Mostrando entradas con la etiqueta autor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autor. Mostrar todas las entradas

1468. Miércoles, 23 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexagésimo octavo: "Si alguna vez ve saltar por la ventana a un banquero, salte detrás. Seguro que hay algo que ganar" (François Marie Arouet -Voltaire-, 1694-1778; escritor y filósofo francés)

Luego dirán que nos pasamos la vida copiando cosas ajenas y pirateando el trabajo de los demás. Normal. Mucho antes de que te aprendas las letras, los números o incluso mucho antes de que descubras que esos bollycaos que te llevas para la merienda son casi todo bolly pero muy poco cao, ¿qué es lo que te enseñan?, pues el corta-pega.

Porque en esos primeros años de nuestra vida, los años que más marcarán nuestro futuro, nuestra educación está centrada a unos centros, garitos de violencia extrema de los que algún día tendremos que hablar, llamados guarderías y en los que, aparte de comprender que en el mundo hay más aliens enanos con los que tendrás que competir por un pañal limpio, lo único que te enseñan ¡durante más de tres años! es a cortar y a pegar, a cortar y a pegar, a cortar y a pegar.

Se quejan porque intentemos hacer lo que ellos, diciendo que es nos están educando, nos han obligado a aprender. A ver si se aclaran.

... Murphy

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1068. Martes, 6 noviembre, 2007

Capítulo Milésimo sexagésimo octavo: " La persona que no comete una tontería nunca hará nada interesante." (Proverbio inglés)

Por mucho tiempo que pase, por más que sus descendientes -con el único fin de que olvidáramos la cruel y miserable humillación a la que por su culpa nos vimos sometidos- intenten lavar su imagen inventándose algún que otro merito literario, nosotros no olvidamos. El responsable de la tan inhumana como brutal vejación por la que quien más y quien menos tuvimos que pasar un nefasto día de nuestra vida, tiene nombre propio: Frances Hodgson Burnett.

Semejante personaje publicó en 1885 "El pequeño Lord", novela sobre un protagonista verídico, el lord infantil Fauntleroy, cuyas ilustraciones popularizaron la imagen de un niño que iba siempre vestido de forma emperifollada y hasta presumía de tener en su ropero un uniforme de la marina.

El gran éxito que obtuvo con su "brillante" relato instauró la costumbre de que los hijos varones de las familias acomodadas primero, y del resto después, hicieran la Primera Comunión vestidos de uniformes.

Él es el culpable último de algunas de las más espeluznantes, terroríficas y aterradoras imágenes que nunca debieron producirse... pero que están ahí para escarnio y vergüenza de sus obligados protagonistas. Yo incluido.

... y sin embargo se mueven.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"