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1963. Miércoles, 8 febrero, 2012

Capítulo Milésimo noningentésimo sexagésimo tercero: "¿Qué podemos hacer cuándo alguien nos llama hijo de puta?, mantener la serenidad, dirigirnos tranquilamente al que nos lo ha dicho, abrazarle y decirle: !Hermano!" (Juan E. 35 años, diplomático)

Los ocho días de oro duran catorce, una semana fantástica veinte días y las quincenas sorprendentes mes y medio. Si es que lo del sistema métrico se lo pasan por ahí. Pero si hay algo que dura, dura y dura, son los cargantes anuncios de colonias que empalman la Navidad –y eso es desde octubre- con el catorcedefebrero. Pero, ¿qué pasa? ¿Es que la gente sólo regala colonias en Navidad y en San Valentín? Pues igual sí. Y luego ocurre lo que ocurre, que de enero a marzo los aromas a lavandas, a maderas de naranjo y a gamusinos del Aconcagua se desatan, pero llega Abril, se acaba el frasco (que con la historia de que es mejor lo de los frascos pequeños es a lo más que llegan) y ¡hala!, a oler a tigre hasta diciembre.

Deberían de cambiar sanvalentin a, por ejemplo, mediados de Julio. En cuestión de olores sería mucho más lógico.


...luto blanco

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1851. Martes, 28 junio, 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo quincuagésimo primero: "Cuando veas un gigante, examina antes la posición del sol, no vaya a ser la sombra de un pigmeo" (Georg Friedrich Philipp Freiherr von Hardenberg, 1772-1801; poeta alemán)

Cuando yo era joven, y llegaba el verano, las gentes huían hacia el norte para no notarlo. El sol era para los pobres y para los negros, que entonces eran malos, y se les podía llamar salvajes y antropófagos sin que nadie mentara el trabajo de tu madre. Un poeta por aquel entonces, casi de mi época, un tal Quevedo decía del sol: "Bermejazo platero de las cumbres a cuya luz se espulga la canalla". Sólo los pobres se iban a Alicante, donde hacía calor. Y es que no les importaba parecer negros, porque ya eran pobres. Cuando uno no era canalla, se iba a San Sebastián, a Santander, o La Coruña, porque allí no había peligro de ponerse moreno y parecer un negro o un pobre. Además, como allí hacía frío, las mujeres no se desnudaban, como ahora, y eso era una gran ventaja, porque las mujeres, ahora, se desnudan: y cuando se desnudan se quedan en nada. Entonces todavía comían.

Eran otros tiempos.




...de cárcel

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