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2065. Miércoles, 18 julio, 2012

Capítulo Dosmilésimo sexagésimo quinto: "¿Qué sucederá cuando las máquinas inteligentes sean capaces de fabricar máquinas más inteligentes?" (Carl Sagan, 1934-1996 astrónomo estadounidense)

Huevón. Huevazos: individuo tranquilo y torpe cuya cachaza y escasa actividad exaspera a quien lo trata. Se predica también del bobalicón y del sujeto sin reflejos, de reacciones lentas, así como del calzonazos. El huevón y huevazos es el resultado de mezclar un tonto con un pasmarote, fruto de cuya unión es el “tonto los huevos”, dicho así por tenerse en mente los testículos, zona a la que se alude en metáfora porque, en opinión del vulgo, la tranquilidad de estos individuos contribuye a engordarles esas piezas.

De lo que se puede deducir (que para eso el vulgo siempre tiene la razón -democráticamente hablando-) que, insultos aparte, los más bobalicones, lentos y torpes son los que más grandes los tienen.

Y yo pensando que la mayoría de mis jefes eran listos. Ya, sí.


... abogados del diablo

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2037. Viernes, 8 junio, 2012

Capítulo Dosmilésimo trigésimo séptimo: "Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los “cómos”." Friedrich W. Nietzsche, 1844 - 1900; escritor alemán)

Todos los heteros son iguales, unos desgraciados alienados que sólo piensan en el sexo. !Cómo si no hubiera otra cosa en este mundo! Todo el día con el sexo en la cabeza como caracoles ¿Y eso es un "homo sapiens"? !Un "homo sexiens" diría yo. Todo el día con ese tema de arriba para abajo y de abajo para arriba !unos obsexos!

Parecen gayses


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2032. Viernes, 1 junio, 2012

Capítulo Dosmilésimo trigésimo segundo: "Durante quince años he soportado a mis parientes que en los matrimonios de hermanos y primos se acercaran con una sonrisa y dándome una palmadita en el hombro me dijeran "¿serás el próximo no?, que ya te toca" Entonces empecé a hacerle lo mismo a ellos en los funerales y parece que la cosa ha parado (Juan l. 38 años, camionero)


Animales como el pulpo, el salmón o distintos tipos de insectos son semélparos, es decir animales que practican (más bien padece) la semelparidad.

O lo que es igual, animales que sólo copulan una vez en su vida.

Las comparaciones son odiosas, sí, y a cada uno le duele lo suyo, también, pero no sé de qué nos quejamos. Basta imaginar cómo se tiene que sentir un semélparo que haya tenido un gatillazo. Por ejemplo.


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2022. Viernes, 18 mayo, 2012

Capítulo Dosmilésimo vigésimo segundo: "Más vale un puñadito con descanso que las dos manos llenas con trabajo" (Libro del Eclesiastés)

Lo han dicho los sabios que han estudiado durante los últimos dos mil años: el objetivo del sexo es la reproducción. Pero no, somos tan narcisistas que lo hemos separado y a la mayoría sólo les importa eyacular en cualquier sitio y sin motivo alguno mientras se olvidan de la verdadera razón de coitear: procrear.

Cualquier adolescente -almas inocentes aun no corrompidas por esta sociedad de vicio y perversión- cuando anda explorando su cuerpo en lo único que piensa es en tener un hijo a quien cuidar y mantener.

Es más, los animales –también criaturas de dios- se deben de pensar que somos tontos cuando vean que uno se corre en, por ejemplo, la cara de otro. Seguro que si pudieran hablar nos gritarán “!¿pero qué haces estúpido?, que lo estás haciendo donde no es! !Menudo imbécil!”

Hasta el lunes pues.


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2013. Viernes, 4 mayo, 2012

Capítulo Dosmilésimo decimotercero: "La moderación es el hilo de seda que corre por la cadena de perlas de todas las virtudes" (Joseph Hall, 1574 - 1656; filósofo británico)

Las simpáticas mariquitas muestran una desbocada voracidad no sólo "alimentaria" sino también sexual. Según el genetista Michael Marjerus de la Universidad de Cambridge, los contactos sexuales de estos insectos pueden durar hasta nueve horas, con orgasmos de hasta 90 minutos. Además, cada mariquita puede tener hasta 30 compañeros diferentes al año.

Científicamente comprobado. A pesar de la fama y por más "medias" que hagan para las cuestiones estadísticas, hay "mariquitas" y "mariquitas". Por desgracia.

Luego dirán que somos todos iguales. Las ganas. Hasta el lunes pues.


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2005. Viernes, 20 abril, 2012

Capítulo Dosmilésimo quinto: " Hay dos categorías de hombres: los que hablan para decir algo, y los que dicen algo por hablar (Carlos José de Ligne, 1735-1814; diplomático belga.)

!Qué demonio! Esta tarde me voy a tomar unas copas y a bailar. Ya está bien de ligar a solas con mis pensamientos. La vida intelectual no está reñida con la diversión. Olvidaré unas horas mis preocupaciones: guerras, hambres, miserias, paros, expropiaciones, crisis, contaminaciones, elefantes. Todo al cuerno y a ejercer la libido, que ya es tiempo. En la niñez no me enteraba, de adolescento no me dejaban, cuando joven no me atrevía; luego ya se sabe, el trabajo, el presupuesto y todas las diarias gaitas que nos han inventado para que no nos descarrilemos. Pues hoy descarrilo a conciencia !vaya que sí! Hasta el final. Me pondré unos pantalones de esos brillantes, de raso, y a ligar. Ya me veo en la discoteca codos en la barra y postura elástica oliendo el paso de algún musculopoligonero camisetatrestallasmenos emancipado; muchos, lo sé, me mirarán con desprecio y seguirán su camino en busca de un jack con aires de rock-man, pero como siempre hay un roto para un descosido alguien se sentirá atraído por mí y entonces... !entonces será Troya! Ya imagino nuestro diálogo:

Yo: !Guapo! !que eres más guapo que Mao-Tse-Tung!
Él: ¿Es para mí esa hermosa frase?
Yo: Sí, para ti, que si te ve Freud te pone un piso.
Él: !Qué lenguaje más culto usas! Eres fascinante.
Yo: ¿Quieres que te lleve al rio?
Él: !Hermosa metáfora! Vamos, vamos a amarnos con pasión y violencia.

Saldremos del local. Y estaremos aquí, en mi casa, hasta que la llama de la lúbrica pasión se extinga.

Claro que ése, justo ése, será el momento en el que me despierte de la siesta, suspiraré al ver cómo se estropean los cuerpos mientras me agarro el michelín derecho, y me ponga a limpiar el suelo de la cocina. Qué, por cierto, después de como saltaron los huevos fritos de ayer, ya le va tocando.


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1908. Jueves, 27 octubre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo octavo: " A los veinte te vistes para gustar, a los cuarenta para gustarte, y a los setenta para ir al baño” (Gerarda H. 67 años, jubilada)

Aunque en esta en esta época nadie cumple loscuarenta hasta los cuarenta y cinco (mínimo), por mucho que uno se esfuerce, algún día también llegan, con velitas, regalos y elogios falsos de amigos viperinos: "pues nadie lo diría, hijo... si no fuese por las patas de gallo". O sea, que uno lo va retrasando y es mucho peor, porque si dices cuarentay todo el mundo te encuentra viejo. Por eso, un consejo de belleza que, aunque alguno ya no lo podemos poner en práctica, puede venir bien para las nuevas generaciones: cumplir loscuarenta (sean los años que sean) a los veintidós. Los celebras por todo lo alto y ya puedes estar seguro que todo el mundo te va a encontrar jovencísimo para tener esa edad. Tengas los años que tengas.

De todas formas tiene que quedar claro: loscuarenta de ahora son lostreinta de antes… que para eso uno se cree lo que le interesa. Y el que no se conforma es porque no quiere.



... haciendo pinitos

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1876. Lunes, 12 septiembre, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo septuagésimo sexto: "Me es más fácil pensar en un mundo sin creador que en un creador cargado con todas las contradicciones del mundo. (Simone de Beauvoir, 1908 - 1986; novelista francesa)

Una definición -convenientemente comprobada por sus observaciones- era la regla que aceptaba como verdad uno los pueblos más cultos, instruidos y sabios que han existido: los griegos. Ellos tan ilustrados, leídos y formados, consideraban que un hombre era joven mientras pudiera completar cuatro coitos seguidos.

Largo suspiro.

Llegado a este punto uno deja volar la imaginación pensando que, al menos para ciertas cosas, cualquier tiempo pasado fue mejor. Mala leche, muy mala leche. Los lunes, y a estas horas, es lo que tienen.



... dando la tabarra

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1867. Miércoles, 20 julio, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo sexagésimo séptimo: “La luz viaja más rápido que el sonido. Es por eso que algunas personas parecen brillantes hasta que se les oye hablar”. (Proverbio sueco)

Empiezas a tener tus buenas entradas... pero antes de ponerte peluca prefieres raparte la cabeza al cero; te empieza a aparecer el desparrame barriguero, pero las fajas que modelanyesculpen son sólo para ellas; empiezas a ser lo suficientemente mayor para que tu estatura mengue, pero si te pones tacones acabarás, aparte de con un esguince de tobillo, siendo el hazmerreír del mundo. Tienes que afeitarte a diario porque con tus años lo de la depilación es una mariconada y que encima con tu piel ya no funciona. En la cara las manchas compiten con las arrugas pero una hidratante -que encima tienes que hacer pasar por aftershave- es lo único que te atreves a untarte.

Y luego las mujeres son las desfavorecidas, y luego las que tienen que conquistar la normalidad son ellas. Bueno, venga, !bah!, sí, aceptamos pulpo como animal de compañía.



...maravillas

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1773. Jueves, 24 febrero, 2011

Capítulo Milésimo septingentésimo septuagésimo tercero: “Cuando se trata de recordar la boda, las mujeres hablan siempre de la ceremonia; los hombres, de la despedida de soltero” (Proverbio Italiano)

Con demasiada frecuencia encendemos el piloto automático y transitamos por la vida repitiendo acciones y viviendo cada día igual que el anterior. No tienen nada de malo; es cómodo, es seguro, es predecible. Hasta que un día, de repente, te das cuenta de que hay cosas que con el paso del tiempo van cambiando y que no tienes más remedio que adaptarte a ellas. Y lo que es peor: aceptarlas

Así, cuando por tu manía de estar desnudo en casa ya habías aprendido lo complicado que era acércate a la cocina, fuera para freír pechugas de pollo empanadas o arroz frito tres delicias, una tarde cualquiera, de repente, descubres que aquel baile espasmódico –a medio camino entre un ataque epiléptico y los ensayos de la niña del exorcista, que tanto te gusta hacer antes de saltar al sofá, lo único que provocan ya es que tus abdominales tiemblen como la más aguada de las gelatinas.

Es malo hacerse viejo, muy malo..



... el negocio de las ballenas

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1758. Jueves, 3 febrero, 2011

Capítulo Milésimo septingentésimo quincuagésimo octavo: “Quieres un buen consejo para tu éxito en la vida? Ayuda a los otros a sujetarse la careta”. (León Daudí, 1905-1985; escritor español)

Entró pisando fuerte y con cara de satisfacción, pero lo único que consiguió fueron los diplomáticos saludos de rigor. Nadie se había fijado en su cambio. O mejor, nadie había querido fijarse. A mi, alma sensible por naturaleza, me da un poco de pena y decido ponerme digno. Yo solo, con mis manitas y mi tricotosa, me planteo elaborar una entente cordial con ella, que qué bien me cae esta chica qué lista es y qué centrá. Pero no hay manera, apenas le hablo de las morcillas y me manda a que me las tome. Y la comprendo. Las cosas no son así. Si te gastas la paga extra de tres años y encima te tienes que pasar tres semanas dándole sorbitos al caldo de jamón Aneto, es para que se te note y no para que te ignoren.

Y, ojo, que cada uno tiene el derecho de hacer con su cuerpo lo que quiera/pueda. Dios me libre de decir lo contrario, pero haberse puesto colágeno en el morrillo para que cuando vuelves luego al trabajo una panda de insensibles no te llame ni drag queen tiene que ser desesperante. Pobrecita mía.



... el primer ataud

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1741. Martes, 11 enero, 2011

Capítulo Milésimo septingentésimo cuadragésimo primero: “Actuamos como si el lujo y la comodidad fueran lo más importante en la vida, cuando lo único que necesitamos para ser realmente felices es algo por lo cual entusiasmarnos” (Charles Kingsley, 1819 - 1875; novelista inglés)

Hay una corriente (malintencionada ¡por supuesto!) de opinión que proclama –sin ningún fundamento- que ser viejo (viejo y p-o-b-r-e) te pone las cosas más difíciles a la hora de ligar. Pues no es así. No hay que tener miedo a envejecer. Aparte de ahorrarte el tener que preguntar el “¿estudias o trabajas?”, en un centro de jubilados se liga exactamente igual que en una discoteca. A grito pelado preguntas "¿cómo te llamas?" y a grito pelado te contestarán “¿qué?” “¿qué como te llamas?”. Vale, sí, la música es algo distinta, pero eso no es más que un nimio detalle si tenemos en cuenta que tanto paquitoelchocolatero como la última de ladygaga tienen las mismas notas musicales. Que tampoco son tantas.

Y con una ventaja añadida, a esas edades, posiblemente por la falta de tiempo, una vez que hay contacto ya no te tocan el culo, te lo rebañan. Lo cual, tampoco es mala cosa visto que no está uno en el mejor momento para andar perdiendo el tiempo.



... escarabajo

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1731. Viernes, 10 diciembre, 2010

Capítulo Milésimo septingentésimo trigésimo primero: “Lo más difícil de digerir en un banquete es la pata de la mesa que nos ha tocado en suerte” (proverbio italiano)

Más tema de ayer aplicado, por cumplir la tradición, al viernes. Y es que, aunque a muchos les sonará a ciencia ficción, cada vez estoy más seguro que cuanto más, mejor. Edad, digo. Por más que intenten vendernos la moto de que con el paso de los años el pene se convierte en una especie de árbol de navidad porque el apetito y la capacidad de disfrute va disminuyendo, nanay. Ni desaparece el deseo ni la capacidad de satisfacerlo Cumplir años no significa retirarse de los escenarios, ni tan siquiera reducir el número de funciones. Puede ser un mecanismo de autodefensa, pero la verdad es que esto cada vez se pone más interesante. Lo dice la ciencia, que es verdad, tal y como está la ciencia tampoco es ninguna garantía, pero también lo dicen los propios interesados.

En un pueblo de Gales unos investigadores de la revista Medical Journal llevaron a cabo un experimento empírico de lo que tanto me gustan (nunca he sabido muy bien que significa empírico, pero ¡anda y que no queda serio decirlo!). Hicieron un chequeo completo a 918 hombres de entre 45 y 59 años. Además se les preguntó sobre la frecuencia con la que tenían relaciones. Los datos oscilaron entre los que hacían el amor cada día y los que no lo hacían nunca. Pues bien, durante diez años se hizo un seguimiento de la salud y el índice de mortalidad de dichos sujetos y el resultado fue el lógico. Cuanta más alta era la frecuencia orgásmica mayor era la probabilidad de seguir vivos y, sobre todo, de hacerlo de una forma más sana.

Dicho finamente: hacerlo a menudo alarga la vida y, sobre todo, te la hace más feliz. Sonará a perogrullada, pero es más cierto que la crisis que nos alumbra. ¡A aplicarse el cuento!



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1722. Jueves, 25 noviembre, 2010

Capítulo Milésimo septingentésimo vigésimo segundo: “Dicen que el dinero no lo es todo, pero ¿quién quiere todo?” (Alberto S. 19 años, estudiante)

La habilidad de mantener el equilibrio disminuye con la edad. El órgano correspondiente, situado en este caso en el interior de la oreja, se debilita si no se entrena de tanto en tanto. Igual que el resto de los órganos correspondientes, por cierto. Hoy, en peluchepráctico, un sencillo (a la par que elegante) test para saber si uno aún conserva su capacidad para balancearse y hasta condiciones para ganar algún campeonato de skateboard.

Se coloca uno sobre una pierna con los ojos cerrados reloj en mano (tipo flamenco pero con cronómetro) y, aguantando el máximo tiempo posible, se para el segundero justo en el momento en que se pierda el equilibrio y tengas que cambiar de pie.


Las autoridades sanitarias advierten: es conveniente no estar borracho al hacer la prueba ya que los resultados podrían alterarse significativamente.



... con flores

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1602. Martes, 27 abril, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo segundo: “Recuerde que no basta con decir una cosa correcta en el lugar correcto, es mejor todavía pensar en no decir algo incorrecto en un momento tentador." (Benjamin Franklin, 1706 - 1790; científico estadounidense)

Los hombres, las personas humanas, somos los únicos personajes del universo que lloramos de emoción y, al contrario de lo que siempre nos había hecho pensar, nuestras lágrimas están más asociadas con la cultura y con la educación recibida que con lo que estamos sintiendo. Lloramos desde que nacemos hasta que morimos. Desde la cuna hasta el hoyo. A veces con ternura, a veces con rabia, a veces con ganas y a veces sin tregua. Lloramos porque nos niegan el amor, porque fracasamos o sin más voluntad que el puro abandono. En definitiva, lloramos porque somos humanos y forma parte de nuestra condición social, física, psicológica y cultural. Y aunque Charles Darwin dijo haber comprobado lágrimas de tristeza en algunos elefantes, al final somos el único animal de la Tierra capaz de llorar por emociones; lo demás es mito o truco. En la antigua Persia, la muerte de un gran hombre se confirmaba haciendo que su caballo llorase durante los funerales, pero era una simple engañifa que se conseguía introduciendo mostaza en su nariz. Y es verdad que los cocodrilos también lloran, pero lo hacen por razones mucho más prácticas -para expulsar de su cuerpo el exceso de agua salada-, no por emoción.

Copiando una idea original del Japón, en Londres abre, todos los fines de semana, un club en el que acuden decenas de personas dispuestas a vivir -según dicen sus anuncios- una noche "de tristeza, miseria, melancolía, duelo, ausencia y pérdida". Una cantante de fado intenta embriagar al público con sus canciones y, a las 12 de la noche, sacan las cebollas para que todo el mundo pueda tener una pequeña ayuda que desencadene la catarsis.

Y es que al final, no llora quien tiene más motivos, sino quien se lo puede permitir. En Ghana casi no se llora, las anoréxicas tampoco lo hacen y, pese a que las lágrimas se asocian a la tristeza, el llanto no es un indicador de la depresión, ya que la sequedad emocional de una persona deprimida le quita la fuerza hasta para llorar. Así, el hecho de que en Japón haya surgido la moda de crear bares para llorones y de que en Londres hayan creado su propia versión no puede menos que resultar una frivolidad propia de sociedades anhelantes de sentimientos extremos.

... katiuskas

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1564. Martes, 23 febrero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo sexagésimo cuarto: “El que vive de esperanzas corre el riesgo de morirse de hambre” (Proverbio letón)

Afirma un aburrido científico estadounidense, permitiéndose medir estadísticamente el acto amoroso, que en ese momento el hombre, con más de 120 pulsaciones y más de 150 de tensión arterial, se encuentra en situación parecida a la del astronauta en el instante del despegue de su nave.

Luego es peligroso el amor, algo me lo decía a mí. Al menos es desaconsejable para los hipertensos.

¿Hay tan poco amor en este mundo porque casi todos padecen de hipertensión? ¿Hay tantas tensiones en el mundo porque hay tan poco amor? Desconozco la respuesta. Sólo he llegado a saber –la ciencia lo corrobora- que el amor es peligroso y que lo más triste, como pensaba Faulkner, es que no sólo no dura siempre, sino que sus desesperaciones se olvidan pronto. Lo que -¡cuánta perplejidad!- no sé si resuelta un consuelo o un desconsuelo.

Creo que será según los casos.

... palillos

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1559. Martes, 16 febrero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo quincuagésimo noveno: “Quien va con hambre a la mesa y cansado a la cama, no necesita manjares selectos ni colchón de pluma” (Salvatore Rosa, 1615 - 1673; pintor italiano)

Cada vez que malintento disimular las canas que uno empieza ya a peinar, me viene a la memoria aquella patética escena de Muerte en Venecia en la que el pobre Gustavo Aschenbach, solo y vencido ya por la peste, se destiñe Su melena lloraba sobre las sienes mal enamoradas lágrimas negras, lágrimas de luto por su juventud irrecuperable.

La juventud es una enfermedad deliciosa que, por desgracia, pasa pronto. Y aunque uno intente autoconvencerse de que el mayor don de la vida es aprender a recrearse, a gozarse en la senectud (que, por cierto, uno nunca está seguro de alcanzar), yo sí me dejaría tentar por Mefistófeles. Cuando él quiera.

... de larga estirpe

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1556. Jueves, 11 febrero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo quincuagésimo sexto: “Los hombres creen que las mujeres son peores que ellos y las mujeres creen que son peores los hombres; pero ambos se equivocan”. (Noel Clarasó, 1899 - 1985; escritor español)

Un amigo recién llegado de los EE.UU. me recomienda entusiasmado un novísimo producto de propiedades regenerativas y rejuvenecedoras. Dice que se encuentra mucho mejor, más joven desde que lo toma. Tengo otro amigo que desde hace años se vigoriza con una grajeas, me parece que también americanas (estas cosas, como el cine, siempre son mejores si son americanas) en las que según leí a su tiempo, además de toda suerte de vitaminas y minerales hay una planta china o coreana en la que, al parecer reside un gran secreto vital.

Según explica el simulacro de prospecto que se adjunta (seguro que traducido directamente por alguna máquina internetera) , esa planta, pulverizada, “estimula la reduplicación autorrenovadora de los grupos celulares y contrarresta el efecto del exceso de iones flotantes en nuestro organismo que liberan las neuronas mentales". De este galimatías, que no entiendo, se deduce que la angustia, la presión social a la que estamos sometidos nos carga de iones. Acabamos por tener tanta electricidad dentro que su tensión nos agota y, de algún modo, se comunica y carga de tensiones la vida en torno a nosotros.

¿Y cómo librarnos de esa electricidad que acumulamos si no tenemos las famosas pastillitas? Fácil. Tengo entendido que si generas tu propia energía el sobrante de la misma puedes enviarlo por la red eléctrica y te la pagan a buen precio. Va a ser una buena solución para librarse de ella. Y hasta podemos sacarnos unos eurillos.

... las dulces patatas

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1540. Miércoles, 20 enero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo cuadragésimo: "Hay ladrones a los que no se les castiga a pesar de que nos roban lo más preciado: tiempo" (Napoleón Bonaparte, 1769- 1821; gobernante francés)

Ya lo decía Sara Montiel cuando en la boda con su -por ahora- último marido -bastantes años más joven-, le preguntaban el por qué si siempre le habían gustado los hombres más mayores que ella esta vez se había "enamorado" de alguien mucho menor. "Verán", dijo poniendo su habitual cara de la muñeca pepona abuela de Mariquita Pérez, "es muy fácil de explicar, a mi edad ya me resulta imposible encontrarlos más mayores... salvo en el cementerio".

Laboralmente empiezo a estar en la misma situación. Con la edad que uno tiene ya, resulta lógico que la nueva responsable del nuevo departamento de nueva creación -sin nombre ni función conocida- tenga menos años que yo. Y antes de seguir hay que dejar claro que, por supuesto, el que no se sepa para qué va a servir el susodicho departamento es tan anecdótico como que la señorita en cuestión sea hermana de la amante del jefe que más manda. Que, por más que les guste hablar a las lenguas de doble filo, todos sabemos que la vida tiene esas casualidades.

De todas formas -y como la gente es muy mala- yo que ella tendría cuidado… la competencia. especialmente entre las féminas es muy dura y auqnue tenga sus "encantos" -o más bien los tenga su hermana- más sabe el diablo por viejo que por diablo.
- Un granjero compra un gallo joven para el corral. El animal entra en la granja y camina altivo hasta el gallo viejo y le dice: "llegó la hora de retirarte". El viejo le contesta "no vas a poder con todas estás gallinas, déjame al menos un par". Pero el joven le replica: "Piérdete, ahora mando yo". El viejo le propone: "Vamos a echar una carrera por la finca. El que gane se queda con el gallinero". El joven se echa a reír: "Sabes que vas a perder, pero te voy a dar ventaja". El gallo viejo arranca a correr y 20 segundos después sale el joven . Rodean la casa y a pesar de la ventaja inicial, cada vez están más cerca uno de otro. Ya está a un metro del viejo y se acerca más y más. Mientras tanto, el granjero, sentado en el portal, ve a los dos gallos corriendo. Agarra la escopeta y -¡pamm!- dispara al gallo joven y lo hace trizas. El granjero sacude la cabeza y dice: "Jo. Qué mala suerte la mía. Es el tercer gallo maricón que compro este mes".

... lejía

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1539. Martes, 19 enero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo trigésimo noveno: “El juego cumple una alta misión moral. Sirve para arruinar idiotas. (Santiago Rusiñol, 1861-1931; escritor español)

Abres el portal todo lo rápido que puedes… que para eso has visto detrás de ti a la vieja del tercero acelerando el paso. A las viejas del tercero, a todas las viejas en general, la posibilidad de poder subir contigo en el ascensor se convierte en el mejor bálsamo de Fierabrás, un bálsamo que transforma sus normalmente cansadas piernas en la envidia de cualquier atleta etiope. Saben además que, pase lo que pase, cuentan con una gran ventaja: cuando llegues el ascensor nunca estará en el bajo. Lo llamas impaciente, baja, baja, está bajando, no acaba de bajar, taconeas o punteas intranquilo para acelerar el proceso (!cómo si por eso fuera a bajar más rápido!) pero al final ellas siempre ganan...

Son sólo tres pisos, pero las batallitas -concentradas- que son capaces de contarte en tan corto itinerario te dejarán marcado de por vida.

Benditas escaleras... y maldita educación.

... cambiarse de chaqueta

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