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1840. Jueves, 9 junio, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo cuadragésimo: ¿Por qué ningún ciclista se da cuenta que poniéndole un motor a su bicicleta corre igual y se cansan menos? (Alberto M. 26 años; recepcionista de hotel)

!Qué contento vengo! Todas mis preocupaciones eran vanas, hanse evaporado, desaparecido, disuelto. Tengo un banco que vela por mí y me ama. Un bonito anuncio lleno de colorines me ha abierto los ojos.

Hasta ahora creía que los bancos no eran amigos más que de otros bancos, pensaba que daban dinero sólo a los que lo tenían ya y que cuando se lo daban a algún desgraciado era para aherrojarlos luego con las cadenas de los deudores insolventes y lanzarlos a las ergástulas más tenebrosas (!uahu! poesía pura este párrafo) !Qué error más grande, que- incluso-craso! Doy por bien empleada tan larga ignorancia y las tinieblas en que he vivido porque ahora, con la sabiduría de lo macho que es mi banco amigo, ha llegado la luz de la bienaventuranza.

Un simple anuncio lleno de colorines me ha devuelto la fe en el mundomundial. ¿Qué seríamos sin los bancos? Ni pensarlo quiero. ¡Pero qué equivocado estaba!



... cuchillos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1825. Jueves, 19 mayo, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo vigésimo quinto: "Poned atención: / un corazón solitario / no es un corazón” (Antonio Machado, 1875 - 1939; poeta español)

Entra un cuarentón a comprarse unos pantalones y una gloriosa veinteañera con el cuello protegido por sus dos excelsos senos -te-tas- (y a los que, como instrumento de trabajo que considera, ha bautizado cariñosamente: Berta y Roberta) ve rápidamente una comisión y, mientras mastica un chicle de clorofila y corazón de sandia, le rodea las manos del caderamen y le dice: "cariño, tienes ciento quince de cintura, oyes, te conservas muy bien, ¡ya quisiera mi novio!". Al principio, el cuarentón piensa que aquella muchacha es una de esas frescas a los que les gustan los maduritos interesantes, de las que tragan, y al pobre hombre, que desde que tiene uso de razón –con especial insistencia desde su adolescencia- ha sido un hombre capicúa (de los que uno cuando los mira no sabe si está viendo la cara o el culo) se le disparan los chakras y se le animan los menudillos.

Pero no, la muchacha piropea al señor obedeciendo simplemente a las consignas de la fraternidad universal de la venta de pantalones. De ligar nada. La técnica no es más que un ataque psicológico en toda regla a lo más profundo de la ilusión humana. El marketing hace daño, mucho daño, a esas esperanzas –las pocas que le quedan ya- que los pobres cuarentones aún depositan en la humanidad. Y todo por vender. No es justo. Estamos completamente deshumanizados.



... autoservicio

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1766. Martes, 15 febrero, 2011

Capítulo Milésimo septingentésimo sexagésimo sexto: “Es preferible realizar una buena acción cerca de casa que ir muy lejos a quemar incienso” (Proverbio chino)

Kit de salvamento para cualquier tipo de reunión en la que el jefecillo de turno (de esos que secreenmierda-y-nolleganniapedo) te obliga a asistir con el cuento de "lo imprescindible que resulta tu presencia".

Lo colocas delante, bajas la cabeza… y listo.


... lo único peor a una flauta, son dos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1755. Lunes, 31 enero, 2011

Capítulo Milésimo septingentésimo quincuagésimo quinto: "Todos hemos oído decir que si un millón de monos aporrearan un millón de máquinas de escribir con el tiempo llegarían a reproducir las obras completas de Shakespeare. Ahora, gracias a los blogs, sabemos que eso no es cierto". (Robert J. Wilensky 1943; escritor estadounidense)

Dos kilos trescientos cuarenta gramos de folletos. Comprobado en la básculita esa especialparadietas que te mide hasta los microgramos. En una semana he recogido dos kilos trescientos cuarenta gramos de folletos del buzón. Hay uno de propaganda sobre una obra de teatro en el centro de la tercera edad; tres del ayuntamiento explicando lo bien que lo han hecho todo; otros tres del un mismo restaurante anunciando su nueva y renovada carta de temporada (los chinos de toda la vida ahora resultan ser delicados asiáticos); un catálogo de una empresa de muebles de oficina; dos tripticos de una agencia de viajes con la semanadelcrucerodescuentodelonceporciento, y varios, muchos, demasiados, de hipermercados, supermercados y mediopensionistas ofreciendo todo tipo de rebajas, ofertas y ofertones para épocas de crisis.

Dos kilos trescientos cuarenta gramos en una semana, nueve kilos trescientos sesenta gramos al mes, ciento doce kilos trescientos veinte gramos año… multiplicado por cada uno de los buzones… ¿cuántas toneladas significa? Y no lo digo yo por los árboles (por mí -y cada uno tiene sus prioridades- como si los rebanan a todos) sino porque la gente se pasa el día quejándose del spam que encuentra en el correo electrónico, poniendo filtros para que no llegue, y hasta denunciando a quienes los envían y, en cambio, de este otro, tan indeseado como aquel, no sólo no dicen ni sino que, además, son los primeros que corren a abrirle el portal al repartidor en cuanto llama.



... de perilla

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1714. Lunes, 15 noviembre, 2010

Capítulo Milésimo septingentésimo decimocuarto: “Si los periódicos digitales acabarán sustituyendo a los diarios impresos... ¿Pondremos un ipad para que el perro haga sus necesidades?" (Uno que pasaba por el twitter)

A finales de enero de este año decidí comprarme algo que me abrigara. Fui a un centro comercial donde se concentran todas las franquicias y tiendas clónicas y ¡sorpresa!, aunque afuera apenas había cuatro grados, ya era primavera en todas. ¿Por qué esta obsesión en adelantar el tiempo? No hace mucho se era niño hasta los 12 años; después, adolescente. Y a los 17 joven… Ahora son adolescentes con 10; con 12, jóvenes; y a los 29, viejos. Aunque sólo para lo que les interesa. Comercialmente puedes ser “joven” todo el tiempo que quieras. Para ello, por todos nuestros sentidos se nos meten mensajes que intentan convencernos de que tenemos derecho a obtener todo lo que se nos ofrece: adosados, coches, viajes, vacaciones. Nos crean expectativas y nos dan facilidades para embargarnos de por vida a un módico precio. Y para que vivamos más intensamente nos adelantan la primavera a enero; la juventud a la adolescencia.

... y la Navidad a noviembre.



...mal momento para morir

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1704. Miércoles, 27 octubre, 2010

Capítulo Milésimo septingentésimo cuarto: "Es mejor saber lo que se sabe, a saber que no se sabe lo que se sabe". (Alberto J., 19 años; parado)

Una primicia, casi casi una exclusiva; estamos en crisis. Según la Real Academia Española un tiempo de escasez, de carestía, de una situación complicada y de momentos graves. Una definición para animar mismamente.

Visto así, la crisis es para los mortales de este lado del mundo, esos que no papeamos arroz seis veces al día, un problema al que nadie quiere llegar. En chino, en cambio, la palabra "crisis" -wei ji- se escribe con dos caracteres. Wei significa peligro y ji oportunidad… pero fijándose mucho más en el ji que en el wei. Y a lo mejor por eso de los casi 900.000 millonarios chinos (pero millonarios, millonarios, de los que tienen millones de verdad) más del 6% alcanzaron esa venerable condición durante el 2009, en plena crisis del mundomundial. No entiendo mucho de economía, pero parece que el dinero, como la energía, ni se crea ni se destruye, simplemente cambia de manos. Y ahora parece que les toca a ellos, que hablarán raro, serán pequeños (todo proporcionalmente) y algo amarillos, pero más listos que el hambre.



...agua de colonia

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1697. Lunes, 18 octubre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo nonagésimo séptimo: “!Facilísimo! Para usted , por supuesto. Es lo que dicen los hombres vulgares ante los prodigios de la ciencia. Lo malo es que dicen lo mismo ante los trucos de los prestidigitadores". (Salvador Golpe Varela, 1850 - 1909; periodista español)

Puede que sí, que sea de verdad un producto 100% natural, pero las pipas son, entre otras muchas cosas, enormemente sucias e indigestas, además de producir una adición incontrolada de su consumo. En cualquiera de sus variantes. Y son unas cuantas: de girasol, de calabaza, saladas, peladas, mediasal, y hasta habrá algunas con sabor a anchoas. Las secuelas, después de pelarlas y zamparte una bolsa, no son moco de pavo: boca pastosa, dientes llenos de residuos y un dolor de estomago considerable. Eso sin contar con las calorías que te has metido para el cuerpo ya que, al contrario de lo que algunos creen, el aceite de girasol que venden en las tiendas no se saca del que les sobra a los coches. Al menos no todo.

Muy cerca están las palomitas, estas menos 100% naturales (deben de andar por un 87,46% o así) que las pipas pero igual de indigestas. Las hay de fantasía, de colores, las hay que saben a demonios y hasta una variante angustiosamente empalagosa: las bañadas en miel. Las secuelas que produce su consumo son muy parecidas a la de las pipas: boca como estropajo y restos de ellas por toda la boca, especialmente pegados en la dentadura, durante varios días.

Como buenas sustancias adictivas que son deberían de estar prohibidas, o al menos las autoridades sanitarias –tan aficionadas a advertir de lo malo que es todo- deberían establecer un estricto control sobre su venta. No es justo que mientras te ponen mil pegas para comprar uno míseros gramos de speed, por ejemplo, puedas comprar bolsas de tres kilos de pipas y dos de palomitas sin ningún tipo de control. Así nos va.



...el complicado ketchup

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1693. Lunes, 11 octubre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo nonagésimo tercero: “!Ah, la mayestática igualdad del derecho, que prohíbe por igual al rico y al pobre pedir caridad por las calles y dormir bajo los puentes!”. (Anatole France, 1844-1924; escritor francés)

Para saber si una mujer era fértil, los médicos egipcios le hacían sentarse sobre una mezcla de harina de dátiles y cerveza. Si vomitaba era signo de que podía quedarse embarazada; si no lo hacía confirmaba su esterilidad. Sin margen de error.

Tal y como está el patio en cuanto a la planificación familiar y los múltiples fallos que se producen en tantos y tantos métodos como existen, el que comercialice la pasta en cuestión se forra. Que no creo yo que nadie dude a estas alturas de lo muy avanzada que fue la civilización egipcia. Vamos.

Medio mundo de puente y yo aquí diciendo chorradas. Esto va de mal en peor.



...historias extra-ordinarias

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1480. Viernes, 9 octubre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo octogésimo: "¿Por qué las mujeres se pasan tanto tiempo buscando una falda que no les haga culo cuando todos sabemos que un culo no se hace... el culo se tiene?” (Marcial P. 45 años, vendedor)

Andaba yo buscado por información por internet sobre el por qué se le llama rosa palo al rosa palo (un tema -sin duda- inquietante teniendo en cuenta que ¿dónde coñe se ha visto algún palo que sea rosa?) cuando me topo de bruces con información exhaustiva sobre unos preservativos que se anuncian como free.



¿Preservativos free?



¿Libre, desatado, dejar en libertad?.. pero ¿qué tipo de confianza pueden dar unos preservativos que presumen de eso?

Con esto del marketing nos quieren volver locos. Y lo van a acabar consiguiendo. Hasta el martes pues.

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1475. Viernes, 2 octubre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo septuagésimo quinto: "Si no sabemos si la vida será larga o corta, al menos que sea ancha" (Jesús Poveda, 1957, psiquiatra)



A ver si se enteran algunos/as: 26 centímetros no es ningún "regalo" de la naturaleza, es una malformación congénita.

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1460. Viernes, 11 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexagésimo: "Agárrate bien a la brocha que voy a quitar un momento el andamio” (Francisco S., pintor, última frase pronunciada antes de acompañar a su compañero a urgencias)

Elisa Felix, más conocida como Rachel, la actriz más famosa de la Comedia Francesa tuvo, allá por el 1938, su primera cita con su amante. François de Orleans, de una curiosa forma. Él le envió una nota que decía: “¿Dónde, cuándo, cuánto?”. Y ella le respondió en el mismo billete: “En tu casa, esta noche, por nada”.

Su amor duró siete años.

Fin de semana por delante. Cualquier idea que pudiera o pudiese servir (a poder ser de eficacia probada) deberá ser digna de tenerse en cuenta. Hasta el lunes pues.

Y la foto es de un tomate, sí.



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1446. Lunes, 3 agosto, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo cuadragésimo sexto: "Nosotros, los andaluces, hablamos el español sin las dificultades propias del idioma" (Manuel Machado, 1874-1947; poeta español)

Parece mentira lo que da de sí el lenguaje. Una misma palabra lo mismo te puede valer para formar un apellido de princesa que para hacer el lema publicitario de una agencia de viajes gay. Roca, sol y ano... y a disfrutar este verano.

Una chorrada, lo sé, pero tampoco se puede pedir más teniendo en cuenta las circustancias: es lunes, es agosto y !estamos en el trabajo!... algo que, lo mires por donde lo mires, jode más que estornudar mientras estás meando.



... probando espadas

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1427. lunes, 22 junio, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo vigésimo séptimo: “Para abrir nuevos caminos, hay que inventar; experimentar; crecer, correr riesgos, romper las reglas, equivocarse… y divertirse” (Mary Lou Cook, 1918; educadora estadounidense)

Basta que tengas hambre para que no te ofrezcan. Pasas tres veces lanzando miradas indirectas y nada. Cambias de táctica. Vuelves a pasar y decides pararte descaradamente delante de la bandeja. Entonces ya no les queda más remedio, ponen su mejor y más forzada sonrisa y te sueltan, muy metidas en el personaje ellas (como si se hubieran pasado media vida haciendo un curso avanzado de método Stanislanski) : “Señor, desea probar nuestro paté a las finas hierbas con aroma de estragón que esta semana tenemos en oferta para nuestros distinguidos clientes?”.

Y vas tú, alargas la mano suavemente, coges un trocito de pan (que visto el tamaño no sabes si es pan o una lengua de canario), con su motita de paté encima y te lo llevas a la boca... mientras buscas con la mirada a la de los zumos, (porque siempre hay una que da zumo en microminivasos) por si se hiciera necesario para pasar aquello.

Vale, lo sé, se trata de una degustación y no digo yo que tengan que poner cantidades (que entonces, tal y como está la cosa, más de una familia iba a celebrar el cumpleaños de la mariajesús –piñata incluida- en un pasillo del carrefour, que nos conocemos) pero hombre.. una cosa decente si que podrían ¿no? El caso es que de primeras piensas: ¡serán tacañas y roñosas las tías!, !pero si la comida no es suya, si no la han pagado ellas! Pero claro, luego, mientras buscas el suavizante con olor al jabón de Marsella con toques aromáticos de pino salvaje, reflexionas. Y es ahí cuando empiezas a entender que pasarse diez horas vestida de Heidi (por cierto ¿cómo podía estar esta chica, la Heidi digo, tan gorda si se pasaba el día corriendo?) ofreciendo paté no hay dinero que lo amortice, y que por eso, pobrecitas mías, quieren tener un valor añadido y se llevan las muestras que le sobran a su casa en un tuper. Y cuantas más les sobren pues mejor. Oye, que a lo mejor hasta tienen para toda la semana.

... faldellines

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1296. Lunes, 17 noviembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo nonagésimo sexto: “Si los anunciantes se gastaran la misma cantidad de dinero en mejorar sus productos de lo que se gastan en anunciarlos, ni siquiera necesitarían anunciarlos”. (William Penn Adair, 1879-1935; escrior y actor estadounidense)

Hace algunos años, la oficina de la empresa de publicidad Ogilvy en Singapur recibió de la congregación religiosa Love Singapur el siguiente reto: “Dios tiene un problema de imagen. ¿Pueden ayudarle?

Superada la fase inicial de sorpresa, los ejecutivos de la multinacional se pusieron manos a la obra y diseñaron una estrategia de marketing para Dios. El resultado: una campaña en televisión, vallas, radio, prensa, en una recién nacida internet y hasta por los entonces casi inexistentes sms, cuyo objeto era presentar a Dios como alguien cercano y dispuesto a ayudar.

Sobre fondo negro y sólo mediante unas sencillas letras blancas, la población del país asiático fue tropezando con mensajes del tipo: “Odio las reglas, por eso sólo hice 10”; “No olvides el paraguas. Puede que hoy riegue las plantas”; “Por favor, no bebas si conduces; todavía no estás preparado para conocerme”; “Gracias a mí, es viernes”. Todos los mensajes, como es obvio, llevaban la misma firma: Dios.

A las dos semanas, el gobierno prohibió la campaña en prensa y en televisión, pero ésta prosiguió a través de internet y de los sms. Fue un éxito. Las encuestas revelaron que la popularidad de Dios se había incrementado un 40%. Y la campaña –en parte gracias a su prohibición- se convirtió en la más famosa de toda la historia de Singapur.

A lo práctico. Necesito urgentemente una empresa de publicidad así. Si fueron capaces de vender algo tan intangible como Dios, cambiando su imagen de vengativo y desconsiderado por otra de amabilidad y gentileza, qué no harían si se pusieran a lanzar mensajes a mis amados jefes enumerando las múltiples bondades laborales que adornan mi modesta persona. La nómina extraordinaria con la productividad está al caer y, aunque llevo ya tres días poniéndoles cara de que me interesa todo lo que me dicen, no me vendría nada mal una ayudita extra que les explicara lo competente, eficaz y abnegado que resulta un servidor en su trabajo. Nadie como los expertos en marketing para hacer pasar lo irreal por evidente. Son unos genios estos chicos.

... miedo a las sombras

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1270. Viernes, 10 octubre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo septuagésimo: "Debemos adoptar la innovación como un fiel instrumento que nos permitirá ser más eficaces y poder ofrecer a nuestros clientes una mejor y más rápida satisfacción a sus deseos y necesidades permitiéndonos así competir con ventaja (Ana Isabel García, 48 años, especialista en Marketing)

Libanés: coito axilar.

... por si acaso este fin de semana alguien te dice que quiere hacer uno.

Tal y como está la competencia sólo aplicando valores añadidos como el de la especialización, podremos evitar que nos dejen fuera del mercado.

Dicho lo cual, hasta el lunes.



... más "historias extra-ordinarias" todo el fin de semana

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1216. Martes, 22 julio, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo decimosexto: “¿Por qué si nunca usamos las páginas amarillas, cuando las vemos en el portal nos ponemos tan contentos y pensamos en llevárnoslas todas?” (Susana Elena Gómez, 34 años, locutora de radio)

En un mercado tan competitivo como en el que nos encontramos –completamente alejado de “el buen paño en el arca se vende”- se empieza a hacer imprescindible poseer unos mínimos conocimientos de marketing para así poder ofrecernos acompañados de algún valor añadido que sea demandado por el mercado y nos pueda diferenciar de la competencia. Que todos sabemos lo complicado que está ligar.

Por eso, hoy en “tantos hombres y tan poco tiempo” vamos a intentar explicar de una manera completamente práctica, algunos de los conceptos básicos que, utilizados convenientemente, sentarán las bases de nuestro triunfo ya que conseguirán que sobresalgamos de la competencia y –lo que no es menos importante- delimitemos convenientemente el perfil del cliente al que deseemos dirigirnos.

Estás en una fiesta y ves a una camiseta tres tallas menos rellena de tío. Te acercas a él y le dices: "soy muy bueno en la cama". Eso es marketing directo.

Estás en una fiesta con un grupo de amigos y ves otra vez al tío que va dentro de la camiseta tres tallas menos. Uno de tus amigos se le acerca y le dice: "oye perdona, pero allí mi colega es muy bueno en la cama”. Eso es publicidad.

Estás en una fiesta y aunque la camiseta es distinta el tío que va dentro es el mismo, te acercas, le pides su número de móvil. Al día siguiente lo llamas y le dices: "soy muy bueno en la cama". Eso es telemarketing.

Estás en una fiesta y ves al mismo de las otras fiestas aunque esta vez sin camiseta. Lo reconoces. Te acercas a él, le refrescas la memoria y le dices: "¿te acuerdas de lo bueno que soy en la cama?". Eso es customer relationship management.

Estás es una fiesta y entra otra vez él. Te levantas, te arreglas la ropa, te acercas a él y le sirves una copa. Le dices lo bien que huele, le dices lo bien que le quedaba la camiseta que no lleva, le ofreces un cigarro y le dices: "soy muy bueno en la cama". Eso es public relations.

Estás en una fiesta y ¡sorpresa! también está él. Como ya es casi de la familia te acercas y le dices: "soy muy bueno en la cama” mientras disimuladamente dejas caer algo al suelo y, dándole la espalda, te agachas a recogerlo. Eso es la exposición del producto en el sitio de venta: el merchandising.

Estás es una fiesta harto de ver al mismo de todas las fiestas. Disimulas pero él te ha visto, se acerca a ti y te dice: "he oído que eres muy bueno en la cama". Eso es el poder de la marca: Branding.

Estás en la última fiesta de la noche dormitando en un sillón y rezando para que el tío de la camiseta tres tallas menos que ya no llevaba camiseta se hubiera ido ya a su casa so pena de quedarse sin jugar a la wii tres semanas por llegar tarde, cuando el susodicho se acerca a traición y te dice: "soy muy bueno en la cama y aguanto toda la noche sin parar". Pues eso es publicidad engañosa.



... tener agallas

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1177. Miércoles, 7 mayo, 2008

Capítulo Milésimo centésimo septuagésimo séptimo: “No hacer nada es la mejor manera de conservar toda la fe en nuestras posibilidades” (Noel Clarasó, 1899-1985; escritor español)

Me contaba un amigo que una de las lecciones más valiosas que había aprendido fue la que le dio su abuela un día en que, llevándole a la cocina, cogió una patata del agua hirviendo, se la arrojó a las manos y le gritó: "-¡vamos, agárrala!"

Mientras él hacía desesperados malabarismos para no quemarse, la abuela añadió: “-no sabes qué hacer con ella, ¿verdad?, pues atento, esto es algo que tienes que recordar toda tu vida. Cuando alguien te pase una patata que te queme, ¡devuélvesela!”

Le contaba que una situación difícil de resolver, una pregunta difícil de contestar, es como una patata caliente y que durante toda su vida se encontraría con gente listas que fingirían ingenuidad, para quedarse a la expectativa respecto a él, tratar de aprender lo que él supiese y observar cómo él resolvía los problemas, personas que piensan que si nos dejan la patata para que sean los demás los que le den vueltas en la mano cuando más caliente está, ya no quemará tanto cuando sean ellas las que la cojan. O bien que al ver cómo se las arreglan los demás aprenderán la manera de manejar la patata sin quemarse. Al fin y al cabo cuando hablas no haces más que repetir lo que ya sabes, pero si escuchas es posible que aprendas algo.

Además, hacer que otro coja la patata es más fácil de lo que parece, basta aprovecharse un poco de la vanidad ajena. A mi un “usted, que sabe mucho más de esas cuestiones que yo, ¿qué piensa?" me ha salvado más de una vez y más de dos de quemarme las manos con una patata.

... cosas del cerebro.

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1125. Lunes, 11 febrero, 2008

Capítulo Milésimo centésimo vigésimo quinto: "Antes de casarme tenía seis teorías sobre el modo de educar a los pequeños. Ahora tengo seis pequeños y ningún teoría". (John Wilmot, 1647-1680; poeta inglés).

El cartel, escrito en chino (técnicamente era "mandarín con una lectura cantonesa de los caracteres", -detalle sin importancia ya que podía haber estado colocado al revés y me hubiera dado igual-), se exhibía a la entrada de un comercio de Hong Kong. Y algo muy importante -o la menos muy convincente- debía decir aquel anuncio cuando, entre tantos negocios juntos y dedicados a lo mismo, la gente, después de leerlo, elegía entrar precisamente en aquel.

El guía, que por alguna extraña razón entendía perfectamente el "mandarín con una lectura cantonesa de los caracteres" (haber nacido allí parece que le ayudó bastante a entender aquel endiablado idioma) lo tradujo sin inmutarse:

"Pase al interior. Nuestros dependientes tratan a nuestra clientela como un padre que quiere casar a una hija".
La pena es que, igual que los niños solamente estornudan cuando tienen la boca llena de papilla, uno nunca tiene una cámara de fotos a mano cuando la necesita. Sobre todo si la he perdido un par de horas antes. Por eso, y a pesar de ser consciente de la enorme cantidad de lectores habituales de esta página capaces de leer un cartel escrito en "mandarín con una lectura cantonesa de los caracteres", he puesto sólo la traducción. Los lunes me resbala (casi) todo.

... insectos.

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