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3291. Martes, 24 abril, 2018

Capítulo Tresmilésimo ducentésimo nonagésimo primero: "La educación fabrica máquinas que actúan como hombres y produce hombres que actúan como máquinas”. (Erich Seligmann Fromm, 1900 - 1980; filósofo alemán).

Aunque no nos lo enseñen en el colegio (lo que demuestra el desastre del sistema educativo) saber salir de situaciones de emergencia puede ser algo vital. Por ejemplo, querer beberse una cerveza puede convertirse en un desastre total si uno no tiene un vaso a mano. Algo que se soluciona con una simple hoja de papel cuadrada.

A: doblarla por la mitad de la esquina B a la A.
B: doblar la esquina B hacía abajo hasta la C, hacer un pliegue y desdoblar la hoja.
C: coger la esquina inferior izquierda (F) y doblarla hasta ponerla sobre la señal del pliegue anterior (E).
D: repetir el proceso con la esquina contraria (G a D).
E: plegar las solapas A y B hacía abajo y soplar.
F: llenarlo de cerveza y beber.

Puede parecer difícil pero es de todo menos eso… y sin contar que ante la ante la necesidad uno se crece. Además, siempre queda beber directamente a morro de la botella o la lata. Menos creativa sí, pero es otra posibilidad.

... TP53

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1539. Martes, 19 enero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo trigésimo noveno: “El juego cumple una alta misión moral. Sirve para arruinar idiotas. (Santiago Rusiñol, 1861-1931; escritor español)

Abres el portal todo lo rápido que puedes… que para eso has visto detrás de ti a la vieja del tercero acelerando el paso. A las viejas del tercero, a todas las viejas en general, la posibilidad de poder subir contigo en el ascensor se convierte en el mejor bálsamo de Fierabrás, un bálsamo que transforma sus normalmente cansadas piernas en la envidia de cualquier atleta etiope. Saben además que, pase lo que pase, cuentan con una gran ventaja: cuando llegues el ascensor nunca estará en el bajo. Lo llamas impaciente, baja, baja, está bajando, no acaba de bajar, taconeas o punteas intranquilo para acelerar el proceso (!cómo si por eso fuera a bajar más rápido!) pero al final ellas siempre ganan...

Son sólo tres pisos, pero las batallitas -concentradas- que son capaces de contarte en tan corto itinerario te dejarán marcado de por vida.

Benditas escaleras... y maldita educación.

... cambiarse de chaqueta

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