1473. Miércoles, 30 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo septuagésimo tercero: “Sonríe y todo el mundo te preguntará que te pasa" (Proverbio maltés)

Ríos de tinta se han gastado hablando del trágico final al que están destinados los pobres mantis religiosos devorados por sus señoras esposas en el momento de consumar su matrimonio (que digo yo que siendo religiosas tienen que estar casados y bien casados por la iglesia). Algo que, bien mirado, tampoco es para llevarse las manos a la cabeza. Es verdad que al pobre le sale caro echar uno, pero la cosa también se da en la especie humana y con peores resultados, sólo hace falta ver la cantidad de parejas en las que ella se pasa la vida comiéndole la cabeza a él y encima al final ni moja ni nada, eso sí que debe de ser triste.

A lo que íbamos. Decía que mucho se ha dicho de los que mojan, pero poco, muy poco se ha dicho sobre la cruel vida que tienen que llevar los mantis que, intentando huir de tan angustioso final, se resisten a caer en las garras de semejantes víboras procurando permanecer solteros por todos los medios.

Mal lo deben de pasar en su adolescencia, que tiene que darte muy mal rollo estar seguro de que todas las mantis de la pandilla sepan que todavía eres virgen. Pero peor de adulto, que no te quiero contar nada cuando tengas un trabajo y aparezcas -mañana sí y mañana también- para aguantar las murmuraciones de tus compañeras preguntándose sino serás un poco rarito, o lo que es peor, dándose codazos unas a otras mientras comentan lo típico que todas las compañeras de trabajo comentan en estos casos: “pobre, seguro, seguro que su mujer no se la come bien" .

Y esas cosas duelen.

... Dior

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1472. Martes, 29 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo septuagésimo segundo: "¡Dios mío, qué guapa estabas esta tarde cuando hablamos por teléfono!" (Sacha Guitry, 1885-1957; director, actor y guionista ruso)

Aficiones lúdicas que resultan elegantes practicadas en tu tiempo libre pero que no están muy bien vistas si las ejercitas en horario laboral por más tiempo libre que tengas en él. Hoy: hacer de ventrílocuo trabajando en un tanatorio.

Especialmente si se te ha olvidado el muñeco en casa.



... mortadela

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1471. Lunes, 28 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo septuagésimo primero: "Tiene sentido eso de que hacer el amor adelgaza, eso explicaría por qué la gente cuando se casa empieza a engordar" (Ernesto T. 43 años, funcionario)

Desolado, abrumado, aturdido, desamparado, indefenso, abobado, incompetente, desabrigado, noqueado, atolondrado, desheredado, baldío, absorto, estéril, angustiado, fatigado, saturado, inútil, inerme, meditabundo, desfallecido, extenuado, abandonado, alelado, estúpido, desmantelado, desganado, fastidiado, apático, abstraído, impotente, incapacitado, inepto, agilipollado, atontado, agobiado, cansado, molesto... La lista de adjetivos que pueden definir el estado de ánimo de cualquier lunes a estas horas suelen ser interminables. Y hay ciertos lunes en que más.

Ayer cumplí años, y aunque envejecer es todavía el único medio que se ha encontrado para vivir mucho tiempo (que decía el otro), me acuerdo de mi abuela y uno de sus sesudos refranes diciendo: "mocedad viciosa, vejez penosa", y sólo se me ocurre pensar lo muuuuuuuuuy penoso que empiezo a ser ya. Y es que uno, de viciosidad, sabe un rato.



... Dior

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1470. Viernes, 25 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo septuagésimo: " Lo malo de la pintura abstracta es que hay que molestarse en leer el título de los cuadros” (Fernando Perdiguero Pérez -Oscar Pin-, 1930; escritor y humorista español)

No es cierto que en “esa” circunstancia la única frase que se suela decir (jadeos, guturalismos e invocaciones divinas aparte) sea el “chupa, chupa, que yo te aviso”.

Al menos hay otras tres expresiones que, con la escasa capacidad de criterio que da la situación, suelen articularse : “más deprisa”, “más despacio” y el (muy) recomendable “cuidado con los dientes”.


... más "historias extra-ordinarias"

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1469. Jueves, 24 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexagésimo noveno: “El corazón del hombre es una rueda de molino que trabaja sin cesar; si nada echáis a moler, corréis el riesgo de que se triture a sí misma". (Martín Lutero, 1483-1546, teólogo alemán)

Me enseñaron que la inteligencia se definía como la capacidad que todos tenemos para adaptarnos a las circunstancias que nos ocurren en cada momento.

Un ejemplo. Tres horas por delante en una tarde aburrida de domingo, decides bajarte por internet (sí, yo me bajo películas de internet, ya sé que soy un bicho raro pero como ya estoy condenado no me importa confesar otro pecado más) una película de, es un suponer, alienígenas invadiendo la tierra. Una vez descargada (una hora y varios cortes de línea después) la enchufas a la televisión y metes las palomitas en el microondas.

Pero en vez de marcianos babosos tragándose al jefe de policía del pueblo resulta que salen tres tíos de gimnasio subidos en una mesa de billar (para ser más exacto dos subidos en ella y uno de pie) que, usando sus propios palos (palos que poco tienen que envidiar a los de serie), se empiezan a mirar de una forma raray cuyo único atuendo resulta ser unas botas negras, un reloj y un collar con una chapita muy mona.

Después de descartar que aquellos pudieran ser marcianos (el detalle del llevar reloj es, sin duda, concluyente) piensas lo normal: que ya te han colado el trailer de otra película de la misma casa. Sin embargo, al ver que el juego continua, y que los palos comienzan a hacer sucesivas carambolas en los sucesivos agujeros, empiezas a pensar que posiblemente, a lo mejor, quizás, sólo quizás, ha habido alguna tonta confusión y aquello es puro y duro cine de autor.

Y es aquí donde aparece la importancia de saber adaptarse a las circunstancias: vas, cambias las palomitas por el rollo de papel de culo y santas pascuas.

... a encogerse

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1468. Miércoles, 23 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexagésimo octavo: "Si alguna vez ve saltar por la ventana a un banquero, salte detrás. Seguro que hay algo que ganar" (François Marie Arouet -Voltaire-, 1694-1778; escritor y filósofo francés)

Luego dirán que nos pasamos la vida copiando cosas ajenas y pirateando el trabajo de los demás. Normal. Mucho antes de que te aprendas las letras, los números o incluso mucho antes de que descubras que esos bollycaos que te llevas para la merienda son casi todo bolly pero muy poco cao, ¿qué es lo que te enseñan?, pues el corta-pega.

Porque en esos primeros años de nuestra vida, los años que más marcarán nuestro futuro, nuestra educación está centrada a unos centros, garitos de violencia extrema de los que algún día tendremos que hablar, llamados guarderías y en los que, aparte de comprender que en el mundo hay más aliens enanos con los que tendrás que competir por un pañal limpio, lo único que te enseñan ¡durante más de tres años! es a cortar y a pegar, a cortar y a pegar, a cortar y a pegar.

Se quejan porque intentemos hacer lo que ellos, diciendo que es nos están educando, nos han obligado a aprender. A ver si se aclaran.

... Murphy

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1467. Martes, 22 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexagésimo séptimo: "Coma comida, no demasiada, y plantas en su mayor parte" Michael Pollan, 1955; nutricionista estadounidense)

Hablo últimamente mucho de esos antros de pecado, desenfreno y disipación que son los burger... pero alguien tiene que reivindicarlos. Les echan la culpa de los siete males alimenticios y tampoco es eso.

A ver, es verdad que los niños cada vez están más gordos, nada de que están algo pasadetes de peso o que le sobran unos kilitos (diminutivo o no, un kilo siempre va a pesar un kilo), no, cada vez están más gordos, pero gordos, gordos, (y ya sabemos que para que te crean no hay nada como repetir las cosas dos veces... no hay color entre decir “este tío es gilipollas” que decir “este tío es gilipollas, pero gilipollas, gilipollas”), pues eso, gordos, gordos. Pero es aquí cuando aparece el político de turno y no se le ocurre otra cosa que echarle la culpa a los burgerskings. Pues no oiga, no, salga usted más y verá que eso es mentira. Basta ir a cualquier pueblo en el que no hayan visto un macdonals en su vida para encontrar niños gordos, pero gordos, gordos, niños que parecen estar compitiendo con el marrano de la matanza en un concurso para ver quien engorda más en menos tiempo... aunque el final de uno y de otro no vaya a ser el mismo. Por ahora, que con esto de la crisis nunca se sabe.

... corcho

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1466. Lunes, 21 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexagésimo sexto: "Hasta que me liberé de mis hermanos mayores y empecé el cole, creía que me llamaba "cállate". (Rodney Dangerfield, 1921-2004; actor estadounidense)

Una de las situaciones más tensas que se producen entre dos seres humanos, sobre todo si son seres humanos hombres, ocurre en los lavabos/baños y/o servicios de los centros de trabajo. Por más cuidado que le pongas, por más que busques la hora en la que se supone que no va a entrar nadie, pocas veces te librarás de salir del retrete y encontrarte con algún compañero que, haciendo como que se lava las manos, lanzará miraditas de sorna para hacerte notar que ha escuchado los sonidos varios que suelen acompañar a los ejercicios intestinales que acabas de realizar.

Hoy, en peluche práctico, una idea para evitar -en la medida de lo posible- que esos ruidos evacuatorios, (que tan a gusto nos dejan y a los que no queremos ni debemos renunciar durante el horario laboral) puedan ser escuchados por compañeros fisgones.

Muy simple, cogemos el rollo de papel del culo haciendo una bola (con el papel no con el rollo) del tamaño que uno pueda prever (según necesidad y experiencia pero teniendo siempre en cuenta que el papel lo paga el centro de trabajo... por lo que conviene no ser rácanos) y la colocaremos en el fondo, con el fin de que, cuando caiga el monigote lo haga sobre blandito, amortiguando la caída y evitando así los incómodos ruidos.

Ah, y un valor añadido: de paso evitaremos que al caer nos acabe salpicando... que hay veces que... en fin.



... quitando hierro

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"