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1772. Miércoles, 23 febrero, 2011

Capítulo Milésimo septingentésimo septuagésimo segundo: “Se puede confiar en las malas personas, no cambian jamás” (William Faulkner, 1897-1962; poeta estadounidense)

Me escribe una joven y distinguida señora invitándome a tomar parte en un curioso y sólo aparentemente pueril torneo de los muchos que, cándidamente, vienen teniendo lugar en estas notas, ni más ni menos que sobre si es o no es indebido pedir un huevo frito en un buen restaurante. Y, ya llegando al fondo de tan crucial discusión, si es o no conveniente mojar pan en él.

Tema difícil si los hay, porque bordea el posible fastidio de muchos, y plantea todo un reto (sin negar que el reto es, para el hombre, una de las salidas al mar de la delicia -¡eso es poesía y lo demás fruslería!) ya que es una de esas opiniones que tanto se parecen a los culos (o al hojaldre como lo llama cariñosamente cierto conocido): cada uno tiene el suyo.

Parto de que el espectáculo de comer debía ser la mayor parte de las veces privado, sobre todo en relación de amores, pero ya entrados en materia, no sé por qué a los mismos que les parece un espectáculo grandioso contemplar en los garfios de un tenedor la carne sangrienta les parece insufrible y tremendo ver un trozo de pan manchado de yema.

Con los peligros que tienen las afirmaciones categóricas, y más cuando se hacen tan afirmativamente, a mí me parece que no mojar pan en un huevo no tiene disculpa. No saben los que se pierden.



... negativos

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1767. Miércoles, 16 febrero, 2011

Capítulo Milésimo septingentésimo sexagésimo séptimo: "No hay nada más repartido equitativamente en el mundo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente" (René Descartes, 1596-1650; matemático francés)

Como animales sociales que somos, necesitamos la cercanía y el calor de los demás. Pero siempre, y por el bien de todos, será imprescindible mantener cierta distancia. Mi abuela empeñada en mantener su sitio dentro de la familia pero obsesionada con no estorbar en ella, lo explicaba con una pequeña historia.

En una fría noche de invierno unos erizos, heladitos ellos, descubren por casualidad que si se juntan tienen menos frío. Se van acercando hasta que se dan cuenta que a partir de cierto momento se pinchan unos a otros con sus púas. Molestos por los pinchazos se apartan… pero según se van alejando empiezan a lamentarse de haber perdido un calor que les resulta necesario… aunque saben que si se vuelven a juntar se acabarán pinchando. Así, entre el miedo y la necesidad, se van acercando y alejando, se van acercando y alejando, hasta que, tras varios intentos descubren que existe una distancia, una delgada y concreta distancia, que les permite darse calor sin pincharse.

Al cabo del tiempo me enteré de que la historia se la atribuían a todo un afamado filósofo, Arthur Schopenhauer. Sin embargo, pocas cosas puedo afirmar de una forma rotunda y segura como la de que mi abuela jamás de los jamases hubiera oído hablar de tan considerado señor.



... diestros y zurdos

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1075. Viernes, 16 noviembre, 2007

Capítulo Milésimo septuagésimo quinto: El que escribe en el alma de un niño escribe para siempre". (Evelyn Waugh, 1903-1966, escritor inglés)

Para entender la lógica amatoria de los kalash basta con tener a mano una calculadora. Empecemos por el principio: cuando una mujer de esta etnia se casa, su marido debe pagar la suegro una dote en la que, entre otros tesoros, se incluye alrededor de una docena de cabras.

Si la sufrida esposa pierde la cabeza por otro, el tercero deberá doblar la cuantía de la dote que, a grandes rasgos, se reparte entre la familia del la infiel y el primer marido.

En caso de que la mujer continué dándose alegrías, la dote sigue aumentando, con lo que sus ex -sobre todo el primero- se van haciendo con un patrimonio nada desdeñable que incluirá un rebaño de cabras cada vez mayor.

Conclusión: a los kalash, las infidelidades le sientan estupendamente bien o los cuernos con pan son menos. Hasta el lunes.


... más historias "extra-ordinarias" todo el fin de semana.

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