Mostrando entradas con la etiqueta MUNDO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MUNDO. Mostrar todas las entradas

2060. Miércoles, 11 julio, 2012

Capítulo Dosmilésimo sexagésimo: “Los celos ya pasaron de moda; lo de hoy es confiar en tu pareja, darle libertad y contratar un detective privado”. (Juan C. L. 32 años, sus labores)

¿Son marcianos los japoneses? ¿Son japoneses los marcianos? Los marcianos, los japoneses o lo que sean, andan por todas partes, han invadido Europa y América, hacen turismo sin parar, todo lo retratan, todo lo compran, todo lo apuntan, todo lo ven, lo miran, lo cuentan y lo pesan Y luego, cuando se han enterado bien, ponen una postal de escritura vertical, marciana, a Tokio o a las estrellas. Nunca eligen la postal de una tía buena en Frankfurt, o la tarjeta del fado erótico en Lisboa, siempre eligen vistas generales de ciudades, monumentos, paisajes, porque está claro que lo que envían los japoneses a Marte, o los marcianos a Tokio, son planos y fotos de la Tierra.

Nos van a invadir de un momento a otro. O puede, incluso, que ya lo hayan hecho y no lo sepamos. Una señorita murciana, amiga mía, salió con un japonesito y a los tres meses tuvo un niño enteramente sano. El médico dijo que el embarazo había llegado a término y que la criatura era completamente normal. Y eso puede sonar extraño aquí, pero si tenemos en cuenta que las leyes físicas en Marte funcionan de otra manera, da que pensar. Y mucho.


... a la fuerza ahorcan

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1947. Martes, 17 enero, 2012

Capítulo Milésimo noningentésimo cuadragésimo séptimo: "Me opongo a toda superstición, sea musulmana, cristiana, judía o budista. (Bertrand Russell, 1872-1970; filósofo británico)

Según una supuesta profecía maya, el mundo se acabará en diciembre de 2012. Naturalmente no hay nada que respalde semejante afirmación pero el asunto se ha puesto de moda y ya nos están dando la tabarra con el tema. Dicho lo cual, y aunque por lo general sea un descreído total de semejantes historias, a esta me apunto desde ya, y desde ya me declaro absoluto seguidor de ella.

Y que conste que nada tiene que ver el que me enterase de que la base de su calendario, del calendario maya digo, es vigesimal, por lo que su año está dividido en 18 meses de 20 días cada uno.

Invoco pues mi derecho constitucional a la libertad religiosa. Soy de observancia maya y como tal mi año tiene 18 meses, y -como tal- me corresponden dieciocho sueldos (más las extras) anuales. Las cuestiones de fe no son negociables.



...lenguas

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1931. Viernes, 9 diciembre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo trigésimo primero: "De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero” (Benjamín Franklin, 1706 - 1790, político, científico e inventor estadounidense)

Visto lo visto, y tal y como están las cosas, hay que cambiar el sistema. Ya no tienen disculpa. Que dejen de darnos la tabarra con que todos somos iguales y que lo empiecen a aplicar de una forma práctica. Si como dicen diversos estudios, una persona media necesita (por estos lares) unos 3.640.000 euros para cubrir durante toda la vida sus necesidades de una forma desahogada y satisfactoria ¿por qué no nos dan esa cifra al nacer y que cada uno la organice a su manera?

Que se pongan manos a la obra ya. No necesitamos sermones vacíos sobre cómo organizarnos, necesitamos 3.640.000 euros para empezar a administrarnos y ser, de verdad, dueños de nuestro destino. Son ellos los que tienen la máquina.

Y aprovechando que es viernes, a ver si se enteran algunos: 26 centímetros no es ningún regalo de la naturaleza, es una malformación congénita.

Hasta el lunes pues. Ojalá todas las semanas fueran laboralmente como la que hoy se acaba. Mínimo.



... más historias extra-ordinarias

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1813. Martes, 3 mayo, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo decimotercero: “Una persona fiel es la que nunca hace realidad su pensamiento” (Proverbio normando)

Cómo acabar con los problemas más importantes del mundo de una forma rápida, inteligente y, sobre todo, practica.

Problema de la vivienda: Para arreglar el problema de la vivienda lo único que hay que hacer es buscarle una solución eficaz. De esta manera todo el mundo tendría su pisito

Problemas de las drogas: Habida cuenta de que la droga es perjudicial, tanto o más para la salud como para el bolsillo, o que hay que conseguir es que nadie tome drogas. Y en el momento en que nadie tome drogas, el problema habrá desaparecido completamente.

Problema de la guerra: toda guerra es cruel, sangrienta, poco moralizadora y grosera por lo que desde aquí, apunto como solución que dicha guerra termine. Eso es todo.

Problema del hambre: el hambre, como se puede demostrar, no es buena para la salud. El exceso de hambre lleva a la depauperación, a la flaqueza e incluso a la muerte. Solución: que nadie pase hambre, que todo el mundo coma, digiera y expulse. Y se acabó.

Problema de la homosexualidad: ante este problema no es justo encogerse de hombros, dar la espalda y decir “por ahí me las den todas. Si ello va contra natura, lo lógico es suprimirla adoptando una de estas dos posturas: si se puede, acabar con ella. Si no se puede, hacer la vista obesa.

¿A que es sencillo? Pues a nadie se le había ocurrido. De nada.



... Gengis Kan

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1768. Jueves, 17 febrero, 2011

Capítulo Milésimo septingentésimo sexagésimo octavo: “No hago ningún tipo de ejercicio. He elegido anquilosarme como opción vital”. (Woody Allen, 1935; cineasta estadounidense)

Las dos de la mañana. Si te tapas tienes calor, si te destapas te hielas. Es lo que tienen los edredones nórdicos de plumas (mejorando lo presente). A esas horas, uno se devela y la cabeza empieza a dar vueltas con cuestiones metafísicas que nunca se te hubieran ocurrido de andar soñando lo que es debido, que te conviertes en el objeto sexual de una banda de fornidos y rudos hombres balcánicos, entregados a la lujuria. Por ejemplo.

Pero la realidad es más prosaica y son otras cosas -bastante más ordinarias- las que acaban invadiéndote a esas horas de la madrugada. Así, y mientras empezaba a cerrar un ojo me acordé de la frase -poesía en estado puro- que a menudo pronunciaba la actriz Bette Miles y que resulta ser uno de esos raros axiomas que acompañaron, acompañan y acompañarán a la mayoría de los hombres desde que el mundo es mundo.



O desde antes, incluso.

... escenas peligrosas

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1120. Lunes, 4 febrero, 2008

Capítulo Milésimo centésimo vigésimo: "Bienaventurados los que no tienen nada que decir y resisten la tentación de decirlo". (James Russell Lowell, 1782-1861; escritor estadounidense)

Ahora resulta (más bien ahora me entero yo, que supongo que siempre habrá sido así), que las termitas, chinches, hormigas o incluso las cucarachas, no sólo son comestibles, que eso ya lo sabíamos por los documentales de la dos que tanto nos ayudan en la siesta, sino que, además, su carne es tan sana y nutritiva como la del pollo o la de la vaca.

Si esto es verdad -y no sólo algo que se inventó el becario que lleva la sección de curiosidades para llamar la atención-, lo del hambre en el mundo empezaría a no tener mucha explicación. Otra cosa no, pero el número de cucarachas, chinches y demás animalitos presuntamente proteicos aumenta de forma directamente proporcional a la hambruna del país, es decir, que los países que más hambre pasan son los que tienen más y mejores recursos alimenticios.

Y aquí no valen los remilgos del asco y esas historias. En situaciones de emergencia uno se come hasta a su vecino si se deja. Que se lo pregunten a los supervivientes aquellos de los Andes.

Además tampoco parece que tenga mucho que ver la existencia de agua o vegetaciones varias para que abunde el alimento: todos sabemos como las cucarachas pueden vivir sin ver una sola planta en su corta vida. Eso sí, los que peor lo pasarían iban a ser los vegetarianos, suponiendo que exista alguno por esos lares, aunque me imagino que aplicando el refrán de "a buen hambre no hay pan duro" acabarían por inventarse alguna teoría en la que comer insectos más que de carnívoros, fuera de "insectívoros" con lo que sus conciencias quedarían satisfechas y sus estómagos un poco más llenos.

Ya sabemos que el hombre es un animal muy adaptable, especialmente si le interesa.

Lo reconozco, hay días que la desesperación me lleva a decir tonterías como las anteriores, leyéndolas me doy cuenta de que estar en el trabajo es uno de los factores de riesgos mas evidentes y peligrosos para el equilibrio emocional y la salud mental. Que lo prohíban pero ya.

... suspensos.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1046. Miércoles, 3 octubre, 2007

Capítulo Milésimo cuadragésimo sexto: "Jamás ha habido un niño tan adorable, que su madre no quisiera verlo dormido". (Ralph Waldo Emerson, 1803 - 1882; escritor, filósofo y poeta estadounidense)

Me levanto filosófico. Si la naturaleza se ha tomado tanto trabajo en diseñar estrategias para que todo funciones dentro de un orden razonablemente lógico, ¿por qué diantres se ha olvidado de los humanos? Si hasta la más pequeña de las plantas es capaz de organizarse su vida tan ricamente, ¿por qué nosotros, que poseemos una inquietud autopensante a la que llamamos conciencia, y un puñado de neuronas ajetreadas, y memoria, y deseos de futuro; por qué nosotros, supuestos reyes de la creación, nos montamos la existencia tan rematadamente mal?

Cualquier organismo vivo parece saber a la perfección lo que le conviene; pero los seres humanos somos autodestructivos, inseguros, confusos. Ni tan siquiera hace falta mencionar las guerras, las hambrunas, las tiranías y los genocidios para comprender que somos un desastre. Basta con mirar el día a día, la cotidianidad más simple y más común. La ignorancia con la que nos enfrentamos a la vida, el vaivén absurdo de sentimientos, los celos -profesionales o amorosos-, los miedos -físicos o metafísicos-; las ambiciones siempre desmedidas, absurdas, inalcanzables.

No voy a entrar aquí e a discutir si todo el ingenio en el que se mueve la naturaleza responde a un plan, esto es, si existe un dios, o si la sabiduría biológica responde simplemente a las ciegas leyes darwinianas. A decir verdad, resulta más macabra la idea de la existencia de un dios que la de la nada, porque tal y como están las cosas en el mundo es de temerse que ese dios creador tenga muy mala leche, o que sea tal vez un dios loco o un bromista con poquísima gracia. Un tipo muy poderoso y no muy recomendable, en cualquier caso. Alguien capaz de crear una amanecer cada mañana, pero que al mismo tiempo nos deja sumidos en la más absoluta torpeza a los humanos, no parece una divinidad muy de fiar.

Ni caso. Mañana será otro día.

... un trabajo no apto para sordos.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

883. Martes, 19 diciembre, 2006

Capítulo Octingentésimo octogésimo tercero: "Mis consejos gustan tanto que las gente los enmarca y los cuelga en la pared en lugar de seguirlos" (Gordon Rupert Dickson, 1923- 2001, escritor canadiense)

Isadora Duncan (1878-1927), bailarina estadounidense, murió al fracturarse las vértebras cervicales tras engancharse su echarpe (una especie de chal) en las ruedas traseras del coche en el que viajaba.

Cuenta la tradición que el cuentista griego Esquilo murió golpeado por una tortuga que se desprendió de las garras de un águila cuando pasaba justo sobre él.

Un rey, Enrique I de Castilla (1204-1217), murió de una pedrada cuando jugaba con unos amigos. Y otro Felipe I el Hermoso (1478-1506) murió en Burgos al beber agua fría sofocado tras disputar un partido de pelota.

Allan Pinkerton (1819-1884), fundador de una de las primeras y más famosas agencias norteamericanas de detectives (a la que puso su nombre) murió tras morderse la lengua en un traspiés y contraer gangrena.

Pero para muerte tonta la del novelista inglés Arnold Bennet (1867-1931). Tratando de demostrar al los habitantes de París que el agua que bebían no era la causa de una epidemia de tifus que se estaba extendiendo por la ciudad, bebió públicamente un vaso lleno. Murió de tifus a los pocos días.

No somos nadie

... huellas "linguales"

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"