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1542. Viernes, 22 enero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo cuadragésimo segundo: “Liposucción: bonito nombre para llamarle al francés de toda la vida" (Francisco P. 46 años, médico)

A partir del siglo VII (y durante algunos siglos más después), los chinos pensaban que si un hombre lograba hacer el amor con 93 mujeres se le concedería el don de la vida eterna… siempre y cuando controlara su eyaculación las 93 veces.

Teniendo en cuenta que no somos nadie para dudar lo más mínimo sobre las enseñanzas de tan milenaria cultura... parece que, al menos por ahora, nadie ha podido controlarse tanto. Y eso a pesar del apetecible premio.

Y ya que en un día tan propicio –los viernes son siempre días propicios para cualquier cosa- voy a hacer una modesta demostración de una capacidad que he poseído desde siempre pero que hasta ahora este humilde peluche no había contado: adivino cosas.

Cualquier puede participar. Basta que cerréis los ojos penséis un color, cualquier color, durante quince segundos sin cruzar las piernas -siempre había querido decir eso- mientras yo capto vuestros pensamientos por medio de un áurea cosmogónica mística. Después de los quince segundos decid el color en voz alta y comprobareis que coinciden con alguno de los que aparecen en el siguiente dibujo, dibujo que es una fotografía exacta de mi mente en el momento justo de la adivinación:

¿A que está ahí el que habíais pensado?

Normal, no he fallado nunca.

... más "historias extra-ordinarias"

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1391. Martes, 28 abril, 2009

Capítulo Milésimo tricentésimo nonagésimo primero: "Semen retentum venennum est" (Refrán latino)

En las cosas de la copulación y sus alrededores no hay discusión posible: cada persona es un mundo (y a ti te encontré en la calle). Mientras los participantes sean mayores de edad y lo hagan de una forma voluntaria (y consciente) están en su perfecto derecho de hacer lo que mejor les parezca. Ya sean seguidores del antes muerta que sencilla o lo sean de la extravagancia más insulsa del mundo.

Y mira que las hay insulsas. Porque, a ver, es lógico que a un interesado en el tema, algo tan soso como es ponerse de receptor pasivo a practicar bukkake le pueda producir un placer de la leche (evidente) , pero se me hace más difícil entender, por ejemplo, que clase de placentera sensación podía obtener Salvador Dalí cuando, según cuenta su amigo Luis Buñuel, su máximo grado de excitación sexual lo obtenía al llevarse a varias chicas a su piso, hacer que se desnudaran, ponerles un huevo frito en cada hombro y echarlas a la calle.

Para gustos, colores.

... polígrafos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1387. Miércoles, 22 abril, 2009

Capítulo Milésimo tricentésimo octogésimo séptimo: “Cada día que amanece el número de tontos crece” (Proverbio húngaro)

Leo (el aburrimiento es muy malo) en un suplemento de esos semanales atrasado en el que regalan con el periódico junto a un disco del Sabina (que debió de grabar antes de que la Obregón hiciera la comunión), tres platos hondos decorados por Chillida y dos cupones que hay que pegar en una libretita para que te manden -gastosdeenvíonoincluidos- una camiseta de no sé qué futbolista, que el color azul es un buen remedio contra las hemorroides. Supongo que después de tan extraordinario descubrimiento, la historia de la explotación laboral infantil en países asiáticos -tema que colocan en portada y que desarrollan como gran reportaje de la semana- se queda reducido a la nada comparándolo con la severa, rigurosa y contrastada información del uso de los métodos cromáticos como la terapia definitiva para todos aquellos que las sufren en silencio.

Lo más sangrante, (y en este caso hay que reconocer que la palabra "sangrante" viene como anillo al dedo), es que, posiblemente, al que ha escrito semejante reseña le habrán pagado por hacerlo. Aunque tampoco me parece mal. Hay que reconocer que los estudios necesarios para llegar a tan científicas conclusiones tiene que haber sido -como mínimo- duros. Malo si lo ha escrito desde una experiencia personal; habrá encontrado el remedio, sí, y hasta estará demostrando una solidaridad infinita queriéndolo compartir con el resto del mundo, pero antes el pobre hombre las tiene que haber pasado canutas. Y en silencio.

Y malo si al descubrimiento ha llegado realizando el habitual trabajo de campo. ¿Escogería culos al azar para ponerles cartulinas azules? ¿Cómo sabía que los elegidos las tenían si la mayoría las sufren en silencio? ¿De qué color serían las cartulinas control? ¿Experimentó antes en animales o lo hizo ya directamente en la consulta del proctólogo? ¿Se curaron antes con azul cielo o con azul cobalto? ¿Por qué esa costumbre de esterilizar las agujas cuando administran una inyección letal? ¿Por qué si nadar es tan bueno para la figura, las ballenas están tan gordas?

Demasiadas dudas. Y todo para tan poca cosa. No me imagino yo a nadie con almorranas (a uno, que es de provincias, lo de hemorroides le queda demasiado moderno), poniendo su culo directamente sobre una silla de color azul sólo para ver si se cura y encima teniendo que pagar por ello. Claro que a lo mejor el tratamiento se refería a pintárselo -el culo de azul, digo-; o a lo mejor simplemente se refería a pintar de ese color la taza del retrete; o a lo mejor....

No sé, pero con tantos frentes abiertos el tema se está haciendo por momentos más y más apasionante. Leer revistas -aunque sean tan prestigiosas- es lo que tiene, te hace plantearte un montón de cosas que nunca pensaste que podían ser importantes.

... zapatos

Todos los "capítulos" de " tantos hombres y tan poco tiempo"

1361. Jueves, 5 marzo, 2009

Capítulo Milésimo tricentésimo sexagésimo primero: "Una lengua aguda es el único instrumento de corte que se afila por el uso corriente" (Washington Irving, 1783-1859; escritor estadounidense)

Cuenta el libro bíblico de los Números que, para que los israelitas no olvidaran los favores concedidos, se les colocaron cintas de color azul en los mantos. De ahí derivó la creencia de que una cinta azul remediaba ciertos males y otorgaba protección. Por eso, y en calidad de talismán, durante siglos se ha colocado algo azul en los ropajes de los bebés del sexo que (digan lo que digan) siempre ha sido el más deseado: los varones.

En cambio el uso del tono rosa para las niñas es mucho más reciente. Se refiere a la leyenda que asegura que las niñas son flores que nacen bajo los pétalos de las rosas, asociando dichas flores con Venus, la diosa del amor, por su hermosura y su dulce olor, cualidades perfectamente atribuibles a las niñas recién nacidas.

Hablando de colores está claro quien ha pintado más (y quien ha sido un mero adorno) en la historia de la humanidad.

Dicho lo cual, y ante los más que previsibles insultos hacia mi misoginia crónica (qué fácil es meterse con un enfermo... pero qué fácil) que podrían desatarse ante cualquier comentario adicional por mi parte sobre tan curiosa y colorida historia, casi mejor lo dejo aquí.



... una tripulación sigular

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1012. Jueves, 16 agosto, 2007

Capítulo Milésimo duodécimo: "De los hombres me gusta que tengan inteligencia, sentido del humor y un cuerpo fantástico. Pero, si tienen un cuerpo fantástico, puedo olvidarme de todo lo demás" ( Madonna Louis Veronica Fortin, -Madonna, 1958, cantante estadounidense)

Leo -el aburrimiento es muy malo- en un suplemento atrasado de esos semanales que regalan los domingos junto a un disco del Sabina, tres platos hondos decorados de Chillida, y dos cupones que hay que pegar en una libretita para que te manden -gastosdeenvíonoincluidos- una camiseta de no sé qué futbolista, que el color azul es un buen remedio contra las hemorroides. Supongo que después de tan extraordinario descubrimiento la historia de la explotación laboral infantil en países asiáticos, tema que colocan en portada y que desarrollan como gran reportaje de la semana, se queda reducido a la nada comparándolo con la severa, rigurosa y contrastada información del uso de los métodos cromáticos como la terapia definitiva para todos aquellos que sufren en silencio.

Lo más sangrante, y en este caso hay que reconocer que la palabra "sangrante" viene como anillo al dedo, es que, posiblemente, al que ha escrito semejante reseña le habrán pagado por hacerlo. Aunque tampoco me parece mal, hay que reconocer que los estudios necesarios para llegar a tan científicas conclusiones tiene que haber sido como mínimo, duros.

Malo si lo ha escrito desde una experiencia personal. Habrá encontrado el remedio sí, y hasta estará demostrando una solidaridad infinita queriéndolo compartir con nosotros, también, pero antes el pobre hombre las tiene que haber pasado canutas. Y en silencio.

Y malo si al descubrimiento ha llegado realizando el habitual trabajo de campo. ¿Escogería culos al azar para ponerles cartulinas azules? ¿Cómo sabía que los elegidos las tenían si la mayoría las sufren en silencio? ¿De qué color serían las cartulinas control? ¿Experimentó antes en animales o lo hizo ya directamente en la consulta del proctólogo? ¿Se curan antes con azul cielo o con azul cobalto? ¿Por qué esa costumbre de esterilizar las agujas cuando administran una inyección letal? ¿Por qué si nadar es tan bueno para la figura, las ballenas están tan gordas?

Demasiadas dudas. Y todo para tan poca cosa. No me imagino yo a nadie con almorranas (ya he dicho muchas veces que uno es de provincias y lo de hemorroides quedaba para el veterinario), poniendo su culo directamente sobre una silla de color azul para curarse (y luego tener que pagar por ello). Claro que a lo mejor el tratamiento se refería a pintárselo -el culo de azul digo-; o a lo mejor simplemente se refería a pintar de ese color la taza del retrete; o a lo mejor....

No sé, pero con tantos frentes abiertos el tema se está haciendo por momentos más y más apasionante. Leer revistas, aunque sean tan prestigiosas, es lo que tiene, te hace plantearte un montón de cosas que nunca pensaste que podían ser importantes.

... el inventor de los inventos

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