1250. Viernes, 12 septiembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo quincuagésimo: "Las sillas aprovechan la oscuridad para echar la zancadilla a sus propietarios. (Ramón Gómez de la Serna, 1888-1963; escritor español)

Aunque las costumbres ya han cambiado, para los Lozi, también llamados Barotse, uno de los cuatro reinos históricos de Zambia, hubo una época en que se consideraba adulterio que un hombre caminara por el mismo sendero junto a la esposa de otro.

Aunque las costumbres ya han cambiado, para los habitantes de cierta ciudad castellana hubo una época en la que dar vueltas bajo los soportales de su plaza mayor en sentido contrario a los de su mismo sexo era considerado motivo más que suficiente para acabar ardiendo en el fuego eterno.

Y es que, como bien dice el refrán, cual andamos, tal medramos ... aunque digo yo que bien se disculpa el picar por el gusto del rascar. O algo así. Hasta el lunes pues.

... más "historias extra-ordinarias" todo el fin de semana

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1249. Jueves, 11 septiembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo cuadragésimo noveno: “Hay numerosos aparatos mecánicos que incrementan el impulso sexual, especialmente entre las mujeres. El más eficaz es el Mercedes-Benz 380SL descapotable". (Jaime M. 30 años; relaciones públicas)

Manual de autoayuda: capítulo 3: Normas para compadecerse correctamente.

"Parece una tontería, pero no es fácil autocompadecerse con dignidad. Algunos piensan que se trata de sentir pena de uno mismo en los malos momentos, pero eso es muy fácil y no tiene ningún mérito, lo difícil es aprender a convertir todos los momentos en los peores de tu vida. La autocompasión necesita hechos, referencias, recuerdos y experiencias traumáticas para poder alimentarse. Y ya que todos nos autocompadecemos constantemente, al menos hagámoslo con voluntad y con la mayor profesionalidad posible. Se trata de conseguir una autocompasión ejemplar. Seremos la envidia de todos los que presumen de su felicidad. Todos querrán autocompadecerse como nosotros. ¡Ánimo, tú puedes llegar a ser un amargado!

Un buen nivel de autocompasión es muy importante convertirlo todo en irreversible. Pondré un ejemplo para los que tengáis menos experiencia en este campo (optimistas ha habido siempre). Cada frase que nos venga a la cabeza debe estar acompañada de un anexo todavía más negativo: No puedo escribiry no podré nunca. Me ha dejado mi novioy nadie volverá a enamorarse de mí jamás. Este punto irreversible es uno de los más importantes y a los que hay que acostumbrarse cuanto antes. Hay algunos días en que uno se levanta contento, por alguna extraña razón que, gracias a dios, desaparece al llegar a su lugar de trabajo (los desempleados tienen ventaja en este caso). Esa angustia que a menudo nos produce el terreno laboral debe cultivarse desde el primer momento del día. Hay que esforzarse en empezar a autocompadecerse nada más despertar, antes de que sea demasiado tarde y algún deslomado solidario nos ayude a tener un buen día.

Existen canciones escritas y compuestas expresamente para alimentar esta autocompasión. ¿Quién no ha escuchado alguna vez “Ne me quitte pas” de Jaques Brel en un momento de bajón? Pues muy bien, eso es. Cuando estés mal debes apoyar ese sentimiento de miseria infinita con canciones tristes. En este paso proponemos también a Leonard Cohen, Tracy Chapman, Serrat o Silvio Rodríguez. Hay que buscar canciones que hablen del pasado, al que nunca podrás volver, que hablen de amor, cuando acabas de romper con tu pareja y que hablen de una vida que uno nunca podrá alcanzar. La música es importantísima para sentir lástima de uno mismo.

Como última recomendación, propongo la técnica del “sí ya pero”. Consiste en añadir esta frase a cualquier consuelo que uno reciba por parte de familiares o amigos. Si te han despedido y te lamentas (hay que lamentarse a viva voz, es importante) siempre puede llegar alguien y decirte: no te preocupes, encontrarás otro trabajo. Y tú añades: sí, ya, pero seguro que es peor. Esto llevado al extremo te sumirá en una terrible depresión de la que difícilmente podrás salir, y así conseguir un nuevo rumbo para una autocompasión plena e infinita. Mucha suerte a todos los amargados y pesimistas que quieran seguir siéndolo el resto de su vida.

Y recuerda: ¡autocompadécete, no dejes que otros lo hagan por ti! "

... las rayas de la igualdad

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1248. Miércoles, 10 septiembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo cuadragésimo octavo: Ser de izquierdas es, como ser de derechas, una de las infinitas maneras de ser un completo imbécil. (José Ortega y Gasset,1883-1955; filósofo y ensayista español)

A veces me asaltan dudas de esas que dan vueltas y vueltas y no te las puedes quitar de la cabeza ¿Ser vigilante nocturno de elcorteinglés debe de ser un chollo.. no? al fin y al cabo, puedes coger lo que quieras, pasar por delante de la caja sin pagar y nadie te dice nada.

Vale, si, a ninguno se le va a ocurrir agarrar un colchón viscolatex de lomonaco (ocho de cada diez fabricantes de lavadoras lo recomiendan) y guardárselo en la taquilla hasta que llegue su hora de salida, pero... por ejemplo, ¿alguien se pone a contar cada día los bombones que venden al peso en la sección de pastelería?, ¿se pueden dar cuenta si uno se trae de su casa unas pilas usadas y las cambia por unas nuevas?, ¿se notaría si a cada tarrito de Christian Dior le faltara un poco de crema revitalizante con coenzima Q-10?

Y es que hasta en esto hay clases, no es lo mismo pasear por los amplios pasillos de la planta-tercera-ropa-de-caballero con millones de cosas que puedes probarte sin que nadie te moleste y volverlas a dejar en su sitio o salir con ellas puestas, que ser vigilante nocturno en una ex-tienda de todo a cien donde lo más moderno que puedes hacer es probar la última colección de imitaciones de perfumes famosos para salir oliendo a ambientador de cine. Digo yo.

... eureka!

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1247. Viernes, 5 septiembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo cuadragésimo séptimo: "Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo" (Benjamín Franklin, 1706 - 1790; científico e inventor estadounidense)

Tenía yo una seño en mis años mozos de colegio, aquellos en que los "profesores" eran todavía maestros, que siempre nos insultaba de la misma forma cursi y redicha, muy a tono con su imagen de solterona de familia bien educada en los mejores colegios de la provincia y metida a enseñante por obligación al no haber encontrado a tiempo un marido que pudiera mantenerla como una señora bien de su casa. Muy digna ella, miraba al techo, cogía aire y de carrerilla y sin creérselo mucho, invocaba al reino animal llamándonos "merluzos" y "percebes". Era a lo máximo que podían llegar sus modales.

Y aunque ninguno de nosotros, atilas de extrarradio cuya idea de la naturaleza animal era cazar ratas a pedradas, quedara traumatizado por aquellas comparaciones, tampoco las disfrutamos como debiéramos ya que, al contrario de lo que siempre creímos no sólo no nos estaba insultando sino que nos piropeaba. Y además a lo grande.

Resulta que los percebes son los primeros en la lista de seres vivos con el pene más grande... y además a gran distancia del resto ya que les suele medir unos 15,2 cm. de longitud, lo que supera en 3,8 veces los más o menos 4 cm. que acostumbra a medir su cuerpo. Es decir, que echando cuentas aunque sólo sea por hacerme una idea, si yo mido 1,70 m. de altura y resultara o resultase que de verdad fuera o fuese un percebe, mi pene mediría más de seis metros.

Ella sí que sabía motivar a sus alumnos más enredadores. Y nosotros pensando que nos insultaba. Qué atrevida es la ignorancia (la nuestra).

Dicho lo cual y siendo aquíenmadrí fiesta el martes, me apunto (por una vez y sin que sirva de precedente) al puente del lunes con una escapada por la costa intentando resolver el único problema metafísico existencial que puede quitarme el sueño a mi edad: el enigma del queso Emmental, un queso que está lleno de agujeros, es decir: cuanto más queso, más agujeros. Pero cada agujero ocupará el lugar que en el que habría queso. Así, cuantos más agujeros, menos queso. Pero cuanto más queso, más agujeros y cuanto más agujeros menos queso. Luego, cuanto más queso menos queso.

No sé si con semejante problema en la cabeza voy a ser capaz de relajarme. Al menos lo intentaré. Hasta el miércoles pues.



... más "historias extra-ordinarias" todo el fin de semana

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1246. Jueves, 4 septiembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo cuadragésimo sexto: "Si las íntimas preocupaciones de cada cual se leyeran escritas sobre su frente, !cuántos que causan envidia nos moverían lástima!" (Pietro Metastasio, 1698-1782; poeta italiano)

Sé que los pisos son muy caros y que por culpa de la falta de terreno (o eso dicen) cada vez los hacen más pequeños, lo que no acabo de entender la manía que tienen ahora de hacer los retretes de las casas como si solo lo usaran los anoréxicos, condenando a todo el que está por encima de la talla 36 a entrar de lado. Y eso cuando entra.

Y sí en los pisos los retretes son minúsculos, mejor no hablamos de los que hacen ahora en esos bares de diseño modernos: apenas te cabe un pie. Claro que en estos casos suele dar lo mismo ya que, en la lejana hipótesis de que logres entrar en plan contorsionista, nunca acertarás a distinguir dónde debes mear y dónde lavarte las manos. Hay incluso uno muy famoso por estos lares en el que la puerta esta situada justo frente a la barra, el espacio entre el artefacto y la salida es tan pequeño que la gente solía aparecer ante los clientes cerrándose la bragueta. Nada raro saliendo uno de donde sale... aunque molesto para algunos. Al final, y para prevenir el pequeño espectáculo, han colocado un cartel en el dorso de la puerta. Algo así como abróchese antes de salir.

Pero para retretes minúsculos los de los aviones. Todo un mundo aparte que algún día habrá que diseccionar. ¿Quién no tiene alguna historia en alguno de ellos? Por cierto, no sé dónde he leído que una ciudadana americana quedó traumatizada hace años cuando un gran bloque congelado de una materia verdosa cayó dentro del salón de su casa en Nueva York. El objeto, de 60 cm de diámetro y 23 kilos de peso, atravesó el tejado y aplastó su sillón favorito.

Los expertos que acudieron hasta su casa identificaron el bloque como desechos humanos procedentes del lavabo de un avión, ya que el color verde es propio de una sustancia desinfectante que suele utilizarse en los vuelos comerciales. Por lo visto la señora en cuestión al ver el bloque exclamó: "! Mierda!". A lo que los expertos contestaron: "exactamente".

... cada uno pinta lo que ve

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1245. Miércoles, 3 septiembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo cuadragésimo quinto: "Una mujer tiene la edad que se merece" (Gabrielle "Coco" Chanel, 1883-1971; diseñadora francesa)

Sigo aprendiendo de los clásicos, sigo aprendiendo de los cultos, instruidos y sabios griegos, verdaderos precursores de la civilización tal y como la conocemos...

En la antigua Grecia las mujeres empezaban a llevar la cuenta de su edad no desde el día de su nacimiento sino desde la fecha de su matrimonio.

Adaptándolo a los nuevos tiempos (la cosa tendría que ser para los dos sexos, naturalmente) ya estoy tardando en preguntarme: ¿pero a qué leches están esperando para instaurar otra vez tan imprescindible (para algunos más que para otros) medida?



... alquileres reversibles

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1244. Martes, 2 septiembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo cuadragésimo cuarto: "El adulterio es justificable: el alma necesita pocas cosas; el cuerpo muchas" (George Herbert, 1593-1633; poeta inglés)

Desde que en 1962 un psicólogo, Boris Levisón, publicara un estudio hablando de los beneficios que para los niños problemáticos podía tener la compañía de un perro y, sobre todo, desde que en 1978 se demostrara un aumento de la esperanza de vida en aquellos pacientes que habiendo sufrido un ataque al corazón convivían con una mascota, pocos expertos niegan los beneficios afectivos, sociales y terapéuticos que proporciona compartir la vida con un animal.

Y en algo coinciden todos: cuanto más estrecha sea la relación con el bicho más ventajas existirán.

Lo que ya no dice casi ninguno de tan sesudos, formales y rigurosos estudios sobre el tema son los posibles riesgos que una convivencia demasiado estrecha con un animal puede acarrear.

En el siglo XI, el conde italiano de Gulielmus podía presumir de tener una esposa insaciable y un mono como mascota llamado Maimo.

La insaciabilidad de la esposa, unido a la avanzada edad del conde -que no podía cumplir sus deberes conyugales con la frecuencia que su mujer requería, había llevado a ésta, con el consentimiento de su esposo, a convertir al mono en su amante.

Sin embargo, con el que no habían contado era con el consentimiento del mono. Cuando éste pilló a los condes en la cama, le dio un ataque de celos y golpeó al conde hasta matarlo.

Después de cornudo.. apaleado.

... tenis

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1243. Lunes, 1 septiembre, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo cuadragésimo tercero: "Paciencia hermanos y moriremos ancianos" (refrán español)

Lunes, primero de septiembre. Muy pocos estamos a la hora que tenemos que estar. Luego llegarán las habituales disculpas: los niños, el tráfico, la vuelta de vacaciones.. Sin embargo, cuando la actividad laboral incluye –al menos presuntamente- tratar con algún tipo de público, el retraso de unos se convierte, de forma automática, en trabajo acumulado para los demás.

Los galos tenían una costumbre extraña, pero terriblemente efectiva para evitar los retrasos, una convincente fórmula que hacía que todos estuvieran en su sitio y a su hora. Consistía en matar, sin excepción, al último que llegaba.

Quizá un tanto radical, pero hay que reconocer que muy, pero que muy, efectiva.

Nunca hay que subestimar a un vago vocacional cabreado.

... despistado

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"