Mostrando entradas con la etiqueta procastinar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta procastinar. Mostrar todas las entradas

1685. Miércoles, 29 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo octogésimo quinto: "El vacío es todopoderoso, porque lo puede contener todo” (Oakura Kakuzo, 1862-1913; escritor japonés)



Piers Steel, psicólogo de la universidad de Calgary ha desarrollado una fórmula para calcular el nivel de procastinación que conlleva realizar una actividad. Es lo que llama “El álgebra de las desgana

E= éxito. Posibilidad de éxito tras cumplir una tarea.
V= valor. Cuantifica la diversión, placer o rentabilidad que se obtiene el desempeñarla.
I= insensibilidad. Impuntualidad o tendencia del sujeto a aplazar las obligaciones.
R=Retraso. Mide el tiempo que transcurre entre la realización del trabajo y su recompensa
U= Utilidad. La solución de la fórmula expresa la voluntad de llevar a buen puerto la labor; cuanto más grande sea U, más preferimos hacerla.

La ecuación viene a decir que las ganas de acometer un quehacer ingrato aumentarán sensiblemente si sabemos que hay posibilidad de éxito y además nos proporciona algún tipo de rentabilidad o placer. Si además somos cumplidores y hay premio a corto plazo, pues mejor que mejor.

En mi caso sirve, además, para demostrar que el cero absoluto existe. Nunca una U se va a acercar tanto a él.



...anchos no

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1140. Lunes, 3 marzo, 2008

Capítulo Milésimo centésimo cuadragésimo: "!Años de niñez en que el tiempo no existe! Un día, unas horas son entonces cifra de la eternidad. (Luis Cernuda, 1902-1963; poeta español)

Procastinación, -término proveniente del latín pro- (adelante) y crastinus (relacionado con el mañana)- es la acción de postergar actividades o situaciones desagradables, a favor de otras más amenas.

Todos estos años pensando que cada día que venía al trabajo lo que hacía era vaguear por mi muy mostrenca manía a dejar para mañana lo que tenía (y debía) hacer hoy, y ahora resulta que no, que lo que he hecho todos estos años ha sido procastinar.

Bien, vale, sí, en el fondo viene a ser lo mismo. Pero tenemos que reconocer que si en vez de decir que durante el horario laboral me paso todo el tiempo que puedo tocándome la barriga digo que la intensa y motivada actividad procastinadora que desarrollo en el entorno laboral apenas me deja tiempo para un respiro, la cosa suena mejor. Mucho mejor.

... el botón.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"