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3374. Lunes, 24 septiembre, 2018

Capítulo Tresmilésimo tricentésimo septuagésimo cuarto: “La inmortalidad es el anhelo de millones de personas que no saben qué hacer con ellos mismos una tarde de domingo" (Susan Ertz, 54 años, novelista estadounidense).

Días tan entusiastas como el viernes o el sábado son la escalera de euforia que conducen a ese colchón, presuntamente blando y cómodo, al que llamamos domingo. Un engaño. El colchón resulta ser duro, aburrido, desagradable y la sensación de desolación y vacío que causa puede ser devastadora.

Hay en los domingos algo enfermizo, una enrarecida decadencia disimulada hipócritamente con el disfraz del descanso. Parece claro que la invención del último día de la semana encontró ya a Dios cansado, aburrido, falto de inspiración y lucidez. Eso explica que los domingos, sobre todo sus eternas tardes, sean aburridas, soporíferas, deprimentes, nauseabundas y hasta repulsivas.

Dominguero es un adjetivo peyorativo que dice más de lo que decimos cuando lo decimos. Ningún otro día de la semana cuenta con un adjetivo tan denigrante.
Y todo por una sola razón: es la antesala del inevitable lunes. Al más puro estilo de una espera en el corredor de la muerte.


... México sin lengua.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

3367. Jueves, 13 septiembre, 2018

Capítulo Tresmilésimo tricentésimo sexagésimo séptimo: “Si con un régimen te quedas con hambre, haz dos”.

Es verdad que en cuestiones de hacer el canelo los que mandan por Europa también tienen lo suyo. Sin ir más lejos, hace algunos años el presidente de Islandia declaró que, si pudiera, prohibiría la pizza hawaiana, (la tontería es universal y tontos hay en todos los lados, !qué le vamos a hacer!) pero al menos a la hora de hacer gilipolleces, y aunque solo sea por aquello del qué dirán, se cortan un poco.

Sin embargo, los del otro lado del océano van a su bola. Así, a lo bruto.

En 2014, un perro llamado Duke fue elegido alcalde de Cormorant, Minnesota. Desde entonces ha sido reelegido en cada votación.

Y todavía nos sorprendemos que sus paisanos voten lo que votan. La culpa es nuestra por extrañarnos, que alguna pista sobre su capacidad metal nos debiera haber dado ver cómo los señores fundadores -que seguro que eran de los más listos de entonces- se estrujaban la sesera intentando ponerle nombre al país. Como aquello eran unos estados que se unían y que estaban en América, van y lo llaman Estados Unidos de América. Brillante, sin duda.


... palomitas de cine.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2135. Lunes, 3 diciembre, 2012

Capítulo Dosmilésimo centésimo trigésimo quinto: “Mala cosa es tener a un lobo cogido por las orejas, pues no sabes cómo soltarlo ni cómo seguir aguantándolo” (Publio Terencio Africano, 100 a. C -159 a.C.)

Aviso para escrupulosos: nada es lo que parece. Según las conclusiones del “Estudio sobre manos sucias”, dirigido por un por un tal Val Curtis, reconocido investigador británico, en el que se analizaron las manos de un número significativo de viajeros en distintas estaciones de trenes inglesas, uno de cada cuatro presentaba restos fecales en ellas. Restos que repartían sin contemplaciones por los pomos de cuantas puertas abrían o cerraban –entre otros sitios- durante no poco tiempo después de realizar el alivio de sus cuerpos.

Dejando a un lado lo extraño del trabajo (¿qué contestará el hijo del Val Curtis cuando le pregunten en que trabaja su padre?) hay que reconocer que, superada la grima inicial, la cosa tampoco es para llevarse las manos a la cabeza.

Al fin y al cabo mierda que no mata, engorda.


... América.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2125. Lunes, 19 noviembre, 2012

Capítulo Dosmilésimo centésimo vigésimo quinto: “Mejor que levantar la voz, reforzar el argumento” (George Herbert, 1593 - 1633; poeta inglés)

Aparte de por incómodos, que los pisos sean cada vez más pequeños se está convirtiendo en un asunto de salud pública. Dicen las últimas estadísticas de accidentes caseros que hay un alarmante aumento de ingresos en urgencias por unas heridas muy concretas: aquellas que se producen cuando el accidentado se agacha para coger el trozo de papel del culo correspondiente y acaba "intimando", de no muy buenas maneras, con el portarrollos.

Normal. Uno, concentrado como está en la finalización de sus deposiciones, se limita casi mecánicamente a hacer el gesto de inclinarse para proveerse del papel, pero como resulta que todo está situado tan estratégicamente cerca lo que acaba es estrellando su frente, (de una manera bastante brusca), contra el susodicho portarrollos, que encima suele tener esquinas más o menos afiladas según diseño.

La cosa tiene su gracia vista desde fuera, pero claro, poniéndose en la situación del herido, con una brecha en la frente, los pantalones por los tobillos, y reconozcámoslo, una postura no precisamente elegante, es fácil imaginar el bochorno primero y la vergüenza después, que tendrá que pasar el protagonista del "evento" cuando llegue a urgencias y, entre automovilistas politraumatizados o algún que otro cuarentón con su infarto a cuestas, tenga que relatar el origen de su muy especial accidente.

Hay heridas que por mucho que puedan doler físicamente, no son nada comparadas con un orgullo machacado.


... guías.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1877. Martes, 13 septiembre, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo septuagésimo séptimo: "Cuando tenía menos años lo recordaba todo. Hubiera sucedido o no" (Mark Twain, 1835-1910 escritor estadounidense)

Aunque se hable poco de ello (las mafias controlan férreamente informaciones tan delicadas), conducir conduce -valga la redundancia o lo que sea "conducir conduce") a graves deformaciones en los pies. Las crudas, pero reales, fotografías que mostramos a continuación, un documento único clasificado como confidencial desde hace cientos de años, dan buena muestra de lo dañino que puede llegar a ser la práctica del automovilismo llegando a causar:

- Tobillos torcidos por acelerar y frenar con la punta de los dedos:



- Ídem por embrague continuo, aún en paradas.



- Deformaciones por gestos de impaciencia.



- Dedo deformado por hacer gestos obscenos a otros conductores.



Y son sólo una muestra. !Teletransportación ya! La salud es lo primero.



... historias extra-ordinarias

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1734. Miércoles, 15 diciembre, 2010

Capítulo Milésimo septingentésimo trigésimo cuarto: “La estupidez no es un defecto... si no una habilidad que se perfecciona con el tiempo” (Proverbio argentino)

Junio, 2004, Walter Gerard Uta (traducido del alemán -más o menos- como “guerrero con lanza valiente de gran alcance afortunado en la batalla”) sufrió un accidente con su moto cuando, conduciendo, una abeja le picó en la bolsa escrotal (fina manera de llamar al pellejo que recubre a los huevos –que se note que tenemos estudios-).

Nuestro “guerrero con lanza valiente de gran alcance afortunado en la batalla”, (más conocido por Walter), muy devoto de sus ideas naturistas y practicante convencido, conducía desnudo, salvo por un fular, unas gafas de sol y unas sandalias.

La autoridades venga a lanzar mensajes sobre lo importante que es la protección cuando se conduce y bla, bla, bla. Bien, pero ¿alguien nos avisa del peligro que corremos por no taparnos zonas mucho más sensibles que aquellas que tanto se empeñan en promocionar? ¿Por qué tienen tanta influencia los fabricantes de cascos y tan poca los fabricantes de hueveras? ¿Cuándo destapará wikiliks las verdaderas tramas ocultas de estas empresas sin escrúpulos?

Y lo más sangrante del caso es que el pobre Walter, nuestro “guerrero con lanza valiente de gran alcance afortunado en la batalla”, se llevó una buena multa por conducir... !sin casco! Mafias.

En vez de centrarse en lo importante se centran en las tonterías. Así nos va.