Mostrando entradas con la etiqueta besos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta besos. Mostrar todas las entradas

1952. Martes, 24 enero, 2012

Capítulo Milésimo noningentésimo quincuagésimo segundo: "A la naturaleza le agrada un régimen alimenticio sencillo. Todos los animales, excepto el hombre, se conforman con un solo plato" (George Bernard Shaw, 1856 - 1950; escritor irlandés)

Muchos creen que la ausencia de sabor a cloro en las leches que consumen (o en las leches que les dan) es una garantía de calidad y pureza. Nada más equivocado. Muchas leches son sumergidas en aguas insípidas e inodoras, pero con un índice de contenido bacteriológico muy elevado precisamente por la falta del susodicho elemento químico. Los temores de todos los que se quejan del sabor a cloro en la leche son, por lo tanto, infundados. Precisamente ese sabor demuestra que no ha sido adulterada con aguas no potables y nocivas para la salud. Todo aquel elemento que lleve agua debería de saber a cloro.

Pasa lo mismo con los besos. Un beso con sabor a cloro es un beso perfectamente tolerado por cualquier organismo por débil que sea o por lánguido y desfallecido que esté en el momento de darlo o recibirlo. El sabor a cloro en la boca de una persona - que apunta una falta de gérmenes en la misma- es prueba de desarrollo en su conciencia social. Como mínimo.



...arañas

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

1557. Viernes, 12 febrero, 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo cuadragésimo noveno: “El vacío es todopoderoso, porque lo puede contener todo” (Kakuzo Okakura, 1862-1913; escritor japonés)

Tras terminar el rodaje de Con faldas y a lo loco, el actor Tony Curtis afirmó: "besar a Marylyn Monroe es peor que besar a Hitler" Algo que se entiende mejor si, como cuentan, el pobre actor tuvo que repetir 59 tomas de un mismo beso.

Y es que besar, pero besar de verdad, a tornillo y tal, no es cualquier cosa. Pocas personas tienen por costumbre intercambiar fluidos de una forma tan generosa nada más conocerse. Es lo que tiene la educación, por mucho que (a lo mejor) ambos lo estén deseando, son pocos los que en un primer contacto, se atreven a lanzarse.

En eso, como en tantas cosas hay que reconocer que estamos mucho más atrasados que la mayoría de los animales. Sin ir más lejos, los primeros en darse besos en la boca son los jabalíes, su mundo es especialmente sensitivo y es a través de este sentido –metiéndole la lengua hasta el fondo- con el que captan si una hembra está –o no- receptiva... antes de dar el siguiente paso.

Bien es verdad que los jabalíes no dejan de ser una clase de "cerdos", pero, y de todas las formas, cuanto más voy sabiendo de los bichos más me voy dando cuenta de que todo lo que nosotros hacemos, incluso lo que nos parece más aberrante o sofisticado, ellos lo hacen más y mejor.



... más historias extra-ordinarias

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"