuentra en situación parecida a la del astronauta en el instante del despegue de su nave.

Luego es peligroso el amor, algo me lo decía a mí. Al menos es desaconsejable para los hipertensos.

¿Hay tan poco amor en este mundo porque casi todos padecen de hipertensión? ¿Hay tantas tensiones en el mundo porque hay tan poco amor? Desconozco la respuesta. Sólo he llegado a saber –la ciencia lo corrobora- que el amor es peligroso y que lo más triste, como pensaba Faulkner, es que no sólo no dura siempre, sino que sus desesperaciones se olvidan pronto. Lo que -¡cuánta perplejidad!- no sé si resuelta un consuelo o un desconsuelo.

Creo que será según los casos.

... palillos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1563. Lunes, 22 febrero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo sexagésimo tercero: (Cuando alguien es incapaz de reírse de sí mismo. Ha llegado el momento de que otros se rían de él" (Thomas Szasz, 1920; psiquiatra húngaro)

Aunque ya hace más de mes y medio que empezaron oficialmente, este sábado he visto las mismas imágenes de histerismo colectivo entre la gente aparcada en los centros comerciales. Ahora con la disculpa de las segundasrebajas, las –otra vez- másrebajadasdelahistoria. ¿Pero no había crisis? Sí, precisamente por eso y porque este año, sin que sirva de precedente, los establecimientos parecen pensar en arañar un euro en lugar de librarse de de los stock del almacén. Las rebajas parecen rebajadas y los bolsillos, maltrechos por una economía tocada, se hinchan de tal manera que parece que un euro vale más que su propio valor. Según me decía una amiga que de esto de la psicología entiende en un rato, es muy sano eso de salir a pulular entre los estantes de las tiendas en rebajas porque aún sin comprar nada el alivio mental que uno siente introduciéndose en la flora y fauna de la selva de la compra merece la pena para desestresar el ánimo decaído y superar la carga mental de la semana. Siempre dudé de la bondad de estas bajadas de precios pero parece que el ejercicio no es tan descabellado, siempre con prudencia, claro está.

Parece que seguimos con rebajas en todos los ámbitos. Lo mejor, o peor según el cristal con el que se mire, es que nos digan que ya hemos tocado fondo. Porque no hay nada mejor de una caída en picado que esperar, con celo, la escalada posterior. Por eso, y aprovechando las rebajas de todo tipo que adornan nuestra existencia, proclamo un estado de excepcionalidad positivista, optimista, alegre y dicharachera...se nota que estoy de rebajas en mis expectativas.

Cosa del lunes.

... merengue

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