Capítulo Dosmilésimo tricentésimo decimotercero: " Cien veces al día burlamos nuestros propios defectos censurándolos en los demás” (Michel Eyquem de Montaigne, 1533-1592; escritor francés).
Porque es macho y con acento agudo, que si no a mi buzón colectivo del portal le tendría que poner un cinturón de castidad; aunque no desisto de la idea de plantarle un mandilón de cuero por las bajeras, como hacen con los carneros para que no cubran a las ovejas cuando ha de menester. Porque mi buzón colectivo, ese que todo propagandista callejero profana sin pudor diez veces a la hora, no es sólo un receptáculo público abierto a todo aquel que, satisfaciendo sus impulsos, quiera depositar allí sus productos olvidándose luego de él... seguro que también tiene su corazoncito. Hombre ya.
... miel y limón.
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