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1976. Lunes 27, febrero, 2012

Capítulo Milésimo noningentésimo septuagésimo sexto: "En el mundo actual, se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del Alzheimer. De aquí a algunos años, tendremos viejas de tetas grandes y viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para qué sirve". (Drauzio Varella 1943 médico oncologista brasileño)

Una de cada diez personas se queja de dolor de espalda. ¿Qué se hace por evitarlo?, nada, al contrario: son incapaces de modificar una de sus principales causas.

Para llamar la atención sobre el problema, la C.I.I.E.H.D. (Confederación internacional de indignados esbeltos y herniados discalmente) ha amenazado con boicotear por medio de una campaña internacional las instalaciones higiénicas caso de, a la mayor brevedad posible, no se cambien los lavabos y se coloquen unos nuevos a la altura correspondientes a sus estaturas.

Es verdad, antes éramos más bajitos y colocar los lavabos a la altura estándar de la media podía estar bien. Pero ahora los usuarios, que están más altos y esbeltos, más y mejor alimentados física y espiritualmente, tienen que doblar el espinazo para realizar sus abluciones en dichos lavabos con las lógicas molestias para sus hernias discales que arrean unos calambres que desatan los zapatos.

Las peticiones que son justas, son justas. La salud es lo importante.



...Hipodamo de Mileto

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937. Miércoles, 14 marzo, 2007

Capítulo Noningentésimo trigésimo séptimo: "Una mujer sería encantadora si uno pudiera caer en sus brazos sin caer en sus manos.", Ambrose Bierce, 1842-1914, periodista y escritor estadounidense)

Aunque pueda sonar extraño, no fue hasta los primeros años treinta del siglo XX cuando se vio por primera vez y en público, una parte del cuerpo de la mujer que hasta entonces se había mantenido completamente escondida: la espalda.

Lo más curioso es que el descubrimiento de semejante zona llevó a un encarcelamiento de otras: las faldas se alargaron, los escotes delanteros se recataron al máximo y hasta la más avanzadas intentaban aplanar artificialmente sus pechos para que no llamaran mucho la atención.

Lo que no sabía yo es que semejante mecanismo de la moda tiene su "lógica" (al estar hablando de un comportamiento típicamente femenino "lógica" siempre entre comillas) que responde a la "teoría de las zonas erógenas", una teoría capaz de explicar cómo una vez que una zona corporal empieza a perder su foco de atracción (generalmente por sobreexibición) hay que encontrar rápidamente otro que le reemplace. Pero para que la nueva zona sea sugerente y, sobre todo, visible, hay que retirar el resto de los estímulos que pudieran distraerla.

Creo que fue un escritor francés el que lo dijo: "Hay tres cosas que jamás he podido comprender: el flujo y reflujo de las mareas, el mecanismo social y la lógica femenina". Me apunto.


... homo sapiens

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