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2069. Lunes, 27 agosto, 2012

Capítulo Dosmilésimo sexagésimo noveno: "¿Podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí? - Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar - No me importa mucho el sitio... - Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes”. (Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carroll; 1865)

Cuentan que en la Antigüedad hubo un tirano llamado Faralis. Inventó un extraño artilugio. Un toro de bronce en cuyo interior se introducían los condenados. El toro se ponía al fuego y éstos perecían lentamente, profiriendo terribles alaridos. Sin embargo, dichos alaridos no se llegaban a escuchar. Esa era la gran sorpresa que ocultaba el tirano, pues aquel artilugio tenía un secreto, una red complicada de canales internos que transformaba la voz del moribundo en el más maravilloso y delicado de los cantos.

Cualquier parecido con la maraña en la que se ha convertido internet y, sobre todo, el uso que de ella hacen los unos, los otros y los de más allá es pura coincidencia. Supongo.

Me ha sentado muy bien desconectar de todo esto unos días. Desde la distancia las cosas se ven de otra forma. Aunque sean las mismas.


... jeringuillas

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2023. Lunes, 21 mayo, 2012

Capítulo Dosmilésimo vigésimo tercero: "Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida en media pena". (Proverbio sueco)

He encontrado la herramienta para que la próxima vez que alguno de mis amadísimos superiores con la disculpa de leer informes directamente de la pantalla de mi ordenador intente fisgonear acabe por el suelo al más puro estilo resaca (ahora también llamada dolores de post-pedal)


Ya está bien de desconfiar de lo que estoy haciendo en horas de trabajo Demasiado difícil está encontrar porno con la cantidad de filtros que nos han puesto como para desperdiciar el poco que encontramos. !Hombre ya!

... sin vomitar

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2019. Lunes, 14 mayo, 2012

Capítulo Dosmilésimo decimonoveno: “Anda siempre con cuidado, nadie sabe a ciencia cierta cuánto impacto tienen tus acciones vidas de otras personas”. (Jay Asher, 1975; escritor norteamericano)

Tanto hablar de satélites artificiales y cometas y luego van y no miran al cielo para las cosas importantes.

Vean hoy una exclusiva mundial: un eclipse total de salario mínimo tapado completamente por los precios y que ha dejado a oscuras al noventa por ciento de la población trabajadora española.


Hasta el miércoles pues.


... más historias extra-ordinarias

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2014. Lunes, 7 mayo, 2012

Capítulo Dosmilésimo decimocuarto: " Un ratón no confía nunca su vida a un solo agujero (Plauto 254 a. C. - 184 a. C.; comediógrafo latino.)

Ni en la lista de los más ricos, ni en la de los mejor vestidos, ni en la de los más guapos, ni tan siquiera en la de los más influyentes…

Tecleo mi nombre en google y no aparezco en ninguna de ellas. Para que luego digan que la internet esta no es un fraude.


... celibato

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1753. Jueves, 27 enero, 2011

Capítulo Milésimo septingentésimo quincuagésimo tercero: “Lo horrible de este mundo es que buscamos con el mismo ardor el hacernos felices y el impedir que los demás lo sean”. (Antoine Rivaroli, 1753 - 1801; periodista francés)

Hoy, a quien no tenemos internet en el móvil (algunos por no tener no tenemos ni móvil) nos dicen: “¿qué no tienes internéééééé?” “¿Y entonces que haces? Pues lo que se ha hecho toda la vida de dios cuando la necesidad apretaba y no tenías otra cosa (ajena) a mano.. la imaginación, una revista.. y la tuya. Y es que, salvo que tengas que pasarte dos meses intentado programar la tdt con el mando del aire acondicionado (no es bueno perder el tiempo de aquella manera), tampoco veo yo que sea tan importante sacarle todo el partido a las nuevas tecnologías. Es verdad que con estos inventos la vida resulta más cómoda y que nos sirven para avanzar en nuestro desarrollo como personashumanas. Pero no se yo si tanto.

Por ejemplo, dicen que las próximas generaciones irán desarrollando el pulgar por el uso que le dan a los sms. No estoy yo muy seguro; hay otras cosas que hemos toqueteado compulsivamente una y otra vez todos y en todas las generaciones y no se han desarrollado ni patrás. ¡Si lo sabré yo!



... temperatura

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1712. Jueves, 11 noviembre, 2010

Capítulo Milésimo septingentésimo duodécimo: “Nadie recordaría al buen samaritano si hubiera tenido tan sólo buenas intenciones. También tenía dinero” Margaret Thatcher, 1925; política británica)

Estar delante del ordenador navegando por la red en busca de todo tipo de cosas güarras en horario de trabajo es peligroso. Tu capataz (perdón, jefe) te puede montar un pollo en cuanto te descuidas, si se enteran los de más arriba te amenazarán con arder en el fuego eterno del expediente (envida, eso es lo que tienen, envidia) y los compañeros que saben lo que haces se dejan caer cada dos por tres por tu mesa, presos de un inexplicable sentimiento de simpatía.

No entienden que esto también es cultura. Que el saber no ocupa lugar. Por ejemplo, llego a una web española que está buscando el miembro viril más grande. Hasta el momento, en primera posición está un ejemplar extremeño de 19,62 centímetros, seguido muy de cerca por un espárrago navarro de 18,9. Sé que suena a patio de colegio, pero hay que reconocer que intentar descubrir quien la tiene más grande es tan viejo como la humanidad. Pura cultura.

Lo último que me tiene fascinado es el Mile High Club, una simpática agrupación cuyos socios tienen en común coitear a bordo de aviones comerciales. Se reconocen entre ellos porque llevan gorras, chapitas y algún que otro distintivo desde antes de subir al avión. De qué iba yo a saber algo tan lustroso si sólo me dedicara a labores profesionales puras y duras en mi tiempo de trabajo, a ver, de qué.

Por cierto, ya sé que me voy a poner en el próximo viaje.



...cigarros de chocolate

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1636. Miércoles, 16 junio, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo trigésimo sexto: “Rascad la piel de un escéptico, y casi siempre hallaréis debajo los nervios doloridos de un sentimental” (Daniel d'Arc, 1959; cantante francés)

Sí, es verdad, yo, que me bajo muchas películas de internet, soy el primero que lo reconozco: no es lo mismo verlas en la tele de casa que en el cine. Ni mucho menos.

En el cine hay más emoción, más misterio, más pasión. El cine es ese sitio en el que nunca habrá entradas para la película que buscas aunque para que te lo confirmen tengas que aguantar a una cola insufrible de niños empeñados en ver un pollo de color amarillopollo luchando contra extraterrestres de color verdemanzana, o a los aún más insoportables intelectuales hablando del trasfondo alegórico de Etéreamente subetérea, la última película sueca del realizador húngaro (aunque nacido en Bulgaria y nacionalizado polaco) Jagsfefrtxixk Hurtgfshbger. El cine es ese sitio en el que nunca te paran la película para ir al retrete (aunque te estés meando encima) o para ir a buscar algo a la nevera (aunque te estés muriendo de hambre) y en el que parece que tienen contratado a un tío más alto que tu para que se siente justo delante. Un sitio el que no hay una mesa para poner la cocacola ni dejan entrar al repartidor del telepizza, y donde siempre hay un tipo entendido que protesta porque no le dejan hasta el final los créditos y no puede leer cómo se llamaba el ayudante del segundo operador de cámara del módulo de filmación de la tercera unidad móvil. Un sitio en el que, para postre, entrar y ver una película acompañado de otras doscientas personas cuesta lo mismo que la comida de toda la semana si haces la compra en elmercadona.

Definitivamente no, no es lo mismo.



... ecología

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1469. Jueves, 24 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo sexagésimo noveno: “El corazón del hombre es una rueda de molino que trabaja sin cesar; si nada echáis a moler, corréis el riesgo de que se triture a sí misma". (Martín Lutero, 1483-1546, teólogo alemán)

Me enseñaron que la inteligencia se definía como la capacidad que todos tenemos para adaptarnos a las circunstancias que nos ocurren en cada momento.

Un ejemplo. Tres horas por delante en una tarde aburrida de domingo, decides bajarte por internet (sí, yo me bajo películas de internet, ya sé que soy un bicho raro pero como ya estoy condenado no me importa confesar otro pecado más) una película de, es un suponer, alienígenas invadiendo la tierra. Una vez descargada (una hora y varios cortes de línea después) la enchufas a la televisión y metes las palomitas en el microondas.

Pero en vez de marcianos babosos tragándose al jefe de policía del pueblo resulta que salen tres tíos de gimnasio subidos en una mesa de billar (para ser más exacto dos subidos en ella y uno de pie) que, usando sus propios palos (palos que poco tienen que envidiar a los de serie), se empiezan a mirar de una forma raray cuyo único atuendo resulta ser unas botas negras, un reloj y un collar con una chapita muy mona.

Después de descartar que aquellos pudieran ser marcianos (el detalle del llevar reloj es, sin duda, concluyente) piensas lo normal: que ya te han colado el trailer de otra película de la misma casa. Sin embargo, al ver que el juego continua, y que los palos comienzan a hacer sucesivas carambolas en los sucesivos agujeros, empiezas a pensar que posiblemente, a lo mejor, quizás, sólo quizás, ha habido alguna tonta confusión y aquello es puro y duro cine de autor.

Y es aquí donde aparece la importancia de saber adaptarse a las circunstancias: vas, cambias las palomitas por el rollo de papel de culo y santas pascuas.

... a encogerse

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1403. Lunes, 18 mayo, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo tercero: “La unión en el rebaño obliga al lobo a acostarse con hambre” (Proverbio etíope)

Pones “amor” en el google y salen más de 191 millones de resultados. Pones “sexo" y apenas te salen 98.000.000.

Se empeñan en decir que los usuarios de internet somos unos cerdos salidos que usamos la red para guarrear y ahora resulta que más del doble lo hacen porque son unos románticos empedernidos.

O eso, o... ¿por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?



... el pescado y el limón

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1315. Miércoles, 17 diciembre, 2008

Capítulo Milésimo tricentésimo decimoquinto: "Un paraíso del que no se puede salir es un infierno" (Armando Fuentes Aguirre, 1938; escritor mejicano)

Paseo por los blogs “¿Qué leéis, monseñor?” preguntaba Polonio a Hamlet. “Palabras, palabras, palabras" contestaba. Palabras; es decir, nada; es decir, todo. Y siglos más tarde, uno de esos grandes escritores oscuros que jamás serán populares, quizá porque ha cometido el imperdonable delito de escrutar en el fondo de la caja de Pandora, Jean Paulhan, se atrevía a declarar en uno de sus libros raros “Todo se ha dicho. Sin duda. Si las palabras no hubieran cambiado de sentido; y el sentido de palabras”.

Admito que leo pocos blogs, cada vez menos, pero es que no me gusta el gris de la mayoría de ellos. No es fácil encontrar otros tonos, otros colores en la paleta inmensa de miles de palabras que, escritas por millones de dedos, significan cosas tan diferentes. Es posible que, como pretendía Huxley en “Un mundo feliz”, las palabras puedan parecerse a los rayos equis porque si son empleados convenientemente atraviesan cualquier obstáculo. Pero ¿cómo estar seguros de que millones de dedos las han empleado convenientemente? Hemos avanzado tanto, a través de los siglos, por esa selva de signos sonoros o escritos que es el lenguaje, que utilizando los mismos sólo conseguiremos eludir la verdad, puesto que cada uno los utilizará de diferente manera.

Sospecho, no me atrevo a asegurarlo, que ya es imposible describir verdad alguna en esta telaraña de redes.

... un belén único

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956. Jueves, 19 abril, 2007

Capítulo Noningentésimo quincuagésimo sexto: "El tiempo es el antídoto de una sola enfermedad, la juventud" (Agatón, 448 a.C. - 401 a.C, dramaturgo griego).


Viaje por el túnel del tiempo: 1994. El recorte es un recuadro de uno de los primeros artículos (por cierto muy extenso) de los muchos que aparecieron en los suplementos dominicales de la época explicando "el nuevo universo de la comunicación: Internet" y en el que se comparan los precios de los tres únicos proveedores que entonces existían.

Menos mal que no todo ha subido con lo del euro. Menos mal.


... tres al día y ordenados

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868. Viernes, 24 noviembre, 2006

Capítulo Octingentésimo sexagésimo octavo: "La modestia sincera es un suicidio; siempre se toma al pie de la letra" (Alfred d´Houdetot, 1799-1869, escritor francés)

En una entrevista en el semanario L'Express en 1977, el prolífico escritor Georges Simenon (1903-1989) confesaba, con toda la sinceridad de la que era capaz, haber hecho el amor a más de 10.000 mujeres.

Sus palabras exactan eran: "No tengo vicios sexuales. Pero necesitaba comunicarme".

Luego dirán que internet ha mejorado la forma de comunicarnos. Ya.

Por cierto, hablando de comunicación y aprovechando que es viernes, un viejo chiste que podría resumir (ahora que no me oye nadie) la mañana laboral que me espera hoy:

Un joven médico habla con un colega algo mayor que él quejándose amargamente de lo duro que resulta su trabajo:

"Estoy cansadísimo, he estado escuchando a diez pacientes hoy".

El galeno experimentado le mira, estupefacto y le pregunta:

"!Ah! Pero, ¿tu escuchas...?".

Hasta el lunes.


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