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2087. Jueves, 20 septiembre, 2012

Capítulo Dosmilésimo octogésimo séptimo: “Que estés haciendo un gran esfuerzo no significa que lo estés haciendo bien” (Proverbio irlandés)

Indudablemente el dinero no da la felicidad, pero hay veces que ayuda. Ejemplo: hay muchas parejas que viven sin problemas de incompatibilidad de caracteres haciendo milagros con menguadas pensiones en pueblos perdidos, mientras otros nadando en dinero, llega un día en que se dan cuenta de que su convivencia es difícil y tienen que separarse una temporada, uno en Marbella y otro en París para reflexionar si seguir juntos es o no un error. Ventajas de la pobreza: los primeros, posiblemente no saben siquiera qué es eso de la incompatibilidad de caracteres y la difícil convivencia. Aunque no tengan alternativas para dejar de "disfrutar" de ella.


... Islas Caimán.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2082. Jueves, 13 septiembre, 2012

Capítulo Dosmilésimo octogésimo segundo: "Más fácil es reprimir la primera codicia que satisfacer la próxima. (Benjamín Franklin, 1706 - 1790; científico estadounidense)

El noventa y nueve por ciento de la población mundial suspira por poseer un piano de cola. Es un hecho tan reiteradamente demostrado y del que tanto se ha hablado que no es preciso comentar las causas, y el que no se sienta de ese modo que se tire a sí mismo la primera piedra, por raro. Pero inmediatamente llama la atención y asombra que sea una minoría la que alcanza el indescriptible gozo de poseer el piano. ¿Por qué? Porque existe una brutal represión a escala mundial para impedírselo a las masas. En las altas esferas se estima que todo ciudadano que obtiene un piano de cola se posesiona de la verdad absoluta, se sublima, desarrolla hasta las últimas consecuencias su personalidad, adquiere una superioridad sobre el resto de sus semejantes, y esto naturalmente no agrada a los que dirigen el cotarro, que son los que tienen en su casa un gran piano de cola y no quieren que se les haga sombra.

Pase que la mayoría no tengamos derecho a sentarnos en un consejo de administración de alguna cajadeahorros (la sangre tira mucho), pero que nos nieguen la subvención para algo tan imprescindible como un piano de cola, clama al cielo.


... condensación.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2077. Jueves, 6 septiembre, 2012

Capítulo Dosmilésimo septuagésimo séptimo: "Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo (José Ortega y Gasset 1883 - 1955; filósofo español)

El papel de culo (higiénico) apareció por primera vez en su forma actual en 1857. Hasta entonces las alternativas eran tantas y tan variadas que nadie se había planteado aprovechar esos momentos de intimidad para calmar la sed de conocimientos. Desde los romanos, muy finos ellos, que utilizaban una esponja adherida a la punta de un palo y sumergida en agua salada, hasta las muy apañadas y reutilizables conchas de mejillón, pasando por todo tipo de hojas, hierbas, o -los más prácticos- la mano, aquello era un acto íntimo sin más historia que mantenerse a la espera de que el cuerpo quisiera ponerse en marcha. Algo no siempre fácil.

El caso es que, casualidad o no, también por aquellos años en que se ponía en marcha el invento, empezaron a aparecer publicaciones (la más famosa se llamaba Almanaque del Granjero) que se hicieron muy populares por venir con las páginas fáciles de arrancar y tener un agujero perforado para poder colgarlo en la pared. Casualidad o no, digo, pero si tenemos en cuenta que aquellos primeros papeles de culo, por muy empapados de aloe que decían que estaban, se hacían con incrustaciones de astillas para darle mayor resistencia, puede no resultar muy complicado imaginar que se usaba para qué y cual para nada.

Por eso, una de las grandes cuestiones de la humanidad aún no resuelta es determinar si el material de lectura que tanta gente se lleva al retrete se desarrolló, en principio, como una necesidad para relajarse y ya de paso -en un momento ¡eureka!- se acabó usando para el fin final, o si principalmente se llevaba para el fin final y ya de paso acabo usándose como material relajante antes de su uso.

Lo que si parece claro es que pocas cosas han hecho tanto por la cultura en el último siglo como el estreñimiento. Y cuanto más, más.


... Baikal.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2072. Jueves, 30 agosto, 2012

Capítulo Dosmilésimo septuagésimo segundo: "Los hombres construyen puentes y tienden vías férreas a través de desiertos, y, no obstante, sostienen con éxito, que coser un botón es tarea superior a ellos. (Heywood Hale Broun, 1918 - 2001; periodista estadounidense)

En la pared de un bar de mi pueblo, hay varios carteles que dicen: “prohibido cantar”.

En la pared de un centro comercial de mi pueblo, hay varios carteles que dicen: “prohibido jugar con los carritos de la compra”.

O sea: todavía hay gente que canta, todavía hay gente que juega.

Todavía hay esperanza.


... espartanos.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2061. Jueves, 12 julio, 2012

Capítulo Dosmilésimo sexagésimo primero: "Las personas fueron creada para ser queridas y las cosas fueron creadas para ser usadas. La razón por la que el mundo está en caos, es porque las cosas están siendo queridas y las personas están siendo usadas". (Jonathan Moldú, escritor argentino)

En el cuento de la lechera siempre se olvida uno de la otra parte. Lo de la protagonista principal lo sabemos todos. Es el de siempre. La pobre lechera piensa que con su vaca y con sus manos podrá construirse un futuro seguro y cómodo.

Va dada.

Pero la otra parte, la de la vaca, nunca sale a relucir y es mucho más sencilla, sincera y práctica. Mientras le soban y eso, piensa: "a ver si acaban de ordeñarme de una vez, que tengo las ubres que me explotan".

Y nada más.

Visto lo visto, ¡vacaciones ya! De verdad. Es que empiezo a notar el magín gravemente perjudicado.


... los primeros para limpiarse.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

2056. Jueves, 5 julio, 2012

Capítulo Dosmilésimo quincuagésimo sexto: "De pronto, mientras ibas conmigo, te toqué y se detuvo mi vida" (Pablo Neruda, 1904 - 1973; poeta chileno)

Tal cual, y no tiene nada que ver con llamar a los ochocientoseis para que una vidente te diga que por cada tres velas verdes de miel (que ella vende a muy buen precio) te van a desaparecer dos patas de gallo, ni con untarte hasta las cejas de baba de caracol, o tener que mandar diez pruebas de compra de esas compresas que cuando te las colocas te teletransportas a un spa de lujo (theduchasensation oiga usted). Mucho más fácil, barato y eficaz. Y además en solo tres pasos.

Primero: decirle a todo el mundo que tienes un asunto importante entre manos. No garantiza que no te molesten (más bien al contrario) pero siempre podrás gritar con razón al que lo haga, algo que, al fin y al cbo, no va a venir mal.

Segundo: mientras se mira al frente, al suelo o a la foto del fondo de pantalla del ordenador, colocar la boca para decir "equis" pero de una forma muy exagerada.

Tercero: según se sigue mirando lo que se esté mirando, se coloca la boca lista para decir "oooooo" de una forma, por lo menos tan exagerada como en el paso segundo.

Repetir los pasos dos y tres unas veinte veces.

En menos de dos semanas habrá desaparecido la papada, se habrá afinado de forma increíble el ovalo de la cara y nos habremos quitado, como quien no quiere la cosa, diez años de encima.

Para que luego digan que los funcionarios pierden el tiempo en su horario de trabajo. Sí. Ya.


... más Neruda.

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1949. Jueves, 19 enero, 2012

Capítulo Milésimo noningentésimo cuadragésimo noveno: " Si vas a Washington pregunta por la Dólares que es una USA muy guapa, amiga de hacer favores". (Copla popular)

Me lo han dicho muchas veces y alguna hasta lo he comprobado (de forma científica): en determinados ambientes la grandeza de un hombre no se mide por su estatura sino por su estadura.

Dicho lo cual y vista la capacidad en esta mañana para articular algo decente sólo me queda poner: ten, sin, tan, sun tun, tin, sen .., es decir, lo que lo que vulgarmente se llama escribir sin ton ni son.

Mejor lo dejo hasta mañana. Mejor.



... burbuja de comodidad

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1886. Lunes, 26 septiembre, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo octogésimo sexto: “Cuando contratas gente más lista que tú, demuestras ser más listo que ellos” (Alphonse Karr, 1808-1890, escritor francés)

Pocas cosas han cambiado desde que en el siglo primero antes de Cristo empezaran a celebrarse las primeras oposiciones para trabajar de funcionarios. Ya entonces los exámenes duraban varios días y se presentaban para unos pocos puestos miles de candidatos.

Aunque en algo sí hemos avanzado. En aquellas épocas y durante el tiempo que se estuviera celebrando la oposición nadie podía, bajo ninguna circunstancia -ni tan siquiera por imperiosas necesidades fisiológicas- salir de la sala.

¿La solución al problema? Fácil. Los opositores acudían a las maratonianas pruebas equipados con sus correspondientes orinales, que usaban según sus necesidades a la vista de los demás aspirantes y, por supuesto, de los miembros del tribunal, en mitad de la sala.

Tengo mucha imaginación, pero reconozco que se me hace cuesta arriba pensar la forma en la que los sufridos opositores podían contestar correctamente cualquier pregunta, por fácil que fuera, respirando el ambiente en la sala después de que varios miles de personas llenaran sus correspondientes orinales una y otra vez. Tenía que ser algo que, inevitablemente, les marcara para el resto de sus vidas. Y las de sus descendientes. Quizá desde entonces venga esa costumbre que tienen en casi todos los sitios públicos de, cada vez que vas a pedir alguna cosa (que encima suelen exigirte ellos mismos), ponerte cara de estar oliendo a huevos podridos, una cara de estreñimiento crónico en la que sin abrir la boca ya sabes que te están mandando a la mierda por haber interrumpido sus profundos pensamientos metafísicos entre el (segundo) café con porra de las nueve y la (primera) caña de las once.

Hay que entenderlos. Ellos no son así. la culpa... de los genes.



... claqueta

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1881. Lunes, 19 septiembre, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo octogésimo primero: "Iba pensando en sus cosas por la calle y unos desaprensivos se las arrebatan. (Resumen de Agencias)

Aprovechando la época en la que estamos donde la actividad aumenta por aquello de que todo el mundo quiere saber qué hay de lo suyo, a la vez que hacen nuevas e incoherentes peticiones para aumentar todo lo que ellos consideran como lo suyo, "tantos hombres y tan poco tiempo" quiere regalar a todos sus amables (y nunca suficientemente loados visitantes), una pequeña pero apañada parcelita de ocio creador. Basta con recortar la imagen por la línea de puntos y construir en ella lo que a uno más le apetezca. !Hala!


Que a estas alturas de la película, con la dura, -muy dura- vuelta de las vacaciones (mira que hay cosas que uno agradece que sean duras… pues justo éste no es el caso), y siendo lunes, (¡encima!) la cosa no está para muchas más florituras.



... grapadoras

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1847. Lunes, 20 junio, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo cuadragésimo séptimo: " El más allá es algo que, por mucho que corramos, siempre está más allá” (Pedro C. 67 años, estudiante de informática)

El hombre tiene en su interior muchas más cosas que un cáncer en potencia o una úlcera duodenal a punto de florecer. El hombre tiene una fuerza de voluntad capaz de provocar las acciones más heroicas como lo demuestra la historia y la vida misma. Sin embargo, hay veces en que no acaba de acertar con las cosas. A ver, ¿no sería mucho más lógico que los pasos de cebra se llamaran pasos de cabra? Al fin y al cabo, y gracias a la manía que tienen los conductores por acelerar cuando ven a alguien cruzando por uno de ellos, somos los más parecidos a estos bichos.

Y los dueños de los coches a sus compañeros masculinos.



... camuflaje

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