Mostrando entradas con la etiqueta relajación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relajación. Mostrar todas las entradas

1694. Miércoles, 13 octubre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo nonagésimo cuarto: “La astucia del que no tiene astucia es la paciencia”. (Proverbio árabe)

Susan Moore, declarada por el periódico The Sun como la persona más vaga del Reino Unido. La buena mujer, que no ha realizado actividad laboral alguna y vive de las distintas ayudas que le concede el Estado, lleva en paro casi veinte años, durante los que no ha asistido ni a una sola entrevista de trabajo las muchas a las que ha sido convocada. “No soy un parasito, lo que pasa es que no me han llamado para ningún trabajo para el que me considere capacitada” ha declarado. El mismo periódico decidió ofrecerle un trabajo para los fines de semana, ella lo rechazó -sin tan siquiera preguntar las condiciones- alegando que ”los sábados voy de compras y los domingos me gusta quedarme en casa y relajarme".

Todavía hay gente que no se vende por un plato de lentejas. Todavía hay gente con principios. Para que luego digan.



...viejo verde

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1690. Miércoles, 6 octubre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo nonagésimo: "Lo que importa ante todo es perseguir la experiencia; la razón seguirá siempre, con su venda fosforescente sobre los ojos" (André Breton, 1896 - 1966; poeta francés)

Ni en mis más grises días adolescentes, que alguno hubo, me dio por cultivar pensamientos místicos. Mis preocupaciones de entonces (que, dicho sea de paso, han cambiado poco) se inclinaban más por intentar cubrir necesidades terrenales, mucho más prioritario que divagar sobre espíritus en forma de palomas, energías del más allá o misticismos kármicos varios, reencarnaciones incluidas. Uno es asín de poco sentido.

Y eso que en aquella época además de que la vida te saliera al encuentro leyendo a Martín Vigil, (sí, soy muy mayor), se puso de moda hablar del tercer ojo, órgano sutil y místico situado entre las dos cejas y que, decían, correspondía a uno de los chakras tantristas. Aquel hipotético tercer ojo, representado por la piedra que lucía Siva en su frente, era el que nos daría la posibilidad de un tercer punto de vista, de una visión interior que potenciara nuestra intuición sobre las cosas. O algo así. El máximo impulsor por estos lares occidentales de tan curioso ojo era T. Lobsang Rampa, un charlatán inglés que cambió su profesión de fontanero por la mucho más rentable (sobre todo para él) de escritor de libros místicos en los que aseguraba ser un lama tibetano.

Por cierto, y hablando de fraudes con el tercer ojo, resulta que hace aproximadamente medio siglo se comercializó en los EE.UU. el "Vitalizer", un aparato supuestamente revitalizador –como su propio nombre indica- que tuvo un increíble éxito nada más salir al mercado. Consistía en una pequeña linterna eléctrica unida a una varilla de metal por un cable. Esta varilla se introducía por el ano (agujero del culo para los de F.P. y E.S.O.) del usuario, encendiéndose a la vez, la linterna. De este modo, una corriente eléctrica recorría todo el cuerpo, llevando (según el folleto que acompañaba al instrumento) la juventud y una fuerza revitalizada a quien lo usara.

Sin duda, otra manera de alcanzar el deleite de la espiritualidad a través de otro tercer ojo, aunque en este caso mucho más visible y, por lo tanto, mucho más fácil de encontrar que el del avispado Lobsang.



...el caso es comer

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1685. Miércoles, 29 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo octogésimo quinto: "El vacío es todopoderoso, porque lo puede contener todo” (Oakura Kakuzo, 1862-1913; escritor japonés)



Piers Steel, psicólogo de la universidad de Calgary ha desarrollado una fórmula para calcular el nivel de procastinación que conlleva realizar una actividad. Es lo que llama “El álgebra de las desgana

E= éxito. Posibilidad de éxito tras cumplir una tarea.
V= valor. Cuantifica la diversión, placer o rentabilidad que se obtiene el desempeñarla.
I= insensibilidad. Impuntualidad o tendencia del sujeto a aplazar las obligaciones.
R=Retraso. Mide el tiempo que transcurre entre la realización del trabajo y su recompensa
U= Utilidad. La solución de la fórmula expresa la voluntad de llevar a buen puerto la labor; cuanto más grande sea U, más preferimos hacerla.

La ecuación viene a decir que las ganas de acometer un quehacer ingrato aumentarán sensiblemente si sabemos que hay posibilidad de éxito y además nos proporciona algún tipo de rentabilidad o placer. Si además somos cumplidores y hay premio a corto plazo, pues mejor que mejor.

En mi caso sirve, además, para demostrar que el cero absoluto existe. Nunca una U se va a acercar tanto a él.



...anchos no

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1680. Miércoles, 22 septiembre, 2010

Capítulo Milésimo sexcentésimo octogésimo: “Lo mejor es tener un novio basurero; cualquier mierda te recuerda a él” (Josefa Jiménez, 54 años, jubilada)

Cogemos el espagueti crudo por los extremos (entendido como agarramos el espagueti crudo por los extremos, que con esto de la globalización luego se lía el asunto), y lo doblamos hasta que se parta. Por más veces que lo hagamos será imposible que sólo se parta en dos trozos. El espagueti flexionado tendrá siempre el incomodo capricho de saltar por los aires en tres o más cachos.

Vale, sí, es una chorrada, lo sé. Pero a falta de burbujitas de aire para explotar, (¡qué me gusta a mí explotar las burbujitas esas de aire!), y aunque luego nos los tengamos que comer enanos –se aprovecha todo que hay crisis- , lo de intentar que el espagueti se rompa en sólo dos trozos sin conseguirlo nunca, también tiene su punto ansiolítico. Y el que no se conforma es porque no quiere.



...tacones

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"