1583. Martes, 23 marzo, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo octogésimo tercero: "La única manera de disfrutar la felicidad es compartirla con alguien. A fin de cuentas, todo es un chiste". (Charles Chaplin, 1889 - 1977; cómico británico)

Los chistes son, poniéndonos poéticos-pedantes, a modo de explosiones menores que quiebran la conversación. Como tales explosiones, y siguiendo en plan bucólico, sobresaltan a los que las padecen, los cuales se echan hacía atrás y contuercen los rostros en muecas de risa.

Hasta aquí todo más o menos bien, cursi, muy cursi, pero bien. Sin embargo, pasa con el chiste como con las cosas de la economía: su abundancia las abarata. Si una explosión de ingenio de cuando en vez realza y anima una conversación, una traca prolongada de chistes la despedaza y la mata; que una conversación ha de ser cosa viva, con su comienzo, tronco y fin, y cierto esqueleto y forma que la acredite de ser obra humana, y no mero ejercicio de circo donde alternan ases del columpio, del equilibrio y de la payasada sin otro cemento que la propia exhibición.

Que levante la mano el que no tenga a su alrededor, sobre todo en el alrededor laboral un “gracioso” -en cursiva y entre comillas- empeñado en contar una rista de chistes en cuanto te descuidas. Y maldita la gracia que tienen.

... tuna.

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1582. Lunes, 22 marzo, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo octogésimo segundo: "Saben ustedes cómo se llama una medicina alternativa cuando se ve que realmente funciona? Medicina" (Tim Minchin, 1975; humorista australiano)

Aunque en la mayoría de las religiones los pecadores, oseasé nosotros, sufren tormentos en calurosos infiernos incandescentes, también hay creencias que sustituyen las llamas por el frío gélido. Es el caso del reino Nifelheim, en la mitología nórdica, donde reina una niebla perpetua, o el de los Narakas helados del budismo.

Lo de la niebla me atrae, la niebla siempre me ha parecido algo mío, supongo que por reminiscencias de mis tiempos de miope integral antes de que el laser obrara su milagro, pero teniendo en cuenta que siempre me ha gustado más el frío que el calor, voy a aprovechar la visita este verano a uno de los centros budistas más budistas del budismo, el Nepal para (además de para matar clavicordios en Katmandú), enterarme de los requisitos que se necesitan para cumplir el bien merecido castigo eterno por mi descarriada vida en su infierno. Ya que uno está condenado, por lo menos habrá que tratar de cumplir la (justa) penitencia en las menos malas condiciones posibles.


Para el orgulloso -con razón- padre

... cristales

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1581. Jueves 18 marzo, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo octogésimo primero: “El sentido de la vida consiste en que no tienen ningún sentido decir que la vida no tiene sentido. Niels Henrik David Bohr, 1885 - 1962; físico danés)

Este fin de semana, un poco (muy poco) más largo que los habituales (al menos para algunos) nada de vegetar. Hagamos frente a la crisis y ahorremos reciclando. Hoy, en peluche práctico: aprovecha tus propios residuos para fabricar tu propio fósforo.

- Primer paso ( y el más importante): mear. Cuanto más mejor recogiendo el líquido en un recipiente adecuado.
- Calentar la orina hasta que destile un aceite rojo. Recogerlo con cuidado.
- Volver a hervir la orina, para evaporar casi toda el agua y concentrarla hasta obtener un jarabe.
- Dejar enfriar ese residuo sólido restante que presenta la apariencia de una parte superior negra y gomosa y una fracción interior salina. Retirar la fracción interior salina.
- Mezclar el aceite rojo que obtuvimos al principio con la fracción negra
- Calentar 16 horas hasta que del residuo emane un humo blanco, que al enfriarse se condensa como un líquido denso.
- Lavar dicho líquido denso con agua fría para que se solidifique. Y ya tenemos el fósforo.

Lo que no tengo yo muy claro es el uso del fósforo, aunque he encontrado por ahí que es muy efectivo para hacer pantallas de humo... claro que tampoco tengo muy claro para que quiero hacer pantallas de humo.

En fin, parece que lo del reciclaje, por muy entretenido y desestresante que parezca, genera demasiadas dudas existenciales a mi frágil entendimiento. Casi mejor vegeto… que es lo mío. Hasta el lunes pues.



... más "historias extra-ordinarias"

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1580. Miércoles, 17 marzo, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo octogésimo: "Nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección". (Francis Picabia, 1879-1953; pintor francés)

Igual que los informáticos - esos bichos raros llenos de cerounounocerocerouno- tienen como principio fundamental en su trabajo apagar y encender un ordenador con problemas (o sea, todos), la medicina, al menos la de cabecera, primaria, de familia o como coño la quieran llamar, tiene un principio elemental e inmutable que resuelve la mayoría de problemas sin tener que mandar al averiado en cuestión al especialista (aunque para eso están y, por cierto, para eso cobran más). A saber:
"Por comer chocolate no salen granos, pero si cuando comes chocolate te salen granos, no comas chocolate".
Principio que, sustituyendo convenientemente las palabras chocolate y granos por aquello que el protagonista refiera, (¡atención personalizada ante todo!) resulta aplicable a cualquier otro signo y/o síntoma que se quiera tratar y, sobre todo, evitar y/o prevenir.

Funciona. Comprobado.



... amor matemático.

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1579. Martes, 16 marzo, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo septuagésimo noveno: “¿Casualidad? Plato que hacen los bribones para que coman los tontos” (Victor Hugo, 1802-1885; escritor francés)

Siempre he sido aficionado a los –en mi pueblo- entremozos (para el resto altramuces, chochos, lupinos y otros mil nombres más) por más que constantemente les persiguiera el rumor de que antes de venderlos tenían que haber estado reposando durante varias horas en cierto líquido orgánico más o menos amarillento (según el momento) que era el que les quitaba el amargor.

Ahora resulta que leo una noticia según la cual el ejército estadounidense ha empezado a elaborar raciones de comida deshidratada que para rehidratarse y convertirse en el rancho de la tropa lo único que requiere es la orina del soldado. La comida en cuestión está dotada de un envoltorio de naturaleza membranosa, con un tamaño del poro tal que permite el paso del líquido al interior (por esas cosas extrañas de presiones osmóticas que nunca llegue a entender) al tiempo que impide el paso de bacterias y demás agentes infecciosos, demasiado voluminosos para poder atravesarla.

Vamos, que lo que decían que hacía la señorapaqui en aquellos tiempos no era más que adelantarse a la tecnología americana del siglo XXI, para que luego digan.

Y ahora que lo pienso, a ver si me gustaban tanto precisamente por el cómo decian que los hacian... desde luego por su forma seguro que no. Pasopalabra. Mejor.

... ni entonces se pueden callar.

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1578. Lunes, 15 marzo, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo septuagésimo octavo: “Los buenos ratos hay que fabricarlos, porque los malos, llegan solos”. (Proverbio italiano)

La vida, la buena vida porque no hay otra, consiste en que el hombre y la mujer sientan. Los sentimientos nos distinguen de los robots. La vida consiste en beber -y eso lo dice un abstemio crónico- una copa de vino y saborearla. Aplastar el paladar con la lengua y sacar los jugos del vino tras una raspa de pata negra. Y charlar con un grupo de buenos conversadores, conocidos, íntimos o no. La vida consiste en viajar y descubrir sitios nuevos, con nuevas gentes que aportan cosas diferentes a nuestras andaduras terrenales. La vida es consumirla con profundas caladas, a sabiendas de su corto metraje, porque la vida es nadar a favor y en contra de la corriente, pero nunca dejar que ésta te arrastre. La vida es comerse una fabada y digerirla bajo la sombra de un árbol. La vida es un, dos, quince o veinte tragos de ron mientras juegas la partida rodeado de amigotes. La vida, la buena vida, es amar con todo, a cuantos más mejor y a pelo, sin parapetos, con entrega total. La vida es café, cigarro, hamburguesa, caviar, mortadela, agua, ginebra, sol y sombra. Agua después del esfuerzo y vino para el rato de antes. Hamburguesa para salir del paso y seguir viviendo y caviar para detener el tiempo y que la vida. Sol para ponerte guapo y sombra para enseñar la belleza.

La vida es, también, ir al médico para reparar lo estropeado y sacarte una muela cuando duele sin otro mejor remedio. Y la vida es el abrazo que le das, apretando, a un amigo que se va lejos y promete volver. La vida de un niño es tirarse piedras, hacerse cosquillas, compartir y hasta escupirse, porque sin esto no es vida de niños sino de muermos. La vida es sudar cuando bailas y que haya otro bien cerca que sude como tú. La vida es botellón, calma y darse la paz, como hermanos o para guardar las apariencias. La vida es un chuletón y unos huevos fritos con farinato. Pero esto también es colesterol y con colesterol dicen que no hay vida, como no la hay con humos, ni con alcohol, ni con velocidad. Tampoco hay vida, dicen, si te gustan las patatas fritas y las pizzas, aunque sea uno de los ratos buenos de la vida.

El caso es que lo que nos parece buena vida mata y ya nadie aconseja la buena vida, sino una vida light que a mi no me parece vida. Los médicos dicen que hay que hacer deporte, pero con moderación. Que hay que comer de todo, pero con mesura. Que fumar un par de cigarrillos es permisible, pero nunca un paquete diario. Los médicos dicen el vino es bueno si te bebes una copita, si te gusta y caen tres ya perjudica al hígado. Y hasta con la disculpa de la gripe A ahora van los médicos y nos educan para no besar, para no dar, para dejar todos los afectos en un simple hola.

Los médicos se empeñan en alargarnos esta estancia terrenal pero también en cortarnos de raíz todo lo que nos parece vida. Nos acostumbramos a follar con preservativo para no morir de sida, pero saludar siempre con guantes será demasiado y si esta vida ya no se parece a la buena vida... será supervivencia. Y en la supervivencia todo vale.

Pinta mal. De todas las formas yo sigo prefiriendo besar a decir un triste hola. Incluso si, como hoy, es lunes.



... humo

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1577. Viernes, 12 marzo, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo septuagésimo séptimo: “Cuanto más alto hablaba de su honor, más rápidamente contábamos los cubiertos” ( Ralph Waldo Emerson, 1803-1882; poeta estadounidense)

Éboli, Italia, año 2008, su alcalde dicta una ley (en italiano) según la cual son motivos de sanción “las demostraciones efusivas de amor realizadas en un coche situado en una vía pública”. La multa es de 500 euros (con descuento por pronto pago, eso sí).

Menos mal que la ley es en Italia y –sobre todo- que el 2008 ya me coge algo mayor para andar expandiendo mi furor en determinados espacios sin riesgo de acabar con las articulaciones perjudicadas, pero si me llegan a clavar 500 euros cada vez que me puse efusivo en cierto Seat 124, todavía estaría pagando un crédito millonario.



... más "historias extra-ordinarias"

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1576. Jueves, 11 marzo, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo septuagésimo sexto: “Un buen vallado hace buenos vecinos” (Robert Lee Frost, 1874 - 1963, poeta estadounidense)

Alguien escribió que los matrimonios americanos se divorcian tanto porque esperan encontrar en su pareja la perfección que los ingleses únicamente esperan de sus mayordomos.

Tengo para mí que, en general, por aquí no aspiramos a tanto. ¿Alguien anheló jamás la perfección en su pareja? Nuestra sociedad es demasiado antigua para que en una pareja figure como impulso el anhelo de perfección del otro. Cuando ese anhelo existe, la pareja es mucho más frágil. Creo que el amor, que ahora está en baja, consiste ante todo en una voluntad de aceptar la imperfección. Eso explicaría muchas cosas.



... escribiendo a máquina

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