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2022. Viernes, 18 mayo, 2012

Capítulo Dosmilésimo vigésimo segundo: "Más vale un puñadito con descanso que las dos manos llenas con trabajo" (Libro del Eclesiastés)

Lo han dicho los sabios que han estudiado durante los últimos dos mil años: el objetivo del sexo es la reproducción. Pero no, somos tan narcisistas que lo hemos separado y a la mayoría sólo les importa eyacular en cualquier sitio y sin motivo alguno mientras se olvidan de la verdadera razón de coitear: procrear.

Cualquier adolescente -almas inocentes aun no corrompidas por esta sociedad de vicio y perversión- cuando anda explorando su cuerpo en lo único que piensa es en tener un hijo a quien cuidar y mantener.

Es más, los animales –también criaturas de dios- se deben de pensar que somos tontos cuando vean que uno se corre en, por ejemplo, la cara de otro. Seguro que si pudieran hablar nos gritarán “!¿pero qué haces estúpido?, que lo estás haciendo donde no es! !Menudo imbécil!”

Hasta el lunes pues.


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Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2013. Viernes, 4 mayo, 2012

Capítulo Dosmilésimo decimotercero: "La moderación es el hilo de seda que corre por la cadena de perlas de todas las virtudes" (Joseph Hall, 1574 - 1656; filósofo británico)

Las simpáticas mariquitas muestran una desbocada voracidad no sólo "alimentaria" sino también sexual. Según el genetista Michael Marjerus de la Universidad de Cambridge, los contactos sexuales de estos insectos pueden durar hasta nueve horas, con orgasmos de hasta 90 minutos. Además, cada mariquita puede tener hasta 30 compañeros diferentes al año.

Científicamente comprobado. A pesar de la fama y por más "medias" que hagan para las cuestiones estadísticas, hay "mariquitas" y "mariquitas". Por desgracia.

Luego dirán que somos todos iguales. Las ganas. Hasta el lunes pues.


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2005. Viernes, 20 abril, 2012

Capítulo Dosmilésimo quinto: " Hay dos categorías de hombres: los que hablan para decir algo, y los que dicen algo por hablar (Carlos José de Ligne, 1735-1814; diplomático belga.)

!Qué demonio! Esta tarde me voy a tomar unas copas y a bailar. Ya está bien de ligar a solas con mis pensamientos. La vida intelectual no está reñida con la diversión. Olvidaré unas horas mis preocupaciones: guerras, hambres, miserias, paros, expropiaciones, crisis, contaminaciones, elefantes. Todo al cuerno y a ejercer la libido, que ya es tiempo. En la niñez no me enteraba, de adolescento no me dejaban, cuando joven no me atrevía; luego ya se sabe, el trabajo, el presupuesto y todas las diarias gaitas que nos han inventado para que no nos descarrilemos. Pues hoy descarrilo a conciencia !vaya que sí! Hasta el final. Me pondré unos pantalones de esos brillantes, de raso, y a ligar. Ya me veo en la discoteca codos en la barra y postura elástica oliendo el paso de algún musculopoligonero camisetatrestallasmenos emancipado; muchos, lo sé, me mirarán con desprecio y seguirán su camino en busca de un jack con aires de rock-man, pero como siempre hay un roto para un descosido alguien se sentirá atraído por mí y entonces... !entonces será Troya! Ya imagino nuestro diálogo:

Yo: !Guapo! !que eres más guapo que Mao-Tse-Tung!
Él: ¿Es para mí esa hermosa frase?
Yo: Sí, para ti, que si te ve Freud te pone un piso.
Él: !Qué lenguaje más culto usas! Eres fascinante.
Yo: ¿Quieres que te lleve al rio?
Él: !Hermosa metáfora! Vamos, vamos a amarnos con pasión y violencia.

Saldremos del local. Y estaremos aquí, en mi casa, hasta que la llama de la lúbrica pasión se extinga.

Claro que ése, justo ése, será el momento en el que me despierte de la siesta, suspiraré al ver cómo se estropean los cuerpos mientras me agarro el michelín derecho, y me ponga a limpiar el suelo de la cocina. Qué, por cierto, después de como saltaron los huevos fritos de ayer, ya le va tocando.


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1829. Miércoles, 25 mayo, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo vigésimo noveno: “Bienaventurados los que no tienen nada que decir y resisten la tentación de decirlo”. (James Russell Lowell , 1819-1891; poeta estadounidense)

Ya está bien: vamos a prevenirnos del fracaso de todos los años. De este no pasa. Si empezamos ya tendremos tiempo suficiente para vencer las bromitas reticentes de los compañeros de trabajo, de los vecinos y hasta del señor que pasa por delante y siempre nos mira con gesto de indolencia. Con este ingenioso truco estas vacaciones van a ser distintas. A la vuelta podremos mostrar a los amigos y (sobre todo) a los enemigos el bello souvenir, testimonio de nuestro resistible atractivo. Una incontestable prueba de nuestro triunfo.

Bastará con recortar una foto de carné (actual) y pegarla en el espacio en blanco. Como ejemplo presentamos dos modelos a convenir según necesidades: el solitario de piscina (1) y el modelo rodriguezdeciudad (2), especial para cabezas gordas.




...ping-pong

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1741. Martes, 11 enero, 2011

Capítulo Milésimo septingentésimo cuadragésimo primero: “Actuamos como si el lujo y la comodidad fueran lo más importante en la vida, cuando lo único que necesitamos para ser realmente felices es algo por lo cual entusiasmarnos” (Charles Kingsley, 1819 - 1875; novelista inglés)

Hay una corriente (malintencionada ¡por supuesto!) de opinión que proclama –sin ningún fundamento- que ser viejo (viejo y p-o-b-r-e) te pone las cosas más difíciles a la hora de ligar. Pues no es así. No hay que tener miedo a envejecer. Aparte de ahorrarte el tener que preguntar el “¿estudias o trabajas?”, en un centro de jubilados se liga exactamente igual que en una discoteca. A grito pelado preguntas "¿cómo te llamas?" y a grito pelado te contestarán “¿qué?” “¿qué como te llamas?”. Vale, sí, la música es algo distinta, pero eso no es más que un nimio detalle si tenemos en cuenta que tanto paquitoelchocolatero como la última de ladygaga tienen las mismas notas musicales. Que tampoco son tantas.

Y con una ventaja añadida, a esas edades, posiblemente por la falta de tiempo, una vez que hay contacto ya no te tocan el culo, te lo rebañan. Lo cual, tampoco es mala cosa visto que no está uno en el mejor momento para andar perdiendo el tiempo.



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1298. Miércoles, 19 noviembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo nonagésimo octavo: "Nunca tomes una pastilla para dormir y un laxante la misma noche". (Rachel - Gallimaufry en “16 cosas que alguien ha tardado 50 años en aprender”)

Miércoles tuneado de viernes gracias a unos escasos días de vacaciones que todavía me quedan pendientes. Desde esta tarde -y hasta el domingo- andaré entre/por España y Portugal. Mientras, aquí dejo una de esas interminables reflexiones (no tanto por su extensión, que también, como por lo peliagudo del tema) sobre “formas de conseguir pareja y no morir en el intento”. Que, aunque no salga en los periódicos económicos, la crisis a estos niveles también se nota. Y mucho.

A pesar de existir cientos, quizá miles, de manuales dedicados a explicar el asunto, basta analizarlos un poco para darse cuenta que, básicamente, pueden reducirse a tres los procedimientos para conquistar a la persona de nuestros sueños ... o al menos el amor eterno que nos toque esa semana.

La primera es casarse con ella; algo relativamente sencillo si la otra parte está conforme, lo que suele depender de una cosa muy simple: que se enamore o no de nosotros. Vale que en el lote te suela entrar la familia, pero con los tiempos que corren la cosa no es difícil. Con los padres, por ejemplo, es muy fácil; en cuanto uno insinúa sus intenciones te abren emocionados los brazos y con una rapidez un poco sospechosa, te adjudican al mozo o a la moza, dándote a entender, poco más o menos: “toma, majo, te ha tocado, para ti para siempre, no se admiten cambios ni devoluciones. Que el señor te ampare”. Esta solución suele estar bien vista por el resto del mundo y es la que más se ha llevado hasta ahora.

El segundo sistema es más complicado y su éxito depende de muchos imponderables. Hay que convencer a la persona de nuestros sueños de que somos unos tipos fenomenales, de que nos resulta imposible vivir sin él (o ella) peeeeero... que no podemos ir más allá porque ya estamos casados (conviene acompañar el discurso con el tradicional -aunque todavía sorprendentemente válido-: “mi matrimonio está roto, mi mujer no me comprende.. pero las circunstancias para dejarlo no son ahora las mejores y bla, bla, bla..). Serán de gran ayuda en estos casos detalles espirituales que den a entender que es la única persona que te importa de verdad: un día se le regala una rosa; otro día un bote de gel al chocolate (que, aunque en los juteco los hay muy buenos a 1,99 euros en oferta tres por dos, convendría vendérselo como si fuera algún producto exclusivo traído de París) y, si es preciso, hasta un i-phone de 16 megas mínimo. Todo es poco cuando se trata de que se avenga a razones y no quiera tenernos es exclusiva. No es, como es natural, un método seguro, pero resulta menos comprometido que el matrimonio y, aunque a primera vista no lo parezca, resulta también mucho más barato que el primero.

Y el tercer procedimiento, tan antiguo y salvaje como el hombre mismo, se lo puede uno imaginar: caer sobre la presa inesperadamente para obtener lo que se desea de ella a la fuerza. Hay gente para todo, aquí y en todas las partes, y creo que sobran los comentarios.

Sin embargo y ya que estamos con este asunto, existe una noticia sobre el tema que bien merece unas esperanzadas líneas. Por lo visto, en el Canadá, según dicen los papeles, un laboratorio ha logrado un producto que puede resolver el problema. Se trata de una ampolla de cristal, con una sustancia extraída de glándulas de mofeta, cuyo olor es tan asqueroso e insoportable que uno tiene que salir huyendo. Las mofetas usan este olor para defenderse de sus enemigos, y parece razonable que las personas humanas hagamos lo mismo. ¿No se emplean perfumes carísimos para atraer a quien nos gusta? Pues esto es parecido, solo que al revés. La ampolla se puede llevar en cualquier sitio y, si se produce un momento de peligro, bastará con una simple presión de los dedos para que el presunto agresor saliera huyendo. Y aun suponiendo que se resistiera, tampoco pasaba nada: el olor es tan repugnante que actúa en sentido inverso a un afrodisíaco. A continuación bastaría con pegarse un buen baño, colocarse otra ampolla en el sitio adecuado y listo. Algo práctico y sencillo que puede llegar a rebajar el número de páginas de sucesos de los periódicos.

Hasta el lunes pues.

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1051. Miércoles, 10 octubre, 2007

Capítulo Milésimo quincuagésimo primero: "Nuestros defectos son como nuestros olores corporales: no los percibimos y no molestan, salvo a quienes están con nosotros". (Anna Teresa Lambert, 1647-1732; escritora francesa)

Mucho se ha hablado de las causas que propiciaron la caída del Imperio Romano. Y, aunque no fuera la principal, si fue una de las más importantes la obsesión que les entró en las últimas décadas del imperio -justo antes de ser invadidos por los bárbaros del norte- por camuflar sus olores corporales.

A falta de desodorantes no se les ocurrió otra cosa que colocarse en las axilas almohadillas con sustancias aromáticas. Una mariconada como otra cualquiera que no hacía más que confirmar el fin de una civilización.

Y es que el olor personal -una combinación única de aroma natural (determinado por la herencia genética y la raza), de otros adquiridos a través de los alimentos que se consumen o causados por las emociones que se experimentan, y de algunos más que son periódicos y están relacionados con los ciclos de fertilidad- tienen mucha más utilidad de las que a primera vista parecen.

Milenios antes de que se inventaran los desodorantes, nuestros antepasados se servían de su olor para identificarse entre sí y para olfatear en la distancia a los miembros de otras tribus poco amigables.

Y algunos lo siguen haciendo. El pueblo Dassanetch de Etiopía considera que no hay aroma más placentero que el de las vacas, por lo que los hombres se lavan las manos con orina vacuna y se untan el cuerpo con sus excrementos, mientras que las mujeres eligen la mantequilla como crema corporal y cubren con ella su cabeza, hombros y pecho. Los Dogon de Malí consideran, por su parte, que el olor de la cebolla es el más agradable del mundo, así es que sus jóvenes se frotan con este tubérculo frito, antes de salir a ligar.

Ya que estamos siempre hablando de las bondades de lo "natural", deberíamos de reivindicar nuestro olor. Y que no se nos olvide que el desodorante no fue más que un invento del puritanismo del siglo XIX y su obsesión por hacer desaparecer los olores corporales que "generan la tentación del coito dejando en pecado a un cuerpo que no parece sujetarse a las decisiones del espíritu". Ellos se lo pierden. Nosotros, a oler.

... más olores.

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1027. Jueves, 6 septiembre, 2007

Capítulo Milésimo vigésimo séptimo: "Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible". (Charles-Maurice Talleyrand Périgord, 1754-1838; diplomático y estadista francés)

El otro día leí una encuesta patrocinada por una empresa de desodorantes. Decía que un 57% de los varones españoles espera a que sean ellas las que den el primer paso. Mojigatas, temblad... ¡Uno de cada dos hombres no os hablará nunca!

Me lo creeré. Uno, después de tantos años retirado del mercado, sólo puede hablar por lo que otros le cuentan. Y pregunto. Y casi todos coinciden: en el mundo hetero ligar, lo que se dice ligar, más bien poco. Al menos la mayoría.

Yo creo que es cuestión de expectativas exageradas. Tanto cine no puede ser bueno. ¿Pero es que nadie se ha dado cuenta de que en el cine ligar es muy fácil? Una vida vacía, deprimente; un paseo por el parque, la cabeza gacha... Y ahí está, la media naranja: es dulce, interesante... fiel... Él la mira, ella lo mira y ¡zas!, beso y boda.

Menuda gilipollez. En la vida real, cuando todo te va mal, de mirarte alguien, te mira un tuerto ¿Y cómo puedes contarle a alguien en ese estado que tu vida es un asco, que tienes un trabajo de mierda y que has engordado tres kilos en el último trimestre y subiendo?

Y es que ligar así es muy difícil. Pero no nos engañemos, a partir de cierta edad ligar, lo que se dice ligar en el extraño mundo hetero, es difícil siempre. También cuando están en racha. Me dicen que casi todos cumplen escrupulosamente una misma rutina cada vez que se deciden. Se arreglan como si fueran a hacer la primera comunión, salen, se pegan a la barra, se toman algo.. y se van a casa. Acaban enchufados a la teletienda porque ésos del abdominazer son los únicos cuerpos que verán esa noche.

También cabe la remota posibilidad de que todo lo anterior no sea más que un cuento urdido con el único fin de desanimarme (¿miedo a la competencia?) por si alguna vez -dios no lo quiera- me da por intentar asomarme a tan desconocido universo. Que se queden tranquilos. Todavía no conozco a nadie que haya abandonado completamente la costumbre de yacer con varones para dedicarse a conocer bíblicamente a mujeres. En cambio, los que realizan el camino contrario son legión. Por algo será.

... desafío imperial.

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907. Miércoles 31 enero, 2007

Capítulo Noningentésimo séptimo: "La mujer es como la sombra: si la huyes, sigue; si la sigues huye. (Nicolás-Sebastien Roch, 1741-1794, escritor francés)

George Alfred Brown era un inteligente político inglés capaz de conducir con mano de hierro el Ministerio de Asuntos Exteriores Británico. El hombre sólo tenía un pequeño defecto: le gustaba demasiado empinar el codo.

En una recepción, le correspondía abrir un baile, pero iba algo cargado de champán. Tambaleante se acercó al centro de la sala y dijo: "Preciosa señorita de vestido escarlata, ¿me hace el honor de bailar conmigo?"

Una voz grave respondió: "De ninguna manera. Primero, porque usted ha bebido demasiado. Segundo, porque esto no es un vals sino el himno de Venezuela. Y tercero, porque no soy una señorita con vestido escarlata, sino el nuncio de Su Santidad".

Repetimos: si quieres ligar lo mejor es que beban.

... las de dudosa reputación

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879. Miércoles, 13 diciembre, 2006

Capítulo Octingentésimo septuagésimo noveno: "El verdadero amor, sólido y durable, nace del trato" (Benito Pérez Galdós, 1843-1920, novelista español)

¿Viajas el extranjero esta navidad y quieres aprovechar la escapadita para intentar algún intercambio de fluidos (de una forma segura, por supuesto) con los indígenas del destino pero eres de esos (hay gente pató) que necesitas cruzar unas palabras antes de?

No hay problema. Peluche práctico presenta hoy en primicia "frases hechas en extranjero con las que nunca te dirán no"

En inglés: sin duda las más socorridas dado lo extendido que está este idioma. De todas formas es recomendable usar la lengua del país en el que uno se encuentre, producirá más ternura en la presa y por lo tanto un mejor resultado en la mayoría de los casos.

En francés: muy correctos ellos a la hora de ligar conviene usar frases estándar:


En italiano


En alemán ninguna frase, por mucho que vocalices quedará romántica, en estos casos lo mejor es ir al grano:


Imprime, recorta y a usar la lengua estas navidades.

... barras de labios

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861. Miércoles, 15 noviembre, 2006

Capítulo Octingentésimo sexagésimo primero: "Hay que unirse no para estar juntos, sino para hacer algo juntos" (Juan Donoso Cortés, 1809-1853, ensayista español)

Peluche práctico: algunas ideas para causar buena impresión en las primeras citas sin que la pareja se de cuenta que no tienes un solo duro.

Si no te llega ni para comprarte ni un coche de esos coreanos con el que llegar a cuatro ruedas en la primera cita no hay problema: te colocas el chandal, te diriges sitio en el que quedaste en el transporte público que te quede más a mano y cuando te estés acercando empieza a bufa, respira de forma entrecortada y cuando pueda oírte quéjate del trabajo que te cuesta hacer footing pero lo imprescindible que es para mantenerse sano.

Nada de regalos. Bastará con echar mano del socorrido argumento: detesto hacer regalos en las fechas señaladas, soy un romántico que prefiere hacerlos por impulso cualquier día. No falla. Y si en la primera cita uno no quiere presentarse con las manos vacías, se coge una flor de cualquier jardín y se le explica con precisión que uno es de esas personas sensibles que siempre ha odiado maltratar a la naturaleza y que ha odiado desde siempre que se arranquen las flores.

Nada de invitar a cenar o a comer. Aquí la excusa suele ser la dieta, y más en estas fechas: las navidades están encima y hay que ponerse a dieta antes de los atracones. Sencillo y efectivo.

Nada de cines, teatros, conciertos y similares. Pasear suele ser una buena solución. Y muy económica. Si uno tiene facilidad de palabra el resultado está garantizado, si no, bastará con llevarla a mirar escaparates de sitios donde las cosas que vendan sean muy, pero muy caras. Darás la impresión de conocer los lugares más elitistas y a la cita no se le ocurrirá pedir que le compres nada. Al menos las tres primeras veces.

A partir de ahí la televisión suele ser una buena excusa. Eso sí, convenientemente adornada por las típicas frases de "ya no es lo que era" "yo no la veo apenas" y "sólo pongo los informativos y los documentales". Importante preguntar cuando salga Isabel Pantoja si hablan de ella por haber sido galardonada ("galardonada" es una palabra que siempre viste mucho) con algún premio de investigación micromolecular.

Antes de que te quieras dar cuenta tendrás una imagen de persona sensible, tierna, romántica, inteligente, culta y con una vida económicamente resuelta. Y todo sin gastarte un duro. Eso sí, es conveniente comprobar que la otra parte no esté haciendo lo mismo. Que hay cada elemento por ahí suelto.. bufff

... la primera

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