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1482. Miércoles, 14 octubre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo octogésimo segundo: "La única manera de sembrar la felicidad es compartirla con alguien. A fin de cuentas, todo es un chiste" (Charles Chaplin, 1889 - 1977; actor, director, escritor, productor y compositor británico)

Durante el reinado de Luis XI de Francia, se ofrecía a los cortesanos como diversión el concierto de una piara de cerdos. Se conseguía con los gritos de los animales al ser pinchados con diferente intensidad y en distintivos lugares del cuerpo por especialistas en el sistema.

En tiempos de crisis cualquier cosa que ayude a abaratar gastos puede ser buena idea. Con esta fórmula de música en elvivoyeneldirecto no se gasta electricidad, los “instrumentos” son reciclables y bastan un par de personas a cuatro manos para cubrir un espectáculo medianamente decente.

Que una piara de cerdos chillando paquitoelchocolatero (o mismamente el campanasobrecampana estas navidades) seguro que tiene su público.

... bifocales

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1164. Miércoles, 16 abril, 2008

Capítulo Milésimo centésimo sexagésimo cuarto: “El infierno está lleno de aficionados a la música”. (George Bernand Shaw, 1856-1950; dramaturgo y periodista irlandés)

“Cuando suenen las trompetas, todo el pueblo subirá al ataque “ decía Josue a sus tropas cuando andaban liados en la conquista de Jericó. En la primera guerra del Golfo se anunciaba la llegada de los soldados estadounidense con canciones de Metalica. Y cuentan que la captura del general Noriega se hizo al ritmo de Judas Priest. Algunos presos liberados de Guantánamo aseguran que eran obligados a escuchar canciones de Eminen durante veinte días seguidos, y la sintonía del programa norteamericano Barney formaba también parte de la torturadora banda sonora carcelaria.

La música ha sido siempre un instrumento de tortura útil, práctico y, sobre todo, barato. En ese sentido tampoco han inventado nada nuevo. Los ejércitos afirman que es una técnica psicológica más, pero los expertos lo definen como un método de tortura coercitiva. Someter a una persona durante horas a un mismo sonido, sea Mozart o Frank Sinatra, es un suplicio en toda regla. La mente sufre desorientación y confusión ante el ruido constante. También se interrumpe el sueño, por lo que el fluir del pensamiento se reduce hasta que su voluntad termina por romperse. Es entonces cuando el enemigo aprovecha para conseguir sus fines del prisionero.

Enhorabuena, lo han conseguido. Después de más de un mes aplicando la técnica lo han conseguido. Estoy en sus manos y dispuesto a darles todo lo que me pidan.. pero, por favor, ¡basta ya del chiki-chiki!

... imitadores naturales.

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1060. Miércoles, 24 octubre, 2007

Capítulo Milésimo sexagésimo: "Demasiado al oeste es este" (Proverbio Inglés)

La cosa no es de ahora. Ya hace 2.500 años. Pitágoras aconsejaba cantar y tocar un instrumento musical a diario para eliminar del organismo el miedo, las preocupaciones y la ira.

Hipócrates, el padre de la medicina, utilizaba determinadas melodías para devolver la cordura a los enfermos mentales. Y el médico alejandrino Herófilo, en el año 3.00 a. C., acostumbraba a regular las pulsaciones arteriales mediante las escalas musicales.

Aristóteles, en La Política, asociaba estados anímicos como el dolor, la pereza o la paz a diferentes ritmos, sonidos y escalas. Y hasta dos figuras tan pensativas como Confucio y Platón, creían que si la música de una nación era inarmónica y pobre, las instituciones políticas se derrumbarían.

Bueno, pues los que mandan empeñados en promocionar y cantar las alabanzas de hacer deporte cuando la música tiene casi los mismos beneficios para la salud que machacarse en un gimnasio. Y ni punto de comparación. ¿Tendrán los que manejan los hilos sanitarios acciones en esas salas de tortura con olor a quirófano?

¡ Cómo nos engañan!

... mamíferos venenosos.

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924. Viernes, 23 febrero, 2007

Capítulo Noningentésimo vigésimo cuarto: "Los músicos son terriblemente irrazonables. Siempre quieren que uno sea totalmente mudo en el preciso momento que uno desea ser completamente sordo" (Oscar Wilde, 1854-1900, dramaturgo y novelista irlandés)



Por una vez y sin que sirva de precedente, pertenezco, en cuestiones sexuales, al grupo mayoritario. Yo, nada.

Hasta el lunes.

... más historias "extra-ordinarias" todo el fin de semana

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