Mostrando entradas con la etiqueta dieta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dieta. Mostrar todas las entradas

2252. Jueves, 20 junio, 2013

Capítulo Dosmilésimo ducentésimo quincuagésimo segundo: "Si usted está hasta las narices de tal o cual cosa, consuélese pensando que los eunucos también lo estarían y con mayor motivo que el suyo". (Gerardo Díaz, 34 años, jubilado de la Renfe)

Tras varios días de búsqueda ha sido, por fin, encontrada la boina de don Rodrigo Sánchez, tan solicitada a través de varias redes sociales y anuncios de prensa, ya que se trataba de un recuerdo familiar muy apreciado, habida cuenta de que toda la familia Sánchez procede del norte. Como dato curioso podemos relatar las circunstancias del hallazgo. Don Rodrigo sufrió la semana pasada una delicada intervención de cerebro y parece ser que, de modo accidental, al colocarle de nuevo la calota, la boina le quedó dentro, a la altura interior de las cejas. Afortunadamente, al quejarse el señor Sánchez de que algo se le había metido en el ojo, fue cuando se pudo comprobar que el rabo de la prenda, que no había sufrido el consabido capamiento, le sobresalía por un lagrimal. Este hecho viene a poner de manifiesto cómo los avances técnicos de la medicina pueden llegar a detectar de modo inequívoco la presencia de cuerpos extraños en el organismo.

La ciencia no se detiene en su camino de hacer de nosotros lo que debemos ser. Enhorabuena.



...tomate

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1864. Viernes, 15 julio, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo sexagésimo cuarto: "La realidad es una muleta para la gente que no aguanta las drogas" (Lily Tomlin, 1939, actriz estadounidense).

La conocida actriz xxxxxxx (su amenza con una severa demanda enviada por burofax al saber que tantos hombres y tan poco tiempo iba a desvelar la información me obliga a censurar su nombre) se ha pegado el cuadragésimo sexto estirón de su carrera. Con tal motivo, reunió a un grupo de amigos para mostrarles los resultados de la intervención. Aunque el resultado es honroso, es de lamentar que al eliminarle las pronunciadas arrugas de la frente el prestigioso cirujano autor de la operación no haya tenido más remedio que tirar un poco más de lo habitual subiéndoles a la actriz el trasero a la espalda. Se espera que al decrecer la tensión, ambos glúteos vayan recuperando su posición primitiva, ya que actualmente resulta imposible distinguir cuando la señora xxxxxxx va o cuando viene.

Me reitero: necesito vacaciones ya. Hasta el lunes pues.



... más "historias extra-ordinarias"

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1497. Miércoles, 4 noviembre, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo nonagésimo séptimo: “Si con un régimen te quedas con hambre, haz dos” (Marisa T. 46 años, ejecutiva de ventas)

Será verdad, no digo yo que no, pero también hay mucho de marketing. Te dicen que los dulces engordan, y claro, ves un donut y piensas: "tiene agujerito, si me lo como voy a comer menos que si me pido cualquier otro bollo". Y lo pides, y te lo comes. Un engaño, al final con el cuento del agujero acabas metiéndote un montón de ellos.

Los donuts son traicioneros. No como los cuernos de chocolate, ellos son honestos, no te engañan, no te falsean la realidad, los ves y dices “esto engorda por cojones”. Por eso no existen los cuernos de chocolate light. Y es que, ya que hacemos las cosas, es mejor que las hagamos bien.

... el mausoleo de Mausoleo

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1320. Miércoles, 7 enero, 2009

Capítulo Milésimo tricentésimo vigésimo: "La sociedad está dividida en dos grandes clases: la de los que tienen más comida que apetito y la de los que tienen más apetito que comida". (Nicolas de Chamfort, 1741-1794, escritor francés)

Hoy, siete de enero de 2009, fatídico día de vuelta al trabajo para algunos parias, el suelo de España va a soportar un peso de 115 millones de kilos más que antes de Navidad. Será la consecuencia de los entre dos y tres kilos que, según las estadísticas, habrá engordado cada español de media durante estas fiestas.

Ya no digo yo que la cosa sea un problema estético; al fin y al cabo -y aunque ahora anden un poco desprestigiadas- descendemos de culturas (la griega y la romana) en la que se consideraba que el mayor encanto de la mujer residía en que sus nalgas y brazos fueran regordetes y blancos como la nieve (una de las advocaciones de la diosa griega Afrodita -Venus para los romanos-, la divinidad del amor carnal, era Callipige, es decir, la de las bellas nalgas), sino un problema de tipo mucho más práctico: tengo yo mis dudas de que un suelo como el español pueda soportar -teniendo en cuenta que la cosa es acumulativa y viene ya de otras navidades- semejante tonelaje.

¿No correremos peligro, (por aquello que dicen de la gravedad -aunque yo siempre he pensado que es por el propio peso-) de acabar hundiéndonos?

No sé... es que 115 millones de kilos más en apenas dos semanas son muchos kilos.

... cinco de cien

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1202. Jueves, 12 junio, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo segundo: “Burro que gran hambre siente, a todo le mete diente” (Refrán español)

El trabajo engorda. Y la afirmación no es gratuita. Trabajar es la principal causa de estrés en la vida diaria de cualquier persona. Cuando nos estresamos se dispara la hormona ACTH, una sustancia que estimula la producción de corticoides, como el cortisol. Ciertas células grasas, concretamente las del abdomen en los hombres y las de las caderas en las mujeres, parecen ser especialmente sensibles a los corticoides por lo que las personas con una alta concentración de estas hormonas tienden a engordar en estas zonas.

Pero, sobre todo, el peligro del estrés producido por el trabajo está en que se consume la serotonina, la hormona cerebral de la satisfacción, y eso tiene dos consecuencias nefastas que influyen en la dieta: por un lado, el descenso de la serotonia provoca al final del día una gran necesidad de comer, sobre todo hidratos de carbono u otros alimentos apetecibles pero poco saludables (el cuerpo procesa mal los carbohidratos después de las ocho de la tarde porque nuestro metabolismo funciona más lentamente), de picotear con ansia y de tragar como un lobo hambriento cualquier cosa. Por otro lado, esa tensión y el estrés acumulado a lo largo de día provocan una necesidad de autocompensación que se satisface fundamentalmente de dos formas: con la comida y con el sedentarismo.

La lógica se impone: dejar de trabajar mientras uno esté realizando una dieta debería de ser una medida de acompañamiento obligatoria de ésta. No puede ser que nos estén pidiendo que llevemos una vida sana y saludable y que nos esforcemos en mantener un peso correcto mientras se empeñan en que mantengamos uno de los hábitos que más contribuyen a deteriorar nuestra salud, trabajar.

... teflón

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1150. Jueves, 27 marzo, 2008

Capítulo Milésimo centésimo quincuagésimo: "Llego la hora de la pausa... espero que puedan contener durante unos minutos los impulsos sexuales de vuestras parejas... si no puede ser, no puede ser... en cualquier caso volveremos después de la publicidad con el sector mas casto de la audiencia." (Antonio Gasset Dubois, 1946; periodista, presentador de televisión y crítico de cine español)

Efectivo método para adelgazar valido sólo para hombres: no separarse de una mujer que esté a dieta. Al menos durante el tiempo que ella resista.

No falla. Si vas a comer acompañado de alguna señora y/o señorita que se encuentre a plan, (en esta época das una patada y salen tropecientasmil) pide lo que quieras. No importa. Ella, fiel a su compromiso, pedirá las verduras a la plancha y la merluza al vapor, pero inevitablemente y por alguna ley cósmica, en cuanto tengas delante tu plato de patatas fritas ella disimuladamente empezará a coger de él; cuando te quieras dar cuenta no habrá dejado ni la de la vergüenza. Tranquilo, el 97,3 % de ellas te ofrecerá compartir sus zanahorias hervidas.

Hay que tener claro que la situación se repetirá en cualquier otra situación de peligro. En el cine, por ejemplo, puedes pedirte el cacharro más grande de palomitas, ella, nuevamente fiel a su compromiso, no comprará ninguno pero ten por seguro que vaciará el tuyo antes de que se acabe el anuncio del movirecord. Y lo mismo pasará con las bebidas, como ella está a dieta se pedirá agua, en cambio tú puedes pedir cerveza sin ningún problema, en cuanto la traigan cogerá la copa y se echará un buen trago para acabar diciendo lo buena que está y lo bien que entra. En unos cuantos minutos apenas quedará la espuma.

Suma y sigue. La conclusión es evidente: si tienes a alguna mujer cerca que lleva un tiempo a régimen acabas adelgazando tú. Fijo.

... té.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

935. Lunes, 12 marzo, 2007

Capítulo Noningentésimo trigésimo quinto: "Al otro lado de las nubes hay un cielo" (Mûhammad Al-Faytûri, 1930, escritor sudanés)

Aprovechando las pocas ganas de escribir de los lunes hoy una carta que me he encontrado escondida es un pequeño rincón (en página impar y con letra minúscula) en uno de esos dominicales con sus páginas abarrotadas de modelos tan perfectos como clónicos

Lo saludable ha dejado de ser una moda: ahora es una religión. Sus templos pueblan las ciudades en forma de gimnasios, tiendas de dietética, salones de belleza... mientras el adjetivo sano se aplica lo mismo a un champú que a la pantalla de un ordenador. Se persigue a los nuevos infieles, como gordos y fumadores (no digamos ya a los gordos fumadores), y uno comienza a ver caras alarmadas cuando comenta lo mucho que le gustan los callos. No basta con estar sano, además hay que parecerlo. Así es que, cada vez más, cedemos ante la presión y comenzamos a preocuparnos de cuántas calorías tiene la mortadela. Y usted, que tanto criticaba a Indurain cuando se quedaba clavado en alguna rampa, suda cada día la gota gorda en una bicicleta estática. ¿Merece la pena?

Hoy en día se nos vende de todo usando las palabras sano y en forma. Nos pasamos media vida buscando esa marca de cereales o de yogures que nos harán sentir bien gracias a sus supervitaminas. O esa crema milagrosa que borrará los efectos del envejecimiento en nuestro rostro. Se confunden apariencia y salud constantemente. Estar sano es mucho más que eso. Es estar bien con uno mismo: autoestimarse. Tenemos que darnos cuenta de que para cuidarse, primero hay que saber valorarse. Para estar en forma, no tenemos necesariamente que apuntarnos a un gimnasio, aunque esté muy de moda. Una dieta sana y algo de ejercicio son la clave para conseguirlo.

De lunes y esperando el final de semana. Llegan las fallas y este año va incluida una visita a Valencia. O eso espero.


... hachis asesino

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

882. Lunes 18 diciembre, 2006

Capítulo Octingentésimo octogésimo segundo: "Deberíamos utilizar el pasado como trampolín y no como sofá" (Harold MacMillan, 1894- 1986, político, economista y editor británico)

La energía que necesitamos cada día depende, principalmente, de la actividad diaria. Simplificando mucho: si gastamos más energía de la que ingerimos, perderemos peso porque el organismo deberá recurrir a su principal depósito energético: la grasa. Si por el contrario ingerimos más de lo que necesitamos, engordaremos.

En el mundo hay 150 millones de obesos. En España, más de cinco millones de personas lo son y otros 15 millones pesan más de lo que deberían. Éstos son algunos de los datos recogidos en el informe que la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad ha elaborado y que publicará a principios de año para no amargarnos las fiestas navideñas.

Pero en una sociedad dominada por la imagen, nada mejor que un ejemplo gráfico (ya los usan en la lucha contra el tabaco) de lo que puede ocurrirnos estas navidades si nos pasamos con el turrón y las peladillas:





Sí, el señor de las dos fotos es el mismo. Graham King, en una de ellas con 216 kilos y una cintura de dos metros, en la otra con 127 menos. En este caso, el pobre hombre harto de estar gordo se puso a controlar calorías y acabó adelgazando. Claro que al contrario también funciona... así que..

... cuarenta y muchos"

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"