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2118. Miércoles, 7 noviembre, 2012

Capítulo Dosmilésimo centésimo decimoctavo: "La primera virtud del conocimiento es la capacidad de enfrentarse a lo que no es evidente" (Jacques M. Émile Lacan, 1901 - 1981; médico francés)

George Fordyce Story era un respetadísimo médico del siglo XIX. Un día, estando de juerga, le llamaron para visitar urgentemente a una señora y él, aunque había bebido de más, acudió. Al acercarse a auscultar a la dama, la cabeza le daba vueltas, y entre dientes, dijo “!Vaya borrachera más inoportuna!”. A la mañana siguiente, recibo una nota de la dama que decía: “Le agradecería, doctor, que no hablase a nadie de mi indisposición de ayer. Sin duda, fue una borrachera inoportuna, como usted diagnosticó nada más tomarme el pulso”.

El día que se enteren de lo que de verdad hacemos y, sobre todo, de cómo lo hacemos, nos echan a patadas.


...dólar

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2008. Miércoles, 25 abril, 2012

Capítulo Dosmilésimo octavo: “De nada demasiado” Platón 428 a. C. – 347 a. C.; filósofo griego)

Uno, que también se deja influenciar por la publicidad, ha acudido al señuelo de las rebajas (rebajas bajas de cosas majas), el gran invento comercial que se desarrolla varias miles de veces al año. Y es verdad que por poco me rompo una pierna en el barullo, pero ha logrado comprar una par de calcetines ("tipoejecutivo" no marca “ejecutivo” que no me da el dinero para tanto –puñetera crisis-), cuyo precio sin rebajar eran dos euros, rebajados ¡por sólo 1,98! Y es que no se pueden desaprovechar las oportunidades cuando surgen.


... árbol

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1941. Lunes, 9 enero, 2012

Capítulo Milésimo noningentésimo cuadragésimo primero: "Me gustaría morir a los 104 años, completamente sano, asesinado por un marido que me acabara de pillar, in fraganti, con su joven esposa" (Billy Wilder, 1906-2002; director de cine)

Por mi parte he tratado de cumplir con todos los preceptos para pasar unas santas y felices Pascuas. Como todos los años, unas bandadas de niños nos anunciaron su llegada cantando el gordo de la lotería que salió muy repartido entre sanos, honestos y muy necesitados trabajadores; como todos los años, el Niño nació en el portal de Belén rodeado de peces que beben y beben y volvieron a beber; como todos los años, comenzó uno más conduciendo los pellejos de las uvas de un carrillo a otro durante más de media hora; como todos los años, ilustres damas montaron un puchero colectivo en plan lejía lavaconciencias mientras algunos de sus hijos indignados aparcaban su protesta hasta que los rayos del sol hagan que se esté mejor en la calle que en casa jugando con la wii; y, como todos los años, los Reyes Magos dejaron un cargamento de cosas inútiles que para eso, a pesar de estar en crisis, ya tenemos de todo.

Vamos, que todo ha funcionado según el prospecto de mano. Y uno, como todos los años para celebrar las fiestas santamente, se ha pasado quince días dándole la razón a todo el que le decía algo (son tiempos de paz) tirado en el sofá comiendo mazapán, turrón y polvorones de acreditada marca blanca, y se ha levantado cada media hora a beber agua para que el ladrillo fraguara en el estómago. Aunque no ha habido forma.

Como todos los años, he vuelto. Y tal y como están las cosas, que no falte.



... líquidos con pajita

Todos los capítulos de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1940. Jueves, 22 diciembre, 2011

Capítulo Milésimo noningentésimo cuadragésimo: "Yo mismo, en el momento de decir que todo cambia, ya he cambiado" (Lucio Anneo Séneca, 4 a. C. – 65; filósofo romano)

Haciendo encaje de bolillos con los días que me quedaban por ahí perdidos, (una de las pocas cosas por las que uno debe estrujarse la cabeza en el trabajo) resulta que este año puedo acercarme (un poco, sólo un poco) a las vacaciones que saborean los políticos. Y voy a disfrutarlas, que ya es hora.



... historias extra-ordinarias

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1809. Martes, 26 abril, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo noveno: "El amor pasa y el matrimonio queda, de modo que lo que hay que hacer son buenos matrimonios". (Proverbio colombiano)

Vuelvo. He tenido que volver. A la fuerza ahorcan. Vistas las ganas me planteo decisiones extremas: pienso declararme en huelga. Y que no me vengan con sermones, es un derecho inalienable del trabajador y cada cual huelga a su manera.

Tenemos, es un decir, a los franceses: en francés hay dos formas de decir huelga, una es "hacer playa" (faire la grève), y otra "dejar de trabajar por culpa del calor" (chômer, que viene del griego "Kauma", "calor tropical"). En inglés, ir a la huelga tiene un sentido más anglosajón, esto es, más realista y pragmático: "golpear", "to strike", justo lo que hace el trabajador que se lanza a la huelga golpeando al patrono donde más le duele, que, después que en cierto sitio (o incluso antes, que se han dado casos), es en el bolsillo. Los italianos no van a la huelga, simplemente se declaran en "des-obra", que, en su idioma, se dice "scipero", lo que queda más fino, aunque luego vayan a la playa por causa del calor, huelguen y golpeen al patrono.

En español, por eso de que somos más elementales, ir a la huelga quiere decir tres cosas: holgar, esto es "estar de sobra" o bien holgar, esto es "pasarlo bien", o bien "folgar", de donde viene "follar" que también quiere decir pasarlo bien, solo que en compañía. Es más, la primera huelga española de la que se tiene constancia la hizo cierto rey de Castilla cuando prometió que hasta conquistar determinada plaza a los moros, renunciaba a "con la reina folgar", lo que indudablemente condujo a la primera "folga" que se registra en nuestra en este bendito país.

Me declaro oficialmente en huelga en cualquiera de sus tres significados. Cualquiera de las tres cosas me viene bien.



... Papa embalsamado

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1673. Lunes, 13 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo septuagésimo tercero: "Estar aburrido es la forma más fácil de pasar el tiempo, y la más larga" (Delfín P. 56 años, farero)

La vagancia, mi estado natural, suele ir casi siempre acompañada de uno de los peores pecados que, según parece, se pueden cometer hoy en día: el de aburrirse. Ser acusado en público de aburrirse es peor que ser sospechoso de robar la caja de una sociedad protectora de animales o decir que las crías de oso panda son una cosa asquerosa (que lo son). Aburrirse es pecado, no hay derecho, es deprimente.

Y es justo ahí donde me sale el peluchereivindicativo. Quiero reclamar el aburrimiento. Vivimos en una sociedad que ha hecho del aburrimiento su nuevo enemigo. Nos dicen que hay que hacer esto y aquello sin parar, y quienes nos aburrimos y lo confesamos somos considerados, además de provocadores, locos o asociales: no sentimos curiosidad por nada, vivimos en la inopia, o, por qué no decirlo, somos directamente idiotas por perder el tiempo de esa manera.

Peor para ellos. El aburrimiento, en lugar del infierno que se empeñan que sea, es una herramienta fundamental para descubrir quiénes somos. Quien sabe aburrirse es lo suficientemente valiente como para enfrentarse a sí mismo. El aburrimiento, en dosis controladas, es un lujo. Y yo no estoy dispuesto a perdérmelo.

Aprovechando el lunes, sesión intensiva.



...chicles

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1671. Jueves, 9 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo septuagésimo primero: "El trabajo es uno de los pocos ídolos falsos que han sobrevivido a la muerte de Dios" (Friedrich Wilhelm Nietzsche, 1844 - 1900; filósofo alemán)

Un economista del siglo pasado (y aunque lo de siglo pasado suena al pleistoceno ya teníamos corrido lo nuestro por entonces –no nos hagamos los jóvenes ahora-), Wilfredo Pareto, estableció la que denominó “Ley del 80/20”, un principio que, desde entonces, se mantiene inmutable y sigue siendo admitido por todos los grandes expertos en la materia.

Concretamente la ley dogmatiza que: “El 80% de la producción procede del 20% de los empleados y cada trabajador genera el 80% de su rendimiento en el 20% de su jornada”.

Vamos, que lo único que hace es poner cifras a algo que todos comprobamos a diario. Por cierto, sienta bien estar al lado de la mayoría. Por variar.



...cada uno lo que mejor sabe

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1668. Lunes, 6 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo sexagésimo octavo: “Por qué se mata a las personas que han matado a otras personas? ¿Para demostrar que no se debe matar a personas?” (Norman Mailer, 1923 - 2007; escritor estadounidense)

Si bien es verdad que la situación se produce en cualquier entorno, el laboral parece un caldo de cultivo perfecto, sobre todo por lo difícil que se hace escapar de él. No hace falta poner mucho la oreja para darse cuenta de que estamos rodeados de expertos en casi todo, de compañeros protagonistas de hazañas sólo sabidas por ellos mismos, que están locamente enamorados de su propio discurso y que parecen encantados de haberse conocido.

De verdad que uno intenta escuchar, ser amable, poner cara de bobo, y tirar para adelante con la mejor de las sonrisas en el convencimiento de que cualquier salida de tono va a ser peor, pero todo tiene un límite y empiezo a estar ya un poco harto de aguantar estos días que todos los que han estado en la playa se empeñen en enseñarte la marca del reloj soltando eso de “mira, estoy tan moreno que se me ha quedado la marca, parece que llevo reloj, pero no” seguido de un tan estupido como chirriante “je, je” .

Y sí, es lunes, tengo sueño y no me ha sentado bien tener que volver al trabajo. ¿Qué pasa?



...espejismos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1663. Lunes, 30 agosto, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo sexagésimo tercero: “¿Cuánto deben durar las vacaciones? Lo suficiente para que tu jefe te eche de menos, pero no tanto como para que se dé cuenta de que se las puede arreglar sin ti” (Inocencio L. 32 años, contable)

Digan lo que digan las lenguas de vecindonas (y olé) ningún ornitólogo, -que son esos señores que se pasan la vida estudiando pájaros-, ha visto jamás a un avestruz esconder la cabeza bajo la arena para escapar de un peligro.

El animalito en cuestión usa varias estratagemas ante el acoso de un depredador. La primera es la huida: en caso de necesidad llega a alcanzar los 70 kilómetros hora. Otra maniobra, que suele usar cuando anda cuidando a sus polluelos o vigilando la puesta, es la de distraer al intruso. Ante los ojos de éste, el ave echa a correr en zigzag con las alas colgando, para simular que está herida y, por lo tanto, que es una presa fácil.

La tercera estrategia es más sutil: ante una amenaza, el avestruz se acuesta con el cuello tendido a lo largo del cuerpo para disimularlo mejor. Por un efecto de espejismo puede dar la impresión de haber desaparecido del paisaje.

Descartado lo de salircorriendo -no tengo ya edad para andar entrenándome en un cuarto y mitad de maratón. Descartado moverme en zigzag por mitad del pasillo para distraer al depredador (jefe acechando cargadito de carpetas), -se trata de no trabajar no de acabar en el psiquiátrico-. Por lo tanto, sólo me queda probar la tercera técnica de las que usa el avestruz consigue pasar desapercibido: fundirme con el paisaje. Lo intentaré, aunque me temo que el color de la mesa no ayude mucho a que los susodichos depredadores -que están a punto de abalanzarse sobre mi sedientos de soltar papeles después de unos míseros días de descanso-, no acaben localizándome. Por muy bien que me camufle. Son como hienas.

¡Puñetera manía de tener que volver al trabajo! Ya son ganas.



...pergaminos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1534. Martes, 12 enero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo trigésimo cuarto: "Tan a destiempo llega el que va demasiado deprisa como el que se retrasa demasiado" (William Shakespeare, 1564 - 1616; dramaturgo inglés)

Toca -otra vez- inmersión absurda en la rutina laboral. Calma, mucha calma. Hagamos lo justo (lo justo siempre es bueno) y seamos comedidos, que, aunque nos han vendido la pereza como un pecado capital, -si no sufres no estás bien visto- debemos seguir reivindicando el buen nombre de los vagos, al fin y al cabo los verdaderos impulsores del actual avance de la humanidad.

¿Qué hay de malo en descansar todo lo posible permitiendo a los que verdaderamente valen que terminen el trabajo sin causarles molestias? (aunque solo sea porque se han aburrido de esperar a que tú lo hagas). ¿Qué hay de malo en no dar el 100%, si con el 50% es suficiente y además te permite estar descansado?

Durante la carrera tuve un profesor que siempre decía que hacer las cosas deprisa era totalmente incompatible con hacerlas bien, que para ser responsables uno se tenía que fijar, si lo hacías rápido no podías fijarte en esos pequeños, pero importantes detalles. Y cada vez que nos soltaba el discurso ponía de ejemplo la misma historia:

Un profesor de Anatomía Patológica da a sus estudiantes la primera clase sobre autopsias:

"- Para hacer bien una autopsia hay dos cosas básicas: primero, no tener repugnancia".

Dicho eso, el profesor mete un dedo en el ano del muerto y luego lo chupa. A continuación pide a sus alumnos que hagan lo mismo. Tras un silencio temeroso, comienzan a obedecer. Al final el profesor prosigue:

"- El segundo elemento es ser muy observador. Yo metí el dedo anular, pero me chupe el índice."

Las prisas son malas, muy malas. Y en cuestiones laborales, más.

... piratas y corsarios

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1529. Lunes, 4 enero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo vigésimo noveno: "El pudor es un sólido que sólo se disuelve en alcohol o en dinero" (Enrique Jardiel Poncela, 1901-1952, escritor español)

Las palabras del especialista sonaron aterradoras en mis oídos: "está muerto". Momentos antes se le veía rebosante de vida, igual que el día que entró en casa y nuestras vidas comenzaron a marchar en paralelo. "¿Y no se puede intentar reanimarle", pregunté. "Sólo una resurrección podría devolverle la vida", contestó el especialista llamado con urgencia aquella tarde.

Tan lleno de color hasta entonces, se había apagado en unos instantes, después de un breve parpadeo. El diagnóstico: “era muy viejo". Contesté que sólo tenía seis años, que había entrado en mi casa en 2003 y el que acababa de certificar la defunción sentenció seguro: "es que seis años de vida son muchos año para un ordenador". Tanta exquisitez nipona, tanta electrónica prodigiosa de la factoría Bill Gates y un ordenador tiene menos años de vida que un gato.

Y de viva voz, el forense de la electrónica extendió el acta de defunción. Se le había estropeado el corazón, se le había estropeado el disco duro. La muerte había sido fulminante.

Se le coge cariño a un ordenador que nos ha prestado grandes servicios y que, por amor, ha corregido nuestras faltas ortográficas. No sabemos valorarlo cuando está vivo porque responde fielmente a nuestras órdenes. Sólo apreciamos que nos unía un sentimiento afectivo cuando está muerto y la pantalla aparece inexpresiva.

Son muchas las horas de vida en común. Más, algunos días, que con el compañerodoméstico, especialmente uno es navegante por Internet. Es posible, incluso, que lleguen a sentir celos del artilugio: "¡Pero tío, deja ya el ordenador y vente a la cama!". Lo cuidaba con mimo y hasta le cambié la impresora porque la que tenía al lado; tan ruidosa, tenía que molestarle. Hemos intimado y así quizá haya conocido muchos detalles de nuestra vida que hasta las personas más allegadas a nosotros desconocen. Pero no hablará. Con fidelidad encomiable los ordenadores se van a la tumba con los secretos de los usuarios. Todo lo que guardaba es irrecuperable. No me duele la muerte del ordenador por algún texto que estaba archivado y del que no tengo copia. Me pesa porque no podré seguir gozando de su compañía. Me temo que con otro no sería lo mismo. Por lo menos, lo extrañaría en los primeros días.

De ahí que vaya a intentar resucitarle. Dicen que se puede recurrir a un trasplante de disco duro. Resulta caro y el resultado es incierto. Estas situaciones se han de afrontar con optimismo, con la esperanza de que no se producirá un rechazo. Si hay seres humanos que viven con un corazón que no es el que les dio la madre naturaleza, ¿por qué no ha vivir un ordenador con un disco duro trasplantado?

... llenos de bichos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1453. Miércoles, 2 septiembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo quincuagésimo tercero: "La televisión es el espejo en donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural" (Federico Fellini, 1920 - 1993; director de cine y guionista italiano)

La frenética actividad que he desplegado a lo largo y ancho de estos días de vacaciones me ha permitido observar -con más detalle- uno de esos profundos comportamientos humanos adquiridos, fruto, sin duda, del impecable y cabal perfeccionamiento humano gestado a través de siglos y siglos de civilización.

Coges el mando de la tele y empiezas a apretar el botón.. , la uno, la dos, la tres, la cuatro, la cinco, la seis...; un suspiro y un resignado comentario: "pero si no echan nada en ninguna!". Aún así, y antes de que pasen tres segundos, vuelves a apretar el botón.. la seis, la cinco, la cuatro, la tres, la dos, la uno... y !oh sorpresa!, ¡pero si siguen sin echar nada en ninguna!

El ilimitado número de veces en que he podido desplegar dicho comportamiento unido a las pocas variables introducidas en su desarrollo, hace que la conclusión de un acto tan extendido deje poco margen estadístico al error: somos gilipollas.

... globos

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1451. Lunes, 31 agosto, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo quincuagésimo primero: "Las puertas de los centros comerciales o los bancos son iguales que las de mi prima Paquita, cuando detectan movimiento se abren" (Pedro D. 21 años, estudiante)

Que lo hagan los perros, unos animales tontos capaces de ponerse a babear sólo por oír una campana, tiene su lógica. Pero, ¿por qué los niños tienen esa manía de salir escopetados –chillidos histéricos incluidos- para intentar coger a las palomas cada vez que alguna de ellas se cruza en su camino?

Y lo que todavía es más siniestro: en el (muy) hipotético caso de que alguno pille alguna ¿qué pretenderá hacer con ella?

Escalofríos me han entrado de imaginarme la situación, escalofríos.



Pues eso, que había pensado yo que después de tanto tiempo, lo mejor que podía hacer hoy era empezar rompiendo un poco el hielo. Dejo la imagen, transmitida en tiempo real mediante una compleja red de satélites de última generación, de que así está siendo.

Y es que estoy muy cansado, llevo seis días sin dormir... menos mal que puedo dormir por las noches. Ya mañana, si eso, nos metemos en harina.

... para perderse

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1328. Lunes, 19 enero, 2009

Capítulo Milésimo tricentésimo vigésimo octavo: "El mundo da asco; todo el mundo va a lo suyo, menos yo... que voy a lo mío" (Andrés Rábago, "El Roto", 1947; humorista gráfico español)

Leo que un restaurante taiwanés ofrece comidas teñidas de marrón y servidas en pequeños inodoros para que sus clientes –que se sientan en urinarios-, tengan una experiencia escatológica única.

Ya ves, experiencia única. Cómo si el tema fuera algo raro en la vida diaria de (casi) cualquiera; 4.000 kilos de excrementos son los que produce, de promedio, una persona a lo largo de su vida. Y, además, ventoseamos alrededor de 3.000 veces al año.


Podía hacer un chiste fácil y decir simplemente que somos una mierda, pero como se trata de animarse un lunes de enero -y a estas horas de la mañana-, lo podíamos dejar en que somos aire... un poco contaminado... pero aire al fin y al cabo.

Lo mismo pero mucho más poético. Digo yo. El que no se conforma es porque no quiere.

... un agujero impuro

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1212. Miércoles, 16 julio, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo duodécimo: “Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas”. (Elbert Hubbard, 1856-1915; ensayista estadounidense”

Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas.

Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas.

Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas.

Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas.

Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas.



... el futbolín

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1149. Miércoles, 26 marzo, 2008

1149. Miércoles, 26 marzo, 2008

Capítulo Milésimo centésimo cuadragésimo noveno: "... ¿qué en tu casa no tienes televisión? ... ¿y hacia donde miran tus muebles? (Joey Tribbiani en la serie Friends).

Siempre me ha parecido muy ingenioso ese mecanismo que tienen las cajas de los pañuelos de papel -el de las cajas grandes no esas mariconadas de bolsitas con minipañuelos en los que cada vez que te suenas acabas dejando más mocos en la mano que el papel- en los que cada vez que sacas uno ya te queda fuera la puntita del otro para la próxima vez.

Sin embargo nunca me he fiado mucho de ellos, y no ya por el número de unidades que dicen que tienen y que luego nunca tienen (bien saben que nadie va a ponerse a contarlos) sino por lo que dicen de su composición: "celulosa pura".

¿Quien puede creerse que esos pañuelitos son sólo celulosa" y nada más que celulosa?, A ver, a mí me enseñaron en el colegio que la celulosa que era algo así como "ce-seis-hache-diez-o-cinco", una sopa de letras que, al igual que por ejemplo el ácido acetil salicílico en las aspirinas, tiene que llevar un excipiente, un soporte que lo una.. ¿Dónde, de la composición, está ese "cemento"?

Y es que nos engañan por todos los lados, y no sólo con la "composición", también en la caja pone "pañuelos de suave y blanco tisú". Bien, en cuanto a la blancura y suavidad la cosa es relativa –los que venden el mercadona se acercan bastante en suavidad a cualquier lija- aunque podría colar, pero resulta que "tisú" según el diccionario es "tela de seda muy fina, entretejida de hilos finísimos de oro y plata que la traspasan desde el haz al envés" .

???

Sé que a un euro la caja de doscientos en el "todo a cien" no me voy a encontrar pañuelitos de oro, pero ya que los llaman "tisú" por lo menos podrían poner algún detallito para disimular, no sé, un hilito de oro, una rayita de purpurina, un “algo” que justificara su nombre.

Ya no se cuidan los detalles como antes.

... notas.

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1148. Martes, 25 marzo, 2008

Capítulo Milésimo centésimo cuadragésimo octavo: "A la balas no hay que tenerles miedo; hay que temer a la velocidad con la que vienen" (Proverbio mejicano)

A veces, para definir el estado de ánimo, una imagen vale más que mil palabras.



He vuelto. A la fuerza.

... día internacional del zurdo.

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