3094. Miércoles, 24 mayo, 2016

Capítulo Tresmilésimo nonagésimo cuarto: "Si el mundo te parece frío, enciende fuego para calentarlo”. (Lucy Larcom, 1824 - 1893; poeta estadounidense).

Dice el refranero que teta que mano no cubre no es teta sino ubre. Y teta que no cubre mano no es teta sino grano. Osea-sé una cosa y la contraria. Yo creo que, en cuestiones prácticas, las grandes son más manejables aparte de que ofrecen ventajas añadidas que no son moco de pavo.

En Israel, una joven logró sobrevivir después que trozos de metralla impactaran en sus implantes tras explotarle cerca un misil. A otra señora, esta búlgara, los implantes de silicona absorbieron el golpe que tuvo la buena mujer en un accidente de tráfico, algo que le evitó lesiones en órganos vitales y una más que probable hemorragia interna.

O sea que además de ser todo un reclamo obsesivo para muchos y una fuente de alimentación gratuita para unos pocos, resulta que también son chalecos antibalas y airbags.

Son una raza superior, lo sé.


... guerra civil.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

3093. Martes, 23 mayo, 2016

Capítulo Tresmilésimo nonagésimo tercero: "La ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento. Pero su conocimiento a menudo, sí". (Stanislaw J. Lec, 1909-1996, escritor polaco).

A ver, vale, durante la hibernación el metabolismo de los osos desciende un 53%, sin embargo no dejan de mantenerse alerta y su temperatura corporal continúa siendo alta, además su sistema digestivo sigue funcionando y sus necesidades fisiológicas también. Teniendo en cuenta que duermen seis o siete meses seguidos en algún momento se deberían de levantar a mear, digo yo.

Pues resulta que tienen truco. El excremento que secretan forma un "tapón fecal"; se forma cuando el intestino absorbe el líquido de las heces y las deshidrata, éstas se comprimen y se acumulan en la parte final del recto e impiden que las heces recién secretadas salgan. El tapón puede alcanzar entre 17 y 38 centímetros de longitud y de 3,8 a 6,4 centímetros de diámetro. Unas semanas antes de que termine la hibernación, los osos salen y defecan el tapón, por lo general a la entrada de la cueva.

Que digo yo que, si con lo sabia que es la naturaleza, no podría haber hecho algo ya para que las personashumanas tengamos algún mecanismo parecido. ¿Quién no conoce los peligros que tiene levantarse a mear en mitad de la noche? Que se lo pregunten a los dedos de los pies. Por ejemplo.


... miel.

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3092. Lunes, 22 mayo, 2016

Capítulo Tresmilésimo nonagésimo segundo: "La paciencia es la compañera de la sabiduría”. (Agustín de Hipona, 354 - 430; santo católico).

Vacaciones a un tiro de piedra, playa. Empiezas a pensar convenientes e inconvenientes.

Durante el verano la costa pasa a tener soberanía compartida con la Gran Bretaña (y con sus hijos). Ahí es donde te das cuenta que el brexit no ha servido para nada. Sandalias con calcetines, tatuajes horteras, cogorzas de las buenas. Es fácil ser el único hispanoparlante del lugar y que, por más que estés en Cullera nadie te entienda.

De los que nunca se puede uno librar es de los inevitables niños, te salpican en la piscina, te molestan con sus berridos en la mesa de al lado, te pegan un balonazo y encima tienes que sonreír a sus padres o te fastidian la película del cinedeverano con sus ruidos constantes. Si los niños son el futuro nos espera un futuro muy pesado.

Y por la noche la cosa no mejora. Te acuestas, te tumbas hacia un lado, hacía otro, boca abajo... Pero nada, no hay manera de conciliar el sueño en una habitación más caliente que la cocina de un restaurante chino en un sótano. A lo tonto, dormirás menos que un teenager el findesemana.

Benditas vacaciones, pero en Alaska. Mínimo.


... naves.

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3091. Viernes, 19 mayo, 2016

Capítulo Tresmilésimo nonagésimo primero: “De vez en cuando vale la pena salirse del camino, sumergirse en un bosque. Encontrarás cosas que nunca habías visto”. (Alexander Graham Bell, 1847 - 1922; científico estadounidense).

La escena de Mickey Rourke derritiendo cubitos de hielo y comiendo cerezas del vientre cóncavo de Kim Bassinger en nueve semanas y media no era más que un juego de niños. Puestos a hacer guarradas que merece estar en la primera línea del frente es el sploshing.

La palabra puede ser muy moderna, pero la práctica de untar o untarse cosas de comer en el cuerpo para darse placer no es tan nueva. En realidad griegos y romanos ya lo practicaban, como casi todo lo que tiene que ver con estas cosas. Además ¿quién no ha tenido su momento bizarro en medio de una faena con un bote de mayonesahacendado a mano?

Pero de un tiempo a esta parte el gusanillo de lamer la miel de un ombligo, decorar pezones con natamontada o, aplastar flanes con los pecho, lo que se conoce como sploshing, empieza a tener sus reglas, sus roles y su especialización, partiendo de la premisa de que cuanto más pringoso, grasiento apestoso y colorido sea el alimento, mejor, ya que este arte - que debe su nombre a una revista inglesa llamada "Splosh" que popularizó este tipo de juego en los años 90-, trata de poner en juego todos los sentidos empezando por el tacto y el olfato.

Fácil, barato e inocente... siempre que se cumplan, eso sí, unos mínimos de seguridad. Que si resulta que eres alérgico a, qué se yo, los cacahuetes por ejemplo y te están dando cera con una buena ración del peanutbutter, tampoco es plan de acabar convulsionando en urgencias. ¡Cómo para explicarlo luego!


... historias extra-ordinarias

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3090. Jueves, 18 mayo, 2016

Capítulo Tresmilésimo nonagésimo: "Un poco de conocimiento genera conciencia de una gran ignorancia”. (Kim Nasmyth, 1952, científico británico).

Hay quien considera que abrir un paraguas bajo techo trae mala suerte. Y el caso es que nadie sabe el por qué. Unos dicen que si abres un paraguas dentro de la vivienda es como si desconfiaras de la protección que te brinda tu propia casa, y eso traerá desgracias... por desconfiado. También hay quien opina que el asunto podía entenderse como indicio de que el techo está lleno de goteras y, por lo tanto, a punto de derrumbarse. Mala cosa sin duda.

Aunque me creo más que la explicación tenga que ver con lo que pasa más veces (que suele ser lo más normal). Es innegable que abrir un paraguas dentro de un espacio reducido aumenta el riesgo de sacarle un ojo al prójimo. Y dejar tuerto a alguien de una manera tan tonta es algo que a algunos hasta les molesta.


... moros en la costa .

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3089. Miércoles, 17 mayo, 2017

Capítulo Tresmilésimo octogésimo noveno: “Me levanto por la mañana buscando una aventura”. (George Edward Foreman, 1949; ex-boxeador estadounidense).

Estaba yo pensando en que hay algo romántico en una guerra mitológica que se disputa a causa de una mujer; eso sí, de la mujer más bella del mundo.

Y ya puestos, en lo divertido que resulta que los Troyanos cayeran con el truquito del caballo de madera de una manera tan tonta. !Pringaos!


... non grato.

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3088. Martes, 16 mayo, 2017

Capítulo Tresmilésimo octogésimo octavo: “Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el arte de vivir juntos” (Martin Luther King, 1929 – 1968; pastor de la iglesia bautista estadounidense)

En cuestión de libros, sobre todo en el mundo digital, a la gente nos gustan los conceptos fáciles de captar pero que vayan acompañados de una buena historia.

Algo así como Los baños públicos y yo. La historia viva de los retretes. Sería curioso pasarse una o dos veces al mes por aseos públicos y grabarlos en vídeo, hablar sobre ellos, su historia, sus instalaciones (con sus correspondientes estrellas –o su icono equivalente- en plan michelín y todo), los famosos que pueden haberlo usado, entrevistar a esos viejecitos perennes -mitad prostáticos mitad mirones- que siempre forman parte de su paisaje, describir detalladamente sus aromas tan cambiantes según las horas del día, los innumerables sonidos que se solapan y se entremezclan (escuchar la sinfonía tras la llegada de un autobús del imserso en un bar de carretera es impagable), hablar sobre la abismal diferencia que existe en unos y en otros en cuestión de rollos de papeldeculo..

¡Son tantas cosas (y tan poco tiempo) de las que se podría hablar en el inabarcable mundo de los retretes públicos! Y sobre todo no acabaría con el fueron felices y comieron perdices, que ya aburre hasta a la ovejas.


... cristales.

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