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1840. Lunes, 13 junio, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo cuadragésimo: “La fidelidad se encuentra sólo en las perreras“ (Proverbio colombiano)

El capitalismo voraz, que no descansa, se ha sacado desde hace tiempo la historia de los desodorantes íntimos para oler bien por dentro y -en teoría- dar más juego. Puro machismo. ¿Qué es eso del desodorante íntimo para la mujer? pues una mariconada para socavar principios. Y la historia lo demuestra: Agustina de Aragón, Manolita Malasaña, Belén Esteban, todas ellas verdaderos pilares históricos de nuestra civilización, pues ninguna de ellas abusó nunca del desodorante íntimo, sutil vía por donde puede colarse el enemigo al cuerpo y la multinacional que lo fabrica al alma.

No hay que perder el olor original digan lo que digan. Familia que huele unida, permanece unida.





... elefantes

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1733. Martes, 14 diciembre, 2010

Capítulo Milésimo septingentésimo trigésimo tercero: "Hemos olvidado que nuestra única meta es vivir y que vivir lo hacemos cada día y que en todas las horas de la jornada alcanzamos nuestras verdadera meta si vivimos... Los días son frutos y nuestro papel es comerlos". (Jean Giono, 1895 - 1970; escritor francés)

Es muy feo no ser agradecido a los regalos que le hacen a uno; aunque no sea acertado, hay que agradecer la intención. Es lo que me dicen siempre porque parece ser que soy muy malo para recibir regalos, a tal extremo que mi nombre suele ir unido a la frase "¡si es que no hay forma de regalarle nada!". Y yo lo siento, porque es una postura antipática.

Sirva en mi descargo que se llega a una edad en que tienes todo lo que necesitas –y además necesitas menos que a otras edades- y por eso mismo es más diificl acertar con los regalos. A pesar de todo aclaro que la intención la agradezco siempre, pero no tanto acabar rodeado de objetos inútiles.

Por cierto, existen los cheques regalos. (Peluche silva y mira al techo)



... camas elásticas

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1705. Jueves, 28 octubre, 2010

Capítulo Milésimo septingentésimo quinto: El mundo da asco; todo el mundo va a lo suyo, menos yo... que voy a lo mío" (Andrés Rábago, "El Roto", 1947; humorista gráfico español)

Cuando son casi imperceptibles se conocen como picaduras de mosquitos. A partir de ahí, y según van aumentando de tamaño, dominan los nombres de frutas; si son como pelotas de pinpón se conocen como ciruelas; si siguen pequeñas pero mirando a los sobacos: limoneras; un poco más grandes son las naranjeras (y su variante cuando se han venido abajo: las pepineras); gordas y bamboleantes: meloneras; y si han pasado por siliconvalley, sandieras.

Las de forma de cúpula se llaman vaticaneras; un poco más llenas pero separadas, boniateras; si miran para arriba, pitoneras; y si siguen firmes pero más rectas se conocen como conos de carretera. Las caídas se denominan de cabra y, si estas pasan del ombligo, tobilleras. Con estrias se denominan de higo pajero. Las hay bizcas y estrábicas según estén colocadas, y de pan inglés cuando son planas. Las pendulotas y cuadradas se conocen como bolsas de agua caliente; si están un poco más desinchadas se denominan de sobre acolchado, y si les ocurre justo lo contrario, alforjeras.

Así hasta el infinito y más allá, porque, como cada culo o cada opinión, cada par de tetas (mujeriles) son un mundo.



Desde esta tarde y hasta el lunes espero andar de turismo por Polonia. Hasta el martes pues.

... historias extra-ordinarias

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1700. Jueves, 21 octubre, 2010

Capítulo Milésimo septingentésimo: “En tu lucha contra el resto del mundo te aconsejo que te pongas del lado del resto del mundo”. (Franz Kafka, 1883 - 1924; escritor checo)

En alguna zonas de Java las parejas acostumbran a tener relaciones en el campo ya que toda la tribu piensa que así consiguen que las cosechas aumenten. A más relaciones, mejores cosechas.

Si por estos lares hubiera corrido el mismo chisme cuando las parejas se apareaban en el pajar o en la era, hasta los padres más recalcitrantes de los coiteadores hubieran promovido el tema. Y ampliamente.

Lo de la honra está bien, pero the business is the business.



... periódico

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1695. Jueves, 14 octubre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo nonagésimo quinto: “Todos nos acabamos a un tiempo: yo salgo del mundo y a la misma hora sale todo el mundo de mí. (Diego de Torres Villarroel, 1694-1770, escritor español)

Ronaldo. Yo.

Quienes se empeñan en decir que todos los hombres somos iguales, enuncian una de esas tonterías que ninguna mente medianamente racional, ninguna sensibilidad educada, puede soportar sin alterarse y sin reconocer a continuación que el número de imbéciles coincide aproximadamente con el de arenas del mar.

He dicho.



... la caraba

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1686. Jueves, 30 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo octogésimo sexto: “Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja. (Proverbio italiano)

Quiero una televisión en la pared de enfrente de mi mesa. No es por capricho, es porque soy precavido. Según una ley universal –que salvo en los ciegos se suele cumplirse escrupulosamente-, todo el que entra a una habitación en la que está una televisión encendida fija su mirada en la pantalla obviando, al menos durante los primeros minutos (y todos sabemos lo importante que son “los primeros minutos” para una “primera impresión”) lo que ocurre a su alrededor.

Tiempo suficiente para organizarme, recolocar papeles y cerrar alguna que otra ventana del pecé suficiente para dar la impresión de que los temas laborales absorben todo mi esfuerzo.

Que se empeñan en acercarse sin avisar y uno, concentrado como está viendo películas de arteyensayo (el pornocasero es tirar el dinero lo se pas), se lleva cada susto que cualquier día va a haber una desgracia. Al tiempo.



... pantalones

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1676. Jueves, 16 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo septuagésimo sexto: “Los españoles creemos automáticamente, a pie juntillas, todo lo que pueda desalentarnos Julián Marías, 1914 - 2005; filósofo español)

Seré algo paleto (nacer en barrio periférico de una ciudad de provincias, -y de las retardadas- marca), pero cada vez que llego a una habitación de hotel todavía arramplo con todo lo arrampable (oseasé, lo gratuito... no hay que olvidar que antes te han pedido el dni y saben donde vives). Algo que, visto el almacén de drogueríaperfumería que acabas teniendo perdido en algún cajón, tampoco tiene mucho sentido.

Pase guardar el peine (el optimismo en que puede cumplir su función a estas alturas de la vida es encomiable), peine al que siempre se le acaban cayendo las púas antes del primer uso; pase guardar –que ya es guardar- el minúsculo set de costura que viene en una cajita -tan mona ella-; pero, ¿guardar el gorrito de ducha?.. ¿por qué siempre hay un gorrito de ducha?, y ¡para qué quiere nadie un gorrito de ducha! Aunque, sin duda, las verdaderas estrellas del improductivo saqueo son los botecitos: champú, gel, acondicionador, y hasta crema hidratante, cuyo diseño suele ir directamente proporcional a las estrellas del hotel, unos botecitos tan solemnes, tan eclécticos, que te da un no sé qué que sé yo usarlos y por eso los guardas deprisa (y así el día siguiente te coloquen más) y te pones a usar alguno de los que hay en el fondo de la maleta y que están a punto de caducar, que son como el mistol pero de makro y que cogí hace mil años de aquel hotel del que sólo recuerdo su toalla, una verdadera máquina a la hora de hacer peelings por donde la pasaras, y que a punto estuvo -al secarme con ella- de borrarme la cara. ¡Pero mira que somos tontos!



...Everest

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1671. Jueves, 9 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo septuagésimo primero: "El trabajo es uno de los pocos ídolos falsos que han sobrevivido a la muerte de Dios" (Friedrich Wilhelm Nietzsche, 1844 - 1900; filósofo alemán)

Un economista del siglo pasado (y aunque lo de siglo pasado suena al pleistoceno ya teníamos corrido lo nuestro por entonces –no nos hagamos los jóvenes ahora-), Wilfredo Pareto, estableció la que denominó “Ley del 80/20”, un principio que, desde entonces, se mantiene inmutable y sigue siendo admitido por todos los grandes expertos en la materia.

Concretamente la ley dogmatiza que: “El 80% de la producción procede del 20% de los empleados y cada trabajador genera el 80% de su rendimiento en el 20% de su jornada”.

Vamos, que lo único que hace es poner cifras a algo que todos comprobamos a diario. Por cierto, sienta bien estar al lado de la mayoría. Por variar.



...cada uno lo que mejor sabe

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