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1861. Martes, 12 julio, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo quincuagésimo octavo: “Ciertamente es antiestético tocar la zambomba sin zambomba (Proverbio belga)

Dicen que en España habitan 47.150.819 de seres, que multiplicados por dos, arrojan la cifra espeluznante de 94.301.638 sobacos ciudadanos. Creo entonces que un país donde rompen a sudar más de 47 millones de almas a través de 94 millones de axilas (los mancos también cuentan con axilas ya que mancos del todo -sobaco incluido- no se dan), hay que darle su importancia y prestarle su atención.

En invierno, mal que bien, la cosa se disimula, pero en cuanto la primavera enseña sus patitas el desarrollo de los hedores corporales es un peligro que nos acecha en cualquier parte y sobre el que no hay ni una triste noticia en los medios de comunicación que, en cambio, llenan páginas y páginas desbarrando sobre pólenes y gramíneas mientras obvian, por algún oculto interés sin duda, el problema que se nos viene encima. ¿Para cuando algún mapa que refleje las distintas concentraciones de olores corporales que podemos encontrarnos si salimos a la calle? Algo falla cuando e hace tan necesario lanzar una pregunta sobre un problema que nos atañe a todos y que hace mucho tiempo que deberían haber resuelto



...oro

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1813. Martes, 3 mayo, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo decimotercero: “Una persona fiel es la que nunca hace realidad su pensamiento” (Proverbio normando)

Cómo acabar con los problemas más importantes del mundo de una forma rápida, inteligente y, sobre todo, practica.

Problema de la vivienda: Para arreglar el problema de la vivienda lo único que hay que hacer es buscarle una solución eficaz. De esta manera todo el mundo tendría su pisito

Problemas de las drogas: Habida cuenta de que la droga es perjudicial, tanto o más para la salud como para el bolsillo, o que hay que conseguir es que nadie tome drogas. Y en el momento en que nadie tome drogas, el problema habrá desaparecido completamente.

Problema de la guerra: toda guerra es cruel, sangrienta, poco moralizadora y grosera por lo que desde aquí, apunto como solución que dicha guerra termine. Eso es todo.

Problema del hambre: el hambre, como se puede demostrar, no es buena para la salud. El exceso de hambre lleva a la depauperación, a la flaqueza e incluso a la muerte. Solución: que nadie pase hambre, que todo el mundo coma, digiera y expulse. Y se acabó.

Problema de la homosexualidad: ante este problema no es justo encogerse de hombros, dar la espalda y decir “por ahí me las den todas. Si ello va contra natura, lo lógico es suprimirla adoptando una de estas dos posturas: si se puede, acabar con ella. Si no se puede, hacer la vista obesa.

¿A que es sencillo? Pues a nadie se le había ocurrido. De nada.



... Gengis Kan

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1702. Lunes, 25 octubre, 2010

Capítulo Milésimo septingentésimo segundo: "Un síntoma de que te acercas a una crisis nerviosa es creer que tu trabajo es tremendamente importante". (Bertrand Rusell, 1872-1970, filósofo británico)

Lunes, principio de semana, día propicio para intercambiar opiniones sobre los temas más trascendentales y reflexionar sobre quien somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Por eso hoy, lunes, principio de semana, en un blog como este, legendario por tratar a lo largo de su historia como se merecen aquellos aspectos filosófico-transcendentales que de verdad preocupan a la sociedad (y que tantas veces ha sido capaz de arrojar algo de luz sobre el futuro de un mundo convulso), se enorgullece de presentar en debate público, la última moda en zapatos.







Para que luego digan que este espacio no se moja con la más rabiosa y comprometida actualidad.

...no eran tres

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1677. Viernes, 17 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo septuagésimo séptimo: "Quiero perder calorías como los osos, durmiendo". (Susana P. 52 años, bibliotecaria)

Que las universidades europeas gastan el dinero de los contribuyentes en estudios mucho más importantes, transcendentales y útiles, -sobre todo útiles- que los de las americanas, da buena cuenta el realizado por el investigador de Universidad Federico II en Nápoles, Giuseppe Cirino, quien, en un minucioso y documentado trabajo de varios años, ha determinado la relación directa que existe entre el olor de los huevos podridos y el fomento de la erección de quien los huele. En su estudio encontró que el olor a sulfuro de hidrogeno que desprenden cuando inician su proceso de descomposición, parece fomentar que las neuronas que controlan este proceso liberen pequeñas cantidades de la misma sustancia, lo cual coadyuva a la erección.

Tampoco es nada nuevo, de hecho la pastillita azul (la que nadie toma pero que se vende como churros), se desarrolló gracias a un descubrimiento similar con cierto óxido al comprobar que la liberación de éste en las terminaciones cercanas a los vasos sanguíneos del pene promovía su elevación.

Naturalmente semejante descubrimiento acabará dando lugar a algún que otro carísimo fármaco que se venderá por toneladas, pero mientras tanto digo yo que podríamos hacer la prueba Y si son con unos de avestruz mejor. Supongo.



...historias extra-ordinarias

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1660. Martes 20 julio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo sexagésimo: "Los hombres son como los retretes de los bares: o están ocupados o hechos un asco". (Susana B. 30 años; camionera)

Intentando demostrar la creencia (bastante extendida entre –sobre todo- talluditas solitarias) de que todos los tíosbuenos que pueden merecer la pena ya están cogidos, científicas (con a) de la universidad de Oklahoma llevaron a cabo un experimento en el que mostraron a un grupo de hombres y mujeres la misma foto de una persona, chico para ellas y chica para ellos, de muy buen ver. A la mitad de los participantes se les decía que la persona de la foto tenía pareja y a la otra mitad, que estaba libre.

Resultado: el 90% de las chicas informadas de que el caballero de la foto no estaba libre lo calificó como hombre ideal, mientras que en el grupo de las que creían que era soltero, opinaron lo mismo el 43%. A ellos, en cambio, el que la potente de la fotografía tuviera o no pareja les dio exactamente igual. El estudio concluía que no es que todos los tíosbuenos ya estén retirados (oficialmente) de la circulación, sino que las mujeres ven a los emparejados con mejores ojos porque asocian su estado con alguien bien entrenado para las relaciones afectivas.

Unas conclusiones que están muy bien para que le sigan subvencionando más estudios de este tipo (de los transcendentales para la humanidad, quiero decir) pero que me parece que obvia una evidente conclusión: la avanzada tendencia que tienen las mujeres (mucho más desarrollada -como seres superiores que son- que en ellos.. ¡dónde va a parar!) por querer (antojar) siempre lo que ya tienen otras.

Fíjate que nunca me lo hubiera imaginado. !Qué cosas!



...los huevos por docenas

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1657. Jueves, 15 julio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo quincuagésimo séptimo: “Es peor resbalar con la lengua que con los pies” (Refrán uruguayo)

Hay muchos datos -y muy variados- sobre uno de los elementos más comunes e imprescindibles en nuestra vida diaria... aunque curiosamente entre ellos apenas coinciden. Unos dicen que el tamaño medio de un rollo de papeldeculo está en los 20 metros, otros dicen que en los 40; unos dicen que cada rollo sirve para unas 100 veces, otros dicen que para 300. Bien es verdad que tal disparidad de cifras tiene su lógica, determinar la media de cuánto papel se gasta en cada sentada no es fácil, especialmente si tenemos en cuenta la cantidad de variantes que intervienen en tan cotidiano acto. Variantes que pueden ser de naturaleza estructural, esas que suelen ir unidas a las propias características del usuario: mientras unos tiran del rollo sin la menor preocupación, hay quien parece que miden milimétricamente su uso. O bien de carácter coyuntural, aquellas en donde se pueden alternar picos de mayor gasto por, por ejemplo, inoportunos apretones, con un menor gasto debido a algún que otro descontrolado atasco. Que de todo hay.

Hasta aquí todo más o menos normal. Sin embargo, en uno de esos estudios he encontrado un dato que me ha llamado mucho la atención, un dato escalofriante, un dato que me ha hecho replantearme el destino de la humanidad y hasta el sentido de la vida: según este informe, más de un millón de españoles, es decir, un 8% de la población, confiesa no usar nunca papeldeculo en sus visitas a la taza.

Sé que hay alternativas (aunque parezca mentira el bidé no está sólo para mear cuando no quieres hacer ruido por la noche, y todos sabemos que reciclar el papel de periódico también tiene su encanto) pero, (y aunque la pregunta suene dura -especialmente para un blog tan decente, delicado, culto como este-), ¿de verdad hay tanta gente que no se limpia el culo después de?



...el deber sagrado de los muertos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1650. Martes, 6 julio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo quincuagésimo: “Los magos y los políticos tienen mucho en común: desvían nuestra atención de lo que realmente están haciendo” (Ben Okri, 1959, escritor nigeriano)

Hay un libro escrito por una matemático y un físico, Larry Weinstein y Adam John, en el que ¡por fin! se resuelve, de una forma científica y demostrable, algunas de las mayores incógnitas que -desde que la humanidad existe- le han quitado el sueño a todo hombre con un mínimo de interés por lo que sucede a su alrededor. Entre los ochenta problemas resueltos no están todos los que son pero, sin duda, si son todos los que están. Sirva uno de ellos como ejemplo: ¿Cuanta gente se está metiendo el dedo en la nariz en este preciso momento?

Sabemos que, aunque uno no se meta el dedo en la nariz nunca (¡faltaría!) hay quien sí tiene esa costumbre, incluso conocemos a amigos que lo hacen. Según los estudios este tipo de gente dedica a su actividad unos dos minutos diarios. Cada día tiene 1.440 minutos, la población mundial es de 6.000 millones, por tanto:



Es decir, que justo en este momento hay unos 8 millones de personas intentando atrapar algo dentro de sus orificios nasales.

Sabiendo datos así uno se queda mucho más tranquilo.



...brindis antivenenos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1443. Miércoles, 29 junio, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo cuadragésimo tercero: "Nunca nos hacemos enteramente a la idea de que nosotros contamos menos para los demás de lo que los demás cuentan para nosotros" (Graham Greene, 1904-1991, escritor británico)

Algunas verdades incuestionables del pensamiento humano que todavía, a estas alturas del siglo XXI, no parecen muy claras:

El perro no es el mejor amigo del hombre. Uno no suele ir recogiendo las cagadas de su mejor amigo; si acaso algunas veces se come su mierda.

Los tacaños deben de elegir a sus parejas con los nombres apropiados. Así, y ante, por ejemplo, la tentación de tatuarse su nombre en el culo, llamándose Mª de la O pueden ahorrase una letra.

El problema de los yonkis es que no saben administrarse bien. No pueden estar gastándose una pasta en heroína y luego pedirte un euro para un café.

Si nos encontramos de frente con alguien tipo bonsái, de esos que no pasan del metro y medio, es políticamente incorrecto (pero muy políticamente incorrecto) por más que pudiera o pudiese apetecernos, decirle: “tu paticorto, bosteza que verás".

Y sobre todo, los jefes, todos los jefes, deberían de dejar claro en su testamento que cuando se mueran quieren que con ellos hagan supositorios para poder así seguir dando por culo después de muertos. Parece que es lo único que saben hacer.

Los miércoles es lo que tienen... con tal de no trabajar uno se lía con cualquier cosa.

... la joya de la canela

Todos los "capítulos" de " tantos hombres y tan poco tiempo"

1401. Miércoles, 13 mayo, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo primero: "Para mí, el cine son cuatrocientas butacas que llenar. (Alfred Hitchcock, 1899 - 1980; director de cine británico)

Desde los albores de mi humilde actividad laboral llevo viendo la misma fila de botellines de batidos encima de la cafetera del bar. Hace años estaban artísticamente colocados, se notaba el primor con que algún camarero, posiblemente ya jubilado, los colocó un día que se sintió inspirado. Pero el tiempo, y el sol que cada mañana se empeña en visitarlos, han conseguido su total uniformidad: han pasado de una agradable alternancia rosa-amarillo-rosa a un general blancoóxidocasipálido.

Ayer descubrí que faltaba uno. Y la incredulidad del principio ante semejante descubrimiento ha dado paso a un terremoto de preguntas en mi cabeza. Es verdad que por un momento pensé en lo mal que lo estaría pasando el pobre desgraciado que se lo hubiera bebido –digan lo que digan un lavado de estómago no es una cosa agradable- pero pasado el primer momento de sorpresa ante aquel cambio brusco en mi monotonía diaria ha empezado a preocuparme más cómo van a solucionar el atentado estético que supone semejante desastre. Mal si lo dejan así, no es fácil borrar de la noche a la mañana la imagen de los siete botellines, siete, que te ha acompañado cada día a la misma hora durante años. Peor si se osan poner uno nuevo capaz de romper la uniformidad cromática que tantos años ha constado conseguir.

Es en días como éste, con tan sesudas preocupaciones en la cabeza, cuando uno se declara fiel seguidor (aún más) de la divisa de los estoicos: “Nunca pasa nada y cuando pasa no importa”.



... exorcismos

Todos los "capítulos" de " tantos hombres y tan poco tiempo"

1254. Jueves, 18 septiembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo quincuagésimo cuarto: “Raramente pensamos en lo que tenemos sino siempre en lo que nos falta” (Arthur Schopenhauer, 1788-1860; filósofo alemán)

Número arriba, número abajo, aproximadamente un noventa por ciento de las cosas de nuestras vidas están bien y un diez por ciento mal. Si queremos estar moderadamente a gusto, todo lo que debemos hacer es concentrarnos en el noventa por ciento que está bien y pasar por alto el diez por ciento restante.

En cambio, si queremos estar preocupados, amargados y acabar enganchados a la raditidina para que la úlcera de estómago sólo pueda jorobarnos en los momentos más inoportunos, todo lo que debemos de hacer es concentrarnos en el diez por ciento que está mal y pasar de todo lo demás.

Vale, que sí, que el método lo sabemos todos, pero ¿algún charlatán de la autoayuda puede dejar de decirnos lo evidente e intentar contarnos cómo coño podemos conseguir semejante obviedad?

... escribir más fácil

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1110. Lunes, 21 enero, 2008

Capítulo Milésimo centésimo décimo: "No se deberían poner caras largas, por lo menos para no tener más superficie que afeitar" (Fernand Désiré Contandin -Fernandel- 1903-1971 cómico francés)

Este blog, instalado cómodamente en una burbuja de intranscendencia absoluta, suele ser poco dado a hablar de política y de los políticos. Ni me interesa ni me los creo.

Pero hay veces que por más filtros que pongas no puede escapar de ellos (imposible en época de elecciones) y es en esos momentos cuando te das cuenta que es verdad, que son una raza aparte, que viven en otra galaxia. No sólo no saben lo que cuesta un café o lo que va a subir la hipoteca el mes que viene, sino que sus preocupaciones cotidianas son dignas de una republica bananera en fase de asentamiento empeñados, como están, en dedicar la mayor parte de su tiempo a crear problemas que nos traen sin cuidado a la mayoría de nosotros.

Yo suponía que cualquier país, nación, estado (o como cada uno quiera/ledelaralagana llamarlo) avanzado y moderno debe poner todos sus esfuerzos en construir su futuro. La culpa es mía por suponer semejante barbaridad. Parece que es bastante más importante centrarse en la estupidez de ponerle una letra a un himno que procurar una mejora salarial para esos que no llegan a mileuristas, o gastar las energías en el "orgullo" (entre comillas) nacional/nacionalista que puede desprender un trapito de colores antes que preocuparse en liberar suelo para ver si así se produce el milagro y baja un poco el precio de los pisos.

Luego dirán que la gente (ahora llamada ciudadanía) pasa de esta caravana circense. Lo raro es que todavía haya tantos que se todavía entretengan con ella.

... pilinguis.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1022. Jueves, 30 agosto, 2007

Capítulo Milésimo vigésimo segundo: "Prefiero los errores del entusiasmo a la indiferencia de la sabiduría." (Jacques Anatole François Thibault, 1844-1924, novelista francés)

Me gusta el desorden. Al fin y al cabo tiene su lógica: ¿por qué colocar algo en "su" sitio si dentro de un rato lo vas a volver a volver a descolocar? ¿Si ya trabajar es malo, por qué esa manía de querer hacerlo dos veces?

Aunque me da en las narices que semejante afición no es más que una justificación (y muy traída por los pelos) para poder ejercer sin muchos remordimientos una de las pocas características que un servidor ya traía de serie: ser vago.

El caso es que como "vivir con" y "convivir" no es exactamente lo mismo, mi desorden crónico me provoca alguna que otra bronca doméstica.

Me conozco desde que nací y sé, aunque no sea bueno reconocerlo nunca, que el culpable soy yo. Pero, haciendo de la necesidad virtud que dicen en mi pueblo, he conseguido sacarle partido al asunto: cuando quiero algo basta con intentar un pacto en el que siempre puedo ofrecer lo que otros -tan perfectamente ordenados ellos- no podrían: ser más ordenado. O lo que es lo mismo, sacar beneficio de algo que debería ser completamente normal.

Moraleja, cuanto más perfecto es uno menos fuerza tiene para negociar, y por lo tanto menos cosas puedes conseguir. Hay lecciones que deberían ser materias obligatorias en todos los colegios.

... alfileres.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

912. Miércoles, 7 febrero, 2007

Capítulo Noningentésimo duodécimo: "Ocurre con la gente de mente pequeña lo mismo que con las botellas de cuello estrecho. Cuanto menos contienes, más ruido hacen al vaciarlas. (Alexander Pope, 1688-1744 poeta inglés)

A pesar de tener ya pagada la hipoteca, uno, solidario ante todo, sigue preocupado por el problema de la vivienda. Hoy, peluche práctico se pone en plan bricomanía, para que cualquiera, siguiendo unos sencillos pasos, pueda construirse la suya propia. Y no cualquier chapuza, no, sino una de las viviendas más ingeniosas que existen gracias a su forma semiesférica que consigue usar un mínimo número de materiales para construir un máximo espacio habitable, aparte de ser resistente a vientos, nevadas y otras inclemencias meteorológicas gracias a la inclinación de la vivienda en su conjunto y a las presiones que unas piezas ejercen sobre las otras. Y, sobre todo, sencillísima de hacer.

Hoy en peluche práctico: construye tu igloo en 30 minutos.

Materiales a utilizar: una pala, una sierra, músculos, un amigo, nieve en condiciones y una aparato de música (no imprescindible pero si muy recomendable)

Instrucciones de fabricación:

1. Elige un sitio plano, con nieve compacta y empieza a cortar bloques de 30 x 30 x 40 cm.

2. Dibuja la planta del suelo (para cuatro plazas, dos metros de diámetro) y deja al amigo dentro (sí, dentro) para que trabaje desde allí.

3. Monta las piezas en forma de espiral. Cubre las juntas con nieve. Haz la puerta con un sierra.

4. Saca a tu amigo.

¿Cuántos muebles de Ikea eran infinitamente más complicados y has terminado montándolos? Desde luego el que no tiene una casa, (sí, vale, pequeña y con servicio comunitario, pero de lo más acogedora), es porque no quiere.

... hospitalidad al límite

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