1909. Viernes, 28 octubre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo noveno: "Atragantado por su propias palabras, orador suspende acto público político” (Resumen de agencias)

Variaciones sobre un mismo tema: el cojón y sus compañías. Quien hambre tiene con pan sueña. Si se adosan a sufijos y prefijos éstos modificarán completamente su significado: acojonarse nada tiene que ver con descojonarse, y cojonudo menos con cojonazos. El tiempo del verbo que los acompañe -aunque sea el mismo- también los cambia. Y mucho. No sólo porque el imperativo suela expresar sorpresa: ¡tócate los…!, sino porque no es lo mismo que alguien se los toque (incluso algunos se los rascan), a que alguien te los toque (mucho más molesto sin duda). También será el verbo quien determine su sentido en las frases hechas: tenerlos es señal de valentía, ponerlos expresará un reto, especialmente si se ponen encima de ciertos sitios, y cortarlos suele sonar a amenaza si se refiere a los ajenos, o fanfarronada (más bien gilipollez) si se refiere a los propios. En cambio, si su compañía es un número, la cosa cambiará en función de la cifra: uno significa caro o costoso, dos suele significar valentía, y tres, desprecio. Si el número de ellos es muy grande -y especialmente es un número par- implica dificultad.

Y sí, justo hasta tan apañados (lingüísticamente hablando) conguitos estoy de tener que trabajar y que me los toquen. Y sí, justo tocármelos bien tocados es lo que voy a hacer todo este puente que se avecina. Buenos días y hasta el miércoles.



... más "historias extra-ordinarias"

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1908. Jueves, 27 octubre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo octavo: " A los veinte te vistes para gustar, a los cuarenta para gustarte, y a los setenta para ir al baño” (Gerarda H. 67 años, jubilada)

Aunque en esta en esta época nadie cumple loscuarenta hasta los cuarenta y cinco (mínimo), por mucho que uno se esfuerce, algún día también llegan, con velitas, regalos y elogios falsos de amigos viperinos: "pues nadie lo diría, hijo... si no fuese por las patas de gallo". O sea, que uno lo va retrasando y es mucho peor, porque si dices cuarentay todo el mundo te encuentra viejo. Por eso, un consejo de belleza que, aunque alguno ya no lo podemos poner en práctica, puede venir bien para las nuevas generaciones: cumplir loscuarenta (sean los años que sean) a los veintidós. Los celebras por todo lo alto y ya puedes estar seguro que todo el mundo te va a encontrar jovencísimo para tener esa edad. Tengas los años que tengas.

De todas formas tiene que quedar claro: loscuarenta de ahora son lostreinta de antes… que para eso uno se cree lo que le interesa. Y el que no se conforma es porque no quiere.



... haciendo pinitos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1907. Miércoles, 26 octubre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo séptimo: "Eso de que el dinero no da la felicidad son voces que hacen correr los ricos para que no los envidien demasiado los pobres". (Jacinto Benavente, 1866-1954; dramaturgo español)

Siempre ha habido pobres y ricos. Incluso hoy. Es fácil distinguirlos. Ricos son aquellos que -pudiendo- no quieren ser pobres. Pobres son aquellos que -aún queriendo- no pueden ser ricos. Los ricos trabajan por amor. Los pobres, por dinero. Los pobres tienen una obsesión: trabajar mucho para ganar algún dinero y, de esta manera sentirse menos pobres. Los ricos estimulan a los pobres para que trabajen mucho y ganen dinero produciendo las cosas que han de comprar para sentirse menos pobres. Así, el pobre trabaja, gana dinero y compra cosas. Es decir, el pobre trabaja y se desdineriza ayudado por el rico que se endineriza con el dinero resultante de vender al pobre aquellos productos que el pobre fabrica en las factorías del rico.

Tengo que dejar de pensar, tengo que dejar de pensar, tengo que dejar de pensar...



... oro

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1906. Martes, 25 octubre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo sexto: "Pocas cosas cumplen una buena función social como los tacos: es evidente que si se te cae una olla en el pie no te vas a poner a gritar "estupendo". (Bernardo de la Ll., 42 años, estudiante)

Si se le ocurre entrar en una consulta de cualquier centro de atención primaria a pedir una ensaimada y le dicen que allí no hay ensaimadas, conténgase. Es muy probable que sea así. Bien es verdad que si el médico (titular y/o suplente) fuese un verdadero profesional, tendría un cartel a la puerta (junto al del horario, por ejemplo) con la advertencia: "aquí no hay ensaimadas". De esta manera tan sencilla se evitarían bochornos como el que nos ocupa. Otra solución sería que tuvieran en lugar visible -la fachada, por ejemplo, incluso en varias fachadas- una lista de los productos y servicios que se expendan en el interior. Así no se encontraría usted perplejo, sin entender por qué el médico -precisamente el médico, un servidor público al que paga con sus impuestos- le negaba una simple, humilde, liviana, modesta y recatada ensaimada.

Porque usted, que -repito- paga su impuestos, se merece cualquier cosa y más. Y qué menos que una ensaimada por consulta. !Faltaría!



... lengua larga

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1905. Lunes, 24 octubre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo quinto: "¿Qué no pensamos en el mañana?, ¿qué no pensamos en el mañana? Mentira. ¿Cómo pueden decir que no pensamos en el mañana si estamos todo el día: mañana lo hago, mañana lo hago” (Sergio, M, 23 años, estudiante).

Los filósofos de nuestra historia mantienen que la lucha centenaria contra el moro aglutinó el germen de España y fraguó la unificación de sus cinco reinos. Mentira, ninguna guerra, ningún jefe con coraza, ni siquiera la selección futbolera de las hazañas internacionales han logrado unir a un territorio tan dividido como este en el que los duques siempre han ido por un lado y los braceros por otro. Es como una manía.

En cambio, llega el 22 de diciembre y un milagro unifica a los aristócratas con los arrieros, a los quinceemes con los consejerosdelegados, al probo menestral con el catedrático de ciencias exactas, al tiraflechas colombiano con la señoradolores de Calatayud.. a todos. La unidad de los hombres y tierras de España se hace evidente ante la lotería de navidad, porque pocas cosas hay más unánimes e igualitarias que admitir civilizadamente lo repartido que está el premio y que le ha tocado a gente muy necesitada. Y como el gordo suele ser democrático y cae siempre en una pollería, luego salen los parroquianos en los telediarios descorchando una botella de sidra con los ojos espantados recibiendo la felicitación de banqueros, notarios, jubilados y los basureros que en ese momento pasaban por allí.

El gordo de navidad es uno de los valores de nuestra historia sin el cual carece de explicación razonable la unidad de destino en lo universal. Ni docedeoctubre ni leches, creo que el 22 de diciembre tendría que declarase fiesta nacional de precepto para celebrar como se merece el día del santo gordo.



... al-Qaeda

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1904. Viernes, 21 octubre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo cuarto: "¿Quieres mirar la lavadora conmigo?" (María Dolores Lozano, 48 años, portera con aspiraciones de vicepresidenta ejecutiva)

En cuestiones de sexo cada maestrillo tiene su librillo. Nadie sabe mejor los gustos y disgustos a desarrollar mientras se realiza tan agradable tarea que los participantes en la misma. De todas formas, nunca está de más echar un vistazo a alguna de las infinitas películas que existen sobre el tema, aunque sólo sea para coger alguna que otra idea de esas que -más tarde que pronto- uno podría llegar a poner en práctica.

Pues estaba yo ensimismado con tan educativa labor, cuando en una de las escenas de la película (cuyo título era algo así como El indecente ladrón y su rabo juguetón, aunque no suelo quedarme mucho con los créditos..) sus dos protagonistas (tampoco me quedo yo mucho son sus nombres..) se subían encima de una lavadora y, aprovechado que debía de estar puesta en un programa para ropa no delicada de color y con el doble centrífugado a punto de empezar, beneficiarse de las mil revoluciones por minuto de la maquinita hasta dejar los azulejos de la cocina, entre otras cosas, completamente perdidos.

Yo algo ya había oído del asunto, pero claro no es lo mismo que te lo cuenten por ahí a que unos señores expertos en la materia te hagan la demostración práctica, mostrándote, además, absolutamente todo. En estos casos la profesionalidad es muy importante.

Bueno, a ver, que me estoy dispersando. Lo que yo quería hoy era protestar. Primero porque la lavadora de mí casa está empotrada. Un problema del que, es verdad, nadie tiene la culpa y que, no obstante, se podría solucionar de una forma relativamente fácil, bien echando un poquito de agua en los baldosines para que se deslice mejor sobre ellos y salga poco a poco, o (y si se puede elegiremos esta segunda opción, sin duda la mejor) eligiendo para el experimento a un cachas que te la saque (la lavadora).

Pero por lo que de verdad quiero protestar es por la manía que les ha entrado a todos los fabricantes de estos trastos por subirles las revoluciones -algo que en principio nos beneficia- pero quitándoles lo que es, sin duda, el meollo de la cuestión aquí: sus vibraciones. ¡Pero si hasta presumen de que un niño puede quedarse dormido encima de una de ellas mientras centrifuga! Así no hay manera.

De todas formas espero que alguno por aquí de ustedes/vosotros tenga una lavadora como dios manda y pueda escribirme algún comentario contándome si la cosa merece, o no, la pena. Y ya de paso darles un toque de atención a los que hacen este tipo de películas para que se pongan las pilas y actualicen un poco sus herramientas. El cine, como cultura que es, tiene que ser también útil.

Hasta el lunes pues.



... más "historias extra-ordinarias"

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1903. Jueves, 20 octubre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo tercero: "Era un cauce tan estrecho, tan estrecho, que sólo tenía margen izquierda (Miguel F. 47 años, arquitecto en paro)

Los políticos, que siempre andan buscando motivos para que no decaiga la fiesta, han encontrado la palabra mágica del momento: recuperación. Y se han puesto casi a hacer quinielas sobre lo que pasará en ese tiempo cercano, dicen, de la recuperación. Y hasta se apuntan y se desapuntan aquí o allá, con vistas a la recuperación susodicha.

Uno piensa que como la recuperación famosa no llegue, muchos se van a quedar con el culo al aire; claro que para entonces, ya habrán encontrado los políticos otra palabra clave para que la fiesta no decaiga.

Mientras la renta per cápita (que, por el nombre, debe de ser algo de la cabeza) no da ya ni para comprar una peluca, lo de que entre todos nos toman el pelo va siendo algo más que una sensación.



... lemures

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1902. Miércoles, 19 octubre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo segundo: "La gran tragedia de la ciencia es tener que descartar bellas hipótesis por culpa de feos hechos” (Thomas Henry Huxley 1825-1895, biólogo británico.)

Ha sido muy bien acogida con vistas al crudo invierno que se nos avecina, la noticia de la incorporación de las castañeras a la nómina municipal, otro logro social digno de un país avanzado que vela por el interés de sus habitantes. Por este motivo, está casi acabada la ordenanza que regulará tan importante proyecto: la toquilla con que se cubrirán las empleadas (por la discriminación positiva vigente sólo estarán en nómina señoras y/o señoritas) será de pura lana virgen uniformada y el carbón para asar, de procedencia exclusivamente nacional y cumpliendo rigurosamente la normativa europea que e materia de combustibles fósiles destinados al uso alimentario en los meses de otoño e invierno regula la U.E. . En algunos municipios se piensa incluso señalar la existencia de estos comercios y editar guías para que los ciudadanos conozcan su emplazamiento.

Para paliar los gastos que esta mejora social supone, se creará un impuesto especial de uso y disfrute de castañera, a pagar por los vecinos que vivan a trescientos metros a la redonda de cada uno de estos puestos de venta, puestos que con el tiempo se irán modernizando siendo el embrión de ambiciosos proyectos que los irán convirtiendo en verdaderos centros lúdicos y sociales con self service, taburetes alrededor del fogón, actividades culturales variadas, y otras muchas iniciativas que irán desarrollándose siempre teniendo en cuenta (¡faltaría!) las peculiaridades propias de cada ámbito territorial en el que se asiente cada puesto de castañas.



... la primera pizza

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"