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2037. Viernes, 8 junio, 2012

Capítulo Dosmilésimo trigésimo séptimo: "Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los “cómos”." Friedrich W. Nietzsche, 1844 - 1900; escritor alemán)

Todos los heteros son iguales, unos desgraciados alienados que sólo piensan en el sexo. !Cómo si no hubiera otra cosa en este mundo! Todo el día con el sexo en la cabeza como caracoles ¿Y eso es un "homo sapiens"? !Un "homo sexiens" diría yo. Todo el día con ese tema de arriba para abajo y de abajo para arriba !unos obsexos!

Parecen gayses


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Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2000. Viernes, 13 abril, 2012

CCapítulo Dosmilésimo: " Lo más triste es que la única cosa que se puede hacer durante ocho horas al día es trabajar. William Faulkner, 1897 - 1962; poeta estadounidense)

Hay quien proclama –infalibilidad de por medio- que se debe coitear sólo para procrear, y que los que cumplan este mandato -entre millones de otros- y/o se arrepientan en el último minuto irán al cielo. Pero en el cielo no parece que vaya a ser necesario procrear... luego, si no cambian sus normas una vez allí, nada de coiteos.

Por eso no acabo de entender como algunos (dicen que) sólo coitean para procrear porque su máxima aspiración es ir a un sitio en el que no se coitea Una de las muy escasas cosas que produce placer sin engordar y que (muchas veces) hasta sale gratis. No estamos muy cuerdos no.

Hasta el lunes pues.


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Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1855. Lunes, 4 julio, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo quincuagésimo quinto: “El ser humano pasa la mitad de su vida sometiendo al cuerpo a todo tipo de excesos, y el resto tratando de recomponerlo”. (Joseph Leonard, 1940 Nobel de medicina estadounidense)

A veces me meto el dedo en la nariz y pienso. Ya sé que no está bien visto meterse el dedo en la nariz y menos en un intelectual (con estudios) como yo, pero qué queréis, a mí, si no me meto el dedo en la nariz es que no se me ocurre nada.

Dicen que lo que hace falta para escribir es tener imaginación, pensar. Mentira. Lo que hace falta es un dedo y una nariz. Los pensadores no se dividen en pensadores de izquierdas y pensadores de derechas, como creen los que todo lo politizan, ni tan siquiera en pensadores del Real Madrid o pensadores del Barcelona. Los pensadores se dividen en pensadores que piensan con el dedo en la nariz o pensadores que piensan con el dedo en otro sitio.

Y yo soy un pensador de dedo en la nariz.



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Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1637. Jueves, 17 junio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo trigésimo séptimo: “Una cena con música es un insulto tanto para el cocinero como para el violinista” (G.K. Chersteston, 1874-1936, periodista británico)

Epicuro, 341-270 a.C., uno de los grandes filósofos y pensadores en la historia de la humanidad, creador de una filosofía vital y resueltamente optimista que propugnaba la buena vida entendida como su existencia: sencilla y frugal basándose sólo en dos ideas: una materialista, ajena a los dioses, (sólo creía en los átomos organizándose en el vacío/) y una eudemonista (la existencia se reduce únicamente a la búsqueda razonada y razonable del bienestar terrestre

Hasta para los retos más complicados, como puede ser la muerte tenía su particular solución.


En el improbable caso de que algún día me ponga a adorar a alguien ya tengo un candidato seguro.



... mariamorena

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1607. Martes, 4 mayo, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo cuarto: “Encanto es lo que tienen algunos hasta que empiezan a creérselo”. (Simone de Beauvoir, 1908 - 1986; escritora francesa)

Por más escépticos y desconfiados que seamos, todos creemos en algo, necesitamos creer en algo, aunque ese algo no lo hayamos visto ni, lo más seguro, lo lleguemos a ver nunca. Frase filosófica ésta habitual en los manuales de autoayuda (que como todos hemos comprobado alguna vez no sirven para nada) que explicaría el por qué cualquiera es capaz de creer en cualquier estupidez con tal de que le interese hacerlo. Y sí, va de eso.

Resulta que en la corte del rey Jaime I de Inglaterra, en el mil seiscientos y pico, la única manera de saber si una mujer era o no era virgen, ¡con toda la seguridad y confianza, por supuesto!, consistía en mirarle los pechos. Y precisamente por eso, todas las doncellas iban con ellos completamente al descubierto. Cualquier formal y educado caballero de la época sabía que las areolas de los senos se oscurecían cuando las mujeres tenían relaciones sexuales y estas mismas eran de un color mucho más claro si las señoritas eran vírgenes.

Para que luego digan que entratándose de la virtud de la mujer, los hombres siempre han sido desconfiados por naturaleza. Pobres pardillos.



...apaga y vámonos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1602. Martes, 27 abril, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo segundo: “Recuerde que no basta con decir una cosa correcta en el lugar correcto, es mejor todavía pensar en no decir algo incorrecto en un momento tentador." (Benjamin Franklin, 1706 - 1790; científico estadounidense)

Los hombres, las personas humanas, somos los únicos personajes del universo que lloramos de emoción y, al contrario de lo que siempre nos había hecho pensar, nuestras lágrimas están más asociadas con la cultura y con la educación recibida que con lo que estamos sintiendo. Lloramos desde que nacemos hasta que morimos. Desde la cuna hasta el hoyo. A veces con ternura, a veces con rabia, a veces con ganas y a veces sin tregua. Lloramos porque nos niegan el amor, porque fracasamos o sin más voluntad que el puro abandono. En definitiva, lloramos porque somos humanos y forma parte de nuestra condición social, física, psicológica y cultural. Y aunque Charles Darwin dijo haber comprobado lágrimas de tristeza en algunos elefantes, al final somos el único animal de la Tierra capaz de llorar por emociones; lo demás es mito o truco. En la antigua Persia, la muerte de un gran hombre se confirmaba haciendo que su caballo llorase durante los funerales, pero era una simple engañifa que se conseguía introduciendo mostaza en su nariz. Y es verdad que los cocodrilos también lloran, pero lo hacen por razones mucho más prácticas -para expulsar de su cuerpo el exceso de agua salada-, no por emoción.

Copiando una idea original del Japón, en Londres abre, todos los fines de semana, un club en el que acuden decenas de personas dispuestas a vivir -según dicen sus anuncios- una noche "de tristeza, miseria, melancolía, duelo, ausencia y pérdida". Una cantante de fado intenta embriagar al público con sus canciones y, a las 12 de la noche, sacan las cebollas para que todo el mundo pueda tener una pequeña ayuda que desencadene la catarsis.

Y es que al final, no llora quien tiene más motivos, sino quien se lo puede permitir. En Ghana casi no se llora, las anoréxicas tampoco lo hacen y, pese a que las lágrimas se asocian a la tristeza, el llanto no es un indicador de la depresión, ya que la sequedad emocional de una persona deprimida le quita la fuerza hasta para llorar. Así, el hecho de que en Japón haya surgido la moda de crear bares para llorones y de que en Londres hayan creado su propia versión no puede menos que resultar una frivolidad propia de sociedades anhelantes de sentimientos extremos.

... katiuskas

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1593. Miércoles, 14 abril, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo nonagésimo tercero: "Siempre es más fácil juzgar el talento de un hombre por sus preguntas que por sus respuestas." (Charles-Pierre-Gaston François de Lévis, 1699-1757; escritor francés)

Cada vez que te pones ante una pantalla en blanco para plasmar tus pensamientos, tu ideología, tu análisis de la realidad o, simplemente, para evocar de algún modo a tus ancestros, lo que realizas, independientemente de tu profesión u ocupación, es un artículo de opinión, con el que se estará de acuerdo o en desacuerdo, que agradará a unos y molestará a otros, que una veces será brillante y otras un pestiño mal realizado; pero en ningún caso va más allá de una opinión personal. Por eso, desde la libertad que me da el poder escribir sin tener que agradar a todos, me pregunto ¿por qué a los botes de ketchup siempre les sale un pegote arriba que después de mucho apretar intentando que salga algo siempre te acaba cayendo -precisamente a ti- en la comida?

Y sé que habrá a muchos a los que les moleste la pregunta, pero ya no me puedo callar más, necesito respuestas.



... inodoros

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1538. Lunes, 18 enero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo trigésimo octavo: "Hay tantas leyes, que nadie está seguro de no ser colgado" (Napoleón Bonaparte, 1769 - 1821; militar y gobernante francés)

Me preocupo por la (sobre todo mi) salud. No fumo, el único alcohol que he probado en mi vida ha sido el que traen de relleno algunos bombones y (muy a pesar mío) soy monógamo, (vale, más por obligación que por devoción, pero lo que cuenta en este caso es el resultado)

Bueno, pues aún así cada vez que vengo al trabajo, es decir cada día de lunes a viernes, resulta que estoy sometido a un montón de circunstancias que me ponen en peligro. Y ya sabemos que la salud es lo primero

Fotocopiadoras, ordenadores, luces fluorescentes, pinturas de la pared, faxes y un largo e interminable rosario de aparatos que emiten radiaciones son los que me rodean. El resultado: futuro sufridor de depresiones, irritabilidades, dolores de cabeza, fatiga ocular, alergias, sarpullidos, mareos, cansancios crónicos, problemas digestivos, y hasta cánceres. Y no es ninguna broma, que está todo demostrado científicamente.

Teniendo en cuenta que ya sólo el hecho de venir a trabajar supone una misión de muy alto riesgo...¿es o no tanto peligro motivo suficiente para que me concedan la baja automáticamente?

Pues hay quien aún lo duda. Y es que hay gente muy mala.

... patines

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1496. Martes, 3 noviembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo nonagésimo sexto: "En igualdad de condiciones la solución más sencilla es probablemente la correcta" (Navaja de Ockham o principio de economía o de parsimonia)

Sales -o entras- en cualquier retrete, echas mano del picaporte y notas que está mojado. A partir de ahí la mayoría de las personas humanas elaboramos dos tipos de pensamientos: que aquello pueda ser simplemente agua de una mano que se ha lavado y no ha quedado del todo seca, o, lo que por alguna ciencia metafísica universal pensamos la mayoría ante situación semejante: que aquello que estás tocando no puede ser otra cosa que restos de los residuos orgánicos a los que vamos a desprendernos a estos sitios.

Mucho más normal pensar que uno, cuando ha estado meando, ha puesto su mano debajo del chorro para calentársela y luego la ha plantado en el picaporte. ¡Dónde va a parar!

... dando el pie

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1491. Martes, 27 octubre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo nonagésimo primero: "Si la vida fuera una ecuación matemática, nos faltarían letras en el abecedario para representar las incógnitas" (Georges-Louis Leclerc, Conde de Buffon, 1707-1788, escritor francés)

Vale, está bien, reconozco ser un analfabeto funcional en todo lo que concierne a coches. Ni tan siquiera sé conducir. Pero cada vez que me monto en uno no puedo dejar de pensarlo. Sí, es verdad, justo delante me queda un airbag de esos, pero si por la razón que fuera (o fuese) acabara saltando la tapa que lo tapa -dura, bien dura-, ¿dónde va? ¿Me la tendría que tragar antes?

Tantas preguntas y tan poco tiempo.



... no dar un palo al agua

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1486. Martes, 20 octubre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo octogésimo sexto: "Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde". (Francis Bacon, 1561 - 1626; filósofo y político inglés)

Que Napoleón no era un tío tan inteligente como cuenta la historia queda claro al ver la que organizó cuando conquistó España. Por poco que nos hubiese estudiado sabría que sólo una frase hubiera bastando para que nos rindiéramos. Un “¡yo invito!" y todos a sus pies. Sin más contemplaciones.

Por cierto que sí, que los franceses además del francés (un invento que ya por si mismo los elevaría a héroes de la humanidad) han dado algunas otras cosas buenas, cosas que además, con los tiempos modernos que nos ha tocado vivir, aún son más de reconocer: gracias al bidé podemos mear en el mismo retrete dos al mismo tiempo. Algo impagable en tantos y tantos momentos. Por ejemplo.

... cosas del Sandwich

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1484. Viernes, 16 octubre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo octogésimo tercero: “Uno sabe que se está haciendo viejo cuando la mente hace contratos que el cuerpo no puede cumplir” (Proverbio griego)

En la mitología griega, los centauros (en griego Κένταυρος Kentauros, ‘matador de toros’, ‘cien fuertes’, plural Κένταυρι Kentauri; en latín Centaurus/Centauri) son una raza de seres con el torso y la cabeza de humano y el cuerpo de caballo.

Mitad superior hombre, mitad superior caballo. Bien, habíamos quedado en que el tamaño no importa, pero reconozcamos que si uno cree en lo de los horóscopos, ligar con un sagitario tiene que tener su aquel. Por probar... Hasta el lunes pues.



... no hay tu tía

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1481. Martes, 13 octubre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo octogésimo primero: “Puede usted insultar a mi madre tomar carrera y patear a mi perro, burlarse de mí en caso de una derrota deportiva, mojarme la oreja con el dedo, insinuar que mi novia tiene rollitos; pero nunca, pero nunca, me pinche la yema de mi huevo frito. (Raúl S., 35 años; parado)

Tengo una duda de esas existenciales que jamás he podido resolver por más que he preguntado a todo tipo de expertos: ¿los huevos fritos hay que freírlos con el aceite muy caliente o con el aceite poco caliente? Lo peor no es que cada uno te diga una cosa distinta sino que a la menor ocasión que te descuidas te sueltan toda una retahíla de "consejos" que no solo no te aclararán la cuestión principal, sino que acaban liándote mucho más.

La cuestión puede parecer tonta pero nada más lejos, saber freír un huevo es algo más que cocinar, es todo un símbolo de independencia, de que empiezas a vivir la vida por ti mismo, un distintivo de que ya eres persona, de que ya sabes freír un par de huevos como dios manda.

De ahí mi preocupación por el tema, por eso lo de la duda existencial que me ocupa y me preocupa. Pero por más que investigo no soy capaz de resolverlo: ¿los huevos fritos hay que freírlos con el aceite muy caliente o con el aceite poco caliente?

Claro que bien mirado, ¿si son huevos fritos, por qué hay que freírlos de nuevo? Tantas preguntas y tan poco tiempo.

... no hay tu tía

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1472. Martes, 29 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo septuagésimo segundo: "¡Dios mío, qué guapa estabas esta tarde cuando hablamos por teléfono!" (Sacha Guitry, 1885-1957; director, actor y guionista ruso)

Aficiones lúdicas que resultan elegantes practicadas en tu tiempo libre pero que no están muy bien vistas si las ejercitas en horario laboral por más tiempo libre que tengas en él. Hoy: hacer de ventrílocuo trabajando en un tanatorio.

Especialmente si se te ha olvidado el muñeco en casa.



... mortadela

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1467. Martes, 22 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexagésimo séptimo: "Coma comida, no demasiada, y plantas en su mayor parte" Michael Pollan, 1955; nutricionista estadounidense)

Hablo últimamente mucho de esos antros de pecado, desenfreno y disipación que son los burger... pero alguien tiene que reivindicarlos. Les echan la culpa de los siete males alimenticios y tampoco es eso.

A ver, es verdad que los niños cada vez están más gordos, nada de que están algo pasadetes de peso o que le sobran unos kilitos (diminutivo o no, un kilo siempre va a pesar un kilo), no, cada vez están más gordos, pero gordos, gordos, (y ya sabemos que para que te crean no hay nada como repetir las cosas dos veces... no hay color entre decir “este tío es gilipollas” que decir “este tío es gilipollas, pero gilipollas, gilipollas”), pues eso, gordos, gordos. Pero es aquí cuando aparece el político de turno y no se le ocurre otra cosa que echarle la culpa a los burgerskings. Pues no oiga, no, salga usted más y verá que eso es mentira. Basta ir a cualquier pueblo en el que no hayan visto un macdonals en su vida para encontrar niños gordos, pero gordos, gordos, niños que parecen estar compitiendo con el marrano de la matanza en un concurso para ver quien engorda más en menos tiempo... aunque el final de uno y de otro no vaya a ser el mismo. Por ahora, que con esto de la crisis nunca se sabe.

... corcho

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1452. Martes, 1 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo quincuagésimo segundo: "El talento es algo corriente. No escasea la inteligencia, sino la constancia" (Doris Lessing, 1919, escritora iraní)

Creo haber escrito en alguna ocasión que el verano, este verano que termina como todos los demás veranos, es una temporada nefasta para los tristes, los solitarios, los abandonados. La soledad se manifiesta en sus formas más atroces cuando se produce en medio del alborozo general. No sólo el mundo ha decidido divertirse, es que, además los medios de comunicación se masas fomentan el mito de la diversión en sus aspectos más desmadrados y con las atractivas formas de un colorido arrollador (para mí resultan coloridos simplemente horteras, pero la multitud los acepta como excitantes). Asimismo, los ruidos pasan de ser incómodos a estimulantes. Y hay quien se empeña en convertir los agobios del calor en un afrodisíaco.

Abrir una revista o un suplemento de verano en esta época es un insulto para los solitarios como lo es para los feos: los medios se han empeñado en llenarnos los ojos a base de cuerpos gloriosos. Triste comparación para quien sufre dentro de un físico que no le gusta. Los bacantes del verano nunca sabrán el daño que hacen. ¿Por qué iban a saberlo, además? Su obligación es aturdirse en el bullicio y tender todas las trampas posibles a esa trampa fenomenal que el tedio.

Curiosamente, el solitario, el abandonado, no tiene siquiera la posibilidad de experimentarlo. Bastante tiene con lo suyo, que es más profundo. Del aburrimiento nos salva un buen libro, una película, aunque sea idiota, una conversación con amigos. De la tristeza también puede salvarnos alguna leve distracción, de la soledad, ni Dios.

Malos tiempos los del estío para los forzosos solitarios.

... suspensos

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1442. Martes, 28 junio, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo cuadragésimo segundo: "Es un gran mal no poder sufrir mal alguno; es menester sufrir para sufrir menos”. (Anacarsis el Escita, 499-428 a. C. filósofo griego)

Aunque físicamente no tenga fuerzas ni para destapar un yogurt, mi mente, que parece haberse tomado en serio lo de ser una republica independiente autogestionaria, no deja de plantearse dudas existenciales. En contra de mi criterio ha dejado a un lado lo de sopesar las ventajas que supondría tener un novio negro -que no sólo adelgaza sino que combinaría con todo- y ha empezado a plantearse otro tipo de temas que, por su fragosidad y su importancia determinante, parecen destinados a abordarse en épocas menos calurosas.

Así, metida en una angustiosa espiral de pensamientos profundos, lleva horas dándole vueltas a lo mismo. ¿Por qué el ping-pong se llama ping-pong? Sí, vale, te dicen que se llama así por el ruido que hace la pelota cuando le das con la raqueta.. bien. Pero ¿por qué si es la misma pelota y las raquetas son iguales cuándo tu le das hace ping y cuando le da el otro hace pong ? O suena ping las dos veces o suena pong. O lo llaman ping-ping o lo llaman pong-pong pero las dos cosas..

Tantas preguntas y tan poco tiempo. Los martes es lo que tienen... con tal de no trabajar cualquier cosa.

... alfileres

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1251. Lunes, 15 septiembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo quincuagésimo primero: “Confianza es el sentimiento de poder creer a una persona incluso cuando sabemos que mentiríamos en su lugar”. (Henry-Louis Mencken, 1880-1956; periodista y escritor estadounidense)

Todas las mañanas me miro al espejo. Lo peor es el primer impacto, me doy cuenta de mis fallos, esos miles de fallos que el resto de día sólo se los veo a los demás. De golpe me encuentro a un tipo despeinado, con gestos de mala leche y pensando aquello del que hace una cara como tú en un sitio como éste.

De lo que no estoy descontento es de lo que veo por dentro, alguien con mucha ilusión, con ganas de hacer cosas, de aprovechar cada momento al máximo; una persona que crece, que vive su historia lo mejor que sabe, alguien coherente que intenta experimentar sentimientos, que se siente orgulloso de la vida que lleva, que intenta vivir el presente con la máxima intensidad posible.. alguien normal, vaya.

El espejo es injusto y caprichoso pero sirve para acercarnos a nosotros mismos. Cada mañana tengo que poner de acuerdo a las dos partes, la de fuera y la de dentro, aunque en eso tengo suerte ya que la recomposición física suele ser relativamente fácil . Una vez asumido que hay que descartar los milagros y que la cosa se reduce a disimular lo evidente (que no es poco): te afeitas un poco, te lavas un poco más, te haces la ilusión de que todavía puedes peinarte algo, una sonrisa a tiempo.. y ¡voila! empiezas a verte hasta presentable. Sería mucho más difícil el acercamiento a la inversa, ahí si que se necesitaría mucho más que agua y jabón.

Sé que voy contracorriente, que en estas historias la mayoría de la gente escribe de lo mal que se siente, de los desgraciados que son, de la mala suerte que tienen en la vida... pero siendo sincero tengo que reconocer que yo me miro al espejo y me quiero.

Incluso en un antipático lunes de septiembre en el que un cargante sueño se empeña en ejercer de indomable okupa dentro de mí.

... adaptación a las alturas

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1197. Jueves, 5 junio, 2008

Capítulo Milésimo centésimo nonagésimo séptimo: “Para ser hay que ser percibido, o si un árbol cae en el bosque y no hay nadie para escucharlo, ¿hace ruido el árbol?” (Bishop George Berkeley, 1685-1753; escritor irlandés)

Los filósofos griegos han pasado a la historia por el uso de la dialéctica y el raciocinio diciendo cosas tan sensatas como que todo sale del agua (Tales de Mileto), que de donde sale todo es del aire (Anaximenos), que no, que el origen de todo es el fuego (Heráclito), que no se sabe, pero lo que sí es seguro es que el hombre desciende del pez (Anaximandro), y que nadie se baña dos veces en el mismo río (Heráclito otra vez),

- Pero eso del río es una tontería.
- Hombre ya sabe usted que el agua nunca es la misma.

Y ya estaba. Ya tenían suficiente para animar una conversación, incluso para hacer creer que había una conversación. Y así podían estarse varios años sin llegar a conclusión alguna. Bastaba con llevarse la contraria.

- ¿El amor? El amor es una locura, pues el deseo nubla la razón.
- Ahhhh no, el amor es una injusticia pues sólo se ama la belleza, y a los feos que los parta un rayo.
- Una incoherencia, eso es lo que es el amor pues también sienten deseos los que no aman.
- No, el amor no es más que una extravagancia ya que algunos no podemos amar si no tenemos más de tres al lado.

Y luego nos dicen que desde que vemos televisión nos hemos vuelto más tontos. Pues no veo yo tanta diferencia entre leer a los clásicos y vegetar delante de telecinco. Por ejemplo.

... sobre sus cenizas

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