Mostrando entradas con la etiqueta MANOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MANOS. Mostrar todas las entradas

1592. Martes, 13 abril, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo nonagésimo segundo: "No se debe mostrar la verdad desnuda, sino en camisa" (Francisco de Quevedo, 1580-1645; escritor español)

Sólo el tema dedicado a la “Higiene de manos en los hospitales” editado por la OMS, tiene 30 páginas, lo que demuestra la importancia que tiene en la salud el que es nuestro principal punto de contacto con el mundo exterior (al menos para los nomancos) y hábitat ideal para un montón de gérmenes..

... que no se verán pero que estar, están.

En el “Estudio sobre manos sucias” (dirigido por Val Curtis en Reino Unido) se analizaron las manos de un número significativo de viajeros en distintas estaciones de tren inglesas: uno de cada 4 presentaba restos fecales en ellas.

Bien es verdad que mierda que no mata, engorda… nunca mejor dicho.

... por musulmán... abstinencia total

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1158. Martes, 8 abril, 2008

Capítulo Milésimo centésimo quincuagésimo octavo: “Aquí vendemos el calmante más antiguo del mundo” (Cartel colgado en el escaparate de una tienda de mecedoras).

Tenemos cinco dedos en cada mano. Y, aunque forzando la cosa, cada uno de ellos acaba entrando en los agujeros de nuestra nariz (quien más y quien menos está acostumbrado a meter cosas grandes en agujeros pequeños) sólo el meñique lo hace desahogadamente.

Teorías del por qué esto es así hay tantas como investigadores han sido capaces de perder su tiempo estudiando tan apasionante tema. Una de las que tiene más seguidores es la que afirma que el dedo meñique no ha crecido tanto como los demás porque si lo hiciera dejaría de cumplir la función para la cual está destinado: la higiene nasal.

Los defensores de esta hipótesis cuentan con un argumento de peso: la selección sexual favoreció a quienes tenían el dedo meñique con un calibre capaz de entrar sin dificultad en las fosas nasales. Según distintos estudios, las mujeres del Pleistoceno podrían haber preferido aparearse con los hombres de meñique pequeño ya que así ellos podían hurgarse las narices y mantenerlas más fácilmente limpias, algo que consideraban un detalle de buena salud a la hora de buscar al padre de sus hijos.

Ellas siempre eligiendo en función del tamaño. Luego dirán que no les importa. Ya.

... Dios, el ordenador.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

863. Viernes, 17 noviembre, 2006

Capítulo Octingentésimo sexagésimo tercero: "Las conjunciones opinan, y con razón, que las conjunciones copulativas son unas degeneradas". (Jaume Perich Escala, 1940-1995, humorista español)

Publica una revista que tenía yo por científica, la Biological Psychology, un estudio de unos investigadores de la Universidad de Alberta dirigidos por un tal Peter Hurd, en el que relacionan directamente la longitud de los dedos de las manos de los hombres con la violencia que éste ejercerá a lo largo de su vida.


Según los autores, cuanto más corto es el dedo índice masculino con respecto al anular, más alta será la concentración de testosterona prenatal, un aumento que causará que la persona muestre mayor agresividad física (sólo física, no verbal) a lo largo de su vida. Pues vale.

Uno, que ya está curado de espantos, lee periódicamente este tipo de estudios aunque sólo sirvan para justificar de forma científica el rato que te pasas después mirándote las manos. No hace mucho leí otro que habían realizó un equipo dirigido por un tal Mark Brosnan entre profesores del Reino Unido de la Gran Bretaña en el que relacionaban la simetría o asimetría de los dedos anular e índice con las asignaturas que impartían: los que tenían el índice igual de largo que el anular solían impartir matemáticas o física, mientras que los que tenían el anular más largo tendería a enseñar psicología o educación.

El estudio también descubrió que los profesores con los dedos anular e índice más semejantes, tenían menos hijos. Además una investigación anterior del mismo equipo había encontrado que cuanta menos diferencia exista entre índice y anular, mejores notas se obtienen en los exámenes.

Y ya que estamos a viernes y tocaría sexo (hablar de), no podría faltar un informe que vinculara la longitud de los dedos con la del pene. Un señor Evangelos Spyropoulus, del Hospital Naval de Atenas, se propuso demostrar que era completamente falsa aquella teoría, muy extendida en su país, que relacionaba la longitud de tan preciado órgano con la del pie. Y comprobó que tenía razón, la relación pene-pie era totalmente infundada, pero no tuvo más remedio que admitir otra conclusión que no le gustó tanto: con la que si parece guardar cierta relación, sólo cierta, la medida del órgano masculino, es con la del dedo índice.

Ahora ya sabemos donde mirar. Hasta el lunes.

... más historias "extra-ordinarias"

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"