Mostrando entradas con la etiqueta infancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta infancia. Mostrar todas las entradas

2017. Jueves, 10 mayo, 2012

Capítulo Dosmilésimo decimoséptimo: “Nadie puede ser esclavo de su identidad: cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar (Elliott Gould, 1938; actor estadounidense)

Respetuoso mensaje (para que lo lea cuando aprenda a) dirigido a cualquiera que esté a punto de nacer:

¿Ha pensado usted que a finales del siglo XXI será usted como nosotros? Impídalo si es posible. Procure no tener que avergonzarse de usted mismo el día de mañana.


La paciencia siempre es recompensada

... gorilas

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2012. Jueves, 3 mayo, 2012

Capítulo Dosmilésimo duodécimo: “Así como hay casados que dicen "no te cases nunca" no existen solteros que te repitan "cásate, cásate", -salvo los curas-. Por algo será". (Ernesto P. 35 años, parado)

Basta con dejar suelto a un crio en cualquier pasillo de un supermercado para darse cuenta de que en realidad no son esos locos bajitos que nos quieren hacer creer sino unos psicópatas peligrosos de los que conviene alejarse si uno quiere conservar su integridad.

Comprobado. Y no, no me gustan los niños. Y sus madres menos.


... Kleenex

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1661. Miércoles, 21 julio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo sexagésimo primero: “Dar es el verbo más corto de la primera conjugación, pero no dar es el más barato” (Amelia G., 64 años; jubilada)

Por mucho tiempo que pase, por más que sus descendientes, con el único fin de que olvidáramos la cruel y miserable humillación a la que, por su culpa, nos vimos sometidos un nefasto día de nuestras vidas, hayan intentando lavar su imagen inventándose algún que otro merito literario, nosotros no olvidamos. El responsable de tan inhumana y brutal vejación tiene nombre propio: Frances Hodgson Burnett

Semejante personaje publicó en 1885 "El pequeño Lord", novela sobre un protagonista verídico, el lord infantil Fauntleroy, cuyas ilustraciones popularizaron la imagen de un niño que iba siempre vestido de forma emperifollada y hasta presumía de tener en su ropero un uniforme de la marina.

El gran éxito que obtuvo con su brillante relato instauró la costumbre de que los hijos varones de las familias acomodadas primero, y del resto después, hicieran la Primera Comunión vestidos de uniformes.

Él es el culpable último de algunas de las más espeluznantes, terroríficas y aterradoras imágenes que nunca debieron producirse pero que están ahí para escarnio y vergüenza de su obligado protagonista: yo.



¿Dónde estaba la ONU, el tribunal ese de Estrasburgo, el defensordelmenor, tantas y tantas oenegeses a las que se le llena la boca de defender a la infancia, o simplemente alguien con un mínimo de sentido común, cuando tantísima falta hacían?

Todos tenemos un pasado… y algunos lo tenemos negro. Pero que muy negro.

... caballo de vapor

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1582. Lunes, 22 marzo, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo octogésimo segundo: "Saben ustedes cómo se llama una medicina alternativa cuando se ve que realmente funciona? Medicina" (Tim Minchin, 1975; humorista australiano)

Aunque en la mayoría de las religiones los pecadores, oseasé nosotros, sufren tormentos en calurosos infiernos incandescentes, también hay creencias que sustituyen las llamas por el frío gélido. Es el caso del reino Nifelheim, en la mitología nórdica, donde reina una niebla perpetua, o el de los Narakas helados del budismo.

Lo de la niebla me atrae, la niebla siempre me ha parecido algo mío, supongo que por reminiscencias de mis tiempos de miope integral antes de que el laser obrara su milagro, pero teniendo en cuenta que siempre me ha gustado más el frío que el calor, voy a aprovechar la visita este verano a uno de los centros budistas más budistas del budismo, el Nepal para (además de para matar clavicordios en Katmandú), enterarme de los requisitos que se necesitan para cumplir el bien merecido castigo eterno por mi descarriada vida en su infierno. Ya que uno está condenado, por lo menos habrá que tratar de cumplir la (justa) penitencia en las menos malas condiciones posibles.


Para el orgulloso -con razón- padre

... cristales

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1478. Miércoles, 7 octubre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo septuagésimo octavo: "Compre inmediatamente un ascensor. Están subiendo” Fernando T. G., 37 años, analista de inversiones)

No todos los bebés son guapos. Ya está, alguien tenía que decirlo visto como está la cosa de la diplomacia maternovecinal en estos temas. No todos los bebés son guapos y punto. Cuanto antes lo entiendan y antes lo empiecen a admitir, antes empezarán a desarrollar la "simpatía", algo que, visto el futuro que les espera por ser así de feos, les va a hacer falta, pero que mucha falta.

Si es por su bien.

... mutis por el foro

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1468. Miércoles, 23 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexagésimo octavo: "Si alguna vez ve saltar por la ventana a un banquero, salte detrás. Seguro que hay algo que ganar" (François Marie Arouet -Voltaire-, 1694-1778; escritor y filósofo francés)

Luego dirán que nos pasamos la vida copiando cosas ajenas y pirateando el trabajo de los demás. Normal. Mucho antes de que te aprendas las letras, los números o incluso mucho antes de que descubras que esos bollycaos que te llevas para la merienda son casi todo bolly pero muy poco cao, ¿qué es lo que te enseñan?, pues el corta-pega.

Porque en esos primeros años de nuestra vida, los años que más marcarán nuestro futuro, nuestra educación está centrada a unos centros, garitos de violencia extrema de los que algún día tendremos que hablar, llamados guarderías y en los que, aparte de comprender que en el mundo hay más aliens enanos con los que tendrás que competir por un pañal limpio, lo único que te enseñan ¡durante más de tres años! es a cortar y a pegar, a cortar y a pegar, a cortar y a pegar.

Se quejan porque intentemos hacer lo que ellos, diciendo que es nos están educando, nos han obligado a aprender. A ver si se aclaran.

... Murphy

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1467. Martes, 22 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexagésimo séptimo: "Coma comida, no demasiada, y plantas en su mayor parte" Michael Pollan, 1955; nutricionista estadounidense)

Hablo últimamente mucho de esos antros de pecado, desenfreno y disipación que son los burger... pero alguien tiene que reivindicarlos. Les echan la culpa de los siete males alimenticios y tampoco es eso.

A ver, es verdad que los niños cada vez están más gordos, nada de que están algo pasadetes de peso o que le sobran unos kilitos (diminutivo o no, un kilo siempre va a pesar un kilo), no, cada vez están más gordos, pero gordos, gordos, (y ya sabemos que para que te crean no hay nada como repetir las cosas dos veces... no hay color entre decir “este tío es gilipollas” que decir “este tío es gilipollas, pero gilipollas, gilipollas”), pues eso, gordos, gordos. Pero es aquí cuando aparece el político de turno y no se le ocurre otra cosa que echarle la culpa a los burgerskings. Pues no oiga, no, salga usted más y verá que eso es mentira. Basta ir a cualquier pueblo en el que no hayan visto un macdonals en su vida para encontrar niños gordos, pero gordos, gordos, niños que parecen estar compitiendo con el marrano de la matanza en un concurso para ver quien engorda más en menos tiempo... aunque el final de uno y de otro no vaya a ser el mismo. Por ahora, que con esto de la crisis nunca se sabe.

... corcho

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1452. Martes, 1 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo quincuagésimo segundo: "El talento es algo corriente. No escasea la inteligencia, sino la constancia" (Doris Lessing, 1919, escritora iraní)

Creo haber escrito en alguna ocasión que el verano, este verano que termina como todos los demás veranos, es una temporada nefasta para los tristes, los solitarios, los abandonados. La soledad se manifiesta en sus formas más atroces cuando se produce en medio del alborozo general. No sólo el mundo ha decidido divertirse, es que, además los medios de comunicación se masas fomentan el mito de la diversión en sus aspectos más desmadrados y con las atractivas formas de un colorido arrollador (para mí resultan coloridos simplemente horteras, pero la multitud los acepta como excitantes). Asimismo, los ruidos pasan de ser incómodos a estimulantes. Y hay quien se empeña en convertir los agobios del calor en un afrodisíaco.

Abrir una revista o un suplemento de verano en esta época es un insulto para los solitarios como lo es para los feos: los medios se han empeñado en llenarnos los ojos a base de cuerpos gloriosos. Triste comparación para quien sufre dentro de un físico que no le gusta. Los bacantes del verano nunca sabrán el daño que hacen. ¿Por qué iban a saberlo, además? Su obligación es aturdirse en el bullicio y tender todas las trampas posibles a esa trampa fenomenal que el tedio.

Curiosamente, el solitario, el abandonado, no tiene siquiera la posibilidad de experimentarlo. Bastante tiene con lo suyo, que es más profundo. Del aburrimiento nos salva un buen libro, una película, aunque sea idiota, una conversación con amigos. De la tristeza también puede salvarnos alguna leve distracción, de la soledad, ni Dios.

Malos tiempos los del estío para los forzosos solitarios.

... suspensos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1410. Miércoles, 27 mayo, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo décimo: "De un laberinto se sale. De una línea recta no" (Andrés Neuman, 1977, escritor argentino)

Es una de esas afirmaciones que cuando te vas haciendo mayor adoptas como propia y hasta la conviertes en incuestionable verdad: “los niños ya no saben divertirse como antes.. cuando nosotros teníamos su edad...

Pues igual. Los niños ahora son tan felices (o tan infelices) como los demás éramos entonces. Es verdad que los pobres angelitos que les ha tocado vivir en estos tiempos en vez de una cadena de televisión (que apenas funcionaba unas horas al día) tienen, para entretenerse, doscientastreintaytresmil en sesión continua; que en vez de tener que echar una instancia en forma de conferencia para hablar con alguien por teléfono, no tienen más remedio que hacerlo por un móvil con internet, cámara, mp3 y localizador gps incluido; que en vez de disfrutar en la cocina -sin posibilidad de escapatoria que el dormitorio era sólo para dormir - de la grata compañía de las broncas de tu madre (con el sonido de las batallitas de la abuela de fondo), ahora pueden irse a su habitación a descubrir el porno mientras chatean por messenger; y bien cierto es que ahora los pobres hijos no tienen más remedio que cargar con la responsabilidad de tener que elegir entre miles de productos en impersonales centros comerciales cada vez que se les antoja algo, cuando antes la tienda de la esquina, en la que había lo que había, te ahorraba tan engorroso trámite.

Pero llegado a este punto siempre nos queda el autoconvencimiento: “sí, es verdad, ahora los niños tienen más cosas, pero nosotros nos divertíamos más.. juntos, con la imaginación y una caja de zapatos, construíamos un mundo..." Claro, sí, es verdad. Los juegos de antes eran mucho más participativos. No teníamos conexión wifi para jugar al mariokart con la nintendods del vecino pero intercambiábamos pedradas los fines de semanas (los fines de semana impares sólo) con los del bloque de enfrente; no tendríamos clases de karateinglésteatroynatación pero envolvíamos bolsas de leche vacías, las poníamos en un palo y, después de prenderles fuego, hacíamos que cada gota ardiendo coincidiera con una hormiga para así poder escuchar el ruido que hacían achicharrándose... mientras practicábamos, en un festival de participación y compañerismo, quien se tiraba el eructo más gordo (que, por cierto, siempre ganaba Paulino).

Yo creo que fui feliz en mi infancia, pero cuando descubro la inmensidad del mundo en el que ahora vivo... creo que nací demasiado pronto. Justo la misma sensación que van a tener la mayoría de los que ahora son niños dentro de cuarenta años.

... jauja

Todos los "capítulos" de " tantos hombres y tan poco tiempo"

1406. Jueves, 21 mayo, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexto: "Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido". (Refrán español)

Basta observar -no más de tres minutos- a cualquier grupo de niños jugando en alguno de los pocos parques que todavía quedan medianamente sanos, para confirmar aquello que todos los que no tenemos que tratar a diario con ellos sospechábamos, pero que -muy ladinamente- pocos de los que los aguantan se atreven a confirmar: que eso de que la ternura, la bondad, la inocencia y la ingenuidad son atributos que poseen los tiernos infantes sólo por el simple hecho de ser tiernos infantes, es una de de esas afirmaciones que merece un lugar de honor en la ya larga lista de las mayores bobadas de la historia.

Madredelamorhermoso, ¡cómo se las gastan los angelitos!

... globos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"