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1882. Martes, 20 septiembre, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo octogésimo segundo: "Algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande". (William Shakespeare, 1564 - 1616; escritor inglés).

Entre alargamientos de pene, viagras milagrosas y rusas minifalderas que prometen hacerme el hombre más feliz del mundo teniéndolas de esclavas, me llama la atención un correo electrónico capaz de disparar elazúcar al hipoglucemico más crónico:



!Venga ya! Luego pasa lo que pasa. Dejémonos de mariconadas, dejémonos de príncipes, condes o borjamaris... mejor, mucho mejor, busquemos un lobo; te ve mejor, te oye mejor y !sobre todo! .... te come muuuuuucho mejor!!

!Hala! A buscar lobos. O lobas, que como decía el otro, hay gente pató.



... vello púbico

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1873. Martes, 6 septiembre, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo septuagésimo tercero: "Una cesta de mimbre es un recipiente que se utiliza para recoger agua de dentro a afuera (Alberto S., 35 años, comercial)

Dicen las leyendas (sagradas) que cuando Dios quería castigar a los pecadores paisanos del medievo introducía el virus del cólera en los manantiales o la peste bubónica en los pozos. A pesar de todo la gente seguía bebiendo porque al final siempre llegaba un predicador con tenderete de disciplinas y cilicios para remediar la colitis. Antes había solución.

Ahora, agudos mortales sin espiritualidad capaz de quitarnos ni una simple diarrea, hemos avanzado.

Según un edicto firmado y rubricado por un pomposo "Servicio Técnico del Laboratorio Municipal", colgado este verano, el agua del caño de la plaza del pueblo de mi padre ya no es potable. Uno está orgulloso de vivir en un tiempo en el que se tiene la posibilidad de fumigarse el sobaco con el sabor salvaje de los limones del Caribe. Cosa que no podían hacer los antiguos. En cambio los antiguos podían beber el agua milagrosa de un montón de fuentes que uno ya no puede. No sé si el "hemos avanzado" es lo más exacto.

Fumiguémonos el sobaco, lavémonos la boca con pasta de sabor a menta, usemos bragaslips anatómicos, gocemos de todos los avances de la técnica moderna. Pero si frente a tanta felicidad científica tenemos la desdicha de no poder beber el agua del caño ni de cogernos la habitual cagalera estival en plena feria, ningún verano volverá a ser lo mismo. Una pena.



... gatos

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1698. Martes, 19 octubre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo nonagésimo octavo: "Definir el humor es como pretender pinchar una mariposa, con el palo de un teléfono" (Enrique Jardiel Poncela, 1901 - 1952; escritor español)

Pasillo de los cosméticos del Carrefour (mucho mejor que el pasillo de los yogures patrocinado por la industria farmacéutica de los anticatarrales), mientras me pongo de todas las colonias de muestra que no están agotadas (de los treinta y tantos frascos de la vitrina quedan sólo dos con líquido -uno del antoniobanderas y otro con nombre de medicamento contra el estreñimiento) leo que, entre los muy variados ingredientes de una de esas carísimas cremas que prometen quitarte veinte años de encima en menos de treinta segundos (¿qué habrá sido del planponsbellezaensietedías?) aparece el "esperma de ballena". De ballena macho, supongo.

Al leerlo, y dado el carácter profundo y responsable de mi conciencia social, lo único que se me ha pasado por la cabeza es, ¿pero cuánto deben de pagarles a los encargados de conseguir el esperma de los pobres animalitos? Hay trabajos que siempre estarán mal pagados. Por mucho que cobren.

Por cierto, ¿en que rama y/o ciclo tecnológico y/o administrativo de la F.P se estudiará eso? ¿Podrá hacerse a distancia? ¿Tendrá prácticas remuneradas? ¿Trabajaran por objetivos? Tantas preguntas y tan poco tiempo.



...Yo-yo

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1677. Viernes, 17 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo septuagésimo séptimo: "Quiero perder calorías como los osos, durmiendo". (Susana P. 52 años, bibliotecaria)

Que las universidades europeas gastan el dinero de los contribuyentes en estudios mucho más importantes, transcendentales y útiles, -sobre todo útiles- que los de las americanas, da buena cuenta el realizado por el investigador de Universidad Federico II en Nápoles, Giuseppe Cirino, quien, en un minucioso y documentado trabajo de varios años, ha determinado la relación directa que existe entre el olor de los huevos podridos y el fomento de la erección de quien los huele. En su estudio encontró que el olor a sulfuro de hidrogeno que desprenden cuando inician su proceso de descomposición, parece fomentar que las neuronas que controlan este proceso liberen pequeñas cantidades de la misma sustancia, lo cual coadyuva a la erección.

Tampoco es nada nuevo, de hecho la pastillita azul (la que nadie toma pero que se vende como churros), se desarrolló gracias a un descubrimiento similar con cierto óxido al comprobar que la liberación de éste en las terminaciones cercanas a los vasos sanguíneos del pene promovía su elevación.

Naturalmente semejante descubrimiento acabará dando lugar a algún que otro carísimo fármaco que se venderá por toneladas, pero mientras tanto digo yo que podríamos hacer la prueba Y si son con unos de avestruz mejor. Supongo.



...historias extra-ordinarias

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1660. Martes 20 julio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo sexagésimo: "Los hombres son como los retretes de los bares: o están ocupados o hechos un asco". (Susana B. 30 años; camionera)

Intentando demostrar la creencia (bastante extendida entre –sobre todo- talluditas solitarias) de que todos los tíosbuenos que pueden merecer la pena ya están cogidos, científicas (con a) de la universidad de Oklahoma llevaron a cabo un experimento en el que mostraron a un grupo de hombres y mujeres la misma foto de una persona, chico para ellas y chica para ellos, de muy buen ver. A la mitad de los participantes se les decía que la persona de la foto tenía pareja y a la otra mitad, que estaba libre.

Resultado: el 90% de las chicas informadas de que el caballero de la foto no estaba libre lo calificó como hombre ideal, mientras que en el grupo de las que creían que era soltero, opinaron lo mismo el 43%. A ellos, en cambio, el que la potente de la fotografía tuviera o no pareja les dio exactamente igual. El estudio concluía que no es que todos los tíosbuenos ya estén retirados (oficialmente) de la circulación, sino que las mujeres ven a los emparejados con mejores ojos porque asocian su estado con alguien bien entrenado para las relaciones afectivas.

Unas conclusiones que están muy bien para que le sigan subvencionando más estudios de este tipo (de los transcendentales para la humanidad, quiero decir) pero que me parece que obvia una evidente conclusión: la avanzada tendencia que tienen las mujeres (mucho más desarrollada -como seres superiores que son- que en ellos.. ¡dónde va a parar!) por querer (antojar) siempre lo que ya tienen otras.

Fíjate que nunca me lo hubiera imaginado. !Qué cosas!



...los huevos por docenas

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1648. Viernes, 2 julio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo cuadragésimo octavo: "Nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección". (Francis Picabia, 1879-1953, pintor francés)

Mientras nos han llenado la cabeza de cosas sin ningún sentido ni utilidad nadie se ha dignado a explicarnos, durante esos largos, muy largos, años de sufrimiento estudiantil que hemos pasado, las cosas verdaderamente útiles de la vida.

Por ejemplo, cuando a (casi) cualquiera de nosotros nos hablan de una tal esvástica, automáticamente pensamos es esa cruz gamada que un señor pequeñito y con bigote se empeñó en pasear a la fuerza por Europa. Bueno pues seguro que sí, que sería era "eso", no digo yo que no, pero también es, y mucho antes de que el pequeñín con bigote la convirtiera en su cruz, una de las posturas más clásicas que practicaban los hindúes a la hora de coitear, y que se corresponde con el símbolo de un antiguo dios solar de La India.

Mucho antes de ser emblema de la Alemania guerrera, la esvástica ya era la posición en la que la mujer, al colocarse a horcajadas sobre el hombre, es capaz de controlar perfectamente todos los movimientos durante el coito.

Vamos, que tiene delito que entre conocer cual era el símbolo de unos locos intentando invadir el mundo y la mejor forma de colocarse para sacarle rendimiento a tus ratos de entretenimiento, todos se empeñen en explicarte los detalles de las banderitas del loco bajito ignorando completamente esas otras cosas que de verdad te va a resultar importantes para la vida. Así nos va.



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1624. Jueves, 27 mayo, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo vigésimo cuarto: "Hay personas que se consolarían hasta del fin del mundo con tal de que ellas lo hubiesen anunciado" (Friedrich Hebbel, 1813-1863, poeta austriaco)

Es lo que tiene hablar cada mañana de temas de rabiosa actualidad, hay tantos y tan variados que nunca sabe uno cual elegir. Sin embargo, y después de reunir durante toda la noche (y parte de la madrugada) al consejo de redacción he decidido que hoy toca unadeestadísticas.

Aunque esté muy mal visto socialmente, dicen las encuestas que el 100% de la humanidad se mete el dedo en la nariz Y no hace falta más que mirar alrededor para comprobar que sí, que esta vez sí que son ciertas.

¿Frecuencia? Menos de una vez al día: el 3,5%; de una a cinco veces al día: el 41,8%; más de cinco veces al día, el 31,8%; más de diez veces al día: 15,3%; y más de veinte veces al día: el 3,6%

¿Dónde? En público: el 36% y en privado el resto.

¿Como? Con el dedo: 80,5%, repartido entre el índice: 65,1%, el meñique: 20.2% y el pulgar: 16,4%; Con unas pinza: 6,5%; Con un lápiz: el 4,5%.

¿Por qué? Por higiene personal: 34%; porque sienten picores: 31,2%; por despejarse la nariz: 28,6%; por costumbre: 22,5%; por puro placer: 12%

¿..y qué hacen/hacemos con ellos? El 90% (dicen que) los deposita en el pañuelo; un 28,6 en el suelo; un 7,6% los pega a la silla, mesa o similar que tenga más a mano y un 8% se los come, algo que, al contrario de lo que podría pensarse, es lo más ecológico, no hay que olvidar que debido a su alto contenido en sodio y potasio presentan un toque ligeramente salado, muy apropiado para el gusto de ciertos gourmets, expertos en delicatessen gastronómicos-humorales.

Dicho lo cual, y después de mirar bajo alguna que otra silla, o ese 7,6% cambia mucho de asiento o los encuestados son unos mentirosos.



... oportuna borrachera

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1572. Viernes, 5 marzo, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo septuagésimo segundo: “Cuando los bebés lloran, les hacen caso. Es increíble cómo en sólo unas pocas horas han aprendido la utilidad de la extorsión”. (Bret Ellis, 1964, escritor estadounidense)

Lo dicen en una de esas revistas llenas de anuncios de cremas anticelúliticas y dietas de 228,5 calorías, la moda que está causando furor en los EE.UU. tiene un nombre: whoring. O lo que es lo mismo, estimular las relaciones sexuales dentro del matrimonio mediante el pago, por parte de uno de sus miembros, de una cantidad de dinero a la otra parte cada vez que uno de los dos quiera hacer uso de los derechos matrimoniales.

Las reglas son simples, uno puede pedirle al otro que le haga cualquier tipo de servicio y el otro se puede negar si la práctica pedida no le interesa; o decidir subir la tarifa de manera escandalosa por consentir el capricho.

Lado bueno: gracias al whoring muchos estadounidenses lo hacen cuando quieren y, sobre todo, como lo quieren; mientras sus parejas salen de compras casi todos los días.

Lado malo: puestos a pagar, seguro que uno acaba echando de menos cierta variedad en la materia prima que alquila. Por mucho que a uno le gusten las croquetas (y por mucha variedad de ellas con las que te puedan sorprender cada día) de vez en cuando apetece un trozo de jamón... más tierno. Por ejemplo.

Ya que se paga el menú... Hasta el lunes pues.

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1387. Miércoles, 22 abril, 2009

Capítulo Milésimo tricentésimo octogésimo séptimo: “Cada día que amanece el número de tontos crece” (Proverbio húngaro)

Leo (el aburrimiento es muy malo) en un suplemento de esos semanales atrasado en el que regalan con el periódico junto a un disco del Sabina (que debió de grabar antes de que la Obregón hiciera la comunión), tres platos hondos decorados por Chillida y dos cupones que hay que pegar en una libretita para que te manden -gastosdeenvíonoincluidos- una camiseta de no sé qué futbolista, que el color azul es un buen remedio contra las hemorroides. Supongo que después de tan extraordinario descubrimiento, la historia de la explotación laboral infantil en países asiáticos -tema que colocan en portada y que desarrollan como gran reportaje de la semana- se queda reducido a la nada comparándolo con la severa, rigurosa y contrastada información del uso de los métodos cromáticos como la terapia definitiva para todos aquellos que las sufren en silencio.

Lo más sangrante, (y en este caso hay que reconocer que la palabra "sangrante" viene como anillo al dedo), es que, posiblemente, al que ha escrito semejante reseña le habrán pagado por hacerlo. Aunque tampoco me parece mal. Hay que reconocer que los estudios necesarios para llegar a tan científicas conclusiones tiene que haber sido -como mínimo- duros. Malo si lo ha escrito desde una experiencia personal; habrá encontrado el remedio, sí, y hasta estará demostrando una solidaridad infinita queriéndolo compartir con el resto del mundo, pero antes el pobre hombre las tiene que haber pasado canutas. Y en silencio.

Y malo si al descubrimiento ha llegado realizando el habitual trabajo de campo. ¿Escogería culos al azar para ponerles cartulinas azules? ¿Cómo sabía que los elegidos las tenían si la mayoría las sufren en silencio? ¿De qué color serían las cartulinas control? ¿Experimentó antes en animales o lo hizo ya directamente en la consulta del proctólogo? ¿Se curaron antes con azul cielo o con azul cobalto? ¿Por qué esa costumbre de esterilizar las agujas cuando administran una inyección letal? ¿Por qué si nadar es tan bueno para la figura, las ballenas están tan gordas?

Demasiadas dudas. Y todo para tan poca cosa. No me imagino yo a nadie con almorranas (a uno, que es de provincias, lo de hemorroides le queda demasiado moderno), poniendo su culo directamente sobre una silla de color azul sólo para ver si se cura y encima teniendo que pagar por ello. Claro que a lo mejor el tratamiento se refería a pintárselo -el culo de azul, digo-; o a lo mejor simplemente se refería a pintar de ese color la taza del retrete; o a lo mejor....

No sé, pero con tantos frentes abiertos el tema se está haciendo por momentos más y más apasionante. Leer revistas -aunque sean tan prestigiosas- es lo que tiene, te hace plantearte un montón de cosas que nunca pensaste que podían ser importantes.

... zapatos

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1213. Jueves, 17 julio, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo decimotercero: " Los tiempos son oscuros, las costumbres corruptas, y hasta el derecho a la crítica, cuando no lo ahogan las medidas de censura, está expuesto al furor popular" (Umberto Eco, 1932; escritor y filósofo italiano)

Uno de los dilemas más habituales a los que tiene que enfrentarse un ser humano es decidir si enciende la luz -o no- cuando, en mitad del mejor de sus sueños, no le queda más remedio que levantarse a mear. Y es que como dice en versión libre aquella vieja canción de mi idolatrada Mina, cuando la vejiga aprieta es que aprieta de verdad. O algo así.

El primer impulso es, lógicamente, encenderla. La experiencia es un grado y quien más y quien menos ha probado esa vital experiencia que supone el dedo meñique del pie descalzo tropezando con cuantos salientes existen en el camino. Pero luego uno reflexiona y piensa que lo único que conseguirá encendiéndola es alterar el reloj biológico y no volver a dormir en lo que queda de noche.

El dilema es peliagudo y así tomar una decisión resulta casi imposible.

Sin embargo (la necesidad aguza el ingenio), yal cabo del tiempo cada uno termina desarrollando su propio método; desde quien sí la enciende y es capaz de guiarse por ella sin abrir los ojos, hasta el que, presumiendo de conocer cada rincón de su casa con los ojos cerrados, prefiere andar a oscuras a riesgo de acabar meando cada noche en la bañera.

Dado que el problema afecta a un elevado número de personas de toda clase y circunstancia eminentes científicos se han lanzado a buscar una posible solución. Uno de los grupos más activos en el tema acaba de publicar en una prestigiosa revista científica lo que podría ser un primer avance. Se trata de lo que han denominado “disparo fantasma”, un complicado método basado en incomprensibles ecuaciones matemáticas y enredados cálculos de física cuántica (en los que no faltan varios de esos logaritmos neperianos que tan bien me va a explicar Beni cuando comamos torrijas) del que puedo ofrecer -en exclusiva- un pequeño extracto conseguido después de muchas horas de estudio y dedicación y no sólo por su enmarañado contenido , que también, sino por haber tenido que traducirlo directamente del Sórabo, su idioma original.

“Sin dejar de mirar en ningún momento en dirección a la taza, enciende y apaga la luz rápidamente. Durante algunos segundos, tendrás una imagen fantasma de la diana. Ajusta y dispara, evitado mover los ojos para no desplazar la imagen. El golpe de luz satura algunos “conos” presentes en los ojos. Al volver la oscuridad, los conos siguen reaccionando, reproduciendo durante un instante la imagen percibida."

Y aunque visto así el sistema no resulta malo, al leerlo se me ha ocurrido a mi pensar que posiblemente exista otra solución. Claro, que si hay gente que está dedicando toda su vida a investigar el problema no voy a ser yo el típico presuntuoso de mierda que va de listillo dedicándose a tirar por tierra las conclusiones de sabios tan principales. Por más que piense que para mear a oscuras lo más practico es mear sentado.

... el fútbol en miniatura

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1165. Jueves, 17 abril, 2008

Capítulo Milésimo centésimo sexagésimo quinto: "Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda". (Jean de La Fontaine, 1621-1695; poeta francés)

Ayer tuvimos una reunión para, según la convocatoria, "Implementar nuevos criterios de trabajo". Ni idea del significado de la palabra al entrar (aunque muy bueno no podía ser si iba en la misma frase que "trabajo") y ni idea al salir. Los psicólogos que lo invaden todo; son los nuevos sastres del cuento aquel en el que nadie se atrevía a decirle al emperador que no llevaba traje después de que ellos se encargaran de vender que sólo los listos y modernos podían verlo.

No es la primera vez que nos cazan. Suele pasar un par de veces al año coincidiendo -casualmente- con que algún amigo de quien decide estas cosas crea un programa informático repleto de gráficos naif (así se ahorran un dibujante) y unas casillas cada vez más pequeñas en las que poner crucecitas.

Aunque todos sabemos que ni tan siquiera lo leen, siempre tragamos sin rechistar la hora y media larga de explicaciones sobre lo importante que resulta para el futuro del hambre en el mundo, el entendimiento entre civilizaciones y hasta para el cambio climático, pensar bien cada respuesta antes de contestarla. Luego, todo se reduce a hacer una quiniela rebosante de empates, pero -y ahí sí los entiendo-, no sería políticamente correcto si no adornaran la historia con "gestiones globales", "establecimiento de directrices" y otras frases comodín sacadas de "cómo hablar cuatro horas sin decir nada"

De todas formas hay que reconocer que queda bien, nos hace sentir modernos y además ampliamos el vocabulario técnico. Y eso siempre es bueno para moverse por la vida. Además, esta vez ha sido la reunión a la que más gente ha asistido y aunque las malas lenguas digan lo contrario, yo estoy completamente seguro de que no tenía nada que ver con que fuera la primera a la que asistía la flamante nueva subdirectora, ascendida desde sus tareas administrativas gracias a un romántico calentón -que todavía dura- con el jefe.

Es el amor que rompe barreras.

... bodrio.

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1145. Lunes, 10 marzo, 2008

Capítulo Milésimo centésimo cuadragésimo quinto: "La humanidad me gusta.. lo que me revienta es la gente" (Susanita Clotilde Chirusi, 1965; amiga de Mafalda)

A un 85% de la población del sexo masculino del mundo le cuelga más el testículo izquierdo que el derecho.

La causa es puramente práctica: para que no se golpeen entre ellos.

Después de leer semejante dato he llegado a dos conclusiones. Primero, que por ahí hay profesiones de límite: hay quien estaría dispuesto a pagar por ejercerlas y hay quien no las ejercería ni por todo el oro del mundo. Y segundo, la cantidad de gente que hoy, con la disculpa de ver si es uno de los "extraños" del 15%, va a pasarse la mañana tocándose los huevos.

Un servidor se apunta gustosamente a las dos.
... la resistente -y curativa- tela de araña.

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1069. Miércoles, 7 noviembre, 2007

Capítulo Milésimo sexagésimo noveno: "La filosofía no es más que el sentido común en traje de etiqueta" (Tish Jett, 1945, editor estadounidense)

Alan Hirsch es uno de los mayores expertos en enfermedades relacionadas con los sentidos del gusto y del olfato. El hombre, neurólogo y psiquiatra, se debe de aburrir lo suyo y ha presentado en la Association for Chemoreception Sciences, en Florida, las conclusiones de su último estudio: los perfumes, al menos los perfumes florales, adelgazan.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores de su equipo rociaron a una vendedora de cosméticos de 1,75 metros de altura y 115 kilos de peso con diferentes perfumes. Después la llevaron en días diferentes, en diversos lugares, ante distintos hombres a los que solicitaba que adivinaran su peso. El estudio tuvo en cuenta la opinión de 200 individuos de edades entre los 12 y los 61 años.

La conclusión: cuando la vendedora llevaba un perfume de tipo floral el peso percibido por los hombres se reducía en un siete por ciento, un efecto adelgazante posiblemente debido a que la percepción de las esencias florales que portaba la vendedora distraía la atención sobre su exceso de peso.

Bueno, no voy a decir yo que la cosa se una tontería. Al fin y al cabo quien más y quien menos ha usado este tipo de trucos ópticos para disminuir o aumentar alguna cosa concreta. A ver, ¿quién no se ha puesto un vestido negro para parecer más delgado? ¿quién no se ha comprado un traje a rayas verticales para estilizar su figura? ¿quién no se ha recortado todo lo que ha podido el pelo de ciertas zonas de su cuerpo para que aquello pareciera más grande...?

Yo mismo he probado uno de los trucos y funcionó. Y no fue el de las rayas verticales precisamente.

... punto rojo.

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1065. Miércoles, 31 octubre, 2007

Capítulo Milésimo sexagésimo quinto: "Desconfía de una mujer que dice su verdadera edad, una mujer así es capaz de todo" (Oscar Wilde, 1854 - 1900, dramaturgo irlandés)

Dice un reciente estudio publicado por el Journal of Sex Research, que las mujeres tiene más probabilidades de alcanzar un orgasmo si, en un mismo encuentro, tanto ellas como sus compañeros son capaces de poner en marcha -y de una forma simultanea- cuantas más técnicas mejor.

Nada que no supiéramos ya aunque el estudio lo asegure ahora con un montón de cifras; unas cifras que, por otra parte, nadie va a poder comprobar jamás.


Salvo para reafirmar la idea de lo complicado que es satisfacer a las mujeres (parece que ni aunque pongas en marcha todos los recursos en plan acróbata del circo del sol les garantizas el orgasmo) pocas veces una entrada puede resultar tan práctica para algunos como improductiva para otros.

Hasta el viernes. Y no, tengo puente. A algunos nos resulta más fácil que nos toque la lotería sin jugar a que nos lo den.

... más historias "extra-ordinarias" cada día.

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942. Viernes, 23 marzo, 2007

Capítulo Noningentésimo cuadragésimo segundo: ""El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza". (André Maurois, 1885-1967, novelista y ensayista francés)

Puede sonar a ciencia ficción, a frase hecha, o -peor- al capítulo principal de algún libro humorístico (de "autoayuda" creo que los llaman). Sin embargo todos los datos lo confirman: cuanto más, mejor.

Y hablo de la edad.

Hace poco se publicó una encuesta realizada entre mujeres inglesas (y que sean inglesas ya es por si mismo un factor que bajaría el porcentaje) de más de cuarenta años cuyos resultados eran reveladores: un 69% se declaraba más atrevida sexualmente que antes de cumplir los 40 años y un 66% decía tener más confianza en su cuerpo que en su juventud. Pero la cosa no queda ahí: un 77% reconoció disfrutar más del sexo que antes y un 45% confesó ir teniendo mayor apetito sexual con los años.

Y es que, a pesar de la manía que tienen algunos de mezclar sexualidad sólo con reproducción o disfrute sólo con pecado y suciedad, llegar a la vejez (o lo que es lo mismo, pasar de los treinta) no significa convertir el pene en una adorno navideño. Es más, su uso y disfrute debería estar convenientemente subvencionado aunque sólo fuera por el ahorro de dinero que se podría ahorrar la seguridad social -y por lo tanto todos los contribuyentes- si la tercera edad (o lo que es lo mismo, los que pasamos de los treinta) le dedicara al sexo la mitad del tiempo que dedica a quejarse de los ataques de la edad.

Todos los estudios lo confirman. En un pueblo de Gales unos investigadores de la revista Medical Journal llevaron a cabo un experimento. Hicieron un chequeo completo a 918 hombres de entre 45 y 59 años. Además se les preguntó sobre la frecuencia con la que tenían relaciones sexuales. Los datos oscilaron entre los que hacían el amor cada día y los que no lo hacían nunca. Durante 10 años se hizo un seguimiento de la salud y el índice de mortalidad de dichos sujetos. El resultado fue impepinable: aquellos que tenían una mayor frecuencia orgásmica eran los que más sanos estaban y más tiempo vivían.

¿Y qué anciano (o lo que es lo mismo: mayor de treinta) que sea medianamente normal no intentaría hacer lo posible para vivir más y mejor? Pues eso.

Hasta el lunes.


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941. Jueves, 22 marzo, 2007

Capítulo Noningentésimo cuadragésimo primero: " Todo hombre es sincero a solas; en cuanto aparece una segunda persona empieza la hipocresía." (Ralph Waldo Emerson, 1803-1882, poeta estadounidense).

Digo yo que aquellos a los que a la pregunta ¿si pudieras trabajar desde casa...? contestaríamos sin dudar un "pues no daríamos un palo al agua" no tendríamos que seguir contestando la encuesta ¿verdad?

Uno ante todo sincero. Vago, pero sincero.

... enterrar a los muertos

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929. Viernes, 2 marzo, 2007

Capítulo Noningentésimo vigésimo noveno: "Las bibliotecas son como las boticas: hay muchos venenos y pocos remedios" (André L. G. Prémontval, 1755. 1813, matemático frencés)

Ayer andábamos poniendonos el preservativo. Hoy, y para que no nos enfriemos mucho, vamos con el siguiente paso.
Según unos investigadores de esos que intentan mejorar la vida sexual de sus semejantes estudiando los comportamientos de los demás, -¡cómo si en cuestiones de sexo hubiera dos personas iguales!-, los hombres tenemos orgasmos cuya duración media se sitúa entre 10 y 30 segundos. Las mujeres, quienes por su naturaleza de mujeres tienen evidentes ventajas en cuestiones de sexo (las desarrollen, o no), entre 13 y 51.

Y no sólo eso. Mientras las señoras y/o señoritas tienen diez maneras de conseguirlo, (las desarrollen, o no) los hombres sólo poseemos (las desarrollemos, o no) cuatro: estimulando el pene (bien sea por masturbación o a través del coito), el más habitual y por mucho, estimulando la próstata y el ano, estimulando los pezones y, ya para los más raros (y, sin duda, más afortunados) estimulando simplemente su fantasía.

Ya sabemos que hay gente para todo, y seguro que el informe está hecho con la mejor intención, pero a mí este tipo de estudios, que suelen estar avalados por alguna universidad americana con nombre de millonario y mucha palabrería envuelta en un montón de cifras que nunca se pueden comprobar, me dan más miedo que un nublado.

Claro que la única manera de saber si semejantes datos responden a la realidad o son un invento para justificar el sueldo de becario a final de mes, va a ser comprobándolo por nosotros mismos. Voy a pasar, por razones evidentes, de andar cronómetro en mano para saber si acabo en dieciocho o en veinte segundos, pero desde luego, y ya que está el fin de semana por delante, tengo toda la intención de comprobar si es verdad que se puede conseguir un orgasmo de cuatro maneras. Y ya de paso intentaré descubrir alguna nueva. Hasta el lunes.

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913. Jueves, 8 febrero, 2007

Capítulo Noningentésimo decimotercero: No disputemos a nadie sus sentimientos; ocurre con los dolores lo mismo que con las patrias, cada uno tiene la suya. (Publio Ovidio Nasón, 43 a. de C.-18, poeta latino)

Ya en el siglo IV a.c., Aristóteles defendía la idea de que la escritura tenía que ver con la personalidad de cada uno. Desde luego doctores tiene la iglesia en tan curioso tema, pero a me parece a mi un poco "arriesgado" medir el nivel de autoestima que uno tiene por el tamaño de la letra con la que escriba, o decir que eres más emocional que tu vecino simplemente porque cuando escribes te tuerces a la izquierda. Por ejemplo.

Y claro, puestos a rizar el rizo, hay quien ha descubierto que con la escritura pueden detectarse determinados rasgos psicológicos de la persona, sino que se puede también intuir datos sobre su per4sonalidad sexual.

Dicho y hecho, después de muchos (y muy pormenorizados) estudios, un equipo de investigadores han determinado que los caracteres sexuales de una persona se pueden determinar mediante su escritura. Y aunque , por supuesto, cuanto mayor sea la información de que se disponga, más preciso será el resultado del análisis, basta una sola letra para establecer algunas características sexuales. ¿Qué letra? Pues la respuesta es obvia: la "g"

La g minúscula, al igual que otras letras con pie (la "y", la "j" y la "q") aporta datos muy interesantes sobre la sexualidad de una persona en sus tres variantes:

- el óvalo: representa el estado de las emociones
- el pie: se refiere a la libido
- el bucle: expresa la forma en cómo se proyectan las pasiones.

¿Qué significa esto? Pues, por ejemplo, un óvalo pequeño y un pie grueso (número 1) significa que tienes dificultad para expresar tus emociones pero en verdad, te mueres por una aventura sexual intensa y pasional.

Si el pie es excesivamente corto (número 2), indica que en cuestiones sexuales eres más bien tímido y reprimido.

Por el contrario, cuanto más largo es el pie de la letra más alto será el nivel de actividad sexual, o al menos la predisposición a ello.

¿Y que pasa si apenas haces bucle en el pie de la "g" (número 3): pues eres una persona a la que le cuesta expresarse abiertamente entre las sábanas o bien que les da mucha importancia a los juegos preliminares para entrar en acción.

Tomo nota de lo esencial del estudio: tengo que acostumbrarme a no perder el tiempo leyendo estupideces. Y va por todos los que habéis llegado hasta aquí.

... mostrando sus pequeñeces

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