1065. Miércoles, 31 octubre, 2007

Capítulo Milésimo sexagésimo quinto: "Desconfía de una mujer que dice su verdadera edad, una mujer así es capaz de todo" (Oscar Wilde, 1854 - 1900, dramaturgo irlandés)

Dice un reciente estudio publicado por el Journal of Sex Research, que las mujeres tiene más probabilidades de alcanzar un orgasmo si, en un mismo encuentro, tanto ellas como sus compañeros son capaces de poner en marcha -y de una forma simultanea- cuantas más técnicas mejor.

Nada que no supiéramos ya aunque el estudio lo asegure ahora con un montón de cifras; unas cifras que, por otra parte, nadie va a poder comprobar jamás.


Salvo para reafirmar la idea de lo complicado que es satisfacer a las mujeres (parece que ni aunque pongas en marcha todos los recursos en plan acróbata del circo del sol les garantizas el orgasmo) pocas veces una entrada puede resultar tan práctica para algunos como improductiva para otros.

Hasta el viernes. Y no, tengo puente. A algunos nos resulta más fácil que nos toque la lotería sin jugar a que nos lo den.

... más historias "extra-ordinarias" cada día.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1064. Martes, 30 octubre, 2007

Capítulo Milésimo sexagésimo cuarto: "Mi holgazanería no me deja tiempo libre para nada" (Alphonse Allais, 1854- 1905; humorista francés)

Año 2001, Josh Grant, estudiante neozelandés, va con su coche a toda velocidad por una carretera de montaña cuando choca violentamente contra un quitamiedos.

Resultado del accidente: el coche completamente destrozado pero él apenas unas cuantas magulladuras.

Mientras Josh espera a la grúa al borde de la carretera le entran ganas de mear y busca un sitio discreto entre los arbustos; se acerca sin darse cuenta de que esos mismos arbustos tapan un barranco de más de cincuenta metros de alto.

Josh Grant, estudiante neozelandés muere por el impacto de la caída.

Hay post que son lo más parecido a una minifalda: lo suficientemente largos como para cubrir el tema y lo suficientemente cortos como para ser interesantes y dejar que trabaje la imaginación.

... periodos de gestación .

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1063. Lunes, 29 octubre, 2007

Capítulo Milésimo sexagésimo tercero: “"Recuerdo lo que no quisiera, y no puedo olvidar lo que quisiera" (Marco Tulio Cicerón, 106 - 43 a. C.; filósofo, escritor y orador romano)

Empezó perdiendo la memoria ya en sus clases del instituto. Su primea sensación fue de angustia; le dijeron que tenía una depresión. Era consciente de que algo pasaba y de nada le servía intentar aparentar una normalidad que se notaba un poco más rota cada día, sumergiéndose, por la progresiva pérdida de memoria, en un lento y crudo "desaprendizaje", que lo llevaba de regreso a la infancia.

Empezó a cambiar su humor, y a necesitar ayuda para lo más cotidiano. El razonamiento, el lenguaje, el reconocer percepciones y la capacidad para llevar a cabo lo habitual del día, iba sufriendo cada vez mayor retroceso, y la conducta, más frecuentes trastornos.

Los recuerdos se esfumaban y sentía cómo su identidad se iba con ellos. Se resistió a pedir ayuda hasta que todo se desvaneció.

La memoria es como el disco duro de la identidad donde se almacenan todos los recuerdos y a él, el disco duro, se le empezaba a borrar de forma inexorable.

Durante doce años su mujer no se separó de su lado ni un solo minuto, el afecto es hoy por hoy el único remedio, se hinchaba de tocarlo, de besarlo, de acariciarle el pelo, de hablarle, de agarrarle la mano, él no sabía lo que le decía pero sabía cómo se lo decía. Aún conservaba, y conservó siempre, esa inteligencia emocional que, a pesar de todo, mantenía intacta como si fuera un bebe.

En 1907, el psiquiatra alemán Alois Alzheimer describió la enfermedad que lleva su apellido, una enfermedad que es un brutal peaje que la sociedad paga por conseguir que sus hombres y sus mujeres vivan más años, una enfermedad de dos personas siempre: el que lo tiene y el que lo cuida.

Ella, mi madre, vivió durante doce años sólo para cuidarlo a él, mi padre, decía que nadie lo iba a hacer mejor a pesar de que su única "recompensa" era ver como la memoria de él se disolvía, hasta que ni tan siquiera podía reconocerla.

Cada día es el aniversario de un recuerdo. El de hoy es, para mí, el del reconocimiento.

... Greenwich.

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1047. Viernes, 26 octubre, 2007

Capítulo Milésimo cuadragésimo séptimo: "Los hombres no se hacen más listos a medida que son mayores. Sólo pierden pelo". (Claudette Colbert en "Un marido rico")

Existe por ahí una curiosa teoría explicando el por qué las hienas, unos animales que viven en agujeros infectados de pulgas, comen carroña y sólo copulan una vez en su vida, están siempre con la sonrisa puesta. La hipótesis sugiere que semejante expresión de regodeo se debe a que quien más y quien menos de estos animalitos conoce a alguno de sus congéneres que ha sufrido un gatillazo. Es de suponer que para el involuntario protagonista del mismo que le ocurra semejante circunstancia la única vez en su vida que va a copular, debe de ser una verdadera tragedia, pero para el resto de ellos, sabiendo lo que nos gusta reírnos de las desgracias ajenas, la cosa –siempre que le ocurra a otro- no deja de tener su gracia.

Claro que semejante suposición valdría para explicar la sonrisa de los hienos machos pero no aclararía el por qué de la sonrisa casi permanente que presentan también las hienas hembras que, visto el rendimiento de sus compañeros masculinos, no creo yo que les deban de quedar muchas ganas de juerga.

Pues asunto aclarado. La naturaleza es muy sabia y ha sabido compensar a las hienas féminas para que, aunque por distinto motivo, también puedan lucir la sonrisa perenne que caracteriza a estos animalitos. Resulta que las hembras, además de ser más grandes que los machos, algo poco habitual, presentan unos órganos genitales raros, raros, raros. Son tan parecidos estos órganos externos femeninos a los del macho que hasta los etólogos más imaginativos tienen difícil apreciar la diferencia, incluso a través del tacto.

Los labios mayores están retraídos hasta el punto de tener un aspecto de escroto. Su clítoris es extremadamente grande, tanto como para que, hasta hace unos cuantos años, se confundiera con un pene y, sobre todo por una característica muy útil: es capaz de entrar en erección, sirviéndole para copular con sus poco dispuestos compañeros y/o -sobre todo- con sus mucho más competentes compañeras.

Con razón estos animalitos -sólo ellas- son de los pocos -al menos científicamente comprobados- que copulaban no sólo para reproducirse, sino también para relajarse.

Hasta ahora sabíamos que los hienos machos se pasaban el día riéndose de sus compañeros más precoces. Ahora ya sabemos por qué ellas también lo hacen. Y ni punto de comparación.

Hasta el lunes.
... más historias "extra-ordinarias" todo el fin de semana.

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1061. Jueves, 25 octubre, 2007

Capítulo Milésimo sexagésimo primero: "Ostra Vienesa: posición para el coito en que la mujer está estirada boca arriba sobre la cama y cruza los pies por detrás del cuello"

Supongo que como casi todos, recibo cada día un montón de correos raros: ofertas de tres por dos en viagras auténticas (con regalo del alargador del pene correspondiente para optimizar su uso), amables señoritas en celo invitándome a chatear (y lo que surja), batidos de baba de caracol prometiéndome perder 15 kilos en dos minutos y diez segundos, y hasta tentadores ofrecimientos para trabajar desde casa a cambio de forrarme sin dar un palo al agua.

Eso sin contar con la cantidad de de bancos y cajas de ahorros en los que, a pesar de no tener cuenta, unos simpáticos, atentos y muy trabajadores empleados se empeñan en contarme lo mal que les funciona su servicio informático avisándome de que -por no sé qué dificultades técnicas- debo volver a meter los números de mis cuentas corrientes si no quiero que se me bloqueen los miles y miles de millones que algún alma desprendida debe de haber ingresado a mi nombre.

Pero parece que todo es mejorable. Ayer, bajo el apasionante titulo de:

"Atrévete a convertirte en un SUPER HOMBRE, a dar el placer que millones de mujeres están esperando de ti, conviértete en un... AMANTE PERFECTO!"

Y de la de refinada explicación de su "asunto":

"Nada se puede comparar con la satisfacción y el placer de tener cualquier chica que desees. ¿Crees que sea imposible? Yo también lo creía, hasta que descubrí los secretos que cambiaron mi vida totalmente. Imagínate tener todas las citas que desees, seducir a todas las mujeres que te gusten, disfrutar de la compañía de mujeres hermosas, y experimentar el mejor SEXO de tu vida. Hoy voy a compartirlo contigo!"

Aparecía esto:




¿Podrían haberme mandado algo más inservible? Mira que he recibido, recibo y recibiré cosas inútiles.. pero esta vez se han superado.


... ginseng.

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1060. Miércoles, 24 octubre, 2007

Capítulo Milésimo sexagésimo: "Demasiado al oeste es este" (Proverbio Inglés)

La cosa no es de ahora. Ya hace 2.500 años. Pitágoras aconsejaba cantar y tocar un instrumento musical a diario para eliminar del organismo el miedo, las preocupaciones y la ira.

Hipócrates, el padre de la medicina, utilizaba determinadas melodías para devolver la cordura a los enfermos mentales. Y el médico alejandrino Herófilo, en el año 3.00 a. C., acostumbraba a regular las pulsaciones arteriales mediante las escalas musicales.

Aristóteles, en La Política, asociaba estados anímicos como el dolor, la pereza o la paz a diferentes ritmos, sonidos y escalas. Y hasta dos figuras tan pensativas como Confucio y Platón, creían que si la música de una nación era inarmónica y pobre, las instituciones políticas se derrumbarían.

Bueno, pues los que mandan empeñados en promocionar y cantar las alabanzas de hacer deporte cuando la música tiene casi los mismos beneficios para la salud que machacarse en un gimnasio. Y ni punto de comparación. ¿Tendrán los que manejan los hilos sanitarios acciones en esas salas de tortura con olor a quirófano?

¡ Cómo nos engañan!

... mamíferos venenosos.

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1059. Martes, 23 octubre, 2007

Capítulo Milésimo quincuagésimo noveno: " Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza". (Proverbio chino).

Desde luego que tener que venir al trabajo todas las mañanas deprisa y corriendo...




... para aguantar a los adorables compañeros de trabajo...




... y tener que pasar un montón de horas sin poder despegar la nariz de los papeles...




... soportando los cabreos y las broncas de los jefes...




... no habrían sido lo mismo si no hubiera escrito un blog estos últimos cinco años.




Seguro que sin él, el final hubiera sido muy otro:






!Tantos años y tan poco tiempo!










12-noviembre-1007



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1058. Lunes, 22 octubre, 2007

Capítulo Milésimo quincuagésimo octavo: "No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas." (Lucio Anneo Séneca, 2 a de C. - 65; filósofo latino)

Somos poco atrevidos, somos cómodos. Y así no hay manera de que las ciencias avancen.

Por ejemplo, sólo hacemos que quejarnos cuando, ante un catarro, a los sufridos operarios del sector sanitario lo único que se les ocurre es mandarnos a hacer gárgaras. Sin embargo, y ante cualquier alternativa más o menos experimental, huimos como alma que lleva el diablo. ¡Qué la prueben otros!

Ahí esta muerta de risa la máquina que inventó en 1928 el profesor Bordier de la francesa universidad de Lyon: una máquina que curaba los resfriados en cuestión de minutos.

El 2 de junio, Bordier realizaba una demostración en sus propias carnes y que fue recogido por el testimonio gráfico (o sea, la foto) que se acompaña. Atado a la cama de un paciente, el aparato costaba de unos cables eléctricos que se introducían por la nariz. Se aplicaba entonces una corriente eléctrica de alta frecuencia . Resultado: la congestión se aliviaba y la corriente aniquilaba a los gérmenes sin dañar las narices.

O eso aseguraba Bordier. Por si acaso, nadie más quiso probarlo.

Luego nos quejamos. Pero para saber si funcionan o no las cosas hay que probarlas antes, colaborar un poco. Claro que siempre es más fácil quejarse y cargar contra los pobres, honrados y siempre dispuestos médicos.. y sólo porque, con todo el gusto del mundo, te mandan a hacer gárgaras.

... nada de cuchillos.

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