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1665. Miércoles, 1 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo sexagésimo quinto: "El trabajo sin prisa es el mayor descanso para el organismo" (Gregorio Marañón, 1887- 1960; médico español)

Se ha empezado a comercializar camisas con efectos sedantes. Destinadas, en principio, a ejecutivos con sobrecarga de trabajo (?), sus efectos se deben a que durante su fabricación se impregnan con extractos de 28 plantas medicinales, plantas conocidas por su efecto relajante y que llegan a calmar hasta los picores y la irritación cutánea que puede acompañar a los casos más agudos de estrés.

Por ahora están haciendo furor entre los informáticos (?????) y dado su éxito está a punto de salir una línea completa entre la que se incluye un juego de sábanas contra el insomnio.

No me fío yo mucho de las cosas naturales, (donde esté una buena molécula…), pero hay que reconocer que poder echar una cabezadita en el trabajo (entre café y café, por ejemplo) simplemente con esnifarte un poco la manga de la camisa tiene que tener su punto.



... comidas medievales

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1429. Miércoles, 24 junio, 2009

Capítulo Milésimo cuadringentésimo vigésimo noveno: "No soy nada. Nunca seré nada. No puedo querer ser nada. Esto aparte, tengo en mí todos los sueños del mundo" (Fernando Pessoa, 1888 - 1935; escritor portugués)

En 1974, el doctor Herbert Freudemberg, psiquiatra en una clínica para toxicómanos en Nueva York, observó que, al cabo de un año, todos los voluntarios que trabajaban con él perdían energía y se desmotivaban en el trabajo, sufrían ansiedad y aumentaban su agresividad frente a los pacientes. Freudemberg se dio cuenta de que algo pasaba, pero fue la psicóloga Cristina Maslach la que dio nombre a la patología. Nacía así el síndrome de burnout (quemado) o de la sobrecarga emocional, un estado psicológico que provoca agotamiento emocional en el empleado, desarrollo de actitudes negativas en el trabajo, sensación de falta de realización personal y síntomas físicos como estrés, cansancio o malestar.

Las estadísticas dicen que lo sufre un dos por ciento de la población en España, (especialmente frecuente es en la sanidad y la enseñanza) pero los especialistas aseguran que son muchos más: el 15 por ciento de las consultas clínicas por enfermedades laborales tienen que ver con este síndrome.

Y a ese porcentaje habría que sumar a todos los que padeciéndolo (y en un estadio avanzado) , estamos sin diagnosticar. Todavía.

...hospitalidad generosa

Todos los "capítulos" de " tantos hombres y tan poco tiempo"

1202. Jueves, 12 junio, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo segundo: “Burro que gran hambre siente, a todo le mete diente” (Refrán español)

El trabajo engorda. Y la afirmación no es gratuita. Trabajar es la principal causa de estrés en la vida diaria de cualquier persona. Cuando nos estresamos se dispara la hormona ACTH, una sustancia que estimula la producción de corticoides, como el cortisol. Ciertas células grasas, concretamente las del abdomen en los hombres y las de las caderas en las mujeres, parecen ser especialmente sensibles a los corticoides por lo que las personas con una alta concentración de estas hormonas tienden a engordar en estas zonas.

Pero, sobre todo, el peligro del estrés producido por el trabajo está en que se consume la serotonina, la hormona cerebral de la satisfacción, y eso tiene dos consecuencias nefastas que influyen en la dieta: por un lado, el descenso de la serotonia provoca al final del día una gran necesidad de comer, sobre todo hidratos de carbono u otros alimentos apetecibles pero poco saludables (el cuerpo procesa mal los carbohidratos después de las ocho de la tarde porque nuestro metabolismo funciona más lentamente), de picotear con ansia y de tragar como un lobo hambriento cualquier cosa. Por otro lado, esa tensión y el estrés acumulado a lo largo de día provocan una necesidad de autocompensación que se satisface fundamentalmente de dos formas: con la comida y con el sedentarismo.

La lógica se impone: dejar de trabajar mientras uno esté realizando una dieta debería de ser una medida de acompañamiento obligatoria de ésta. No puede ser que nos estén pidiendo que llevemos una vida sana y saludable y que nos esforcemos en mantener un peso correcto mientras se empeñan en que mantengamos uno de los hábitos que más contribuyen a deteriorar nuestra salud, trabajar.

... teflón

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