3145. Jueves, 31 agosto, 2017

Capítulo Tresmilésimo centésimo cuadragésimo quinto: "Actuar sin saber te lleva directamente al precipicio”. (Ray Bradbury, 1920 - 2012; dramaturgo estadounidense).

No acabo de entender muy bien por qué cuando sacas algo de un paquete ya nunca más lo puedes volver a meter. Me molesta especialmente si se trata de las galletas. O sacas las que te vayas a comer -y no somos adivinos- o te acabarán sobrando e, irremediablemente, poniéndose blandas. Aunque el paquete esté a la mitad será imposible volverlas a guardar. Siempre faltará espacio para devolverlas a su envase, (por cierto, ¿podría uno ir a la NASA a quejarse de esta falta de espacio?).

Pero sin duda lo que es mucho más inquietante y turbador, -a la par que desconcertante-, es darse cuenta de que siempre que uno hace un agujero en la tierra y mete algo dentro, después, cuando va a taparlo, siempre, siempre, va a faltar tierra para terminar de cubrirlo. ¿No debería de ser al contrario?

Hay cosas que es mejor no saberlas nunca.


... síndrome de Lima.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

3144. Miércoles, 30 agosto, 2017

Capítulo Tresmilésimo centésimo cuadragésimo cuarto: “La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimiento, sino la negativa a adquirirlo”. (Karl Popper, 1902-1994; filósofo inglés).

Normas básicas (basadas en hechos reales) para viajar en avión.

No reclinar el asiento como si fuera una cama, atrás suele haber gente. Escuchar a lapantoja o al extremoduro a todo volumen no es de recibo; por muy buenos que sean los cascos, se oyen. La linterna del teléfono es muy molesta, sobre todo si es la hora de dormir. Poner las patas en el respaldo del de adelante tampoco es muy recomendable… y si encima lo hace descalzo, peor. El compartimento superior no es solo para tus compras del dutyfree y el gorro tirolés, es para todos. Resulta que el pasillo, como su propio nombre indica, es para pasar, si fuera para quedarse de llamaría quedillo. No es bueno usar el retrete del avión para otra cosa que no sea el uso de un retrete de avión, sentarse hasta pasar el siguiente nivel del angrybirds, por ejemplo, puede molestar al que le entran las prisas por tener un apretón.

Y recordar encarecidamente a los padres que también hay inductores del sueño para niños. Algo que, por muy políticamente incorrecto que suene, debería ser obligatorio.


... Síndrome de Estocolmo.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

3143. Martes, 29 agosto, 2017

Capítulo Tresmilésimo centésimo cuadragésimo tercero: “El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de las angustias”. (Salomón, 970 - 931 a.C.; rey de Israel).

Pocas cosas recuerdan más a la infancia que comerse una galleta integral con fibra. Recuerdos de cuando uno se caía de boca del columpio y acababa comiendo tierra.

Menos ponerles sabor a los lubricantes y más a las galletas integrales, ¡coñoya!


... martes de Marte.

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

3142. Lunes, 28 agosto, 2017

Capítulo Tresmilésimo centésimo cuadragésimo segundo: “Hay tantas leyes, que nadie está seguro de no ser colgado" (Napoleón Bonaparte, 1769 - 1821; militar francés).

El Diccionario de la R.A.E define pelota como prostituta, lo que encaja perfectamente en una de las teorías que circulan para expresar el origen de la expresión "hacer la pelota". Se dice que, antiguamente, el lenguaje del hampa tenía un apelativo similar para los proxenetas: se conocían como pelotes. Estos delincuentes forzaban a las mujeres a adular a sus clientes para, a base de lisonjas, aumentar sus beneficios. Así que las mujeres que ejercían la prostitución acabaron siendo conocidas con el nombre de pelotas. Y por eso hacer la pelota es una expresión que designa la actitud de quienes, aun a costa de su dignidad, fingen halagos para obtener beneficios de otras personas.

Acabo de levantar la vista del ordenador. Ha sido espantoso. La cantidad de putas trabajandose al cliente, impacta.

Porque sí, hoy he tenido que volver a estareneltrabajo. A la fuerza ahorcan.


... San Pedro.

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3141. Viernes, 28 julio, 2016

Capítulo Tresmilésimo centésimo cuadragésimo primero: " Las vacaciones consisten en no tener nada que hacer y disponer de todo el día para hacerlo". (Robert Orben, 1927; cómico estadounidense).

Es mentira que todo sea relativo y que no existan las verdades absolutas. Por ejemplo: una cosa es igual a sí misma. Por ejemplo: dos cosas que son iguales a otra cosa son también iguales entre sí. Bajemos más a tierra por no perdernos en la lógica y por no repetir "cosa" más veces: el agua moja, el fuego quema o la combinación de un hipnótico y una laxante en la misma noche no es conveniente.

Y lo menos relativo de todo: volver a la actividad laboral es un zasentodalaboca del que difícilmente se recuperará uno. Pero eso no va a pasar mañana. Me voy de vacaciones. !Qué ya es hora! Vuelvo el 28 de agosto. Hasta entonces pues.


... historias extra-ordinarias

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3140. Jueves, 27 julio, 2016

Capítulo Tresmilésimo centésimo cuadragésimo: " El orgullo no tiene color, ni sabor ni tamaño, y sin embargo es lo más difícil de tragarse” (Proverbio japonés).

Los psiquiatras alertan del aumento de jóvenes incapaces de enfrentarse al sexo real. Hartos de ver porno desde casi antes de saber otra cosa, cuando por fin llega el momento de la carne y la piel de verdad, la realidad se les queda muy, muy, muy pequeña y triste. Porque la realidad no se parece al porno. ¿A qué no? O, al menos, la realidad no se parece siempre y en cada instante a estas pelis. Porque... ¿qué se ve en el porno? ¿Qué? ¿Eh? Venga, va. ¿Nos parecemos remotamente a esos actores? ¿Tenemos cuerpo? ¿Su aguante? ¿Jadeamos, nos movemos, rotamos y nos flexionamos? Va a ser que no.

Los adolescentes de hoy crecen pensando que las relaciones sexuales son lo que ven en sus móviles, ordenadores y tabletas. Que las mujeres van enteramente depiladas, tienen pedruscos de la talla 100 y están dispuestas a todo. Cuanto más duro, más salvaje y más cantidad, mejor. Pero, sobre todo, esos chicos crecen pensando que, cuando llegue el momento, a ellos les va a salir una escena igualita que la de los actores de las películas. Y cuando, evidentemente, no es así (y no es así por mucho, mucho, mucho), algunos son incapaces de afrontarlo, porque no tienen el cuerpo para sesiones de 60 minutos, ni cerebro para imaginar trucos o tratos sorprendentes. Que una cosa es entusiasmarse de cabeza y dejar volar la imaginación y otra es ponerse al tajo. Además, oye, que en la ficción todo es músculo y queda muy bonito al ritmo del dancing pero en la realidad la grasa siempre estropea el plano.


... respirando.

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3139. Miércoles, 26 julio, 2016

Capítulo Tresmilésimo centésimo trigésimo noveno: "El aconsejar es un oficio tan común que lo usan muchos y los saben hacer muy pocos". (Fray Antonio de Guevara (1480-1545; escritor español).

Que si hay que ponerle limón a la carne para que se rompan los pequeños nervios y esté más tierna, que si hay que cocer las verduras en agua más salada que los calzoncillos de un pescador para que queden más vistosas (la sal conserva la clorofila de sus moléculas)...

Todos se empeñan en darte trucos para que una simple carne con verduras quede bien. Pero si eres un negado en la cocina y resulta que más que sigas la receta aquello acaba sabiendo a comida de perro (bastante frecuente que es) hay una solución de urgencia que no falla nunca: echarle curry. No sabrá a nada más.


... números.

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3138. Martes, 25 julio, 2017

Capítulo Tresmilésimo centésimo trigésimo octavo: " Habla a alguien sobre ellos mismos y escucharán por horas”. (Dale Carnegie, 1888 – 1955; empresario).

Hay un cocinero español que da de comer luz marina. Dice su creador que hay mucho trabajo detrás: averiguar cuáles eran las bacterias responsables de la bioluminiscencia marina, seleccionar las que fueran comestibles, mantener vivas las bacterias -incluso después de cocinarlas para que la luz no se apagara-. Y todo para comerse algo que brille.

En Sídney, el pastelero Christopher Thé ha creado los glonuts, un tipo de rosquillas o donuts que brillan en la oscuridad con un color verde radioactivo. Para conseguirlo Thé incluyó vitamina B2 en el glaseado. A pesar de su precio -6,25 euros la unidad- se ha convertido en uno de los más demandados. Y todo para comerse algo que brille.

Like Me I’m Delicious es una empresa del Reino Unido que acaba de presentar unos nuevos helados luminosos que contienen proteínas de medusas, ingrediente con el que se logra crear la luminiscencia cada vez que se lame el helado. Su precio 140 libras esterlinas (unos 168 euros) por cucharada. Y todo para comerse algo que brille.

Que de todos es sabida la afición de las personashumanas a todo lo que brille.

Desde luego los que consiguieron vendernos aire a precio de oro poniéndole el rimbombante nombre de mouse no son más que unos aprendices al lado de estos genios del márquetin.

Y nosotros, que somos bobos.


... códigos malignos.

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