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2050. Miércoles, 27 junio, 2012

Capítulo Dosmilésimo quincuagésimo: " Nadie cae en el abismo si no se ha acercado antes al abismo” (George Herbert, 1593 -1633; poeta inglés)

Cuidado, que quieren acabar con la celulitis. Las mujeres tienen celulitis porque la han tenido siempre y porque es lo suyo. La celulitis es el erotismo del pobre, de la pobre, y no deberíamos de estar dispuestos a que nos dejen sin señoras con celulitis.

Abrimos un periódico, salimos a la calle, vemos el cine o la tele, y por todas las partes aparecen anuncios, salones de masajes, tratamiento, invitaciones a la mujer para que se deshaga de su celulitis mediante cualquier técnica sean rayos de ultracolores o un leotardo muslero.

No es justo. Hay que emprender una campaña en defensa de la celulitis. Y ahora mismo. Hay causas que no pueden esperar.


... escarbando

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1904. Viernes, 21 octubre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo cuarto: "¿Quieres mirar la lavadora conmigo?" (María Dolores Lozano, 48 años, portera con aspiraciones de vicepresidenta ejecutiva)

En cuestiones de sexo cada maestrillo tiene su librillo. Nadie sabe mejor los gustos y disgustos a desarrollar mientras se realiza tan agradable tarea que los participantes en la misma. De todas formas, nunca está de más echar un vistazo a alguna de las infinitas películas que existen sobre el tema, aunque sólo sea para coger alguna que otra idea de esas que -más tarde que pronto- uno podría llegar a poner en práctica.

Pues estaba yo ensimismado con tan educativa labor, cuando en una de las escenas de la película (cuyo título era algo así como El indecente ladrón y su rabo juguetón, aunque no suelo quedarme mucho con los créditos..) sus dos protagonistas (tampoco me quedo yo mucho son sus nombres..) se subían encima de una lavadora y, aprovechado que debía de estar puesta en un programa para ropa no delicada de color y con el doble centrífugado a punto de empezar, beneficiarse de las mil revoluciones por minuto de la maquinita hasta dejar los azulejos de la cocina, entre otras cosas, completamente perdidos.

Yo algo ya había oído del asunto, pero claro no es lo mismo que te lo cuenten por ahí a que unos señores expertos en la materia te hagan la demostración práctica, mostrándote, además, absolutamente todo. En estos casos la profesionalidad es muy importante.

Bueno, a ver, que me estoy dispersando. Lo que yo quería hoy era protestar. Primero porque la lavadora de mí casa está empotrada. Un problema del que, es verdad, nadie tiene la culpa y que, no obstante, se podría solucionar de una forma relativamente fácil, bien echando un poquito de agua en los baldosines para que se deslice mejor sobre ellos y salga poco a poco, o (y si se puede elegiremos esta segunda opción, sin duda la mejor) eligiendo para el experimento a un cachas que te la saque (la lavadora).

Pero por lo que de verdad quiero protestar es por la manía que les ha entrado a todos los fabricantes de estos trastos por subirles las revoluciones -algo que en principio nos beneficia- pero quitándoles lo que es, sin duda, el meollo de la cuestión aquí: sus vibraciones. ¡Pero si hasta presumen de que un niño puede quedarse dormido encima de una de ellas mientras centrifuga! Así no hay manera.

De todas formas espero que alguno por aquí de ustedes/vosotros tenga una lavadora como dios manda y pueda escribirme algún comentario contándome si la cosa merece, o no, la pena. Y ya de paso darles un toque de atención a los que hacen este tipo de películas para que se pongan las pilas y actualicen un poco sus herramientas. El cine, como cultura que es, tiene que ser también útil.

Hasta el lunes pues.



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1899. Viernes, 14 octubre, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo nonagésimo noveno: "“Desde un punto exterior a una recta se pueden trazar varias perpendiculares. Pero, eso sí, hay que estar muy borracho”. (G.P.H., 43 años, alcohólico anónimo)

Teniendo en cuenta que es viernes, y para seguir en esta línea del buen gusto, y con el estilo que nos caracteriza, qué menos que hablar de mujeres importantes, de la alta nobleza, de grandes estadistas o, mejor, de alguna de esas mujeresdeestado que fueron capaces de gobernar el mundo. Por ejemplo de Cleopatra, que a pesar de su mala fama fue mucho más que una señorita de vida alegre que se benefició a Marco Antonio y a Julio Cesar; de hecho, ha pasado a la historia por hechos tan significativos e importantes para la humanidad como el de ser una de las feladoras más eficaces que en La Tierra ha habido.

A pesar de tener ciertas partes de su cuerpo más transitados que Pamplona un siete de julio, gracias a su buena política de "puertas abiertas" en cuanto a gustos sexuales se refería, ella siempre se confesó una obsesiva entusiasta del semen, hasta el punto de conseguir que, en una misma noche, más de 100 nobles de su corte acabarán intercambiando sus más íntimos fluidos con su saliva. Con toda la razón "Cleopatra" en griego se dice "Merichane", nombre que traducido viene a significar algo así "mujer de boca abierta" o "mujer de boca ancha".

O desde que nació ya apuntaba maneras o, desde luego, sus padres estuvieron de lo más acertados a la hora de "bautizar" a la chiquilla.

Hasta el lunes pues.



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1713. Viernes, 12 noviembre, 2010

Capítulo Milésimo septingentésimo decimotercero: "El problema de muchos hombres es que no comprenden que entre la cobardía y el valor hay bastantes zonas intermedias muy honorables y aconsejables". (Charles-Maurice Talleyrand Périgord, 1754-1838; diplomático francés)

No soy un experto en el tema pero, por lo que me cuentan, los retretes de señoras tampoco dan para grandes conversaciones en "la" materia. Es verdad que las que dicen que van al lavabo juntas a retocarse o a aguantar la puerta mientras una de las dos hace aguas menores, y nada más, mienten como bellacas. Pero en ese ámbito, como en las ruedas de prensa, se suele dar el titular y poco más. Breves comentarios sobre el culo de tal, los antebrazos de pascual y ni una miserable conversación, al revés de lo que cuenta la leyenda, de los ojos de nadie. Parece ser que el trasero masculino gana por goleada a cualquier otra parte del cuerpo a la hora de encender las (sus) pasiones.

A este respecto, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, no está de más hacer un llamamiento a los diseñadores y consumidores en general. Algunos estamos un poco desorientados (hartos) de los pantalones colgones, o sea, de los que hacen el culo cagao y que tanta predicación tienen entre la juventud. Es imposible saber qué se esconde debajo y eso comporta un gasto de energías inútil para más de una decepción final. Tampoco es cuestión de pedir que la gente lleve mallas ajustadas como hacía cierto cantante en la época en la que ejercía de cómico cantando (es un decir) dondiablo, pero en fin, dicen que en el medio está la virtud.



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1660. Martes 20 julio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo sexagésimo: "Los hombres son como los retretes de los bares: o están ocupados o hechos un asco". (Susana B. 30 años; camionera)

Intentando demostrar la creencia (bastante extendida entre –sobre todo- talluditas solitarias) de que todos los tíosbuenos que pueden merecer la pena ya están cogidos, científicas (con a) de la universidad de Oklahoma llevaron a cabo un experimento en el que mostraron a un grupo de hombres y mujeres la misma foto de una persona, chico para ellas y chica para ellos, de muy buen ver. A la mitad de los participantes se les decía que la persona de la foto tenía pareja y a la otra mitad, que estaba libre.

Resultado: el 90% de las chicas informadas de que el caballero de la foto no estaba libre lo calificó como hombre ideal, mientras que en el grupo de las que creían que era soltero, opinaron lo mismo el 43%. A ellos, en cambio, el que la potente de la fotografía tuviera o no pareja les dio exactamente igual. El estudio concluía que no es que todos los tíosbuenos ya estén retirados (oficialmente) de la circulación, sino que las mujeres ven a los emparejados con mejores ojos porque asocian su estado con alguien bien entrenado para las relaciones afectivas.

Unas conclusiones que están muy bien para que le sigan subvencionando más estudios de este tipo (de los transcendentales para la humanidad, quiero decir) pero que me parece que obvia una evidente conclusión: la avanzada tendencia que tienen las mujeres (mucho más desarrollada -como seres superiores que son- que en ellos.. ¡dónde va a parar!) por querer (antojar) siempre lo que ya tienen otras.

Fíjate que nunca me lo hubiera imaginado. !Qué cosas!



...los huevos por docenas

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1537. Viernes, 15 enero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo trigésimo séptimo: "Tenía una eyaculación tan precoz que en las películas porno solo podía rodar un corto" (José A. 36 años, productor de cine)

Cuando establecemos la tan habitual comparación entre una señorita sexualmente promiscua y una gallina, estamos cometiendo un doble error. Primero con la mujer, que, por muy ramera que sea (y salvo que ejerza de de tal en una forma profesional, algo totalmente legítimo) rara vez cobrará por acostarse con distintos hombres.

Al menos en metálico.

Y por otro con las gallinas, las cuales, y a pesar de su mal ganada fama de furcias, poseen una moral sexual cercana a la monogamia.

Si en un gallinero hay alguien crápula, disoluto y disipado, es el gallo, no ellas.

Por ello me sumo a la propuesta que circula por ahí poniendo las cosas en su sitio: las gallinas, igual que no son consejeras autonómicas, carpinteras o ministras, tampoco son putas. Y si algún animal de bellota jurásico sigue empeñado en insultar a una mujer, que lo haga usando otros bichos mucho más depravados y peligrosos que las pobres gallinas. Que haberlos haylos...

Cualquier mosquita muerta, por ejemplo.

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1522. Lunes, 14 diciembre, 2009

Capítulo Milésimo quingentésimo vigésimo segundo: “¿Has conocido a la pareja perfecta? ¿Dos almas gemelas cuyo amor nunca muere?, ¿dos amantes cuya relación nunca se ve amenazada?, ¿un marido y una mujer que confían el uno en el otro por completo?... Si no has conocido a la pareja perfecta permíteme que te la presente: están en lo alto de una capa de merengue (tarta nupcial) ¿el secreto de su éxito? bueno, nunca tienen que mirarse a la cara”. (Mary Alice Young, Mujeres desesperadas, 2004)

Mujeres meando en retrete público. Adopción de la postura de luchador de Sumo debido a dos principales razones, a saber: está frío y les da asco. Al intentar por todos los medios que su culo (¿no tendrá algo que ver el tamaño del culo de las mujeres con haber meado sentadas toda la vida -por la evolución y eso digo)- no roce con el material del retrete, transforman su manos en ventosas que se pegan a los baldosines de la pared. A un lado. Al otro.

Si hay amiga, se quita de las baldosas y se agarra a la amiga, que tensará sus manos para que su amiga no toque la taza del retrete. Al acabar la amiga avisará a la que sujeta y ésta dará las correspondientes sacudidas de amiga.

Me ha costado documentarme muchos años, soy consciente, pero no hay esfuerzo baldío si el aprendizaje me sirve de acercamiento para empezar a entender (aunque sea minimamente) el ininteligible universo femenino.

... rubia obsesión

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1521. Viernes, 11 noviembre, 2009

Capítulo Milésimo quingentésimo vigésimo primero: "Al reloj parado le queda el orgullo de que dos veces al día señala la hora que es” (Ramón Gómez de la Serna, 1888-1963; escritor español)

Cuando llega la época del celo la mayoría de los animales resultan (resultamos) ser poco selectivos a la hora de buscar un apaño que pudiera aliviarnos de los naturales e incontinentes apetitos lúbricos. En tiempos de guerra todo agujero es trinchera.

Sin embargo, el asunto no es caprichoso. Gracias a esta estrategia, por ejemplo, no sólo los feos también podemos pillar cacho alguna que otra vez (aunque tengamos que esperar a altas horas de la madrugada para logralo) sino que seres mucho más inteligentes que nosotros, como las plantas, pueden engañar a una mayoría de insectos que, verracos perdidos como van, confunden su corola -la de la planta- con una hembra de su especie y acaban pegándole un buen revolcón para así, sin saberlo, transportar el polen de su compañera ocasional hacia la próxima conquista.

Aunque no todos son tan inconscientes. Los grillos mormones, por ejemplo, no se dejan engañar tan fácilmente y usan un método que les suele dar muy buenos resultados: antes de ponerse a retozar con una presunta, la elevan en el aire eligiendo, para intercambiar sus fluidos, a aquella que más pese, a la más gorda, reduciendo así las posibilidades de acabar cohabitando con la primera hoja en forma de grilla mormona que se le cruce en el camino.

Curiosamente, y a pesar de los muchos estudios que sobre el tema se han realizado, la tasa de anorexia entre la población femenina de esta especie es inexistente.

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1519. Miércoles, 9 diciembre, 2009

Capítulo Milésimo quingentésimo decimonoveno: “Habría que tener un poco más de respeto con las muñecas hinchables... las pobres han visto cosas muy duras”. Andrés Z. 23 años, estudiante)

Razones por las que nunca va a triunfar la píldora masculina. Ya es difícil imaginar que los hombres, seres que nacemos, crecemos, nos desarrollamos y morimos despistados de serie, nos podamos acordar de tomar una pastillita todos los días, difícil, muy difícil. Sin embargo hay otra razón mucho más importante: las mujeres tienen algo que podríamos llamar autocontrol; ellas están en casa con el apaño, éste se pone retozón y ella es capaz de decir “naaaa, venga, déjalo, para, para, paaaara.. que no me he tomado la píldora”, se levanta, va a la cocina y se come un paquete entero de galletas de chocolate.

Prueba a hacer eso con un tío.

... tócame roque

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1508. Viernes, 20 noviembre, 2009

Capítulo Milésimo quingentésimo octavo: "Nada causa tanto remordimiento de conciencia como una bicicleta fija que no se usa" (Paulino R. 46 años, funcionario)

El 70% de las mujeres (dice que) las rechaza. Y aunque semejante dato hay que ponerlo en cuarentena por la habitual tendencia femenina a esconder sus habilidades (ahí está el ejemplo de Marilyn Monroe que siempre lo negaba pero cuando firmó su primer contrato salió gritando "!esta es la última polla que chupo"! y luego una revista la proclamó -gracias a su trayectoria- como "la mejor máquina de bombear del mundo"), hay que reconocer que el rechazo entre las féminas a las prácticas orales -aunque cada vez menos- parece seguir siendo mayoritario.

Sin embargo, al 84,5 % de los hombres les gusta. Y les gusta mucho.

Conclusión: a no ser que seas alguno de los dos privilegiados por cada mil individuos que son capaces de practicársela a ellos mismos (y que conste que la mayoría de quienes logran semejante proeza no deben su éxito al tamaño de su miembro sino a sus dotes de contorsionista), estamos ante una razón más (y ya van unas cuantas) por las que el sexo más placentero será aquel que se practique sólo y exclusivamente entre hombres. Hasta el lunes.




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1503. Viernes, 13 noviembre, 2009

Capítulo Milésimo quingentésimo tercero: "El verbo leer, al igual que el amar, no soporta el imperativo" (Daniel Pennac; 1944, escritor francés)

Aunque su fin sea reproducirse, nunca dejan de lado el placer que les produce hacerlo. A nadie le amarga un dulce. Por eso, y como la mayoría de las veces quedan insatisfechas con sus parejas, -ellos suelen concluir su coiteo en apenas treinta segundos-, las féminas de la especie suelen conseguir el orgasmo a fuerza de mover sus músculos perivaginales como si fueran un puño en lo que es una masturbación en toda regla.

Visto lo visto, la única diferencia entre la vida sexual de las elefantas y las de muchas mujeres humanas, es que las paquidermas pueden disponer, aunque sólo sea durante unos míseros treinta segundos, de un pene que puede llegar a pesar hasta los cuarenta y cinco kilos. Que ya quisieran muchas.

No somos tan distintos, no. Hasta el lunes pues.

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1437. Martes, 21 julio, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo trigésimo séptimo: "Cuando una mujer hermosa ríe, la bolsa de alguien llora". (Refrán italiano)

Mujeres: personas especializadas en complicarse la vida.

Cualquier fiesta. Dos tíos clavan su mirada el uno en el otro. Se acaban de dar cuenta de que llevan el mismo traje, los mismos zapatos y hasta el mismo color de la corbata. Reaccionan a gritos: “Peeeeeero tío.... si vamos igual.. sí señor, así se hace, que se note la elegancia, pero si somos los más guapos de la fiesta joder!!! Venga, vamos que te invito a una copa”. Gracias a la coincidencia pasarán de desconocidos a colegas en menos de cinco minutos.

Cualquier fiesta. Dos tías se cruzan una mirada desafiante. Una va vestida de azul eléctrico, la otra de verde pistacho (en tonos melón), pero la mirada de cada una de ellas se ha clavado en los zapatos de la otra: la misma hebilla dorada, el mismo tacón de 8 centímetros, el mismo tono rosa chicle.. las dos llevan los mismos zapatos y las dos le comentan lo mismo a la amiga que les acompaña "!Pero tú has visto tía.... si me ha copiado los zapatos, será zorra la tía! Ya está tía, esta tía me ha amargado la noche. Tía."

Mujeres: personas especializadas en complicarse la vida.

... te tocó la china

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1326. Jueves, 15 enero, 2009

Capítulo Milésimo tricentésimo vigésimo sexto: "Sólo valen las palabras. El resto es charlatanería" (Eugène Ionesco, 1909-1994; escritor rumano)

En cierta ocasión, alguien le preguntó al escritor estadounidense Mark Twain: “En un mundo sin mujeres, ¿en qué se convertirían los hombres?”.

En escasos, señor –replicó Twain-, en muy escasos".

Por más que la misoginia crónica que padezco me controle, tengo que reconocer lo imprescindibles que resultan ellas para según qué cosas. Lo cortés no quita lo valiente.

Una solemne tontería, lo sé, pero sigo vago. Más que de costumbre. El afán de superación es lo que tiene... no deja de sorprenderme con sus resultados.

... no pasarán

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1308. Viernes, 5 diciembre, 2008

Capítulo Milésimo tricentésimo octavo: "La persona que no tiene secretos para su pareja, una de dos, o no tiene pareja o no tiene secretos. Y en ninguno de los dos casos me parece una persona envidiable” (Maurice Chevalier, 1888–1972; cantante francés)

Lleva ya unos años siendo superventas en varios países del mundo y parece que este año tampoco se quedará atrás. Es el rapex, un dispositivo dentado en forma de tampón fabricado en Sudáfrica, y que está siendo el regalo estrella de estas navidades. El aparatito en cuestión está dotado de unos dientes similares a los de un tiburón que se agarran al pene de quien intente forzar una relación sexual. Sólo puede ser quitado por un médico utilizando cirugía.

La intención no puede ser mejor: evitar abusos y violaciones a las mujeres y, además, poder detener al agresor fácilmente al agresor.

Sin embargo, sabiendo lo despistados que solemos ser las personas humanas para ciertas cosas y, sobre todo, teniendo en cuenta el pequeño detalle que acompaña a sus instrucciones: “uno se lo pone y gracias a su extraordinaria comodidad se olvidará completamente de que lo lleva..." !qué queréis que os diga! yo miraría varias veces antes de. A partir de ya.

Hasta el martes.

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1225. Martes, 5 agosto, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo vigésimo quinto: “En la vida se ha de saber de todo” (Andrew Hepburn en Desayuno con Diamantes; Blake Edwards, 1961)

Un verano de ideas prácticas selección oro. Hoy: cómo hacerse rico escribiendo.

Estadísticamente, una mujer puede tragarse unas mil barras de pintalabios a lo largo de su vida. Más de 4 kilos de aceites, ceras y otras sustancias inocuas usados a todas horas.

¿Nadie ha tenido todavía la idea de publicar un libro con "los 1.080 objetos que una mujer puede llegar a utilizar como espejo para retocarse los labios"?

Tiene el éxito asegurado.

... sin nariz por fumar

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1222. Jueves, 31 julio, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo vigésimo segundo: "No se comprende cómo las mujeres no triunfan todas, no teniendo en casa, como no tienen, ninguna mujer que se lo impida". (Noel Clarasó, 1905-1985; escritor español)

Cuentan que en cierta ocasión Albert Einstein se encontró con Charles Chaplin, cuyas películas eran muy admiradas por el creador de la Teoría de la Relatividad. Tratando de ser amable le dijo: "Lo que he admirado siempre de usted es que su arte es universal; todo el mundo le entiende y le admira". A lo que Chaplin le respondió: "Lo suyo es mucho más digno de respeto; todo el mundo le admira y prácticamente nadie le entiende".

Después de una entretenida tarde en la grata compañía de algunas de ellas, un servidor ha acabado pensando de las mujeres exactamente lo mismo que Chaplin de Einstein.

Simple casualidad. Supongo.



... la indecencia de una mano desnuda

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1218. Jueves, 24 julio, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo decimonoveno: "Es difícil crear ideas y fácil crear palabras; de ahí el éxito de los filósofos". (André Maurois, 1885-1967; novelista y ensayista francés)

Corre por internet un viejo chiste en el que, con una cierta lógica, se explica el significado de las protuberancias que todos tenemos en la punta de los senos: es Braille y significa “chupe aquí”. Pues bien, aunque pocos son consientes de ello, quien más y quien menos toca, soba y hasta magrea unos cuantos pezones propios o ajenos varias veces al día. Y la mayoría lo hace a diestro y siniestro y sin el menor recato.

Los pezones son, entre otras muchas acepciones y según la R.A.E. -que son los que saben más de estas cosas-, los asideros de las bolsas.

Es decir, que cada vez que bajas la basura o vas al carrefour y te traes unas cuantas a casa resulta que estas agarrando, sin el menor pudor y con el máximo descaro, un par (o más) de pezones en cada mano. Pues que bien.

Por cierto, y ya que estoy con tan exótico asunto ¿es alguna extraña idea mía o cada vez es más frecuente que los maniquíes tengan pezones? En su acepción más común, digo.

Hasta el lunes.


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1217. Miércoles, 23 julio, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo decimoséptimo: "¿Te acuerdas cuando éramos pequeños y viajábamos en autobús al colegio? Yo sacaba el culo por la ventana y tú la cabeza, y todos creían que éramos gemelos", (Alberto F., 32 años, en paro)

Si la “actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres” se denomina machismo, y quien la ejerce, machista; ¿cómo se llama la actitud de prepotencia de las mujeres con respecto a los varones?

¿Feminismo?

Y las mujeres que la ejercen... ¿feministas?

En ningún momento afirmo, sólo pregunto.

Y hablando de mujeres, no es que particularmente me importe lo más mínimo, pero ya que una de ellas (en un arriesgado gesto que podría costarle muy caro), se ha atrevido a romper el infranqueable muro de silencio que rodea a las acciones propias del sexo femenino, qué menos que compartir como se merece tan estremecedor testimonio. Por fin, una de ellas se atreve a contar las verdaderas razones por las que las mujeres tardan tanto en mear. Un pequeño paso las féminas, un gran paso para la lógica.
"Mi mamá era una fanática de los baños públicos. De chiquita me llevaba al baño, me enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza.
Finalmente me instruía: "Nunca, nunca te sientes en un baño publico" Y luego me mostraba "la posición" que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza. Eso fue hace mucho tiempo. Pero aun hoy en nuestros años más maduros, "la posición" es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está que revienta.
Cuando "tienes que ir" a un baño publico, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que los calzones de Brad Pitt están a la venta y a mitad de precio. Así que esperas pacientemente y sonríes amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando las piernas.
Finalmente te toca tu turno. Verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa...
Cuelgas tu bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa que te colgaste al cuello, porque el bolso está lleno de mierdas que fuiste tirando adentro - la mayoría de las cuales no usas, pero que las tienes por si acaso -.
Pero volviendo a la puerta... como no tenía picaporte, solo tienes la opción de sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas las bragas y tomas "la posición"... Alivio...... AAhhhhhh..... Mas alivio... Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar....
Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubriste con papel, así que te quedas en "la posición" mientras tus piernas tiemblan tan fuerte que registrarían 8 en la escala de Richter, sin contar la salpicada finiiiiiita del chorro se que pega en la loza y que¡¡¡te moja hasta las medias!!! ¡¡¡que seguramente se va a notar!!!
Para alejar tu mente de esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico, peroooo, joooooder...! el rollo esta vacío...!. Tus piernas tiemblan cada vez más. Recuerdas el pedacito de papel con el que te limpiaste hace un rato la nariz. Eso tendrá que ser suficiente. Lo arrugas de la manera mas esponjada posible. Pero es más pequeño que la uña de tu dedo y encima todavía esta mojado de moco...
En eso, alguien empuja la puerta de tu baño y como el cerrojo no funciona recibes tremendo viandazo en la cabeza. Les gritas caliente:
¡¡¡ OCUPADOOOO !!!", mientras continúas empujado la puerta con tu mano libre y el pedacito de kleenex que tenías en la mano se te cae exactamente en un charquito que hay en el suelo y no estás segura si es agua o meao.... y te vas de espalda y te caes sentada en el inodoro.
Te levantas rápidamente, pero ya es demasiado tarde, tu culo ya entró en contacto con todos los gérmenes y formas de vida del asiento porque TU nunca lo cubriste con papel higiénico, que de todos modos no había, aún cuando hubieras tenido tiempo de hacerlo.
Sin contar el golpe en la cabeza, el desnuque con la correa del bolso, la salpicada del chorro en las piernas y en las medias, la que te conté, que todavía esta mojada... el recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima de ti, si supiera; porque su culo nunca toco el asiento de un baño publico, porque francamente, "tu no sabes qué clase de enfermedades podrías agarrar ahí".
Pero la debacle no termina ahí... ahora el sensor automático del baño está tan confundido que suelta el agua como si fuera una fuente y manda todo al colector con tal fuerza que te tienes que agarrar del tubo que sostiene el papel de baño (cuando hay) por miedo a que te vaya a chupar y vayas a aparecer en la China.
Aquí es cuando finalmente te rindes. Estás empapada por el agua que salió del baño como fuente. Estás exhausta. Tratas de limpiarte con un celofán de uno chicles Adams; luego sales inconspicuamente al lavamanos. No sabes cómo funcionan con los sensores automáticos así que te limpias las manos con saliva, te las secas con una toalla de papel y sales pasando junto a la línea de mujeres que aun están esperando con las piernas cruzadas y en estos momentos eres incapaz de sonreír cortésmente.
Un alma caritativa al final de la línea te dice que vas arrastrando un trozo de papel higiénico (pegado a tu zapato) ¡¡ del largo del río Mississippi...!!...Arrancas el papel del zapato, lo depositas rudamente en la mano del alma caritativa que te dijo que lo traías pegado y le dices suavemente: ¡¡¡ Toma... puedes necesitarlo...!!!" y sales.
En este momento ves a tu chico que ha entrado, usado y salido del baño de hombres y que tuvo tiempo de sobra para leer Guerra y Paz mientras te esperaba. "¿Por qué tardaste tanto?" te pregunta azorado. Aquí es cuando le das una patada en los huevos y lo mandas a tomar por el culo."
... cinco kilos, un litro

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1119. Viernes, 1 febrero, 2008

Capítulo Milésimo centésimo decimonoveno: “El que reclama igualdad de oportunidades acaba exigiendo que se penalice al bien dotado”. (Randall Stuart Newman, 1943; compositor y cantante estadounidense)

Trabajar para el Estado -en alguna de sus múltiples versiones- es lo que tiene. Salvo que aspires a ser subsecretario de algo puedes ir vestido como te dé la real gana. Cada mes y tres días hay una moda nueva. Esta semana es que los tíos lleven chaleco. La idea viene del siempre efervescente (fina manera de decir tocapelotas) departamento de recursos humanos que es donde descansan todos los que no tienen nada que hacer, lo que les permite pensar mucho.

El chaleco es una prenda que se inventaron los señores con abdomen abundante y que usaban mayormente para que al sentarse a comer no se desparramaran mucho sus estómagos y sus barrigas. El problema del chaleco es que sólo favorece a los que están bien hechos y no tienen mollas, o sea a los que no necesitan chaleco.
- Yo creo que ése debería de venir desnudo a trabajar, le dice Mariasun a su compañera de mesa mientras la porra se chupa todo el café.

- No seas guarra Loli, que siempre estás con lo mismo.

- Seré guarra, pero el tío está para hacerle un traje de saliva.

-Si lleva chaleco, es que es maricón – interrumpe Mariapatriciavanesa arrastrando una silla para colocarse en medio de la tertulia y tomar las riendas de la conversación.

-De eso nada. Los maricones van marcando paquete y éste va de tergal.

-Entonces es que la tiene pequeña- sentencia Mariapatriciavanesa mientras recoge de su blusa las migas de la palmera de chocolate que se acaba de meter entre pecho y espalda.

-Serás gili, qué sabrás tú que las únicas que has vito son las que salen en la páginas de la internet.

- Loli, pregúntale si lleva calzoncillos cortos o largos, que me muero de curiosidad.

-¿Yo? Qué corte, Mariasun. Pregúntaselo tú.

- Es que igual piensa que me lo quiero tirar o algo.

-¿No dices que te gusta? Pues tíratelo y déjame en paz, por Dios, qué pesada.
Parece que la igualdad entre hombre y mujeres se empieza a notar en el mundo real. De una forma sutil todavía, pero ya se empieza a notar. Trabajar para el Estado -en alguna de sus múltiples versiones- es lo que tiene. Hasta el lunes.

... más historias "extra-ordinarias" todo el fin de semana.
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1118. Jueves, 31 enero, 2008

Capítulo Milésimo centésimo decimoctavo: "Soy testigo de escenas sangrientas" (Pintada en la puerta de un retrete de señoras)

Para la mayoría de los hombres (individuos de sexo masculino), ir a retretes ajenos es un asunto sencillo. Sin embargo, para las mujeres se trata de un misterioso y complejo ritual social. Mientras que para el 90 por ciento de los hombres la visita consiste en mear y (algunos) en lavarse las manos, las mujeres suelen ir más para maquillarse, peinarse y, sobre todo, hablar.
O eso pensaba yo.

Según las respuestas a una encuesta que ha hecho una conocida marca de papel de culo, la cosa no es tan sencilla:

- Un 8 por ciento de las mujeres entrevistadas admitió haber meado alguna vez
en el lavabo de un retrete público.

- Un 17 por ciento haberse quedado dormida.

- Un 53 por ciento haber vomitado.

- Un 2,5 por ciento haberse masturbado con el bote de laca.

- Un 4 por ciento haber disfrutado con un trío allí mismo.

- Un 25 por ciento haber proporcionado placer carnal a alguna pareja en
cualquiera de sus múltiples formas.

- Un 13 por ciento haberse pelado con la máquina de los preservativos que
suele haber.

Y eso en España que somos normalitos, que por ahí la cosa está más complicada. A pesar de lo que tienen encima los nigerianos, a miles de ellos, en este caso hombres y mujeres, les ha dado por ir en peregrinación al retrete de uno de sus paisanos, la señora Christiana Ejembi, y todo para poder ver el lugar donde a esta buena mujer se le ha aparecido la Virgen. Precisamente su retrete. Las visitas están siendo tantas que la señora Ejembi ha impuesto un estricto control de acceso y solo deja entrar tres personas a la vez.

... Hollywood.

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