1009. Viernes, 13 julio, 2007

Capítulo Milésimo noveno: "Descubrir algo significa mirar lo mismo que esta viendo todo el mundo, y percibirlo de manera diferente". (Albert Szent-Györgyi, 1893-1986, fisiólogo húngaro)
Lo confieso: me gusta mirar a la gente. Sé que es algo muy común, una diversión habitual para la mayoría de las personas. Todos tenemos un poco de mirones. Algunos disfrutan ejerciendo de tales con sus amigos o sus enemigos. Yo prefiero contemplar a los desconocidos.

No a todos, claro. El mundo está lleno de de desconocidos perfectamente grises. Pero un día, una tarde, en el metro, al torcer una esquina, ves a un hombre, escuchas a un niño, contemplas el pequeño gesto de quien tienes delante y, súbitamente esa persona queda enganchada en la memoria sin que atines a decir muy bien por qué.

Mañana empiezo un largo viaje. Durante más de veinte días voy a ejercer de impenitente voyeur. Durante más de veinte días voy a recrear la vida de todos cuantos me encuentre y pienso aprender todo lo que pueda de ellos. Tengo mucha curiosidad por visitar sus monumentos, probar sus comidas o aprender su -seguro que apasionante- historia. Pero nada comparable al interés que me despierta la gente anónima que pueda conocer y con la que pienso disfrutar. Vuelvo al trabajo el trece de agosto. Ese día estaré otra vez por aquí. Espero. Hasta entonces.





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1008. Jueves, 12 julio, 2007

Capítulo Milésimo octavo: "Dios provee a cada pájaro con alimento, pero no se lo echa en el nido" (George Herbert, 1593-1633, poeta, orador y sacerdote inglés.)

Al menos hay una enfermedad que (y las cosas como son, ni tan siquiera sabía que existía), de la que estoy seguro nunca voy a padecer: la "ginecomanía" o "deseo sexual insaciable por las mujeres".

Sé que ahora todos los heteros y lesbianas del mundo están levantando la mano diciendo eso de "yo la padezco, yo la padezco", pues no tan deprisa. A pesar de lo que pueda parecer a primera vista, (y es que hay mucho fantasma suelto), no es precisamente muy frecuente, aunque algún enfermo hay. Y sino que se lo pregunten a las esposas de un granjero libanés llamado Ghassan Abdel Al.

El granjero en cuestión va por su tercera mujer simultanea y con ruegos por parte de ella de que consiga rápidamente una cuarta. El apetito sexual insaciable de este hombre le ha reportado cuarenta y dos hijos por ahora. Se casó a los ventipocos con su primera mujer con la que tuvo doce hijos y que fue la que le imploró que tomara una segunda.

La segunda le aguantó hasta que parió otra docena que fue cuando tuvo que coger a una tercera, la misma que le ruega que busque una cuarta y que no ve la hora en que su "fogoso" marido la encuentre para poder descasar algo.

¡Y luego otros presumiendo de dos al día!




... ni el cascarón

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1007. Miércoles, 11 julio, 2007

Capítulo Milésimo séptimo: "Las mañanas me encantarían si empezaran más tarde" (Garfield, 1978, gato obeso)


Lo dice Quino, el autor de Mafalda, con toda la razón del mundo. Y luego dicen que la naturaleza es sabia. Ya.

Saturado de todo lo que tenga que ver con Disney hasta el infinito y más allá. !Qué empacho por dios! Necesito una cura intensiva de desintoxicación que me desenganche de tanta musiquita y tanto muñequito... y aún así voy a tardar años en asimilar tanta glucosa. Algunas fotos -sólo algunas- en el lateral de tantos hombres y tan poco tiempo.

Ya he vuelto. Aunque sólo hasta el viernes.

... gaceta veneciana

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1006. Martes, 3 julio, 2007

Capítulo Milésimo sexto: "Si sólo crees en lo que puedes ver te acabas perdiendo las cosas más importantes de la vida" (Lewis Carroll, 1832-1898 matemático y escritor británico)


Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1959

Artículo 1º. El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta declaración.
Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

Artículo 2º. El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.

Artículo 3º. El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.

Artículo 4º. El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal.
El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.

Artículo 5º. El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.

Artículo 6º. El niño, para el pleno desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.

Artículo 7º. El niño tiene derecho a recibir educación que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social y llegar a ser un miembro útil de la sociedad. El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres. El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.

Artículo 8º. El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.

Artículo 9º. El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata. No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

Artículo 10º. El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa, o de cualquiera otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.


Hasta aquí bien. Pero ¿hay alguna declaración- por escasa que sea- que proteja a los tíos de los angelitos que han cometido el atrevimiento de llevar a Disneylandia a un par de ellos? Conociéndolos como los conozco creo que me van a hacer mucha falta. Pero mucha.

En principio vuelvo el miércoles día once... si para entonces me han dado el alta en el servicio de psiquiatría. Hasta entonces.


1005. Lunes, 2 julio, 2007

Capítulo Milésimo quinto: "Vivir es como estar viendo una película maravillosa ante la que continuamente me pregunto como va a seguir el argumento" (Gregorio Klimovsky, 1922, matemático y filósofo argentino)

Por lo visto, en el Canadá, según dice la prensa, un laboratorio ha logrado un producto que puede resolver el problema de los plastas que se pasan la vida persiguiéndote. Quien los tenga, claro.

Se trata de una ampolla de cristal, con una sustancia extraída da glándulas de mofeta, cuyo olor es tan asqueroso e insoportable que uno tiene que salir huyendo. Las primeras en usarlo están siendo las chicas canadienses que llevan la ampolla oculta en el sujetador, si se produce un momento de peligro rompen el cristal con una simple presión de los dedos y el baboso tiene que salir huyendo, y aun suponiendo que resistiera, tampoco pasaba nada: el olor es tan repugnante que actúa en sentido inverso a un afrodisíaco. De forma que, ya está, las chicas a continuación, se dan un buen baño y colocan otra ampolla en el sitio adecuado. Práctico y sencillo ¿verdad?

Las mofetas usan este olor para defenderse de sus enemigos, y parece razonable que los demás podamos hacer los mismo. ¿No empleamos perfúmenes carísimos para atraer a los hombres? Pues esto es parecido, sólo que al revés.


1004. Viernes, 29 junio, 2007

Capítulo Milésimo cuarto: "El elefante se deja acariciar. El piojo no" (Isidore Lucien Ducasse, Conde de Lautreamont, 1846-1870, poeta francés)

Al menos anatómicamente, la muy relativa afirmación de que "el tamaño no importa" debería de ser completamente cierta para la mayoría de los heterosexuales, sobre todo si tenemos en cuenta que, la zona sensible de las mujeres apenas es el primer tercio de la vagina, un espacio tan reducido que hasta el más pequeño de los penes adultos conocidos, que media 1,8 centímetros, podría hacer un buen papel.

De todas formas que no cunda el pánico para los que vayáis sobrados en cuanto a tamaño, especialmente esos que se acercan a los 28 centímetros del pene más largo científicamente medido hasta ahora, ya que hay otros usos para no tener que desaprovechar el asunto.

En casi todas las islas del Pacífico los espantapájaros que se construyen para vigilar los campos de arroz, y que están hechos con la paja de este cereal, presentan una característica muy especial, consistente en exhibir cierta parte anatómica especialmente desarrollada.

Todos ellos muestran enormes penes en erección ya que existe la creencia de que un pene así contribuye a ahuyentar a los depredadores.

Parece que por ahí se puede ampliar el horizonte laboral de los heterosexuales mejor dotados, ya que pueden ejercer de espantapájaros el resto de su vida, algo muy de agradecer tal y como está la cosa esta del empleo estable. Hasta el lunes.




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1003. Jueves, 28 junio, 2007

Capítulo Milésimo tercero: "Cada vez que un hombre ríe, añade un par de días a su vida" (Curzio Malaparte, 1898-1957, escritor italiano)

El comportamiento social de la mayoría de los animales está controlado por los olores y otras señales químicas. Los perros y los ratones dependen de los olores para localizar su comida, para reconocer caminos y territorios, para identificar parientes y hasta para encontrar a su pareja.

Otros insectos más "sociales", como las hormigas, envían y reciben intrincadas señales químicas que les indican, con precisión, hacia dónde dirigirse y cómo comportarse durante todos los momentos del día.

Nosotros en cambio, vemos el mundo fundamentalmente por medio de los ojos y de los oídos. No le prestamos atención al sentido del olfato, y eso que tienen más importancia de lo que parece.

Un ejemplo, nuestro "gusto" sólo es capaz de reconocer cuatro sensaciones claras: dulce, salado, agrio y amargo. Los otros sabores provienen del olfato, así, cuando tenemos la nariz tapada por un inoportuno resfriado, la mayoría de los alimentos parecen suaves o insípidos.

Tenemos que usar más el olfato, con un poco de habilidad puede llegar a ser una de las herramientas más prácticas para cosas tan insospechadas como ligar o hasta calentarse.

Y no me lo estoy inventado, hay unas serpientes, las "jarreteras" cuyos machos tienen una curiosa forma de ligar: al detectar la presencia de una hembra por el olor de sus feromonas, se lanzan todos como locos sobre ella, llegando a formar grupos de más de 100 "admiradores" sobre la pobre "serpienta".

Además como no suelen tener un pelo de tontas, le han encontrado otra utilidad más a esta atracción olorosa. Hay machos que cuando salen de hibernar empiezan a segregar las mismas feromonas que las hembras, atrayendo así a otros machos que se pegaran a él para calentar su cuerpo.

¡100 machos ansiosos de sexo pegados a tu cuerpo para darte calor! Con una imagen así a ver quien es el guapo que trabaja esta mañana.

... La mayor goleada

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1002. Miércoles, 27 junio, 2007

Capítulo Milésimo segundo: "El trabajo es el refugio de los que no tienen nada que hacer" (Oscar Wilde, 1854-1900, novelista, poeta, crítico literario y autor teatral irlandés)

Ahora que no me oye nadie y después de varios años de una concienzudo estudio creo tener ya un detallado diagnostico sobre las distintas patologçias que afectan a mi amadísimo jefe:

Papiromanía: trastorno caracterizado por un deseo consciente o inconsciente de aparentar que tiene muchísimo más que hacer, (más trabajo del que cualquier ser humano sería capaz de absorber) llenando su mesa de papeles. Carpetas y cualquier cosa que pueda aparentar una actividad laboral desenfrenada.

Archivofilia: trastorno caracterizado por ocupar gran parte de su tiempo reordenando, revisando y clasificando asuntos ya pasados. Así da la impresión de gran eficiencia, sin hacer nada de importancia.

Fonofilia: trastorno caracterizado por desarrollar con éxito el difícil arte de utilizar varios aparatos a la vez. Le gustan las luces parpadeantes, los teléfonos, los ordenadores y la internet. Así, mientras está con los juguetitos, consigue no trabajar, aunque su apariencia es moderna y eficaz.

Gigantismo mesil: trastorno caracterizado por pensar que el poder se mide por el tamaño de la mesa, por lo que exige que la suya sea descomunal. La táctica proviene de los primates y consiste en subirse a lugares altos y rodearse de mucho espacio para marcar distancias con los demás, apabullarles y subrayar el mando.

Rigos cartis: trastorno caracterizado por un anormal interés en reflejar todo en mapas, dibujos y diagramas, que deja colgados en su despacho para recrearse en ellos haciendo buena aquella definición de organigrama: gráfico de cuadritos en el que quien lo enseña siempre está arriba.

.. y si mañana no escribo muy probablemente sea porque la oficia del Inem que me corresponde no tenga todavía wifi.